Hablo con mi hermana por teléfono y me dice que le parece que lo que hemos hecho esta tarde en el metro es "violento". Después de un rato de discutir sobre lo que es para ella “violencia”, conseguimos rebajar el término a "incivilizado". Le pregunto que dónde ha visto las imágenes, que de qué manera se ha informado. Me dice que en el Telediario de TVE, que casi nunca ve, pero que hoy le interesaba por "lo del barco hundido". Yo me pregunto por qué le interesará a mi hermana informarse sobre la muerte de personas en un accidente, si normalmente cambia de tema cuando se le habla de la muerte de personas por culpa de injusticias.
Pero bueno, ése es otro asunto. Miro el vídeo de TVE. Ahora lo entiendo mejor. No sale ni una imagen de los porrazos y los puñetazos de los policías de las UIM contra gente en actitud pacífica. Tampoco se menciona, en ningún momento, que los más de veinte policías municipales, empleados de seguridad del metro y policías nacionales que estaban a la puerta de la estación de Callao cuando llegamos nos hicieron pasillo entre sonrisas para que entráramos y pasáramos los torniquetes del metro sin pagar. Después de un rato, cuando ya iba a finalizar nuestra acción, entraron los antidisturbios, nos encerraron dentro de un círculo y, en cuanto les dieron la orden, nos pegaron una paliza salvaje, deteniendo, como hacen siempre, a unos pocos. A cambio, en el vídeo de TVE nosotros aparecemos como borregos entrando en el redil: para eso eligen estratégicamente la secuencia en la que el grupo más compacto de personas bajaba las escaleras del metro, y encima le suben bastante el volumen al sonido, de modo que nuestras voces parecen balidos. Luego se nos ve "como cabras" (mi hermana dixit) saltando las puertas automáticas del metro. Toda la pieza está montada con un ritmo muy alto, en una parte del telediario donde las noticias son menos importantes, y por eso se despachan más rápido. De hecho, me doy cuenta de que hay una cantidad exageradísima de planos dentro de un lapso de tiempo muy escaso. Así se transmite esa sensación de susto en el espectador que nos desfavorece a sus ojos. Para colmo, la locutora hace una pronunciación enfática y socarrona del adverbio "así" cuando dice "varias personas se han colado así en el metro de Madrid".
Pienso qué sutil y perverso es el poder. ¡Qué difícil es luchar contra sus artimañas!
Nos mandamos un beso mi hermana y yo, y nos conminamos a seguir pensando en lo que cada uno ha dicho. De momento hoy parece que ha salido ganando el amor fraternal: no hemos llegado a los gritos.
Ahora mismo, las 11 de la noche del día 15 de enero hace exactamente ocho meses que estalló el 15-M en Madrid. Mis cuatro compañeros detenidos estarán acurrucados, muertos de miedo y temblando de frío en la macrocomisaría del distrito de Moratalaz. Sobre el suelo de su calabozo sin ventana, habrá restos de excrementos humanos, porque allí los hay siempre. Sin embargo, por la reacción que he visto hoy entre la gente común que pasaba por la puerta del Sol cuando nos concentramos, por las caras de las decenas de personas que se nos han sumado espontáneamente mientras subíamos cantando por la calle Preciados, y por lo que nos decía la mayor parte de la gente desde el perímetro de la plaza de Callao, después de la acción del metro, creo que hay motivos para la esperanza. Tengo la sensación de que nuevas protestas masivas y muy heterogéneas, del mismo tipo que las del 15-M, van a volver ocupar las calles de Madrid en menos que canta un gallo.
Ojalá no me equivoque. Pero estoy convencido de que a estas alturas, todavía, mi hermana, los cuatro detenidos hoy del movimiento Yo no pago y este humilde redactor seguimos yendo bien juntos.
He aquí los vídeos de lo que pasó:
http://www.publico.es/espana/417034/carga-policial-en-una-protesta-contra-la-subida-del-transporte
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&;v=vrOtdkqAr6I
He aquí el vídeo del telediario de La Uno:
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&;v=GP-uyx6fHsY
