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Ya que tanto hemos luchado por la libertad, que se respete nuestra singularidad...

Intervención de Eusebio Leal en el VII Congreso de la UNEAC
Eusebio Leal - Boletín Opus Habana | Para Kaos en la Red | 4-4-2008 | 1074 lecturas | 19 comentarios
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Intervención de Eusebio Leal en el VII Congreso de la UNEAC


«Una reunión como esta de hoy no podría celebrarse en ningún lugar del mundo, porque no existe aquel donde los intelectuales, los escritores, los artistas… se puedan reunir y que sus ideas no ya cuestionen, sino que influyan y hasta determinen en la vida de un Estado y de una nación», expresó el Historiador de la Ciudad al intervenir en el VII Congreso de la UNEAC.


Para no continuar el hilo de lo que todos hemos escuchado, sino más bien el hilo ese que tenemos en el corazón, el de las causas y motivaciones que nos trajeron al Congreso, recordaría, evocando el comienzo de esta sesión, aquella frase inolvidable que la eximia escritora francesa Marguerite Yourcenar, autora de Memorias de Adriano, encontró en una carta de Flaubert: «Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, y de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estaba solo».
Una reunión como esta de hoy no podría celebrarse en ningún lugar del mundo, porque no existe aquel donde los intelectuales, los escritores, los artistas… se puedan reunir y que sus ideas no ya cuestionen, sino que influyan y hasta determinen en la vida de un Estado y de una nación. Ese privilegio que nos dio el tiempo, está unido a la ausencia que se produjo cuando el primer día no estuvo con nosotros Fidel.
Quisiera decir también que, al recibir con un cerrado aplauso al General Presidente —como lo fueron en su momento Carlos Manuel de Céspedes, Salvador Cisneros Betancourt o Bartolomé Masó—, estábamos recordando las singularidades de la historia de nuestra tierra.
Soy historiador y, por consiguiente, tengo la manía de buscar la explicación de las cosas en esa suerte de bola de cristal. Así rememoraba aquel episodio de la Gran Guerra de 1868 cuando un hombre con mérito, pero extraviado circunstancialmente, salió al paso de Antonio Maceo y le apuntó con un revólver en el pecho, desacatando sus órdenes.
Maceo pidió a Limbano Sánchez —quien murió luego heroicamente— que bajase el arma, y cuando éste le obedeció, ante la mirada incrédula de la escolta, el Mayor General le dio un abrazo y lo atrajo al seno de la verdad y de la razón.
Durante la lucha de la insurgencia en la Sierra, ocurrió lo mismo. Al comienzo hubo uno que, inconforme con el repartimiento de las armas obtenidas en un combate, intentó demostrar al jefe que lo suyo era suyo. Entonces hizo el gesto de esgrimir su arma, pero un hombre se atravesó en el camino de los otros dos. Ese hombre es el General Presidente que estuvo en el Congreso ayer; quiero decir, Raúl. Sin aquel acto suyo, quizás no tendríamos hoy Revolución.
No estamos solos, la nación está pendiente de lo que decimos. Está pendiente Fidel, y con profundo respeto lo estuvo ayer, presente físicamente, Raúl.
Una vez, con exceso de confianza de mi parte, le dije a aquel que evoco: «Usted nos ha condenado a que la nación esté para siempre presidida por un hombre ilustre». Y esa era mi gran agonía. Hoy pienso que están aquí los cubanos ilustres, las mujeres y hombres. Son una parte, sólo una parte, porque hay otros tantos en las fábricas, en el mar, en las fuerzas armadas, en la ciencia…, pero aquí están reunidos los escritores, los pintores, los intelectuales… en fin, el alma visible de Cuba.
No va a ocurrir como en aquella oportunidad de la Guerra Grande cuando, cabalgando junto al Presidente de la República en Armas—precisamente, Bartolomé Masó— venía una flor jóvenes que formaban parte de su Estado Mayor. Al verlos, el general Modesto Díaz, que no entendía mucho de cuestiones de letras, se molestó tanto que le preguntó: «Yo no sé cómo usted se rodea, Presidente, de estos bandidos». Y entonces, el aludido le respondió: «¿Y por qué tiene usted esa opinión de estos jóvenes?» A lo que el otro dijo: «Yo no lo sé; a mí me han dicho que son unos poetas». Esos poetas fueron inmortalizados después por José Martí en un precioso opúsculo llamado Los poetas de la guerra, en el cual habló de la originalidad de cada uno de ellos. Casi todos suscribieron con sangre su propia obra escrita.
Yo creo que Kcho, con una obra tan internacionalmente reconocida; Desiderio Navarro, con sus palabras, Frank Fernández, con las suyas, y todos y cada uno de los que han hablado, han aportado a la esencia de la problemática.
Nosotros hemos llegado democráticamente a esta elección sin presiones; de lo contrario, no me atrevería a hablar aquí. Yo no quiero ser un cubano de cuota; no lo quiero ser. Me sería ofensivo ser un cristiano —como lo soy— de cuota; o un mulato —como lo soy también— de cuota, si entendemos nuestra ascendencia de la sangre o de la cultura; o todavía uno más oscuro: un negro de cuota. Yo quiero ser parte de este grupo, a quien nadie escogió con el dedo. Cuba es así, y el que trate de modificarla separándola, dividiéndola y convirtiéndola en extrañas representaciones, pone a Cuba sin el legado de Martí.
Nosotros tenemos que asumir que el más ardoroso y brillante amigo del Maestro en aquellos días postreros de su vida fue Juan Gualberto Gómez. Tenemos que asumir, como me decía Dulce María Loynaz, que amando tanto a Martí sentía una devoción infinita por ese otro grande, desconocido a veces, elegante, distinguido, fino, culto por su propia decisión: Antonio Maceo.
Yo creo que tenemos que ayudar desde la UNEAC a construir la nación de hoy. Todos estamos esperanzados. ¿Por qué? Porque el país, efectivamente, asume que lo que hasta ayer no fue conveniente o prudente, hoy es necesario. Cada día las noticias que nos llegan son alentadoras, y no es como dicen nuestros mortales enemigos, un tema cosmético. Se están tocando cosas tan profundas como aquellas que en 1959 —y aún antes— mi generación vio como la más alta aspiración: la justicia para los campesinos, los hombres de la tierra.
Nosotros lo que tenemos es que luchar, desde nuestras obras, para que se laven las conciencias de todos los cubanos; para que el mundo sienta que se cumplen aquellas palabras bellas de Martí cuando dijo: «¡Qué misterio dulcísimo tiene esa palabra: cubano!»
Nosotros sentimos ese profundo orgullo, como lo sintió Picasso cuando recibió a un joven cubano en una época en que era algo fabuloso que algún compatriota nuestro fuera famoso. ¿Quién era ese joven? Uno que representaba tres fuentes de nuestra sangre: Wifredo Lam, negro, chino, español… De ahí su longevidad, como la de José Luciano Franco, la de Regino Pedroso o la de Regino Boti, por citar algunos ejemplos.
Pero siento la misma alegría y, a la vez, tristeza al recordar aquellas lágrimas de Agustín Cárdenas, cuando ya vencido por la enfermedad, fue traído a La Habana por Alejo Carpentier, su amigo y admirador. Al recibir la Legión de Honor, la suprema orden que ofrece Francia, y de la cual Claudio José Domingo Brindis de Salas fue también acreedor, Cárdenas no podía expresar palabras porque estaba ya herido de muerte. Pero quizás la más grande enfermedad era que los cubanos no lo conocían. Francia lo reconocía, Alejo lo reconocía, Picasso lo reconocía, pero el gran escultor apenas era conocido en su patria.
Cuba tiene que pensar que, en este momento, en esta directiva que elegimos, podría haber una pléyade de notabilísimos y grandes, si pensamos que la edad no es un inconveniente, no sea que nos acusen también de que queremos proclamar una gerontocracia intelectual. Pero no olviden los más jóvenes que la juventud es la única enfermedad que se cura con el tiempo, ¡no lo olviden! Sobre todo, piensen que podría estar aquí, honrándonos, el venerable Cintio Vitier, hijo de un filósofo notable, nieto de un general mambí, padre de músicos, abuelo de escritor. Podía estar Silvio, que ha hecho mundialmente famosa a la canción cubana, o Pablo también. Es que ellos están en nosotros, están aquí. Como el Quijote, presidirán dondequiera que se encuentren, porque el mérito los ha acompañado. Es su talento el lo que los ha elevado como artistas, ganando la gloria en los espacios, en las plazas públicas, cuando el nombre de Cuba era un nombre maldito.
Yo no me avergüenzo de lo que estamos haciendo; al contrario, creo que lo que estamos haciendo es lo correcto, y que tú tienes razón, Kcho, tú tienes razón, porque cuando tú pintabas tus barcos y hacías tus instalaciones, muchos decían: «Éste lo que quiere es conmemorar el balserismo». No, no, es que tú eres —como te lo dije un día— hijo de Yemayá Olukun, del puerto de La Habana, hijo de la mar azul, y tus barcos están ahí colocados a la entrada, no son barcos para ir, son barcos para volver.
Yo no me avergüenzo de los que están fuera, porque mis hijos están fuera, y jamás me avergonzaré de mi condición de padre, ni jamás les quitaré a ellos el nombre de cubanos —ellos decidieron su camino— siempre y cuando no hagan armas contra la patria que los vio nacer o levanten su mano contra el que les dio nombre, ¡siempre y cuando!. Porque, de lo contrario, tendría que decir que son hijos míos todos los que luchan por la independencia de Cuba, como dijo una vez el Padre fundador.
En este instante, desde mi corazón, envío al convaleciente, que no está porque no quiere, sino porque no puede; yo le envío un mensaje de gratitud, se lo envío. Quisiera ser un bastón como el de Eneas para sostener a aquel que, con su obra, abrió la posibilidad de la nuestra. Eso es lo que creo ahora.
Preparémonos para el nuevo destino de nuestro país, creamos que lo que se ha hecho por estos honorables compañeros de la comisión de escrutinio es lo más correcto. Para mí no puede haber omisión. No hay omisión, porque yo admiro también la poesía de Reina María Rodríguez, como amo la de la Avellaneda, a quien se discutía porque había vivido lejos de Cuba y había escrito aquel poema ardoroso y duro: Al partir.
Hace unos días busqué su tumba en el cementerio de Sevilla, en cuya lápida reza: «a la excelentísima señora Gertrudis Gómez de Avellaneda».
Así quiero a cualquier otra mujer o a cualquier otro cubano que haya contribuido de veras, sin apartarse jamás —óiganlo bien— de lo que es la defensa de esta tierra por tanto tiempo asediada.
Es un milagro que nos podamos reunir ahora. Algún día se escribirá la historia de lo que han sido estos diez años. ¡Qué bueno es que podamos tener teléfono, es legal!, pero hubo un momento en que no podíamos siquiera comunicarnos. ¡Qué bueno que se cumpla —como decía la canción de los comunistas fundadores— «que sea tuya la tierra que trabajas, como es tuyo tu amargo sudor». Para que en Cuba haya todo lo que se necesita, y, entonces, se derrumbarán como comadrejas los especuladores que nos esquilman.
Cuando se respete al campesino que trabaja y nadie pase por una carretera y vea una máquina vieja, pero pintada, a la puerta de una casa y diga: «Ya ese cabrón tiene un automóvil», aunque no sepan lo que ha costado a su propietario sacar el fruto de la tierra.
Es necesario que cuando vean pasar a uno cualquiera de nosotros, que sea singular, lo respeten y lo estimen; que no digan nunca, como afirmábamos al principio de la Revolución: «Ahí va un negrito»; que no digan nunca más: «Ahí va un homosexual», o, como estamos en una república literaria y es muy español, «un maricón». ¡No! ¡No!, ya que tanto hemos luchado por la libertad, que se respete nuestra singularidad. Eso es lo que hemos logrado en esta reunión, y por eso hemos llegado hasta aquí.
Hemos vencido porque hemos sobrevivido. Cuando todo termine, quizás, querido Fidel y queridos amigos, yo podré decir como el abate Sieyès cuando le preguntaron en los días terribles de la Revolución Francesa, que no han sido los nuestros: «¿Y usted qué hizo?».
Respondió, entonces, en un grito de sinceridad: «Yo, sobreviví a ella».


Muchas gracias.
 
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Comentarios (19)

#1.- Gracias Eusebio por este discurso memorable

Omaida|04-04-2008 09:26

Aunque el Congreso de la UNEAC ha tenido intervenciones brillantes, ninguna me ha causado tanta emoción como estas palabras de Eusebio Leal... Gracias Eusebio por decir las cosas que yo siento y que no hubiese podido expresar jamás con tanta elocuencia.

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#3

El Nuevo|04-04-2008 15:43

Definitivamente Eusebio tiene el don de la palabra. Creo que su intervencion recoge el sentir de muchos cubanos en todas partes del mundo.
Este congreso de la UNEAC ha sido magnifico. Ojala siempre se debatieran los problemas de nuestro pais son esa transparencia y objetividad.

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#5.- Lo mejor que he escuchado (aunque debe escuchar)

David Perdomo|04-04-2008 16:41

  Eusebio Leal una vez más con es verbo tan lúcido, para mí ha sido lo más emocionante del Congreso. Pero también debe escuchar a los que critican las prohibiciones para filmar o presentarse una agrupación bailable en La Habana Vieja.
  Otro que la puso muy buen fue Amaury cuando dijo que el ICRT necesitaba una intervención como la que se hizo en el ´59. También Alpidio, que dijo que nos pasamos el tiempo vigilando que no salga nada en la TV con "problemas ideológicos" y por eso se escapa la banalidad.

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#6.- Dios te bendiga, Hermano.

Claudio|04-04-2008 16:50

“Me sería ofensivo ser un cristiano —como lo soy— de cuota; o un mulato —como lo soy también— de cuota, si entendemos nuestra ascendencia de la sangre o de la cultura; o todavía uno más oscuro: un negro de cuota. Yo quiero ser parte de este grupo, a quien nadie escogió con el dedo”
Dios te bendiga, Hermano.

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#7.- Para todos los cubanos

04-04-2008 18:40

Salio este articulo en algun periodico o en la radio/tv en Cuba? Muy bueno, este hombre es al que la nomenklatura le tiene mas miedo, con la facilidad de comunicacion que tiene y su conocimiento de historia puede convencer a mucha gente, el problema es cual es el poder de cambiar las cosas que tienen toda esta gente con el mejor de los intereses, no existe el mecanismo, y discursos como estos los oimos cuando el proceso de rectificacion de errores. Lo menos que podia pasar era que el director y todos los maximos dirigentes del ICRT debieran renunciar pero ese grado de intedridad moral no se ve a menudo desde la epoca de Chivas. Al menos ya se va viendo una toma de conciencia por parte de la intelectualidad, esperemos que la mayoria se sumen al tren, aunque no lo hagan por valientes, lo hagan por no quedarse fuera de la historia.

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#8.- GRACIAS MIL

Lupe|04-04-2008 22:45

COMO MUCHAS VECES PARA LOS QUE PODEMOS SABER DE SUS OBRAS TANTO INTELECTUALES COMO DE RECUPERACION DE NUESTROS BIENES CULTURALES, NOS SORPRENDE MUY PARA BIEN TUS PALABRAS, GRACIAS MIL POR ELLAS, POR TODO LO QUE SIGNIFICAN

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#9.- nuestra prensa

Liborio|04-04-2008 23:04

Gracias Eusebio
¿Ya han publicado este escrito en nuestra prensa revolucionaria?
Seguro que noooooooo
Tenemos que descubrir las tinieblas sombras que mantienen el manto del ocultismo,la manipulación y la desinformación en nuestra prensa.

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#10.- LIBORIO no le da pena su ignorancia... usted habla sin leer la prensa y sin ver la Mesa Redonda

Kamilo 100Fuegos|05-04-2008 00:27

Todo el mundo feliz y de acuerdo con ese maravilloso discurso de Eusebio Leal y de momento salta en insidioso de Liborio diciendo que de seguro no lo publicaron el la prensa revolucionaria... Se ve que no vio la Mesa Redonda de ayer que pusieron fragmentos de algunas intervenciones y la de Eusebio se puso completica...
Tampoco, como este Liborio no lee el periódico Granma, tampoco supo que había sido publicado...

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#11.- Hay algo más patriótico y revolucionario que este discurso de Eusebio?

Kamilo 100Fuegos|05-04-2008 00:43

¿Hay algo más patriótico y revolucionario que este discurso de Eusebio? Realmente me conmoviósu cubanía y su respeto y devoción por Fidel.
De la intervenció que hizo hoy Raúl Castro al concluir el este evento, aprecié en toda su dimensión el sentido de sus palabras cuando djo: " Para esa diversidad de opiniones luchamos"... y reiteró a los asistentes que "de las mayores discrepancias saldrán las mejores decisiones"...
Porque la Revolución es la madre de todos los cambios y a eso es lo que hemos hecho durante 50 años y que cada día tenemos que hacer... porque en en momento que dejemos de pensar en cambiar y creamos que todo está acabado, lo que acaba es la Revolución.
Soy feliz por este Congreso de la UNEAC

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#12.- Patria se llama ahora!

Kylito|05-04-2008 16:26

"ni jamás les quitaré a ellos el nombre de cubanos —ellos decidieron su camino— siempre y cuando no hagan armas contra la patria que los vio nacer o levanten su mano contra el que les dio nombre, ¡siempre y cuando!. Porque, de lo contrario, tendría que decir que son hijos míos todos los que luchan por la independencia de Cuba, como dijo una vez el Padre fundador. "


contra la patria...
yo no sabia que esa es el nuevo nombre de la momia.....

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#13.- Me alegro kamilo100fuegos

Liborio|05-04-2008 18:02

kamilo100fuegos:

Me alegro entonces que publicaran este discurso de Eusebio en la prensa revolucionaria y en la mesa redonda,esperemos que a partir de ahora esa prensa y esa mesa reflejen la realidad de forma crítica para mejorar y representar a su pueblo.
Me alegro de haber pecado de ignorante, pero creo que fué de la inercia de dejar de leer una prensa monopolizada, alejada de la realidad de mi país y de una mesa retonta.

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#14.- Carta a Eu(femia)sebio

Corazón de Melón|06-04-2008 20:38

No te preocupes, Eusebio, que sabemos perfectamente del chantaje que le hiciste por años a Dulce María, entre otras.  Además, dices que eres historiador -- mentira, los historiadores por lo general no hacen fortunas como tú.  Lo que eres es uno de los más grandes mayimbes, que te has enriquecido de mala manera con paladares y por tus negocios con los españoles y otros extranjeros a quienes les has vendido descaradamente piezas importantes de nuestro patrimonio cultural.  A tí también te digo que algún dia tendrás que rendir cuentas. 

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#15

EusebioJr|07-04-2008 01:17

Tal vez las palabras son necesarias pero quien las profiere es un hipocrita de primera categoria. Eusebio espero el V congreso del PCC que aprobo la entrada de los religiosos en el Partido para decir que el "habia sido creyente toda su vida."
Claro, nunca lo habia hecho publico hasta ese momento ...
Ahora aprovecha el congreso de la UNEAC para hablar publicamente de los cubanos que viven fuera de Cuba, incluyendo sus hijos. Eso nunca lo habia dicho antes, hasta ahora que a) hay una atmosfera de "supuesto debate" b) necesita asegurar la plata que tiene fuera del pais
El dia que haya un congreso gay en La Habana, vaya usted a saber lo que va decir

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#16.- En hora buena

Swordfish|07-04-2008 23:17

Eusebio que bueno fue escuchar tus palabras en la Mesa Redonda. a ver si algunos vendepatrias acaban de entender que este país se fortalece cada día más, y que no esperen que porque estamos criticando lo mal hecho nos vamos a derrumbar. Cuba es un país con una gran tradición histórica y como dijera el realizador de programas de la televisión cubana Juan Carlos Travieso : " Mirar la Revolución desde adentro la fortalece cada día más". Tu estás en lo cierto Eusebio los cubanos somos un solo pueblo, no importa donde vivan, pero no permitiremos que algunos lamebotas del imperio vengan a decirnos lo que debemos hacer con nuestro país. !VIVA CUBA LIBRE!

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#19.- anotado para el nuevo destino de nuestro país

russeum|08-04-2008 06:17

Quizá no lo pudo decir antes, hablar así del valor de la singularidad, del ser cubano  y otros temas, quizá lo hace ahora por lo mismo que señala, porque se viene  "el nuevo destino de nuestro país". Y está bien que se anote. Hombre culto y dotado para la palabra, sin dudas, lo es Eusebio Leal. Quienes lo hemos escuchado en todos estos años, nos emocionamos muchas veces con sus precisas y oportunas referencias a la historia y a la cultura. Leal resurgió de sus cenizas, más fuerte, después de que lo cepillaran cuando a alguien (o algunos con poder) le cayó mal el ambiente comercial de la Feria de Artesanías en la Plaza de la Catedral (hablo de la primera que se hizo, no la que se levantó en los últimos años por impulso a la industria turística). 

Realmente, es un self-man. Ha realizado un emprendimiento colosal, en medio de los problemas y limitaciones que en Cuba son cosa cotidiana, y pasó con sus proyectos y gestiones, sin hundirse, el "período especial". Acometió la restauración del casco colonial de La Habana, estableciendo una red de inversiones/donaciones extranjeras, de mil y un modos, y atrayendo la atención de las autoridades cubanas; y  ha sabido aprovechar el boom del turismo, al crear una estructura muy rentable. 

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#20.- anotado para el nuevo destino de nuestro país (final)

russeum|08-04-2008 06:33

Más vale tarde que nunca. Así que veo bien que en este Congreso se hayan dicho muchas cosas que se caen de la mata desde hace muchos años, pero que caían en el vacío antes, cuando uno intentaba hablar de eso, o provocaban despates o plan piyama. Cuántos problemas nos hubiéramos ahorrado de haber practicado lo que muchos han vocalizado ahora. Han sido tantas las torpezas, las estupideces, las incompetencias, que en Cuba se han padecido, enfrentado... y sostenido. Pero, ya sabemos,  más vale tarde que nunca.

Ha sido  sabio, y práctico, Leal. Y recuerden la fecha de su intervención en el Congreso de la UNEAC. Algún día, confirmaremos que el historiador y, para el día por venir, famoso  hombre de negocios Eusebio Leal sobrevivió, como el abate Sieyès.

Curiosa referencia está que hace al finalizar su intervención. Lean de nuevo. Y, conste en acta, por favor: lo veremos manteniendo su patrimonio de orador, y también exhibiendo el patrimonio monetario y de influencias que ha ganado en estos duros años. Tengo la punzá de que en el nuevo destino de nuestro país hombres como Leal serán una gloria.  Por un lado, admiro su capacidad para crecer y  sostenerse  contra viento y marea; por otro lado, descreo de la sinceridad de muchas de sus expresiones, pero... ¡qué poder el de su oratoria! Y  siento que algo dentro de mí se quiebra.





 

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#21.- Cubano de 20 años

Alfredo|08-04-2008 20:13

Quiero darle las gracias por ser tan sincero y tan especial, hace mucho no escuchaba palabras tan sabias y reales como las suyas, mi respeto y mi aprecio para usted, gracias también le doy por ese respeto que muestra y que pide que se le tenga al emigrante, al gay, al negro, etc,  ojala muchos que nos rodean pudieran pensar como usted sin caer en demagogias y en excentricismos, usted señor lleva el apellido muy bien, es leal a su país y a su familia, eslabón mas importante en la vida de una persona, gracias por existir, mucha salud para usted y que Dios me lo bendiga.

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#22.- Cubano de 20 años

Alfredo|08-04-2008 20:30

Quiero darle las gracias por ser tan sincero y tan especial, hace mucho no escuchaba palabras tan sabias y reales como las suyas, mi respeto y mi aprecio para usted, gracias también le doy por ese respeto que muestra y que pide que se le tenga al emigrante, al gay, al negro, etc,  ojala muchos que nos rodean pudieran pensar como usted sin caer en demagogias y en excentricismos, usted señor lleva el apellido muy bien, es leal a su país y a su familia, eslabón mas importante en la vida de una persona, gracias por existir, mucha salud para usted y que Dios me lo bendiga.

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#24.- algunas cosas si otras no

nm|09-04-2008 20:25

La intervencion de Leal en el Congreso, a mi opinion tiene muchas cosas positivas, pero en lo que respecta a sus hijos ¿a cuenta de que mencionarlo, si no viene al caso? ¿problemas economicos?, lo dudo, ...A los sietemesinos sólo les faltará el valor. Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses, ya que tanto admira al apostol le recuerdo sus palabras en Nuestra America; para Francisco Vicente Aguilera su mayor titulo de honor fue ser cubano. Esto no lo digo por puro teque, repito que muchas cosas que dijo Eusebio Leal resultaron interesantes, hasta hermosas pero a mi juicio muchos de los que se van, (no los critico), no lo hacen por problemas economicos ni mucho menos, abandonan todo y mucho mas por vivir bien, para mi esos nacieron en el lugar equivocado, en el momento equivocado, para mi no son cubanos.

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