Los directores de instituto dan su apoyo a la reforma educativa•  Los responsables de los centros suscriben las bases de la ley de Maragall
•  "Es una declaración de intenciones para iniciar un camino de mejora", afirman
J. C.La junta central de directores de centros públicos de secundaria, de la que forman parte 29 directores elegidos por los máximos responsables del equipo directivo del medio millar de institutos de Catalunya, otorgaron el pasado viernes un voto de confianza al documento de bases para una ley de educación de Catalunya que refuerza la posición del conseller de Educació, Ernest Maragall, y debilita el frente sindical ante la convocatoria de la huelga del 14 de febrero.
Los directores quisieron, además, hacer explícito su espaldarazo y ayer emitieron un escueto comunicado en el que manifiestan que suscriben el texto, "en términos generales", y "esperan que el articulado posterior repercuta en la calidad del sistema educativo público".
TESTIMONIOS
El secretario de la junta, Pere Pinós, del IES de Ponts (Noguera), explicó a este diario: "Todos los reunidos decidimos apoyar la voluntad de cambio que se expresa en el documento". "Es una declaración de intenciones para iniciar un camino hacia la mejora", subrayó. La directora del IES Priorat de Falset, Maite Górriz, que participó en la reunión, se expresó en términos similares. "Abre expectativas", dijo. Preguntada por la protesta sindical, replicó que "hay que leer el documento de bases".
La junta de directores de educación infantil y primaria también celebró una reunión extraordinaria el pasado viernes. Al igual que ocurrió con sus colegas de secundaria, se celebró en la sede de la Conselleria d'Educació y contó con la presencia del conseller y del secretario de Políticas Educativas, Francesc Colomé, pero a diferencia de la primera no se adoptó la resolución de hacer público su posicionamiento. Fuentes presenciales aseguraron que de las intervenciones se podía deducir que la mayoría era partidaria de respaldar inicialmente la propuesta.
Maragall se mostró ayer prudente ante el estudio de la Fundació Jaume Bofill, del que dijo que invitaba a la reflexión, pero sobre el que afirmó que no había que sacar conclusiones "precipitadas".