Las elecciones generales han supuesto la consolidación definitiva de la forma bipartidista de alternancia en el gobierno prevista por el Régimen en su reforma de 1977.
Las dos facciones principales del Régimen y que representan los mismos intereses de clase, han decidido dar un paso más en su estrategia bipartidista añadiendo a la legislación electoral diseñada a tal efecto el uso absoluto de los medios de comunicación, que han hecho una campaña presidencialista con solo dos opciones aparentes.
Se ha producido una concentración del voto progresista y de izquierdas en torno al PSOE por el miedo al acceso al gobierno del PP, que ha mostrado en estos últimos años su verdadero rostro fascista. Y por otro lado, también ha habido un avance del PP, lo que debemos tener muy en cuenta por lo que representa de avance del fascismo en la sociedad.
Además de la “competencia” entre las dos facciones principales del régimen en cuanto a medidas y actuaciones represivas y reaccionarias, la consolidación social y el avance del fascismo que representa el PP se debe a la labor de encubrimiento durante mas de 30 años de los crímenes del franquismo y de la naturaleza fascista de lo que hoy se llama Partido Popular y que en otra época se denominó Falange o Movimiento Nacional. Labor de encubrimiento de la que son principales responsables tanto el PSOE como IU-PCE.
Pero sobre todo se explica porque realmente en España no ha habido   un cambio de régimen si no una reforma que garantizaba la continuidad del régimen franquista surgido en 1939. Toda la estructura del Estado, desde su Jefatura hasta la burocracia, pasando por el ejército, la policía y el aparato judicial han permanecido intactos, lo que supone que el fascismo realmente nunca ha abandonado el poder y que tan solo ha delegado ocasionalmente la gestión del gobierno en la socialdemocracia liberal, pero condicionando esta gestión constantemente. También de esto tienen la máxima responsabilidad las dos versiones de la socialdemocracia, PSOE y PCE-IU, que fueron cómplices de todo este proceso y continúan legitimando al Régimen.
El hundimiento electoral de IU puede explicarse solo en parte por la consolidación del bipartidismo. Su declive comenzó hace muchos años y se debe a su degradación política e ideológica, que ha derivado también en organizativa, y que ha convertido a esta organización en una mala copia de la socialdemocracia liberal que representa el PSOE. Su función de legitimador del régimen monárquico-franquista   parece actualmente prescindible y tan solo le queda la de barrera para dificultar o impedir la formación de una alternativa anticapitalista a nivel del Estado.
Por otra parte, se ha producido algo que debemos tener muy en cuenta, la izquierda abertzale, a pesar de la enorme represión que está sufriendo, no solo resiste si no que la considerable abstención en Euskal Herria, que era su opción electoral, demuestra un avance evidente de sus posiciones políticas.
Por último, las derechas nacionalistas, representantes de las burguesías periféricas con una identidad y unos intereses definidos, se mantienen y siguen formando parte de un régimen configurado por las dos facciones representantes de los intereses de la gran burguesía central y las multinacionales mas esta derecha nacionalista.
En definitiva, vuelven a ganar el capital financiero, las multinacionales y el resto de la burguesía. Pierden, una vez más, los trabajadores y el resto de capas populares, es decir, una parte considerable de los votantes del PP y la inmensa mayoría de los votantes del PSOE.
Estos no tardarán en comprobar la “utilidad” de su voto. El Régimen, en el que hay que incluir a los “sindicatos” oficiales, ya tiene perfilada la próxima reforma laboral en la que, entre otras cosas, se generaliza el modelo de despido mas barato. También está previsto la supresión del Régimen Especial Agrario y su sustitución por el general, lo que afectará muy negativamente a amplios sectores de trabajadores del campo en Extremadura, especialmente en las zonas más deprimidas, donde acumular un año de trabajo para poder acceder a cuatro meses de prestación de desempleo será realmente difícil. Continuará la dinámica  de pérdida de poder adquisitivo de los salarios, con subidas por debajo del IPC y, con la crisis capitalista que se ha iniciado, se quedaran sin empleo millones de trabajadores. En Extremadura se incrementará la emigración, especialmente de los jóvenes que no podrán encontrar un empleo en su tierra.
Por contra, los ganadores de estas elecciones tienen previsto eliminar el impuesto sobre el patrimonio y rebajar el de sociedades, así como disminuir el tipo de gravamen a las rentas más altas en el IRPF y continuar con las generosas subvenciones públicas a las grandes empresas.
El PCPE, aunque sigue sin ser una opción electoral, incrementa sus votos al Congreso en un 47% a nivel estatal situándose en más de 19.000 votos. Pero si se tienen en cuenta los votos al Senado donde la presión del “voto útil” ha sido menor, estos resultados se duplican, superando los 40.000 votos.
En Extremadura, creemos que ese “voto útil” generado por el miedo al triunfo del PP ha afectado al voto al Congreso al PCPE, que ha disminuido en 298 votos con respecto a las elecciones de 2004. Sin embargo, en el voto al Senado el incremento ha sido muy considerable, especialmente en Badajoz.
En Cáceres, los votos del candidato  al Senado han pasado de 289 del más votado en 2004 a 311 en 2008, lo que supone un incremento del 7,61 %. Sin embargo en Badajoz se pasa de 717 votos en 2004   a 2.085 votos en 2008, lo que supone una subida del 190,8%. Consideramos que este voto al Senado es un voto consciente y meditado  y significa un apoyo claro al PCPE y a lo que este representa. La evidente diferencia entre Cáceres y Badajoz viene determinada por la realidad organizativa del Partido y el correspondiente trabajo político.
Valoramos positivamente estos resultados, que son un baremo de la realidad organizativa y política del PCPE en Extremadura. Realidad que consideramos que es una buena base para avanzar en la construcción del Partido en nuestra región y plantear el ir aglutinando a los comunistas extremeños en el Partido Comunista de los Pueblos de España, así como comenzar a ir conformando una Alternativa de Izquierdas Anticapitalista en Extremadura.
PCPE – Extremadura.