El prestigioso letrado Carlos Garcerán Sánchez, conocido en círculos judiciales por su brillante participación en diversos casos ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, es el abogado cuyo nombre da nombre a la firma de servicios jurídicos en el que desarrolla su actividad profesional la letrada que durante más de un año ha conducido la defensa legal del activista republicano Jaume d’Urgell, acusado de “Injurias a España” y “Desórdenes públicos” a raíz de la pacífica sustitución de la bandera monárquica por la Española, en el transcurso de una manifestación por la Vivienda Digna, precisamente, en el edificio público que alberga la sede de los juzgados del Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Según se ha podido conocer, Carlos Garcerán Sánchez –no confundir con Rafael Garcerán Sánchez– sería la misma persona que hasta hace dos legislaturas desempeñó el cargo de concejal en el Ayuntamiento de San Martín de la Vega, situado a pocos kilómetros al sur de la capital, al resultar electo en las listas presentadas por el Partido Popular en las elecciones locales. Durante su etapa al frente de la responsabilidad municipal, Garcerán habría formado parte de diversas Comisiones Informativas, entre las que se encontraría la de Urbanismo, Obras Públicas y Vivienda.
En opinión de los expertos consultados, la renuncia de la abogada entra perfectamente dentro de su legítimo margen de decisión profesional, puesto que nadie puede obligar a un letrado a hacerse cargo de un caso en contra su voluntad.
Jaume d'Urgell manifestó ayer en declaraciones al programa “La hora de la República”, de Radio Vallekas RVK, su estupor al conocer la noticia de la renuncia de su asistencia legal, sobretodo, considerando que la notificación le llegó a 47 horas de la celebración de la vista oral y que ésta le fue comunicada por el personal de los juzgados, cuando lo usual habría sido que dicha notificación procediera directamente de su propia ex abogada.
En el supuesto de que la defensa hubiera rechazado hacerse cargo del caso desde un primer momento, o si el desistimiento se hubiera producido con mayor antelación, el asunto no habría provocado semejante revuelo mediático, sin embargo, lo insólito de las circunstancias que rodearon la renuncia de la letrada, propició la aparición de sendas notas de prensa, emitidas ayer martes 2 de octubre, a través de las agencias de información EFE y Europa Press, cuyos teletipos se recogen hoy en diversos medios de comunicación de ámbito estatal.
Una vez más, las acciones en defensa de la causa de la Corona (como por ejemplo, dejar a un activista político en la estacada), generan un efecto inverso al deseado: en lugar de lograr el silenciamiento y la exclusión, se multiplican por doquier las muestras de solidaridad, al tiempo que se ve incrementada la repercusión mediática de cuantos detalles rodean la campaña de represión institucional emprendida por algunos de los sectores más inmovilistas del Estado, en contra de quienes incurran en delitos de opinión tras cuestionar públicamente la vigencia del marco legal impuesto tras la reformulación de las estructuras del franquismo que condujo a la restauración borbónica de 1975.
Sigue en pie la concentración de protesta, convocada para el este jueves, a las 11:00 horas de la mañana, ante la sede de los Juzgados de lo Penal, ubicados en la calle Julián Camarillo de Madrid, junto a las estaciones de metro “Ciudad Lineal” y “García Noblejas”. Esta concentración se encuentra autorizada por la Delegación de Gobierno en Madrid, al igual que también se encuentra autorizada la concentración de protesta que se llevará a cabo el mismo jueves, por la tarde, a las 19:00 horas, frente al Ministerio de Justicia, en la confluencia de las calles Amaniel, de los Reyes y S. Bernardino.
Por otra parte, este viernes, día 5 de octubre, a las 21:15 horas, en la Plaza del Rey (frente al Ministerio de Cultura, junto a la estación de metro “Banco de España”), se prevé una concentración para defender el derecho de la ciudadanía a expresar su opinión crítica con la monarquía. Esta convocatoria ha surgido de modo espontáneo, y se ha divulgado a través de Internet, litas de mensajes, foros, correos electrónicos y mensajes SMS de telefonía móvil. (Informa Narciso Fuentes, de Tercera Información, 3i).



