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22 Feb 2012

Llueve sobre mojado: En torno al reciente artículo de Santiago Alba Destacado

por José R. Cervera
Jueves, 23 de Febrero de 2012 00:16
No acierto a comprender cómo ante la gravedad de los acontecimientos mundiales se puede uno permitir el lujo de determinadas divagaciones y acusaciones, cómo si estos riesgos ciertos para el mundo fuesen en realidad un problema de segundo grado y no fuesen merecedores de las acusaciones mayores.

En este artículo de Santiago Alba, “Siria, los medios alternativos y las verdades propagandísticas”, http://www.insurgente.org/index.php?option=com_content&;view=article&id=10523:siria-los-medios-alternativos-y-las-verdades-propagandisticas&catid=243:articulos&Itemid=619, considero que el autor, intentando formular sustrato ético “revolucionario” incurre en aquello del idealismo kantiano: “Fiat veritas, pereat mundus”. (Decir siempre la verdad, aunque perezca el mundo). Sin embargo, en este caso, más que contestar al artículo por lo que afirma en el mismo, habría que cuestionarlo por lo que calla, por lo que debería de decir y no dice a estas alturas de preparativos claros de guerra contra Siria e Irán.

    No seré yo el que torpemente trace relaciones causa – efecto entre el mantenimiento a ultranza de su verdad y que el mundo perezca. Pero no acierto a comprender cómo ante la gravedad de los acontecimientos mundiales se puede uno permitir el lujo de determinadas divagaciones y acusaciones, cómo si estos riesgos ciertos para el mundo fuesen en realidad un problema de segundo grado y no fuesen merecedores de las acusaciones mayores.

     Plantear las cosas sobre la escurridiza base de la filosofía moral es querer tener la sartén por el mango de una “verdad” que desde Demócrito yace en el fondo de un pozo oscuro, aplastada por la propaganda y cómo debería de saber a estas alturas Alba, por la única y hegemónica. Y no existe otra, por lo que no comprendo cómo se plantea la comparativa respecto de la veracidad de unos medios y otros, cuando en la práctica sólo existen los “unos”.

     Creo que a Alba le ocurre cómo al alumno que además de aplicado quiere ser bueno de solemnidad; tan bueno que en vísperas de su comunión (despues del “affaire” libio sería más correcto decir de su "confirmación"), antepone la paz interior de proceder según la que considera su recta conciencia sobre cualquier otro interés mundanal (la desaparición del mundo es algo muy mundano para algunos teóricos). Pero una cosa son los mandamientos y otra su cumplimiento. Es muy difícil de cumplir esa aspiración a la verdad por una razón práctica evidente: ¿Cómo narices defiendo mi verdad sin medios para hacerlo?. ¿Y cómo diablos antepongo a la necesidad de actuar la pataleta reivindicativa de la “verdad” en abstracto, todo un palo en la rueda de la necesidad de actuar frente a la guerra?.

    Puestos a reivindicar la “verdad” absoluta e imposible, vamos a comentar algunas “verdades”, menores, pero mucho más sustanciales, contradictorias al igual que el ser humano que aspira al absoluto ante la dificultad de encarar las verdades cotidianas:

-       Alba no dice en qué circunstancia, pero lo que nos comenta en su artículo es su intervención en el Encuentro de Intelectuales por la Paz y el Medio Ambiente, en el marco de la XXI Feria del Libro de La Habana, hace unos días. Predicamos la necesidad de la verdad, pero a veces una media verdad es una mentira: No nos dice Alba que por ejemplo Fidel dijo que las pugnas por cuestiones menores entre la izquierda cuando se coinciden en las importantes, son “viejas costumbres que se irán olvidando”. Sin embargo, Alba, omitiendo estos preceptos y seleccionando del catecismo lo que le conviene, en cuanto aterriza en la feliz Europa vuelve a la carga, y no para arremeter contra los preparativos de guerra mundial, sino contra los “compañeros de viaje”. Si, esos que en algunos sitios denomina “talibanes anti-imperialistas”. En esta actitud vemos de nuevo el brindis al Sol de la unidad de la izquierda, que me recuerda en exceso lo de la Iglesia y su indisolubilidad del matrimonio, dónde es más importante la defensa de la unión en si que el amor que se profesen las partes. De hecho, si replicas alguna cosa desde la condición de talibán tenebroso (también se nos llama cariñosamente antimperialistas trasnochados), te ningunean los que existen bajo la luz del Sol, ese lucero (que tanto luce) de los brindis. Ese brindis es la muletilla de cuando les sacas a relucir las contradicciones de su discurso inhibidor de respuestas, de cuando quedan sin argumentos, de cuando recurren al daño que le hacemos a una unidad…que no existe ni actúa. Y por mucho que Fidel nos hable de las “viejas costumbres”, son actuales , y por mi parte también me gustaría  una unidad....pero con alguna finalidad concreta e importante. En román paladino, deberíamos actuar todos contra la guerra y sus secuaces. Y de momento, esto no está ocurriendo.

-       Para no degradar su propio discurso en otra más de sus desiqulibradas comparativas, Alba podía haber optado para su disección sobre las prácticas contrarias a la “verdad” entre la izquierda, por equipararse en el listón a muchos intelectuales y articulistas que de modo riguroso están poniendo en serios aprietos a los defensores de la “guerra humanitaria” y de las “primaveras” que quieren sustentarla. Alba opta por lo facilón. Saca a relucir a una de las pocas voces que se ha alzado contra la propaganda mediática belicista, la Plataforma Antimperialista, y para facilitarse a si mismo el trabajo de deconstrucción se enfrenta a este comunicado contra la manipulación de RTVE sobre Siria. Un texto el de esta Plataforma que no tiene por qué ser reflexivo, no es un estudio, no es un ensayo, no es un artículo; se trata de un comunicado dictado por las urgencias del tiempo y del voluntarismo frente a la pasividad. Otro mazazo a la “verdad” omitiendo de nuevo una pequeña verdad. Alba tendría que buscar un rival de su “nivel” y en medio de ese debate, es posible que la verdad, que no es otra cosa que ir derribando las certezas propias; cabe la posibilidad de que se aproximase a ella. Hay que jugar limpio, esta es una de las verdades que resumía la búsqueda de la verdad, ¿no es así?. Tener todas las cartas no lo es. Insisto, sería aconsejable para no devaluar su discurso que Alba buscase rivales de su “talla”: Este antropólogo y sociólogo sirio residente en España creo que podría serlo, no hay más que leerlo: http://identidadandaluza.wordpress.com/2012/02/08/siria-ya-ha-sido-invadida/. Si no ha sido amenazado todavía de muerte por parte de ese sector sirio de oposición “pacífica” que quiere intervencionismo OTAN , tal y cómo han hecho con un médico residente también por estos lares y que tampoco le gusta que le bombardeen su país; es posible que quiera contrastar criterio con Alba.

-       Más verdades selectivas de Alba: Nos vende democracia también en abstracto, gran receta para el mundo que no conoce nuestra “bendición”. Democracia, papel mojado en sangre; que cuando intenta internacionalizarse en sus pretensiones de universalidad lo hace a través de esas abnegadas ONG que anteponen esos derechos teóricos sobre el más elemental del derecho a vivir. Democracia de Guantánamo y de destrucción de lo que la sangre obrera tardó 200 años en levantar, proclive al asesinato selectivo y  a la rapiña, amante del derecho internacional retorcido y de la no injerencia mercenaria, dispensadora del bombardeo salvífico.  Alba cuestiona al régimen sirio, o debería de hacerlo según su hilo argumental, entre otras cuestiones, por aquello del sistema de “partido único”, que cómo es lógico no encaja para nada con su concepto de “democracia”. Sin embargo, Alba viene con la supuesta dispensa papal de cuando Fidel afirma que “nada será como antes” y aquello de que “vivimos tiempos enteramente nuevos” . Hay que recordarle a Alba que mal que le pese en Cuba tenemos “partido único”, y no por ello echamos por tierra todos los logros de la revolución, ni tenemos porqué esconder esta realidad que no se ajusta al esquema burgués de “democracia”. Nada será cómo antes, pero Alba tiene que saber que algunas cosas tienen que ser cómo siempre, por ejemplo, el discurso racional; si pretendemos que no sean medias verdades, no debemos de solaparlas con nuestra devoción en la simple liturgia o en un supuesto culto personal, omitiendo los actos. ¿Por qué lo de los actos?. Pues por que resulta muy fácil la adulación a la personalidad, mientras escurrimos el bulto en lo fundamental: Fidel no se ha dedicado durante estos meses de bombardeo criminal sobre Libia a paralizar conciencias con dudas inducidas, ni a cuestionar o a censurar a los pocos que levantan la voz frente al crimen; sino que ha criticado con todo rigor y contundencia la actuación imperialista, teniendo las cosas muy claras desde el principio y sabiendo a la perfección cual era el órden de las prioridades, es decir, cual era la contradicción principal.

-       En el  título del artículo de Alba aparece lo de “medios alternativos” . Por desgracia, es otra media verdad. Estos medios en ocasiones no lo son, puesto que en un falso e idealista concepto de la equidistancia respecto de la “verdad”, en vez de crear discurso propio, hacen de voceros de los medios masivos y al final, únicos. Por eso sorprende Santiago Alba mencionando algunas “mentirijillas” anti-imperialistas: Bomba atómica en Beni Walid, etc… Esto ni siquiera fue una noticia, fue un rumor. De hecho, Alba no menciona fuente (en esto se parece a TVE). Y recurrir a esto cómo noticia para establecer una equiparación respecto de la veracidad informativa entre antibelicistas y lo que detenten el poder de la información ,me parece de una simpleza ridícula. Además de ser un tremendo agravio comparativo: No tenemos apenas medios, los únicos que existen lo controlan todo y eso dificulta más todavía esa “objetividad” periodística, que me provocaría la risa si esto no fuese para llorar de rabia siempre contenida.

-       Hay que echarle mucha imaginación para ver cómo un ejemplo digno de exportación este modelo de democracia burguesa que ya no es ni burgués, puesto que ha devenido en aristocrático-financiera. A estas alturas si queremos actualizar la doctrina marxista que tenemos hibernada con debates estériles, tenemos que empezar a llamar a esto cleptocracia. Y si esta cleptocracia es capaz de abrirle la cabeza a niños de 14 años que se atreven a pedir educación en medio de la domesticación ambiental, ¿qué no harían los cleptócratas en el supuesto de tener que soportar una insurrección armada, financiada desde el exterior y compuesta en gran medida por fanáticos aliados de Occidente para el pillaje?, ¿se quedarían al igual que nosotros extasiados tocando la lira y discutiendo si son galgos o podencos mientras arde Roma?. La maldad de la intervención imperialista no se mide de modo inversamente proporcional a las maldades reales o ficticias del gobierno del pais agredido, no es más o menos aceptable en base a estos exámenes de “democracia” que formula Alba; existe de por sí en base a unas ambiciones claras por parte de las potencias imperialistas.  Y si esto se oculta o se disfraza de lecciones magistrales sobre “veracidad”, ya le vale al apologeta de la “verdad”, puesto que es el primero en desvirtuarla con su propia metodología antibelicista.

-       No es de recibo decir que nos robustecimos al mantener la verdad frente a la mentirosa guerra de Irak.  En todo caso, fuimos capaces de separar el grano de la paja y mantener el tipo frente a la trampa a la que ahora hemos sucumbido: Aquello del “tirano-que-masacra-a-su-población”, que por lo visto ahora inhabilita a todo el mundo para combatir el crimen organizado, y nos hace incapaces de mantener ambas supuestas “verdades” (en el supuesto de quienes así las contemplan), de manera simultánea y no excluyente. En aquel momento, es cierto que se forjó un amplio movimiento popular antibelicista. Pero motivos que se me escapan y que es posible que tengan que ver con cierta impostura vacía de convicciones por parte de las organizaciones políticas que quisieron capitalizar ese sentimiento; aquello acabó apagándose con la supuesta retirada de tropas.. Lo cierto es que  se salieron con la suya y destruyeron Irak. Si esa supuesta fortaleza existiese todavía, no asistiríamos al lamentable espectáculo de la izquierda europea incapaz de recuperar aquel sentimiento antibelicista y petrificada frente a la Medusa.. Y puestos a las deducciones fáciles, no sé por qué extraña razón no se vuelve a mencionar por parte de Alba la evidencia de cómo ahora los mismos de entonces vuelven a mentir, en vez de armas de destrucción masiva ahora tenemos “protección de civiles” y guerra humanitaria.  Es muy inoportuno Alba al decirnos que no admitir su “verdad”  nos haría mentirosos y poco virtuosos, cuando la lucha anti-imperialista exigiría que esa mención a la mentira se focalizase contra los que la usan para sembrar muerte y caos, la única verdad del barquero; tal y cómo siempre ha sido. No se puede invertir en esta tesitura la carga de la prueba,  es a los mentirosos de siempre a los que hay que desenmascarar en primer lugar.

-       No quería extenderme con enlaces hacia artículos, ya que cualquiera que quiera informarse tiene material de sobra. Es más, abundar en la discusión a través de la moral idealista es por definición algo interminable e inabordable. Pero no me resisto a dejar este enlace y lo que se dice en él: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140309. Aquí Alba, en contradicción con lo afirmado en su primer manifiesto de solidaridad con el pueblo sirio y tan bien nutrido de “intelectuales” avalistas en su día de su primera apreciación, nos habla de "una intervención exterior que de manera indirecta ya se está produciendo". Entonces, ante este hecho más que documentado (lo admiten incluso los propios responsables de esta intervención y de tantas otras: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=144880 ), ¿qué esperan que haga el gobierno sirio, con independencia de que sea cleptocracia o república socialista?.  Es más, ¿qué no estamos haciendo los antibelicistas?.

-       Cómo recurso “dialéctico” izquierdoso, el señor Alba apeló a un minoritario Partido Comunista tunecino para avalar el marchamo revolucionario de sus "rebeldes" libios y la legitimidad de la “revuelta”. Sería una buena colaboración en esa necesidad de las verdades menores que permiten aspirar a la verdad gorda de la “veracidad”, que nos demanda a los demás y que tanto ansía Alba, que no pasase por alto lo que afirma en su comunicado el Partido Comunista Sirio respecto de la “revuelta” siria: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=144330

-       ¿Convicción o impostura?. En este artículo de Alba ya mencionado con anterioridad http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140309 se afirma que el “asunto” sirio podría “… generar un conflicto a gran escala de consecuencias inimaginables", "…una guerra a gran escala de dimensiones apocalípticas". Si esto es así, ¿merece la pena perder el tiempo con la retranca del idealismo kantiano de la búsqueda de la verdad inmaculada, pasando por alto en la homilía que la izquierda antibelicista no puede decir ni verdad ni mentira, puesto que no le dejan decir nada ni tiene donde decirlo?. El sentido común nos dice que si los riesgos son reales y de tanta gravedad, y lo son sin duda; parece que ese sería el objetivo principal de la crítica…y no lo está siendo. La verdad de Alba, esa “verdad” desplegada en su larga descripción del “régimen” sirio, no tendría al fin y al cabo que ser excluyente de la otra y más apremiante verdad: La de la amenaza cierta para toda la humanidad de los belicistas, crecidos por nuestro silencio inducido ante la barbarie que se desplegó y se despliega en Libia.

    Yo creo que esta vez Alba peca de filósofo moral "avant la lettre" y además, exquisito. Que mantenga su verdad para si mismo, pero no la falsa disyuntiva: El mundo no tiene que perecer; por mucho que la pérdida de tiempo en discusiones estériles aproxime el final. Es más, sería conveniente mantenerlo para que pueda albergarnos. En el fondo esto va de aquello de hacer la “revolución” y la guerra al mismo tiempo; o mejor dicho, de no hacer ni una cosa ni la otra; (que me expliquen qué revolución se hace con mercenarios y que guerra se evita a base de inducir parálisis). Esta vez no diré que haya que acabar con la guerra para hacer la revolución , pero si que afirmo que empezando a tomar conciencia sobre su inminencia hemos hecho toda una revolución en este contexto.

    Una crítica a mi mismo: No podemos seguir enzarzados en la polémica cada vez que aparece un artículo de Alba. Sin pretenderlo, estamos retroalimentando la parálisis, el debate serviría si fuese en el mismo idioma, y sobre todo, si esto permitiese el inicio de alguna respuesta social distinta de la de los artículos de réplica y los post correspondientes, cuando los permiten (comunicación unidireccional me parece que lo llaman). Creo que ha llegado el momento de que si Alba quiere seguir a su suerte en la dificultosa búsqueda de su hombre honesto, cómo Diógenes (el Cínico le apodaban) a la luz de su antorcha, pues allá él. Los demás bajo la luz del día que están a punto de hurtarnos tenemos demasiadas cuestiones urgentes que ver y tratar.

    Este texto está  extraido de una carta de Einstein a Freud de 1932 : "La experiencia prueba que es más bien la llamada «intelectualidad» la más proclive a estas desastrosas sugestiones colectivas, ya que el intelectual no tiene contacto directo con la vida al desnudo, sino que se topa con ésta en su forma sintética, más sencilla: sobre la página impresa".  Impagable cita entre las reflexiones de quien fue capaz de alterar el paradigma del mundo natural , y dirigido al que buceó en las cloacas de la mente. Epocas históricas similares unidas por el hilo de ese pensamiento crítico e inteligente, lección válida para hoy mismo; desde la comprensión general y hacia las miasmas íntimas del individuo.

    Y a medio camino entre esas dos dimensiones del mundo, Sancho con las cosas claras y afirmando que se dejen algunos de pajas mentales en ojo propio, que no hacen sino ocultar cómo caen las vigas sobre el prójimo.

JOSÉ R. CERVERA GRAU

Miembro de Ojos para la Paz

Ultima modificacion el Jueves, 23 de Febrero de 2012 01:05


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