Buscar  

La transición hacia el socialismo y el nuevo ciclo político en Cuba

Es difícil no coincidir con el Líder de la Revolución cuando expresa que Cuba ha de seguir su “rumbo dialéctico”. Pero es imposible no asociar la dialéctica de ese rumbo con la necesidad de cambios determinantes en la naturaleza del proyecto socialista de la Revolución
Roberto Cobas Avivar | Para Kaos en la Red | 25-2-2008 | 1351 lecturas | 44 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/transicion-hacia-socialismo-nuevo-ciclo-politico-cuba


La transición hacia el socialismo y el nuevo ciclo político en Cuba. Fabulaciones ajenas y expectativas propias.

Por la dimensión de su población, la irrelevancia de recursos naturales y el tamaño de su producto interno bruto (PIB), Cuba debería pasar inadvertida a los gobiernos y centros hegemónicos de poder capitalista. El fantasma de la Revolución cubana y el “complejo de Castro” se lo impiden.

En las elucubraciones de toda la maquinaria mediática transnacional capitalista no hay espacios para la claridad mental y la honestidad de la exégesis cuando de Cuba se trata.

Políticos, analistas económicos, politólogos, tertulianos de radio y televisión, presentadores de telediarios, guionistas de cabaret, conocidos intelectuales - ponga el lector inteligente el etcétera que tenga a mano y no se equivocará – no temen hacer el ridículo poniendo al desnudo sus síndromes y depresiones pos traumáticas. Y es que la cubanología sigue rindiendo todo tipo de réditos políticos y económicos. Nunca una revolución ha sido tan útil. La impunidad les viene por la complacencia con la propia mediocridad a la que saben han acostumbrado a sus públicos receptores. Una vez condicionados los reflejos sobre la percepción de la realidad virtualizada, en lo adelante sólo basta con presentar los estímulos. Al perro de Pavlov le venía iso facto la saliva. N.Chomsky lo identifica como el factor clave de poder totalitario de la democracia capitalista sobre sus sociedades. El “complejo de Castro” primero y el fantasma de la Revolución cubana acto seguido, se apoderan sin remedio de los emporios de poder mediático en EEUU, Europa y América Latina.

El establishment político estadounidense, mancillado hasta hoy en su prepotencia neo-imperialista por tan irreverente rebeldía de la hasta ayer neo-colonia norteamericana, se desgasta sin encontrar la manera de salir con la frente en alto de tanta auto humillación. Desde la Casa Blanca le imponen sus fobias anticubanas a todos sus aliados en el mundo, los coyunturales y los consanguíneos. Gobiernos, círculos políticos y oligarquías latinoamericanas y europeas a la cabeza pasan a ser corifeos de una sórdida ópera de malandro.

Si el pretexto de la guerra unilateral (bloqueo) económico-financiera de los EEUU contra Cuba ya desde 1961 ha sido la nacionalización de los bienes de las transnacionales norteamericanas establecidas en el país, éstas no lo fueron para los países europeos (España, Reino Unido, Suiza, entre otros), cuyos bienes resultaron igualmente expropiados.Todos esos países fueron indemnizados según acuerdos de mutua conveniencia, basados en el respeto al derecho soberano de Cuba a las expropiaciones.

Pero la UE, con la mansedumbre interesada del perro que lame la mano que lo azota, se pliega a los EEUU en su política de hostilidad anticubana. No han faltado ni faltan en la actualidad regimenes vergonzantes en América Latina, de cuyos órdenes políticos y realidades socio-humanas Cuba se ha despegado hacia adelante en varios años luz, con los cuales la EU mantiene las relaciones que desde la nostalgia euro-centrista de la llamada “posición común aznarista” le veta a Cuba. Atrapada en el juego sucio del atlantismo a ultranza la UE se ha tenido que refugiar tras el pretexto selectivo de “los derechos humanos” para justificar la inmoralidad de sus acciones contra Cuba. Sus ciudadanos, las mayorías, cogidos del narigón por la impronta de la vida al compás de la economía y la política de mercado, no están capacitados para impugnar actitudes inmorales y no éticas cuando ello implica ver un poco más allá de lo que le venden sus medios de incomunicación masiva.

Los EEUU desde la altura de su miopía política ignoran hasta hoy la propuesta de indemnización de los bienes expropiados en su momento por el gobierno revolucionario cubano. Las nacionalizaciones, no debe olvidar la memoria suspicaz, se habían precipitado como reacción al embargo sobre la refinación del petróleo soviético por las transnacionales Texaco, Esso y Shell. El intento de paralizar económicamente al gobierno revolucionario tenía su detonante en un otro acontecimiento político. La ira imperial se producía por la temprana Ley de Reforma Agraria del Gobierno cubano que confiscaba los inmensos latifundios norteamericanos y criollos donde se afincaba la jugosa y extorsiva industria azucarera y ganadera privada.

La soberbia del Goliat ante la propuesta de indemnización, impecable a la luz del derecho internacional, que sí aceptaron entonces los otros países afectados con las nacionalizaciones revolucionarias, permanece enquistada. Con el 25% de los fondos provenientes de la venta de azúcar al mercado norteamericano, según la cuota asignada por los EEUU a Cuba, se resarcirían con bonos pagaderos a 30 años los “daños” de las nacionalizaciones. La respuesta desde la soberbia imperialista fue la anulación de la cuota azucarera a Cuba. El embargo y paulatino bloqueo sobrevino a la usanza de los juegos de baseball en el barrio (pelota, se dice en Cuba), donde el muchacho de los guantes y el bate los recoge al menor enfado y se marcha.

El complejo de una pregunta ronda hasta hoy en los salones del poder en Washington. ¿Cómo era posible que se atreviesen a tanto los cubanos? Un país para ése entonces de rumba y bolero, sin burguesía nacional pero con oligarquía criolla, atada por conveniencia propia y extranjera a la banca y a nuestras transnacionales.

Si el lector incauto piensa que la razón argüida para la guerra (bloqueo) económica y financiera contra Cuba posee total vigencia, tendrá que convencer al ex-presidente James Carter sobre sus malos cálculos así como de su complicidad comunista al evaluar y declarar desde la Habana que aquellos valores expropiados no son hoy más que pura chatarra en libros contables. Si esa aseveración no le fuera suficiente al lector persistente, tendría entonces que probar con base en alguna investigación verificable que los cerca de 90 mil millones de dólares en pérdidas inferidas a la economía cubana por causa del bloqueo no responden a estudios técnicos del Centro de Investigación de la Economía en Cuba sino a una ficción castrista. Lo que no podrá inadvertir ningún observador acucioso es que, llegado el momento de la Realpolitik en los EEUU con respecto a Cuba y sin valentía para un reconocimiento unilateral de la arbitrariedad del bloqueo, como unilateral fue su imposición, serían tribunales de arbitraje internacional los encargados de repartir las razones. No existe otro destino para ese capítulo de agresiones contra Cuba.

Poner al derecho la historia del diferendo político entre los EEUU y Cuba, significa entender por dónde pasa la neutralización del conflicto. No es necesario demasiado esfuerzo mental para convencerse de que cualquier cambio de la política anticubana de los EEUU será la señal para que el mundo que se le pliega libere también a Cuba de todos sus presuntos pecados. Entonces, donde se ha dicho “digo” todos correrán sin rubor a decir “diego”. Y comenzará la ruleta de los otros intereses agazapados con Cuba.

Pero apartar las piedras de ese escabroso camino implica aceptar la razón determinante de toda la rabia anticubana: el carácter anticapitalista del proyecto sociopolítico de la Revolución.

La mediocridad del pensamiento político hegemónico, el de los thinktank de todo tipo y el de los apologistas de todo oficio, está en la incapacidad intelectual para reconocerle a Cuba el reto de seguir siendo una alternativa política al modo de producción y relaciones socioeconómicas capitalistas. No importa que desde tantas organizaciones internacionales se demuestre y explique que el mejor de los sistemas haga agua por tantos lados. Las cifras abrumarían y la realidad de un mundo en proceso de autofagia no evita la lujuria de los que deciden, ordenan y mejor disfrutan. No hay alternativa que valga. El “socialismo real” quedó sepultado bajo los escombros del muro de Berlín. ¿A qué viene el juego al Ave Fénix en Cuba, anegada en sus propias cenizas?

Pero los hechos y su impronta en la realidad cubana perturban el pensamiento y el sentido común de los que aún lo conservan. La Revolución sociopolítica en Cuba se ha impuesto como objetividad por encima de todos los errores propios, los pronósticos adversos y todos los poderes del gran capital que la acosan. El costo social y humano que se le ha hecho pagar a la sociedad cubana y se intenta cada día multiplicar dice sobre la importancia que el pensamiento capitalista hegemónico le confiere al simbolismo de tal precedente histórico.

En consecuencia, el mercadeo con la idea de la transición cubana hacia el capitalismo no por mediocre intelectualmente deja de ser ideológica y mediáticamente efectivo. Cuando se da por hecho el socialismo en Cuba se trasmite la idea de que todo lo caduco de la actual realidad económica, social y política cubana responde justamente al definitivo fracaso del socialismo. No es el agotamiento de una forma de gobierno y organización socioeconómica; no es la fatiga de un modo de organización de la participación social, ni siquiera su fracaso, no. Es a todas luces el derrumbe del socialismo, su inviabilidad por definición. La maquinaria de propaganda capitalista declara como un hecho consumado el deseo afanosamente cultivado. Es así cómo con morboso deleite se le vende a sus propias sociedades que las utopías se dan a la carta y son realizables sólo por los mercados y sus tahúres. No es la mano de Dios por invisible que también sea. ¿O es que no lo ha demostrado allí o acullá la socialdemocracia y el “conservadurismo liberal” con los llamados estados de bienestar social? Ahí están incluso China y Vietnam convenciéndonos que la transición hacia el capitalismo es inevitable, una fuerza superior. A Cuba hay que salvarla de los propios cubanos, justo como con la intervención militar yanqui contra la derrotada España a mano de esos mismos cubanos en 1898. Justo como lo intentaron a partir de ahí hasta 1959 las sucesivas administraciones del nuevo pensamiento imperialista.

Sin embargo, por primera vez en 50 años de hostilidades irrefrenables de los gobiernos de los EEUU contra Cuba se dibuja un cambio de ciclo en la política anticubana. Como si el pragmatismo de la razón política amenazara con dar pasos hacia a un proceso de distensión y recomposición de los puentes rotos. Ese es el discurso que, ante un nuevo periodo presidencial, desde el fondo de sus propias contradicciones políticas toma cuerpo en el mensaje del representante del ala demócrata que apela al cambio interno en los EEUU. En todo caso, es el reflejo de la necesidad de un cambio de ciclo político en los propios EEUU. Talvez incluso un punto de inflexión del rumbo de unos EEUU, como he expresado en otra ocasión, a medio camino entre la resurrección de la república y el ocaso de su desafuero imperial. Toda interpretación de la política cubana estadounidense que desdeñe esas claves estará pecando de imberbe e insensata. La apelación a cambios políticos dentro de los EEUU es una necesidad socioeconómica objetiva. Reconocerlo públicamente hace creíble la voluntad política para llevarlos a cabo. Por supuesto, a nadie le pasa por la mente ni en fugaz delirio neuronal interpretar que se trata de cambios determinantes en el modo de producción capitalista y de las relaciones socioeconómicas que lo caracterizan. Aunque enrumbar hacia la república abra un largo recorrido en pos de la construcción de un estado de bienestar más cercano a las ideas socialistas que al liberalismo capitalista que lo aqueja. Serán cambios dialécticos.

Es difícil no coincidir con el Líder de la Revolución cuando expresa que Cuba ha de seguir su “rumbo dialéctico”[1]. Pero es imposible no asociar la dialéctica de ese rumbo con la necesidad de cambios determinantes en la naturaleza del proyecto socialista de la Revolución. No es dialéctico asumir el “fin de una etapa”[2] y al mismo tiempo poner en entredicho la necesidad de cambios conceptuales y estructurales en la modelación socialista cubana. O sea, cambios determinantes de su cualidad.

Si los cambios que para Cuba proclaman los amantes y beneficiarios de la política anticubana de los EEUU y sus aliados acólitos mal esconden el espíritu neo-anexionista del “gigante de las siete leguas”[3], no se le hace un favor al proyecto socialista cubano cuando sus defensores se distancian del reconocimiento público sobre la necesidad de los cambios internos. Los cambios conceptuales y estructurales en la construcción del socialismo en Cuba no significan anexión sino consolidación de su soberanía. Ése es el único discurso creíble que puede legitimar ante la sociedad cubana la institucionalidad del Partido Comunista gobernante.

¿No es acaso la maduración de la conciencia colectiva sobre el costo de los errores propios cometidos durante medio siglo de dura y sinuosa transformación poscapitalista lo que pone a prueba la opción por el socialismo en Cuba? ¿No es precisamente la maduración de esa conciencia la condición sine qua non para poder plantearse un cambio dialéctico en la modelación socialista? El cuestionamiento es tan complejo para el inmovilismo de los dirigentes de la Revolución como perturbador para sus detractores. Puesto que la disyuntiva sigue siendo binaria: la transición hacia el socialismo o la involución al capitalismo.

El debate en Cuba sobre los cambios conceptuales y estructurales necesarios es un debate en primera instancia político. No es un debate que puede, aunque desafortunadamente se logre, reducirse al orden administrativo.Esta razón limita ad extremis el papel que pueda jugar la nueva Asamblea Nacional y el nuevo Consejo de Estado que de ella surgen este 24 de febrero.

Es de suma importancia advertir sobre la agudización de las contradicciones de fondo si la ejecutoria de los cambios que demanda la sociedad cubana se reduce a un proceso de reformas administrativas. Un conjunto de reformas administrativas podrían constituir un paliativo ante las expectativas inmediatas de la sociedad. Ello sería en esencia la clásica escapatoria del pan para hoy con hambre para mañana. No le faltarán razones a aquellos que respondan que por algo hay que empezar. Pero ha de saberse que las reformas perentorias fuera de un proyecto de transformación sistémica estarán haciendo inviable la sostenibilidad del proceso de desarrollo. Ésa ha sido la esencia de la reciente e internacionalmente publicitada interpelación del estudiante de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) al Presidente reelegido (24.02.2008) de la Asamblea Nacional. La respuesta de la dirigencia política del Estado no se encuentra en la retórica del representante del poder legislativo.

Siguiendo el patrón de reacción y comportamiento asumido por la dirección política del Estado ante los anteriores cuestionamientos de la intelectualidad cubana, el reciente debate sostenido por los estudiantes de la UCI no ha sido presentado íntegramente a la sociedad cubana. Se recurre a mostrar sólo la reacción de los mismos ante la posterior manipulación internacional de que fueran objeto. A la sociedad no se le presentó el importante debate sostenido por los intelectuales en la llamada intranet cubana, era un debate “no autorizado” sobre el cual se hace pública solamente la respuesta oficialista que les diera la UNEAC[4]. El copioso debate popular sobre los problemas de la realidad cubana recientemente realizado a solicitud del propio Partido no ha sido presentado públicamente a toda la sociedad por los medios de comunicación. Y, una vez más, se anuncian respuestas sobre cuestionamientos populares que en su conjunto el pueblo no conoce. No son meras coincidencias formales.

El proceso de cambios conceptuales y estructurales que exige la modelación socialista cubana tiene sus principales opositores dentro de la propia Revolución y el Partido.

Es al partido gobernante, el Partido único de la Revolución, al que le toca sentar la pauta del debate político sobre la necesidad y la naturaleza de los cambios conceptuales y estructurales a los que desde su máxima dirección se alude. Desde la perspectiva de las contradicciones internas (sociales, económicas y políticas) ello significa en la práctica la refundación política del propio partido. De ahí la importancia de la convocatoria y la realización de su tan largamente postergado sexto congreso.

La naturaleza de los cambios conceptuales y estructurales del proyecto socialista está signada por la necesidad de concebir la auto determinación del ciudadano cubano como piedra filosofal de la participación social. Un concepto de auto determinación ciudadana que esté llamado a enraizar el sentido de cohesión e identidad social alrededor del proyecto socialista. Ese concepto de auto determinación no tiene otra opción que cuestionar el principio del centralismo democrático que rige el movimiento de la sociedad.

El principio del centralismo democrático establecido como forma de gobierno ha venido a desnaturalizar el carácter de la participación política.Puesto que su consideración fuera de los contextos de lucha de clases sociales antagónicas en la que encontró un espacio apropiado para la gobernabilidad, se desdobla como el aferramiento a un instrumento de poder a ultranza. El centralismo democrático convertido en dogma político ha venido a favorecer el acomodo a las formas de gobierno verticalista y, por ende, autoritario que reinan en la práctica hasta hoy. El burocratismo administrativo y político se alimenta de ello y obstruye toda la vida del país. Bajo la égida del centralismo democrático la entidad política que conduce el proyecto socialista se ha convertido en un partido de estado. Con ello la legitimidad de la institución de partido único queda irremediablemente cuestionada. El congreso del partido estará ante la necesidad de someter a una revisión dialéctica la esencia política del unipartidismo.

Si la democracia y la autonomía de pensamiento y criterio no llegan a ser instalados como un valor fundacional del partido comunista, el unipartidismo se verá ante la disyuntiva legítima de abrir paso al multipartidismo. Y en esa dirección aumentará la maduración de la propia sociedad por inverosímil que le parezca al pensamiento político ortodoxo en Cuba. No se trata, en última instancia, de consideraciones anodinas acerca de un modelo teórico de sistema partidista. Lo que está en juego es la eficiencia política de la participación social y, en consecuencia, la sustentabilidad del “rumbo dialéctico” del proyecto socialista. En ello estriba la razón de ser del partido único en tanto pretenda seguir legitimado como fuerza política rectora del proceso social.

El multipartidismo en el capitalismo funciona como el juego de intereses dado a mantener la viabilidad del sistema político. El multipartidismo no está concebido como un sistema de participación política dado al cuestionamiento del modo de producción y relaciones socioeconómicas capitalistas. La alternancia en el gobierno de las fuerzas políticas partidistas permite la administración del poder del capital, pero hace improbable su negación. Los blindajes legalistas del sistema político estadounidense hacen imposible desde la legalidad el cambio de régimen socioeconómico y político, era lo que le confirmaba a los estudiantes de la Universidad de la Habana el ex presidente J.Carter interpelado por los mismos.

El multipartidismo en un contexto de democracia socialista en Cuba puede significar el marco propicio para la interacción dialéctica de ideas fuerza en la construcción del socialismo. En concreto, para el logro de una organización altamente eficiente de la participación sociopolítica. Para la interacción de proyectos y programas de desarrollo socioeconómico con opciones de ser validadas o rechazadas directamente por la sociedad. La institucionalización del multipartidismo estaría llamada a responder a la necesidad de consolidación del carácter anti-capitalista que por voluntad popular y constitucional asume el socialismo en Cuba. Situados, no obstante, en la perspectiva del sistema de partido único que hereda la tradición política del Partido Revolucionario Cubano martiano, la deriva hacia el multipartidismo puede también significar una involución política. Ante todo, una involución en la concepción de organización política de la sociedad de frente a la idea de la eliminación de todo partido. Si la idea de la desaparición del estado con el advenimiento de una sociedad comunista se percibe como una premisa de la emancipación socio-humana, nada impide el cuestionamiento de todo partido en la superación evolutiva de estructuras remanentes del orden político y jurídico capitalista.

En consecuencia, hoy algo se torna especialmente necesario. La asimilación del concepto del pleno pluralismo del pensamiento político como principio fundacional (estatutario) del partido único de la Revolución. La construcción del socialismo necesita de un auténtico pluralismo de ideas revolucionarias dentro del propio partido. El concepto y la práctica del centralismo democrático lo impide. La democracia controlada por el estado y el partido constituye la antítesis de una democracia socialista. La democracia controlada es prerrogativa del capitalismo. En el socialismo el control democrático lo ejerce el pueblo sobre sí mismo. Lo ejerce sobre el estado y el propio partido. El poder del pueblo es la contraparte del poder de la superestructura política estatal.

Para ello el concepto de auto determinación ciudadana debe alzarse sobre bases objetivas. Desde la auto determinación del ciudadano se resuelven las ideas de la participación democrática. Hablo de una auto determinación que para ser verdadera debe erigirse sobre el concepto de democracia económica. Entendido como el derecho del individuo a decidir acerca de la utilización de su fuerza de trabajo y de los beneficios de su trabajo. El ciudadano decide sobre la utilización de los beneficios de su trabajo desde la autonomía de la participación social a nivel micro y macroeconómico. Puesto que lo hace desde la decisión individual colegiada en su empresa y desde las decisiones sociales comunitarias (locales y nacionales).

Detrás de la negación del derecho de auto determinación del individuo tomará cuerpo siempre la omnipotencia del Estado. El concepto de auto determinación ciudadana implica considerar la cohesión social en torno al proyecto de la Revolución como un producto de la libre voluntad del ciudadano a formar parte y ser factor de la construcción del socialismo. El socialismo no puede serle una abstracción política, independiente de su bienestar social y material y de su necesidad de soberanía ciudadana.

Las expectativas cifradas por la sociedad cubana en la instauración de la nueva Asamblea Nacional y la elección del nuevo Consejo de Estado se corresponden con la esperanza de que se rompa decididamente con el inmovilismo político. Sin embargo, las respuestas de ambos entes institucionales a los problemas acumulados están condenadas - tal como lo ha corroborado el discurso de investidura del nuevo Presidente del Consejo de Estado - a ser sólo paliativas y de restringido efecto sico-social. No caben dudas que ello, lejos de funcionar como válvula de escape, creará un clima de tensiones sociales epidérmicas acuciante. Puesto que las decisiones administrativas puntuales sin la transparencia de un proyecto coherente de cambios y discutido con la sociedad se asocian en Cuba al voluntarismo político y a la inconsistencia de las decisiones.

Solamente una nueva plataforma programática del Partido podrá dar las respuestas conceptuales que se necesitan y garantizar la veracidad del rumbo dialéctico que sea por todos compartido. Ésa es la misión del Partido. Con la evasión del planteamiento de los cambios estructurales de la modelación socialista no serán necesarios los esfuerzos de los enemigos externos para acabarla. La desconfianza social pronunciará el desgaste interno y el riesgo de implosiones díscolas se tornará real. Al tiempo que las actuales circunstancias coyunturales geopolíticas, favorables a los cambios tanto en Sur como en Norteamérica, estarán descontando las oportunidades determinantes. ¿Habrá cabal conciencia en la máxima dirección del Partido de que sólo los revolucionarios pueden devorar su propia Revolución? ¿O será necesaria una nueva crisis para lamentar el adagio?

Roberto Cobas Avivar



[1] Fidel Castro R. en: “Lo que escribí el martes 19”, http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/ref-fidel/art001.html

[2] Ibídem

[3] Ibídem nota 1 

[4] Ver: Roberto Cobas Avivar, “Cuba: la revolución no pude ser usurpada”, en : http://www.kaosenlared.net/noticia/cuba-revolucion-no-puede-ser-usurpada

 
 
Más información:

Comentarios (44)

#1.- Es que no lo quieren ver

I.Quintero|25-02-2008 03:34

En este articulo suyo he visto un resumen de la mayoria de mis planteamientos por los ultimos meses en todos los otros articulos de kaos, pense que en determinado momento teniamos una union intelectual entre muchos de los que aqui participamos y que refleja en alguna medida la opinion de una mayoria en Cuba, sin embargo hoy, al igual que usted, me siento muy decepcionado con el resultado de las elecciones y con el discurso del presidente, o no escuchan ellos, o somos nosotros los que no tenemos la vision real de lo que acontece en Cuba, no puedo creer que si tienen alguna duda y pueden estimar las concecuencias de sus errores ahora, lo que significarian para nuestro pais a largo plazo y la posibilidad de cambios violentos, se queden pensando que con cambios cosmeticos todo quedara igual, o sera que al menos mientras viva el comandante no darle el disgusto de no seguir sus recomendaciones, pero eso significaria poner los intereses de ellos por encima de los intereses de todo un pueblo, seria alta traicion. La historia dira. Las votaciones 100% van a seguir. Es una pena que no sepan estar a la altura del momento historico mas importante en la historia de nuestro pais.

Valoración: 0  

#2.- Centralismo democratico

adelphos|25-02-2008 05:40

Valoración: 0  

#3.- centralismo democratico

adelphos|25-02-2008 05:54

"Puesto que la disyuntiva sigue siendo binaria: la transición hacia el socialismo o la involución al capitalismo." "el concepto de democracia económica. Entendido como el derecho del individuo a decidir acerca de la utilización de su fuerza de trabajo y de los beneficios de su trabajo." Cobas desarroolla este ultimo concepto en otros trabajos llegando a proponer la propiedad privada colectiva de las empresas, ó sea que toma partido por la involución al capitalismo. Para que no queden dudas pide el retorno al mercado. Que el camino propuesto por cobas es el retorno al capitalismo, ademas de evidente en sus escritos, lo voy a demostrar con el siguiente texto del camarada chino Duan Zhong Qiao  recomiendo su lectura completa, y para el efecto doy el link  http://www.po.org.ar/edm/edm23/crticaa.htm 

En el comentario siguiente transcribo parte.

Valoración: -2  

#4.- A donde conducen las propuestas de cobas?R: Al capitalismo

adelphos|25-02-2008 06:00

".....bajo el socialismo de mercado, las empresas privadas de capitalistas individuales no existirán, y que lo que existirá será la empresa cooperativa de la cual serán dueños los propios trabajadores. Los medios de producción... son de los trabajadores de cada empresa,... es un tipo de propiedad pública más que de propiedad privada. Pero, en la propiedad pública comunista, en la concepción de Marx, todos los medios de producción son propiedad de la sociedad como un todo.... en el pensamiento de Marx, la propiedad pública en la empresa cooperativa es, en cierto sentido meramente un tipo de propiedad privada ampliada. No es la propiedad privada individual sino una propiedad privada colectiva. Esta característica está particularmente representada en el hecho de que los medios de producción de cada empresa cooperativa son sólo propiedad de los trabajadores que trabajan en esa empresa. Es decir, los medios de producción son bienes públicos solo para estos trabajadores, y no para los que trabajan en otras empresas. Es precisamente porque la propiedad pública de las empresas cooperativas es en realidad un tipo de propiedad privada ampliada, que puede realizarse un intercambio entre estas empresas y, en consecuencia, que pueda existir el mercado. En resumen, en tanto exista una economía de mercado existirá la propiedad privada de los medios de producción, aún si ella toma la forma de propiedad pública de empresas cooperativas bajo el socialismo de mercado."

Valoración: 0  

#5.- Centralismo democratico y unanimismo

adelphos|25-02-2008 06:47

"El centralismo democratico segrega, como bilis segrega el Higado, el delito de opinion" El autor de esta cita, Teodoro Petkof, miembro por entonces del PCV, hoy se ha trasladado abiertamente a las filas de la contrarevolución. He escogido la cita por dos razones, la primera porque ciertamente la tesis leninista del centralismo democratica fue deformada, degenerada, por Stalin. La segunda, porque los ataques a este principio, llevan casi invariablemente a la justificación oportunista (Conciliación de clases) de las disidensias pequeño burguesas. Tratare de dar una interpretación de lo que significo el concepto para lenin, y de lo que no debe significar para los marxistas. El mejor ejemplo es el caso Trotsky, estando lenin vivo. Existieron entre ellos diferencias (luego engrandesidas malintencionadamente) a pesar de las cuales continuaron colaborando armoniosamente. Trotsky cuya posición respecto del problema de los ferrocarriles fue derrotada, se encargo de llevar a cabo la solución aprobada por la mayoria encabezada por lenin. Se entrego al derrotado todo el poder para ejecutar la tesis vencedora.

Valoración: 0  

#6.- Centralismo democratico

adelphos|25-02-2008 07:02

Un año despues lenin acogio la tesis de trotsky, no solo en lo de los ferrocarriles sino en lo atinente al desmonte del comunismo de guerra  y la NEP, originalmente propuesta por trotsky, y a la que se opuso inicialmente lenin. Cuando Stalin se hizo con el poder, el concepto de centralismo democratico cambio, y se comenzo a segregar, a los disidentes. No se les nombraba en ningun cargo importante y lo que es peor, no se les permitia impulsar sus tesis en el lapso entre dos congresos. Lo mas probable era que mas bien que presentar de nuevo sus ideas se declararan partidarios de las mayoritarias. Eso no es el centralismo democratico  . Para que el centralismo democratico funcione, es necesario garantizar a los disidentes mantener el acceso a cargos importantes, y garantizar ademas el derecho a seguir impulsando sus propuestas. Como ocurre casi siempre no es la aplicación de principios del marxismo leninismo la causa de los problemas, sino que estos ultimos ocurren por no aplicar adecuadamente los principios

Valoración: 0  

#7.- Y el partido unico

Adelphos|25-02-2008 07:22

Aprobechando que esta por ahi Idelfonso, me voy a retractar de una propuesta pregunta que hice en un foro de Felix Guerra. Preguntaba si era permitida la conformación de un partido diferente al PCC. Definitivamente me declaro partidario del partido unico, pero con existencia de facciones, cuestion esta relacionada con el centralismo democratico Leninista. Los partidos son la expresión politica y organisativa de las clases sociales. Los partidos policlasistas de las llamadas  democracias occidentales son ficción, en realidad son atrapabobos para utilizar a los explotados en favor de los explotadores. Siendo el periodo de transión, (el socialismo) una etapa en que aun existen clases, y coexiste la propiedad social y la privada, es mal necesario que este periodo sea tambien la dictadura del proletariado, y el proletariado, no puede permitir la organisación del enemigo de clase en partidos. Pienso que hay que luchar por el derecho a las facciones dentro del partido, y a la aplicación leninista del centralismo democratico.

Valoración: 0  

#8.- Pluralismo: ¿ es contrarrevolución?

Adelphos|25-02-2008 07:32

"La asimilación del concepto del pleno pluralismo del pensamiento político como principio fundacional (estatutario) del partido único de la Revolución. La construcción del socialismo necesita de un auténtico pluralismo de ideas revolucionarias dentro del propio partido. El concepto del centralismo democrático lo impide." Deberia decirnos el señor Cobas si para el pluralismo significa el derecho a promover el capitalismo, y su consecuencia politica el fascismo. El centralismo democratico (leninista)  se entiende en el seno de un partido donde todos sus miembros tienen el mismo interes de clase, en el caso de los partidos comunistas, quienes esten por el capitalismo deben ser combatidos. Su lugar no esta en el seno de un partido proletario.

Valoración: 0  

#11.- vayamos a lo que se discute

Lira|25-02-2008 14:52

Quintero habla de soslayo sobre la necesidad de la transición. Sin embargo, este artículo plantea la transición hacia el socialismo y destaca el carácter anti-capitalista que ha de tener.

¿A cuál transición se refiere y apoya Quintero?. <es más de los mismo sobre la tansición al capitalismo. Si fuera así el mismo artículo lo vapulea. No es un asunto de que sea Quintero o no. Se trata de la esencia sobre lo que se discute.

La polémica no debería desviarse a causes propios oportunistas.

Sobre Adelphos no me expreso pues todos los que leemos y entramos a estos foros sabemos de quién se trata y de qué va su función. Kaos ya debería prohibirlo, si, CENSURARLO, lo digo con entera responsabilidad, censurarlo. Puesto que aprovecha de "gratis" esta publicación, KAOS, para su propaganda capciosa y reaccionaria.

Valoración: 0  

#17.- dejemos los enredos en casa

El Guajiro de Cumanayagua|25-02-2008 21:26

Persona KR (15), armas un singular enredo: lucha de clases pero no antagónicas ¿de qué lucha entonces hablas?; de la clase obrera, bueno, a ¿qué círculos sociales reduces "la clase obrera" ahora en Cuba?, el universo de la ciudadanía que no es obrera ni nada que se le parezca queda al margen de tu lucha, esos no exiten, son fantasmas o tienen que apelar a que los obreros ¿cuáles? representen sus intereses; pero resulta que tampoco  es asunto de partidos, bien, entonces porqué no te pronuncias por la desinstitucionalización del partido comunista que gobierna, el único partido.

En fin, que cuando se hacen comentarios sobre temas serios hay que ser serio en lo que de dice.

Valoración: 1  

#18.- Sobre el comentario 9

adelphos|25-02-2008 22:56

"dejas fuera a amplias capas de la sociedad que no solo son aquellos con tendencias capitalistas, estan los religiosos, los apoliticos, los rebeldes sin causa" Comenzando por los apoliticos, si lo son no se que interes puedan tener en un partido politico. Los rebeldes sin causa ¿no debieran ir primero al sicologo? Que papel pueden cumplir en una organisación? Los religiosos. Desconosco la ley cubana al respecto, pero creo que hay libertad de cultos. En el capitalismo los partidos comunistas, ó son proscritos y perseguidos oficialmente ó son perseguidos por el estado ilegalmente, privados de todo acceso a medios masivos de comunicación. Sus miembros son privados de acceso al trabajo. ¿Por que los comunistas en el poder han de ser complacientes con sus enemigos de clase? La dictadura del proletariado justamente reprime a las minorias reaccionarias  para hacer real la voluntad de la mayoria. 

Valoración: 0  

#19.- Lira y la censura, comentario No 11

adelphos|25-02-2008 23:13

Ahora no me acusa lira de no saber leer, simplemente pide que me censuren. Otro siquiatra aficionado pide que me encierren en el manicomio. De una manera u otra pretenden silenciarme. Del loquero no se que posturas defiende, porque usualmente se cambia de nombre para cada comentario, y no he podido conocer de el una sola idea cuerda ó lunatica, en cambio de Lira tengo la percepsión de que defiende la revolución y se dice marxista, por eso me extraña su pretención de censura, tan alejada de la tradición marxista del debate, con exposición de ideas y razones, con demostraciones. Yo espero de lira al menos eso, espero que rebata mis interpretaciones, y que nos de las suyas, ó sea que plantee un debate. Prometo ser respetuoso, porque al fin y al cabo creo que estemos del mismo lado. Quisiera que me dijera como es que mis planteamientos son reaccionarios, y que ojala me demuestre que lo que proponen mis atacados no es lo que textualmente dicen sino otra cosa. En otros foros hemos progresado, ya no me controvierte diciendo que ellos no proponen lo que digo que proponen, sino debaten sobre la conveniencia de las propuestas.

Valoración: 0  

#20

26-02-2008 01:04

La gente de Kaos evidentemente no comparte las ideas inquisidoras propuestas por Lira. Mis escritos aun estan disponibles, y comentarios mios que han batido el record de calificaciones negativas, no fueron eliminados como ha ocurrido con muchos otros, de otros, eliminados con menos negativas. Quizas se deba a que los de Kaos los leen antes de decidir. En otro caso la calificación negativa era para una cita de otro autor que transcribi. No quieren ver aquello que cuestiona sus creencias, y pretenden no tener que digerir el mensaje tratando de descalificar al mensajero. De tantos adversarios que me asigna Lira ni uno solo ha desmentido mis afirmaciones. Otros de mas prestancia  han encontrado acertados mis planteamientos. En el siguiente comentario copio parte del mensaje del camarada Manuel Southerland miembro de la Asociación Latinoamericana de Economistas Marxistas, y fundador de la Asociación Bolivariana de Economistas Socialistas ( De la que se retiro luego por haber sido tomada por revisionistas )

Valoración: 0  

#21

26-02-2008 02:14

Adelphos ¿por qué no te callas?. Andas siempre enganchao de los articulos que mas se leen. Vamos, ser humano, respétese un poco más.

Valoración: 0  

#22.- La cobardia es anonima y monarquica (comentario 21)

Adelphos|26-02-2008 13:43

Ese es el unico argumento de los iembros de la miasis. cuando no tienen capacidad de rebatir con argumentos simplemente piden que se calle. Afortunadamente son una minoria, y son conciente ó inconcientemente los que quieren la vuelta al capitalismo.
Espero ue tenga argumentos, mejores que los mios, solo asi lograra callarme.

Valoración: 0  

#23.- claro, basta de oportunismos reaccionarios (apoyo al anónimo 21)

Que más da|26-02-2008 14:11

Ya alguien ha dicho que los argumentos que  descolocan y descuartizan todos los inventos mentales de los "adelphos" están en los propios artículos que intentan criticar. 

LOS "ADELPHOS", SOLO TIENEN QUE RELEER LOS ARTÍCULOS.  Claro, supongo que mientras más los leen más se enredan en cosas que no entienden, que no están al alcance de sus mentes. Es por eso que deberían callarse,  por pudor y respeto a los foros.

Que no se enganchen oportunistamente a los articulos más leidos.

Que sigan escribiendo sus propios panfletos y colgandolos por libre, nadie  lo impide !!!!!!

Valoración: 0  

#24.- Sobre el unico partido y el centralismo democratico

Cubano de a pie|26-02-2008 16:12

Creo que la revolucion antes de hacer cualquier cambio o apertura politica, tiene que  primero acabar con las prohibiciones que nos  agobian y dar pasos solidos en la consolidacion y apertura economica. Si las fuerzas productivas no se liberan gradualmente para mejorar nuestra economia y el poder adquisitivo de la poblacion, cualquier intento en lo politico sera un fracaso. El problema no es uno o varios partidos, lo importante es que el poder popular y las administraciones municipales y provinciales, tengan el poder y desicion necesaria a su nivel.

Valoración: 4  

#25.- cont...

Cubano de a pie|26-02-2008 16:13

El partido tiene que dejar de administrar y concentrarse a establecer los mecanismos para acercarse mas al pueblo y propiciar las discuciones internas que propicien la solucion de problemas en la sociedad y ayude a trazar politicas mas certeras. Sin dudas el centralismo democratico tiene que ser renovado o actualizado donde no se imponga desde arriba nada y se oigan y respeten los acuerdos de las bases y se discuta hasta llegar a consenso. Con el primer mejoramiento de las condiciones economicas del pueblo hay que abrir el tema de la democratizacion de la sociedad y el partido.

Valoración: 2  

#28.- Quintero haces un gran favor a Alphos

Sigmund|26-02-2008 18:50

  Y otro bien flaco al resto de los que te leemos.

Darle importancia a este personajillo es lo único que podía esperarse de una gente avezada como tu o  es que te sientes santa Claus y quieres hacerle un gran regalo.

No tengas dudas alguna, Adelphos no está bien o mejor diremos que su mente funciona tan bien como un queso gruyere.

Además, su necesidad de protagonismo por aquí se revela en cada línea.

Por favor, tu que tienes sicología, no le hagas tal juego. Gracias.

Valoración: 1  

#29.- denuncia

adelphos|27-02-2008 01:41

No escribo para los desadaptados, que incapaces de cuestionar con razones, piden como el rey de españa que me calle, ó la piden a Kaos que me calle. No escribo para recibir reconocimientos, e igualmente me tienen sin cuidado las criticas, sobre todo las de los mediocres sin formación politica, incapaces de llevar a cabo un debate. Escribo para los lectores de buena fe, y creo mi deber denunciar cuando personajes que se envuelven en palabreria revolucionaria plantean sibilinamente tesis que necesariamente llevan al capitalismo. Por eso denuncio a los Roberto Covas y a los Pedros Campos y a sus seguidores. Igual los criticaria si dijeran no ser marxistas y asumieran de frente la promoción del capitalismo, pero en el momento actual la denuncia tiene que ir encaminada a desenmascararles, a demostrarles que no son marxistas. Si los desadaptados se exaltan por esto, magnifico me los imaginare segregando bilis, pero repito no escribop para ellos.

Valoración: 0  

#30.- Sigmund reaparece

Adelphos|27-02-2008 05:36

¿ Como van sus lecturas de siquiatria? ¿Ha aprendido algo nuevo? A falta de argumentos para debatir lo que no comparte apela a la siquiatria de aficionado. Tal vez de niño quiso ser medico pero lo rasparon. El mal que pretende diagnosticarme se llama ezquisofrenia con ideas fijas, si quiere hablar de siquiatria, preparese, ya se vio que en politica es incompetente. El mal que usted y el grupusculo de desadaptados padecen se llama paranoia. Se sienten perseguidos por las ideas contrarias a su elemental esquema de pensamiento. Padecen ademas de narsicismo, y no toleran las criticas, por eso en lugar de defender sus posiciones pretenden descalificar a quien las controvierte. Se han identificado de tal manera con sus idolos que se indignan de cualquier debate contra ellos. En la vida cotidiana esa actitud de desafiar pero huir se llama cobardia. De manera que seguire tratando de explicar a los lectores de buena fe porque las ideas de campos y cobas llevan al capitalismo. Si de paso logro aumentar la neurosis de los desadaptados es pura coincidencia..

Valoración: 0  

#31.- Preguntenle a ellos

Adelphos|27-02-2008 06:07

La mejor y mas facil manera de dilucidar si la interpretación de algo corresponde a lo que quizo decir el autor es preguntarselo, (Los desadaptados pueden hacerlo)  ó en su defecto recordarselo y citar el texto literalmente. Comienzo por el siguiente publicado el 25 de diciembre de 2007 bajo el titulo "Hacia el cambio del modo de producción en Cuba. Del concepto a la práctica"  por Roberto Covas Avivar  "Prescindir del mercado y las relaciones monetario-mercantiles para Cuba significa condenar definitivamente al fracaso el sistema económico." En el comentario No 3 doy un link ilustrativo sobre esta tesis y en el No 4 transcribo parte del articulo. Lean y juzguen los lectores. El debate al respecto no es exclusivo de cuba. Como pueden ver se han ocupado de el los camaradas chinos. Tambien los camaradas comunistas de EEUU nos presentan un texto de Raymond Lota sobre el tema: "Cuando la mayor parte de la producción de una sociedad se hace para la venta, cuando las relaciones entre los distintos sectores y "actores" de la economía son relaciones de comprador-vendedor, existe un mercado capitalista. El mercado es el lugar y el mecanismo de intercambio: de la compra y venta entre individuos y entre unidades individuales de capital"

Valoración: 0  

#32.- La opinion de Lota sobre el mercado

Adelphos|27-02-2008 06:15

....el capitalismo tiene tres mercados relacionados: a) mercados de productos;b) mercados de capital (dinero, acciones, crédito y monedas, así como mercados de medios de producción); y c) mercados de trabajo (los avisos de trabajo, el empleo y despido de trabajadores, el ciclo de empleo y desempleo son aspectos de esto)   si uno dice que el mercado debe continuar en una sociedad revolucionaria, debe aclarar si se refiere a los tres tipos de mercados o solo a algunos.

Muchos anarquistas dicen que los medios de producción en general deben ser controlados por grupos independientes de trabajadores. Pero si la producción se controla al nivel de la fábrica, no puede haber planificación socialista para toda la sociedad; de hecho, las fábricas individuales se relacionan por medio del mercado, y así se reproduce el capitalismo".

Valoración: 0  

#33.- UNA DE DOS (1)

Lira|27-02-2008 14:32

Es demasiado para un solo corazón. Todo el que haya leido alguno de los artículos del autor presente podrá sin mucho esfuerzo mental darse cuenta que el mismo (el autor - RCA) explica con lujo de detalles el concepto de mercado, su papel en el capitalismo y el papel que se le debe asignar en el socialismo. Todas sus manifestaciones quedan claras, en el intercambio de mercancías, en el de las relaciones financieras y en el mundo del trabajo. En todos los artículos que he leido de RCA me quedan claros esos conceptos. Pues la disección que hace de ellos es comprensible,  la dialéctica de sus enfoques al cuestionarlos.

No hay un solo texto de Cobas ni de Campos que apele y secunde ni trate de demostrar la instauración de la propiedad privada en Cuba ni vuelta alguna al capitalismo.

Lo que le pasa a los enanos mentales como los "adelphos" (sea quien fuere el "personajillo") es que no entienden lo que leen, que tienen limitaciones mentales para digerir el alcance de las ideas y las tesis que plantean trabajos como los de   RCA. O sencilamente que fingen que no entenden lo que leen y van de anónimos incluso cuando cuelgan (libremente) aquí en Kaos algún panfleto con intención de ensayo.

Entonces, ¿qué derecho tiene un "adelphos" a agobiar y envenenar los foros con su ignorancia, su falta de preparación,  su estrechez intelectual O SU LABOR DE PROVOCACIÓN?


Valoración: 1  

#34.- UNA DE DOS (2)

Lira|27-02-2008 14:36

La insolencia y la ridiculez toman vuelo mayor cuando este "adelphos" se auto atribuye el deber de desenmascar a este u otro autor. ¿No nota el "adelphos" que no hay ningún participante en los foros que secunde su misión? Nadie en los foros hace caso a sus enredos y monsergas políticas, nadie se suma a esa labor de "desenmascarar". ¿Por qué?, ¿será por miedo?, ¿miedo a qué?. Lo que sucede es sencillo. A la gente, le queda claro lo que para "adelphos" son enigmas o revisionismo, puesto que la gente sabe pensar con cabeza propia.

Adelphos, su empecinamiento sin argumentos que convenzan a nadie, tiene otro significado. O está realmnete desequilibrado mentalmente, neurótico, o es un agente al que le pagan y ya no sabe cómo justificar su salario. UNA DE DOS.

Con esto termino toda intervención en el caso de este "adelphos". No vale la pena emborronar cuartillas.

Saludos

Valoración: 0  

La inserción de comentarios en esta noticia está desactivada
Más información en Kaos en la Red
América Latina Cuba Izquierda a debate Venezuela
Col·lectiu Kaos en la Red. C/ Sant Crispí, 182 (08222). Terrassa (Barcelona)