Hace algún tiempo leí el escrito firmado con las siglas FGB (un cubano más), que bajo el título de “Nosotros los cubanos de más de 35 años de edad” publicaba este mismo sitio, Kaosenlared.
Me atrevo a re-contextualizar su titular, adaptarlo a las circunstancias actuales del país, y emplearlo en este mi propio artículo, toda vez que escribir, opinar, debatir entorno al suceso protagonizado hace meses ya por el joven Eliécer Ávila, hoy estudiante de 5to año de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), se ha convertido en una especie de deporte cotidiano para aquellos que siguen de cerca la realidad cubana, sea desde dentro o desde fuera del país, militen con la Revolución Cubana o contra esta, y conozcan mucho o nada de lo que significa vivir hoy, en pleno 2008, dentro de esta Isla.
Por mi parte, me gustaría comenzar sentando algunas bases sobre las que se sustentas mis opiniones.
Eliécer Ávila y yo tenemos mucho en común. Me atrevería a afirmar que aun sin conocernos en lo absoluto, bastarían 5 minutos de diálogo para que cada cual reconociera en el otro una cercanía, una fraternidad tal como si de dos amigos de la infancia se tratase. Las razones podríamos explicarlas más o menos así:
Ambos somos de lo que eufemísticamente se conoce en la capital cubana como “el interior”, por lo cual en jergas tradicionalistas y a ratos burlescas, somos los “guajiros” de este país. Para más detalles, vivimos en provincias colindantes en el Oriente de la nación: él, en Puerto Padre, un municipio de Las Tunas, yo en Bayamo, capital de la provincia de Granma. La distancia desde su poblado hasta el mío es de apenas unas tres horas de viaje.
Dentro de unos meses, probablemente Eliécer se gradúe como Ingeniero en Informática, mientras que yo, desde hace también unos meses que soy Licenciado en Periodismo por la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.
Pero más importante aún, ambos formamos parte de la misma generación: él tiene 22 años, yo 24. A pesar de que según parece, Eliécer ha crecido literalmente en el campo, erigiéndose un físico fornido y unas ideas bastante pragmáticas con el duro ejercicio agrícola, y yo he crecido entre la vida citadina de una capital provincial, involucrado más con el quehacer artístico-intelectual, podría afirmarse que somos, ambos, productos de exactamente los mismos sistemas de enseñanza, los mismos cánones sociales, y sobre todo: hemos crecido ambos bajo la influencia de todo lo sucedido en esta Isla desde hace unos 25 años hasta hoy.
Entiéndase: hemos padecido, niños aún, la horrible crisis económica que se nos vino encima en los albores de los ´90, y aunque no la sufrimos de manera plenamente consciente por nuestra escasa edad,sí sabíamos que no podía ser “bueno” que no tuviéramos leche en los desayunos, ni juguetes, ni que tuviéramos que bañarnos sin jabón y cepillarnos los dientes sin pasta. Sabíamos que no podía ser normal aquel mal humor, aquella irritabilidad, que la mayor parte de las veces exhibían nuestros padres por esos tiempos; ni que cada noche tuviéramos que ir a la mesa, a comer lo poquísimo que se hubiera cocinado, bajo la luz de los candiles porque la electricidad era un lujo inimaginable.
Eliécer y yo “inauguramos” siendo adolescentes, estudiantes, la recurrida Batalla de Ideas de este país, con el complejo proceso político desatado por el caso del niño Elián González. No podría asegurarlo para Eliécer, aunque me aventuro a decir que es muy probable, pero en el mío, estudiando ya en el 10mo grado de mi Preuniversitario de Ciencias Exactas, debía permanecer durante horas sentado en el piso de un pasillo, junto a 700 compañeros míos, mal escuchando los discursos e intervenciones que la televisión cubana transmitía desde las Tribunas Abiertas. Reitero: no viendo, sino mal escuchando. Éramos tantos para un solo televisor, que distinguir algo en una mínima pantalla resultaba imposible.
Peor aún: cuando debíamos formar parte nosotros mismos del público de esas Tribunas, éramos trasladados desde nuestros centros educacionales hasta el municipio en cuestión con un día de adelanto. Hasta allá nos llevaban, a veces, trenes herrumbrosos y mal iluminados en los que si no reinaba la melancolía, la tristeza, era debido a que transportaba una masa adolescente de adrenalina efervescente. Una vez en la localidad precisa, éramos “alojados” también en el piso de centros docentes, o instituciones sin habitaciones o dormitorios, apiñados unos contra otros, la mayor parte de las veces sin agua y con una merienda simbólica para soportar, en la mañana, el discurso incontenible de dirigentes frescos y bien alimentados que nos arengaban sobre esfuerzo y abnegación. Si desde nuestros puestos no podíamos olerle la lavanda fresca encima, si no olfateábamos su aroma a recién bañado y a aire acondicionado, era porque estábamos demasiado lejos de ellos en nuestra plaza, allá donde el sol nos hacía lagrimear y donde el cansancio nos llenaba la vista de imágenes grisáceas.
Y crecimos en esos mismos centros educacionales de alimentación horrible, de condiciones de vida (colchones, duchas, servicios sanitarios) paupérrimas, estudiando duras materias con el estómago vacío y con el calor tropical empapándonos la camisa de uniforme, desgastada y traslúcida por tantos años de uso continuado.
Yo he escuchado a Eliécer Ávila, en su intervención temeraria, referirse a sí mismo como “nosotros, los que hemos estudiado, los que lo hemos hecho todo bien”, y he sentido la misma tristeza, la misma emoción que probablemente él sentía en ese instante. ¿Por qué?, pues precisamente por eso: porque nosotros somos “los que lo hemos hecho bien”. Somos los que hemos soportado las condiciones difíciles del sistema educacional cubano, del nivel de vida de nuestra población y en consecuencia, las penurias de nuestros padres para sustentarnos a duras penas un estudio que es gratuito sólo en teoría; somos los que hemos elegido ser útiles a la sociedad (él como Ingeniero, yo como Periodista) por encima de los llamados del dinero fácil, y a veces sucio.
Pero entonces resulta que se nos viene encima una paradoja que es un secreto a voces en Cuba: de muy poco, por no decir nada, nos sirve ser profesionales. De nada sirve que, como en el caso de Eliécer, un campesino llegue hasta una flamante escuela como lo es la UCI. Si el hacerse universitario, prepararse académicamente, tiene por objetivo posibilitarte en un futuro cercano una mejoría de tu calidad de vida, poder prosperar humana pero también económicamente, y de paso, serle útil a tu sociedad en tanto le propicias sustento y bienestar a tu familia, entonces lo mejor que puedes hacer en Cuba es olvidar esos estudios, y dedicarte a pensar de qué manera puedes subsistir trabajando por cuenta propia, que dicho sea de paso, te pone entonces frente a otra disyuntiva, porque ganarse la vida honestamente, vivir de manera holgada sin violar ninguna ley en esta Patria Socialista, es una utopía de altos quilates.
En el caso de Eliécer, pienso en esa crianza de animales que insinúa en algún comentario. Él lo sabe, todos lo sabemos bien: la ironía de nuestra situación es que él puede estudiar, las puertas de esa y de cualquier Universidad cubana están abiertas para él y para todo el que quiera colgar un título en su pared, pero sus ingresos van a ser notoriamente superiores vendiendo carne de cerdo en un mercado local, que sirviéndole a su país como Ingeniero titulado.
Ahí vemos entonces a los que “no lo han hecho todo bien”. Los vemos nosotros, los jóvenes como Eliécer, como yo; los que poblamos las Universidades de este país. Ahí vemos a los “amigos descarriados” que optaron por abandonar los estudios y dedicarse al día a día, viviendo de algún negocio inconfesable o simplemente vendiendo frituras con un delantal blanco en alguna esquina de nuestra localidad. Lo doloroso es que esos amigos que nos saludan con respeto, con admiración por nuestra inteligencia y nivel intelectual,son los que deben pagarnos la entrada a algún centro nocturno, los que nos hacen regalos para la familia, los que disfrutan mayoritariamente de las bellezas de un país al que nosotros, casi desconocemos.
Somos la generación ascendente de este país, y resulta que estamos llenos de dudas. De insatisfacciones. Estamos llenos de preguntas que nadie se toma el trabajo de responder, y que sabemos que si las obvian, es porque no tienen respuesta para ellas.
Somos una generación que creció justo cuando nuestros padres empezaban a dejar de creer en palabras como Conciencia y Desinterés porque en 30 años bajo estas consignas, muy poco o nada habían conseguido para sí y para los suyos.
Ni qué decir, entonces, de que a nosotros, ese fervor que inundaba las plazas en los años ´70 nos despierta sólo un interés anecdótico y distante. Lo hemos respetado, los jóvenes como Eliécer y como yo, y como tantos miles de cubanos, porque somos “los que hacemos las cosas bien hechas”, los que tenemos fe en las buenas intenciones, pero no porque nos haya cautivado la misma retórica efervescente que henchía a nuestros padres, y que los llevaba a partirse las espaldas (o, al decir de Eliécer, “a dejar los dientes”) en trabajos voluntarios que, según parecía, iban a crear para nosotros, sus hijos, una Patria más confortable.
Ese ha sido el desarrollo de nuestra conciencia. Así hemos sido forjados por esta Cuba socialista. Así hemos madurado como seres pensantes, a los que se les ofrece todas las posibilidades del mundo para la superación, para el desarrollo del intelecto, pero a los que luego se les exige no emplear esa inteligencia cuando de cuestionar los derroteros del país se trata.
Entonces, yo fui uno más de los incontables sorprendidos por el material fílmico de lo sucedido en aquella reunión de la UCI. Y aclaro: estoy hablando del material completo, que recogía la intervención de Eliécer junto a la de otros varios de sus compañeros, y las respuestas íntegras del Presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, Ricardo Alarcón de Quesada. O sea, no me refiero a los fragmentos transmitidos por las cadenas extranjeras, editados cómodamente, y que a pesar de todo cometían un error ingenuo y desde mi punto de vista, dañino: pretender buscar contundencia con la manipulación allí donde no hacía falta poner un dedo para conseguir el mismo efecto. A no ser por el factor tiempo, yo habría transmitido íntegramente la intervención del estudiante, y luego las respuestas también íntegras de Ricardo Alarcón. No habría dado oportunidad a los argumentos de manipulaciones que encubrían detrás, y obviaban en consecuencia, la contundencia de las palabras de Eliécer.
Confieso algo: mi sensación luego de ver la intervención de este “guajiro”, de este vecino de mi territorio, fue básicamente de envidia. Aun cuando durante su discurso experimenté varias sensaciones (me reí a carcajadas en varios instantes, por cierto), lo que me quedó al final fue una envidia sana que únicamente pensé licuar escribiéndole un e-mail al propio estudiante, comentándole qué había sentido yo, como cubano igual que él, como joven igual que él, y agradeciéndole en nombre de los que no estábamos en esa sala lo que en “plata cubana” se llama haber tenido los cojones para ser digno según el concepto martiano, para decir lo que de veras pensaba. Aquel correo nunca fue contestado. Hoy, luego de saber los días de stress y análisis a los que se vio sometido, comprendo que su silencio fue el cumplimiento de una orientación estricta.
Pero hablo de envidia por una razón simple: Eliécer tuvo la oportunidad que miles de nosotros, miles de jóvenes cubanos, hemos deseado largamente, y lo que es más, la supo aprovechar al máximo. Tuvo la ocasión perfecta no solo para hacer constar con cuántas insatisfacciones hemos crecido dentro, cuántas cosas creemos que están mal en la sociedad que habitamos y que deseamos mejorar, sino para decírselo a Ricardo Alarcón, una de las figuras respetadas de la política cubana.
Al margen de las incontables interpretaciones y pros y contras que este hecho ha suscitado, yo me atrevo a decir algo: no puede andar muy bien la “democracia socialista participativa” de un país donde se arme semejante revuelo porque un joven cualquiera cuestione a sus dirigentes, y a las decisiones de estos. No pueden funcionar muy bien los derechos civiles de un pueblo que se ve sacudido de pronto por sus cuatro costados, sólo porque una voz surgió de pronto en un encuentro y se “atrevió” a decir “yo no entiendo esto, ni esto, y me gustaría que usted, como presidente de la Asamblea Nacional de mi país, me lo explicara”. Descontemos las respuestas de Alarcón, que aunque significativas no me parecen lo más destacable de este asunto: la reacción no ya del “enemigo”, sino del propio pueblo cubano ante este suceso, es la principal denuncia de que algo no anda bien aquí dentro.
Pongamos en Internet el vídeo de un francés cuestionando al gobierno de Sarkozy; publiquemos un material refiriendo las palabras de un argentino, o un chileno, inconforme con lo que sucede en su nación. Quisiera saber cuántos habitantes de su país van a andar de casa en casa copiando este material a hurtadillas, reproduciéndolo en sus hogares a puerta cerrada, y debatiéndolo en los círculos íntimos como la novedad más relevante del momento.
No pretendo detenerme a analizar en detalle las respuestas que Ricardo Alarcón, el consistente y buen orador Alarcón, ofreció a aquella masa estudiantil expectante. Todos las vieron, las escucharon. Muchos, entre quienes me incluyo, sin editar. Si tuviera que quedarme con un fragmento de su discurso como “guinda del pastel”, como elíxir de lo insólito, me guardo el instante en que argumenta que si a los 3000 millones de habitantes de la Tierra se les ocurriera viajar, el congestionamiento aéreo sería enorme… Permítanme citar una recurrente frase de Holden Caulfield, el personaje de Salinger en su novela “The Catcher in the Rhye”: Aquello me mató.
Entonces, no se trata del inconforme Eliécer. No se trata de erigir un líder, ni de manipular sus palabras para sacar más provecho de ellas, y esto se aplica lo mismo para defensores que para detractores de la Revolución Cubana. No se trata de colgarle encima el San Benito de opositor porque hay algo claro: este muchacho habla “desde adentro”, critica “desde adentro”, y ejerce su derecho al desacuerdo “desde adentro” del sistema en que vive. No conozco su grado de convencimiento, ni cuánto hay de edulcorado lo mismo en las palabras que publica Kaosenlared, que en las que salieron en los medios nacionales. El hecho, más importante aún, es que al menos uno solo de los millones de cubanos que asisten alguna vez a una reunión con un alto dirigente, decidió expresar, justo en el momento más impensado, todo lo que muchos como él pensamos pero que nadie se ha dignado a escuchar.
Nosotros, los cubanos menores de 25 años que creemos en el amor a la Patria, que damos gracias (como lo hiciera Rafael Sanzio por haber nacido en el mismo siglo de Miguel Ángel) por haber nacido en la tierra de Martí, Céspedes, Agramonte, pero también de Félix Varela, Capablanca, Lezama Lima y Virgilio Piñera, le debemos un apretón de manos a ese hijo de campesinos y campesino él también, a ese fortachón de maneras rudas y jocosidad criolla, por haber dado el pistoletazo disonante de los que no creemos que todo esté bien, allí donde solo se esperaba escuchar la música uniforme del concierto habitual.
#1.- periodista defensor de los jóvenes cubanos(pero cuando lo de Elián no dijo ni pío!)
Guajiro|06-11-2008 18:51
Ernestico... chico, tú no entendiste que Eliécer Avila posee capacidad de sobra para hablar por si mismo y no ser manipulado por "periodistas" titulados en la academia de letras de la SINA como tú???
Y para que no andes baboseando acerca de los videos "recortados" de la conferencia UCI/Alarcón aquí te van y  están para todos los que quieran verles:
- Ricardo Alarcón con los estudiantes cubanos, completo:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=63203&titular=ricardo-alarc
- Vídeo entrevista a Eliécer Avila y al resto de estudiantes que preguntaron al presidente del Parlamento Ricardo Alarcón:
Así como te has ahora "motivado a defender" a jóvenes cubanos como Eliécer, podrías haberlo hecho también cuando lo de Elián, quien, por si no te has enterado es hoy también un  muchacho cubano de casi quince años; pero entonces tú andabas algo "flojo"...
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#2
un veterano de mil batalla por Cuba|06-11-2008 20:30
LAS TONTERIAS QUE DICE ESTE "GUAJIRO" DEL COMENTARIO ANTERIOR,
SON DE BARRICADA. UN ASUNTO ES ELIAN Y OTRO ELIECER. ESTE GUAJIRO MEZCLA EL ARROZ CON LECHE CON LAS BUJIAS DE AUTOMOVILES.
  ESTE JOVEN DEL COMENTARIO TIENE TODO EL DERECHO A EXPRESARSE ASI Y LO HACE CON ARGUMENTOS Y CRITERIOS.
LO CIERTO ES QUE DE AQUEL ENCUNTRO SALIO REVITALIZADA LA JUVENTUD Y SU DERECHO A SABER, CONOCER, PREGUNTAR, Y DEBILITADO EL PODER DE QUIENES NO SABEN EXPLICARSE NI CONVENCER Y REPITE HACE UNA ETERNIDAD LAS MISMAS BABOSERIAS.
ALARCON NO SE ACTUALIZO, SE DOGMATIZO Y ORTODIXO. ALARCON SE QUEDO EN LA INFANCIA DE SU IDEOLOGÍA Y EN EL MANUAL ARCAICO DE LAS RESPUESTA.
SI EL SOCIALISMO TIENE CONTINUIDAD EN CUBA, ESE ES ELICER. Y OJALA ELIAN, CON SUS REBELDIAS NATURALES DE JOVEN, SE SUME A ESAS MISMA FILAS.
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#4.- guajiro en cuba los cubanos no pueden acceder a internet
cubano de izquierda|06-11-2008 20:48
muy bueno lo que plantea este otro cubano pero periodista ,yo tbn apoyo a eliecer fue muy valiente y tu guajiro que aca en kaos en la red nos das la posibilidad de ver los videos te contare que en cuba los cubanos no tienen acceso a internet por lo tanto no lo pueden ver,por que no lo ponen en el canal 6 o el 2 pa que los cubanos lo puedan ver?sabes porque?,porque estamos acostumbrados a ver a lods que cuestionan cosas como enemigos  y nuestro principal enemigo  son los que como tu no tienen los cojomnes de denunciar lo que esta mal hecho ,viva la revolucion cubana que se multipliquen los elliecer y que nuestro dirigentes  no tengan miedo a cambiar dentro de la revolucion
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#5.- ! muy bien por Ernesto!
roselyn|06-11-2008 21:22
TODO TU ARTICULO;Ernesto Morales, esta muy bien desmenuzado,explicado ,comparado  y    !vivido!..Ojala , no te pase como a Eliecer , que al parecer ,esta desaparecido y lo mandaron un ratito, a descansar a su casa , para que crie y engorde los cochinos y las gallinas.Si llega amañana este articulo tuyo , !alegrate! Parece que no lo leyeron bien ,al dejarlo aqui...Los jovenes ,como ustedes ,en Cuba , sienten miedo y ´´eso´´, los mantiene en silencio ....parece que aprueban lo mal hecho  !!error!!  callan , porque tienen miedo , a decir , lo que encuentran mal y saben que esta mal hecho y muy mal vivido....!encontraran el momento de gritar susu verdades!! !NO TE QUEPA LA MENOR DUDA!!..Patria,paz,libertad  y  vida ....Rosa
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#7.- guajiro en cuba los cubanos no pueden acceder a internet
cubano de izquierda|06-11-2008 21:53
muy bueno lo que plantea este otro cubano pero periodista ,yo tbn apoyo a eliecer fue muy valiente y tu guajiro que aca en kaos en la red nos das la posibilidad de ver los videos te contare que en cuba los cubanos no tienen acceso a internet por lo tanto no lo pueden ver,por que no lo ponen en el canal 6 o el 2 pa que los cubanos lo puedan ver?sabes porque?,porque estamos acostumbrados a ver a lods que cuestionan cosas como enemigos  y nuestro principal enemigo  son los que como tu no tienen los cojomnes de denunciar lo que esta mal hecho ,viva la revolucion cubana que se multipliquen los elliecer y que nuestro dirigentes  no tengan miedo a cambiar dentro de la revolucion
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#9.- GISEL
yenny, otra estudiante de 25|06-11-2008 22:28
ASTE ARTICULO DE ERNESTO MORALES Y EL DE MAS ABAJO, LA BALADA DEL PODER, DE FELIX GUERRA CREO QUE VAN A IMPONER RECORDS DE COMENTARIOS.
PARA QUE SE DIVULGE EN CUBA EL PENSAMIENTO NOSOLAMENTE. OFICIALISTA 
LA LIBERTAD ESTA EN LA CABEZA. LEER PARA CRECER.
NO LE DECIMOS CREEr, SINO LEER.
A LEER PUES
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#10.- la envidia nunca es sana
Teddy|06-11-2008 23:08
Ernesto: tú eres escritor, quizás más que periodista. ¿Desde cuándo la envidia es sana? En mi opinión dejas clara tu solidaridad con Eliécer. ¿Leiste la entrevista que dio a un -dice él- campesino-escritor y sabes qué medio la publicó primero? ¿Leiste la carta aclaratoria que envió al día siguiente? ¿Leiste el comentario de David: "A Eliécer lo quieren en Miami"? ¿También te vas solidarizar con Orlando Luis Pardo Lazo y su ofensa a la Bandera Cuba, puro estilo de los marines yanquis encaramados en la estatua de Martí, en La Habana, por que es más o menos contemporáneo contigo? ¿Estás satisfecho de lo que dice la mayoría de los que han comentado tu artículo? Vamos, muchacho, cuando tu ciudad cumple 495 años sacas a la palestra un tema que estaba en página volteada.
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#11
Rufus|06-11-2008 23:16
"Así hemos madurado como seres pensantes, a los que se les ofrece todas las posibilidades del mundo para la superación, para el desarrollo del intelecto, pero a los que luego se les exige no emplear esa inteligencia cuando de cuestionar los derroteros del país se trata."
¡BRI-LLAN-TE! ¡Gracias, Ernesto! ¡Nada está perdido con personas como Eliécer y como tú!
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#12
Rufus|06-11-2008 23:19
¡Exacto! ¡No cuestiones nada, Ernesto, ni uses tu inteligencia ni te preguntes por las penurias del presente! Haz como dice Teddy y sal a celebrar algo que pasó 495 años atrás.
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#13.- Para el 10... a propósito quién volteo la hoja al tema Eliecer, usted?
Psicólogo|06-11-2008 23:25
Aprender a diferenciar
Se pueden distinguir claramente dos tipos de envidia:
- La sana, que es el deseo doloroso que experimentas al ver que alguien posee algo que quieres, pero con admiración y respeto, anhelando ese bien para ti pero sin desearle mal alguno. Este sentimiento no es malo, es absolutamente normal y la parte positiva es que puede servirte de impulso para superarte y conseguir lo que deseas. Puedes extraer algo positivo de la comparación con los demás. La palabra clave sería aprendizaje.
- La descontrolada y dañina, que te lleva a actuar de mala fe, impulsada por el deseo de destruir con difamaciones y chismes sin fundamento la buena fama de quien te recuerda aquello de lo que careces. Demasiadas veces te comparas con los demás y envidias lo que ellos disfrutan, sin tener en cuenta que todos deseamos lo mismo y que has de medir tus logros de acuerdo a tus posibilidades y esfuerzos, tratando de luchar por conseguir lo que anhelas sin compararte con los demás, sobre todo valorando lo que tienes. Cuando la envidia es desadaptativa, estropea y en ocasiones anula completamente la capacidad para disfrutar de lo que eres o tienes.  Detrás de cualquier problema de envidia se esconde un complejo de inferioridad; los afectados colocan al objeto de sus envidias en una posición de superioridad, a una distancia inalcanzable, lo que les mantiene dependientes de la persona con quien compiten y les hace sufrir de impotencia, desánimo, rabia e ira.
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#15.- Excelente
roberto|07-11-2008 00:39
Excelente escrito,solo agregar,que el "apreton de manos",se lo debemos incluso  y entre otras,la generacion que los duplica.saludos.
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#16.- Desarrollo....
Santiago Gómez|07-11-2008 01:00
Los jóvenes son en esencia rebeldes, así ha sido en todas las sociedades, pero nuestros jóvenes, además, cuentan con una buena educación que implica que piensen por sí mismos y tratan de encontrar respuestas razonables a sus inquietudes. Donde les permiten expresarse lo hacen y de manera abierta y franca. He seguido el caso de Eliécer y me pareció un joven franco, revolucionario que tenía preguntas y las hizo en el lugar adecuado y a la persona adecuada con todo el valor del mundo, pero también con toda la inocencia del mundo. Por eso ha sido apartado y hasta "sancionado", tuvo que hacer "aclaraciones" que les fueron exigidas por la dirigencia del país porque no podían perdonar que pusiera en ridículo al Presidente de la Asamblea Nacional del PP. Y aclaremos, él no lo puso en ridículo, el propio Alarcón con sus estúpidas respuestas se puso en ridículo y la revancha no fue en el ruedo usó su fuerza, la de todo el estado, contra un "guajirito" estudiante, no podía quedarse dado, como decimos los cubanos. Hoy sale el Comentario # 1 atacando a estos jóvenes, me imagino que sea otro Alarcón o un similar, porque no se puede asimilar de otra manera, los mismos dinosaurios de izquierda que prefieren ver la Patria hundida por no entrar al desarrollo de la sociedad en su justa medida.
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#19.- otro ......
Santiago Gómez|07-11-2008 01:17
Desde cualquier ángulo la revolución es vulnerable, así la han hecho los que la han dirigido por 50 años, los principios sobre los que se erigió esa revolución fueron haciéndolos pedazo día a día, con el discurso de país invadido, guerritas, etc. Hoy se empiezan a cimentar nuevas bases, principios frescos, ideas desarrolladoras para un país que lo necesita, pero que todos los "viejitos" ven mal e impiden cualquier cambio, aunque sea para comunismo científico. Este muchacho y Eliécer son ejemplos de miles, sino millones de jóvenes en nuestra Patria. Yo fuí de la época de los padres de estos muchachos, de los que lo  dieron todo, para que nuestors hijos y nietos tuvieran un brillante porvenir, pasó el tiempo (50 es bastante) y mira donde estamos parados, no hemos comenzado a construir el socialismo, se ha desbaratado lo poco que había, se ha desmantelado a la industria azucarera, no hay médicos (están prestando servicios internacionalistas), los servicios de educación y salud en precarias condiciones. Basta, dejen a los jóvenes que hagan su trabajo y los viejos que se vayan a.... disfrutar de sus "bien ganadas" fortunas.
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#21.- Cuba
De Madrid|07-11-2008 02:45
En mi opinion tienen razon muchos que de los que han comentado antes. La revolucion cubana necesita cambio, necesita renovacion, pero no se vaya a caer en decir que al llegar Obama va a haber grandes mejoras, si con eso se refieren a que el imperialismo yankee va a entrar en Cuba con otra mascara.
Yo no puedo decir que conozco bien la sociedad cuabana porque pese a que he leido y me he documentado mucho sobre ella, nunca he estado en Cuba. Por eso tambien muchos cubanos pensaran que solo soy un niño rico de España, que ha vivido en un pais rico y ha tenido siempre de todo. Pues la verdad es que si se refieren a que he tenido una television en casa, un ordenador para mi familia y 100 tiendas de ropa en las que comprar, si, lo he tenido todo. Pero sin embargo no he tenido una educacion gratuita, una enseñanza que te invite a pensar y que no sea una fabrica de trabajadores precarios. Tambien se dice que en Cuba una persona con carrera cobra menos que una sin, y es cierto que en Espana se cobra mas,pero
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#22.- Cuba
De Madrid|07-11-2008 02:46
(continuacion)
sin embargo no todo el mundo puede acceder a ella, solo una minoria (no tan pequena, el 40%) que van a estar siempre por encima de los demas. En conclusion, no he tenido los bienes que te puede ofrecer un pais como Cuba, un pais socialista en el que se de menos importancia a lo material y mas a lo social e intelectual, un pais en el que se goza de una cierta igualdad (no completa, aunque no se si eso es posible), que no estas hipotecado toda una vida para vivir en un piso de 50m2 y que en tu sociedad esta dividida por y basada en el dinero. No quiero decir que Cuba sea un paraiso, solo creo que como sociedad tiene unos valores que los paises capitalistas jamas van a tener, ya que no entienden de solidaridad, solo de competicion, y dan importancia a las cosas que menos tienen, y que son uos valores muy positivos y mucho mas cercanos a los que deberia tener un pueblo libre.
Pese a esto, evidentemente la revolucion cubana ha tenido sus problemas, han escaseado alguna vez bienes que supuestamente no debieran (los de primera necesidad), ha faltado libertad de prensa o de la disidencia...
Y por eso digo al principio que en Cuba hacen falta cambios, pero cambios dentro del sistema, sin querer llegar a lo que menos os deseo que es la vida a lo estadounidense y a esos valores capitalistas.
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#24.- Otras palabras, del autor
Ernesto Morales|07-11-2008 04:17
Me interesa comentar algunos aspectos referidos al comentario número 10 "La envidia nunca es sana", de Teddy. Lo hago por dos razones: 1. porque su crítica a mi texto es respetuosa, ´casi fraternal (al comentario  # 1, del tal Guajiro,  no creo que sea necesario que alguien más le responda; gracias a quienes lo hicieron, pero a seres como este yo no les dedico una palabra...)    y 2. porque evidentemente me conoce personalmente. Sólo así se justifica que sepa de mi vocación literaria, y que, efectivamente, es un tanto más fuerte que la periodística.
Comienzo en orden:
1. La envidia sí puede ser sana. Y creo que dejo bien claro por qué hablo de envidia con respecto al caso de Eliécer.
2. No solo en tu opinión dejo clara mi solidaridad con él: lo hago de manera expresa. 
3.  Sí leí la entrevista que se publicó en Encuentro, y todas las demás. Kaos las reproduce. No entiendo  qué tiene esto. ¿Sabes por qué la publicó Encuentro, y por qué se la concedió a ellos? Pues porque nadie de Granma, ni de Juventud Rebelde lo hizo. Te aseguro que yo mismo, si hubiera podido publicar este artículo en uno de esos dos, los periódicos que leerían millones de cubanos, lo habría hecho.
4. Pregúntenme por Orlando Luis Pardo cuando de él escriba. Este no es el momento.
6. Yo festejo el 495 aniversario de mi ciudad pensándole una nación mejor. He preferido este escrito antes que la cerveza.
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#25.- para el 21 y 22
cubano47|07-11-2008 04:40
Es bueno saber que en España un 40% este por encima de los otros, alla en la isla "socialista" aunque no lo creas hay una cantidad que  esta por encima de todos( 000000000,2%) la llamada nomenklatura no pasa de 20 personas, aunque de ellos hay 18 que nunca estaran seguros.
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#26.- Saludos
I. Quintero|07-11-2008 04:42
No tengo mucho tiempo pero no podia dejar de felicitarte por el articulo, espero que solo sea la primera parte de otros que profundizaran en los problemas que tocaste.
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#27.- Construir una mejor sociedad cubana
Manuel Castro Rodríguez|07-11-2008 08:21
En la oncena tesis sobre Feurbach, Marx nos dice: “Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo de diversas maneras, pero de lo que se trata es de transformarlo”. Artículos como éste, contribuyen a construir una mejor sociedad cubana; lástima que la población cubana no pueda leerlo.
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#28.- !mentes pequeñas!
roselyn|07-11-2008 16:53
Osito Teddy?????Creo que el que estas volteado eres tu y el que estas equivocado , tambien ¿estas amenazando , a los que no piensan como tu?,!!!Mentes pequeñas ,corazones de papel!!!....!lastimas de cubanos que no quieren a la patria y se venden , por un puestecito ,aunque sea de detractor en un foro....Patria,paz,libertad  y  vida ...Roselyn
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#30.- a pesar de los pesares
josue|07-11-2008 18:15
excelente articulo, coincido plenamente con tus opiniones. considero que nuestra sociedad necesita de muchos eliecer , me refiero a hombres sanos, de pensamiento amplio, formados en la y por la revolucion, que expresen sus opiniones y la debatan en reuniones y asambleas con nuestros dirigentes y no ha escondidas como suelen hacer los enemigos de la patria. es cierto que todos y no solo los de tu generacion hemos sufrido los embates del periodo especial y de los errores que a lo largo de la revolucion se han cometido y levanto mi brazo en voto por la verdadera rectificacion de errores que hemos cometidos, muchos de los cuales hemos criticados en asambleas, en la casa, en la esquina del barrio etc . yo tengo el doble de tu edad y aun conservo el fervor de las canciones de silvio y pablo de los 70, a pesar de los pesares...y te lo digo porque la fe en la Revolucion no se puede perder nunca, nuestra obra es imperfecta pero es nuestra y tenemos que continuar perfeccionandola...a pesar de los pesares..., los verdaderos revolucionarios no se cansan jamas...a pesar de los pesares...., es que la obra de la revolucion con sus imperfecciones que tanto nos molestan y que tanto nos quejamos es lo mas grande que pudo sucederle a este pais, cuando miramos hacia el sur  nos percatamos que somos priviliegiados...a pesar de los pesares.
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#31.- Gratificante articulo
espectadora|07-11-2008 18:41
Ya no es tiempo de revoluciones, pero lamentablemente en cuba el dialogo y la letra de cambio vienen escritas con sangre, si  castro y su clan  en su ultimo suspiro en vez de intentar redimirse se empeña en mantener el regimen arcaico. Puedo decir que pertenesco a la misma generación del autor de este articulo incluso un poco mas para abajo, tengo  19 años, y aunque no me encuentro en cuba no me desligo de su futuro y su presente y de dar opiniones que aunque con poca información  intentan aportar algo. Es gratificante saber que nuestras voces, voces jovenes, se empiezan a escuchar esto es solo el comiemzo de lo que sera una reforma si se maneja bien, y creo que mucha gente esta dispues a hacer ya sea en el exilio o en la isla. Me gustaria saber que mas puedo hacer por mi patria.   
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#32.- sí, cubanos somos todos, lo que no somos es iguales
Patria y Victoria, Siempre!!!|07-11-2008 18:44
Compa,
Soy un joven cubanishe igualitiiiiiiko que tú y Eliécer, que padecí y padezco el Período Especial desde la infancia en distinta forma pero igual intensidad.
También me fragüé el intelecto entre los contrastes del Camello (ya extinto, al menos en la Habana) paralelamente  al calor de la Batalla de Ideas y  Elián. Soy profesional producto de mi sudor directo y el de mis padres  también (entiéndase sudor como esfuerzo constante, no como sacrificio lamentable). No tengo el salario espacial ni tampoco el trabajo es 100% satisfacciones. Pero me empiezan a surgir dudas cuando leo tus prolijas y dramáticas narraciones (advierto de antemano que mis palabras podrán ser muy directas y poco gentiles, pues soy un tanto más pragmático y, como todo cubano, exagerado):
1. ¿Acaso no es toda esa penuria y desasosiego descrito y duramente real, el castigo del poderoso y brutal por asumir irrenunciablemente nuestras convicciones de independencia y autodeterminación?
2. ¿Dónde quedó en tus relatos el archiconocido (y precisamente por ello es que me resulta pasmosamente obviado) Bloqueo Económico, Comercial y Financiero, con carácter inconfundible de guerra familiar, intelectual, cultural, mediática y genocida?
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#33
07-11-2008 18:45
3. ¿Porqué de pronto siento una sensación de pena por tu persona? Aunque confieso que no sé si por todo lo que haz sufrido concretamente por lo inmerecido que te ha sido ese sufrimiento a ti que todo lo mereces por lo bien que te haz portado, según tú; o si es por la tendencia humana a justificar las vergüenzas ajenas con sonrojo y culpa, pues, ¿acaso fui yo quien no puso suficiente voluntad y esfuerzo para que hoy muchachotes briosos de lástima y coyunturalmente quejumbrosos como tú y Eliécer vengan a darme lecciones revisionistas y catastróficos recuentos de inobjetable base pero de dudoso fin?
4. ¿Serán nuestros dirigentes todos, hombres tan absortos en la tarea de criticar el Imperialismo que olvidaron totalmente pensar de vez en cuando en esas genialmente infantiles e irresponsables propuestas? Aunque no por ello digo que sean ego-intencionadas u oportunistas (o al menos eso quiero creer por ahora, la ingenuidad y la falta de madurez quizás impugnen aun tales posturas).
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#34
07-11-2008 18:46
5. ¿A quién diriges tus ideas? ¿Sólo pretendes fundar el club de fans de Eliécer o la cuota extra de poder que solicitas para sentirte en el lugar que mereces? Ohhh tú, que tanto has sufrido por causa de nosotros los que testarudamente no nos vendimos a tiempo para que pudieras mendigar en paz en el Estado Libre Asociado de la Isla de Cuba, ¿dónde quién sabe? Quizás vivieras hoy al lado de Eliécer y de la palabra intelectual solo conocieras por referencia de apelativos al tristemente célebre Bush. Quizás no, a lo mejor nadaras como pez en el agua, es cierto, es un riesgo que no te dejé correr con mi terquedad socialista so pena de tener que leer tus gemidos arrogantes y tu impúdico calumniar.
6. ¿Qué pretendes con tanto sollozo?, pues si lo que tienes entre manos es aunar compasión para con nuestra causa queda bien oculto tras las lágrimas?
7. ¿Seré yo que me he puesto viejo y prefiero morirme como viví antes que echar tierra en mis huellas, tomar lecciones de neo-social-demócrata-liberalismo y convencerme resignado de que tras tanto nadar, en la orilla solo me espera la muerte? ¿Seré tan necio?
 
continúa
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