El gobierno venezolano ha expulsado al director de la sección americana de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, acusándole de estar "comprado por el imperio", tras la publicación del último informe que la organización ha elaborado sobre Venezuela, titulado "Una década de Chávez. Intolerancia política y oportunidades perdidas para el progreso de los derechos humanos en Venezuela". Se trata de un informe realmente crítico, en el que se acusa al gobierno venezolano de despreciar las garantías institucionales y los derechos fundamentales, vulnerar la independencia del poder judicial y de las elecciones sindicales, actuar contra medios de comunicación opositores o de mostrarse agresivo frente a las organizaciones de derechos humanos.
En varias ocasiones el informe contiene críticas muy injustas si tenemos en cuenta el propio contexto de las mismas. Sólo en lo que se refiere al tema de los medios de comunicación, el resumen ejecutivo del informe acusa al gobierno de "abusar del control estatal sobre las frecuencias de radio y televisión para amenazar y discriminar a estaciones con una programación claramente crítica." El ejemplo paradigmático de tal "abuso" fue, como el mismo informe resalta una y otra vez en sus páginas, el anuncio de Chávez de que "no renovaría la concesión de transmisión a RCTV". El renovar o no una licencia estatal de radiofrecuencia es algo absolutamente habitual en cualquier país civilizado (también en España, aunque aquí sí que se han cerrado varios medios de comunicación por orden judicial) sin que HRW lo critique en otros informes, y no digamos ya si la emisora en cuestión ha apoyado activamente (tal y como hizo la RCTV) un golpe de Estado como el que sufrió el gobierno venezolano y que el propio informe de HRW describe con los siguientes términos: "en abril de 2002 un golpe de Estado destituyó temporalmente a Chávez de su cargo y lo reemplazó con un presidente de facto quien, en su primer acto de gobierno, disolvió las instituciones democráticas del país, suspendió la legislatura y desarticuló al Tribunal Supremo. A las 40 horas el golpe había llegado a su fin, Chávez volvió a ocupar su cargo y se restableció el orden constitucional."
Con todo, HRW no tiene más remedio que reconocer el panorama actual de los medios de comunicación venezolanos:
"En Venezuela aún existe un dinámico debate público, en el cual los medios opositores al gobierno pueden hacer oír sus críticas y aquellos afines a Chávez expresan su defensa del gobierno. Sin embargo, mientras Chávez enfrentaba a casi una totalidad de medios privados hostiles al momento del golpe de 2002, desde entonces ha logrado que la balanza de los medios de comunicación se incline, en forma significativa, a favor del gobierno. Este cambio no se ha producido porque se haya promovido la existencia de medios más plurales, sino porque se actuó contra los medios de comunicación opositores y, al mismo tiempo, se promovieron medios estatales que reflejan únicamente los puntos de vista de los partidarios de Chávez."

#1.- Expulsado por intromisión en los asuntos internos...
Bakunin y señora|20-09-2008 22:27
Vivanco y su franquicia pueden decir lo que quieran. Pero su expulsión del territorio de la República Bolivariana de Venezuela se debió a sus declaraciones a través de las televisoras escuálidas en las cuales sostuvo que el Presidente de este país era un autócrata y que el Poder Judicial depende del autócrata. Puede ser cierto, pero Vivanco no tiene la cualidad ni para decir tal cosa ni para sostenerla a través de televisoras venezolanas en territorio venezolano. Al parecer, tenía una visa de turista, por tanto incurrió en delito al transgredir la ley de extranjerìa. Lo mismo me hubiera sucedido a mí si llego a Madrid y a través de Antena3 digo que el Rey de España es el tirano de España y que el Poder Judicial español hace lo que le dice el Rey. Puede ser cierto, pero no tengo la cualidad para sostenerlo públicamente, a través de televisiones españolas y en territorio español. Porque soy ciudadano chino.-
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