Comunicado de Espacio Alternativo de Madrid
Los/as trabajadores/as de la limpieza de Metro comenzaron una huelga indefinida el pasado 17 de diciembre para reivindicar mejoras sustanciales en sus condiciones de trabajotales como la igualdad y la estabilidad en el empleo y la equiparación de los derechos laborales y sociales para el conjunto de la plantilla.
La privatización del Metro de Madrid ha sido progresiva en los últimos años y en este proceso Metro y la Comunidad de Madrid han contratado a grupos empresariales vinculados a grandes constructoras como Clece (ACS), Eurolimp, Ferroser (Ferrovial) y Valoriza (Sacyr Vallehermoso), para gestionar lalimpieza del Metro. Con este conjunto de empresas subcontratadas por Metro se pretendía dividir a los trabajadores y mermar su capacidad de lucha. Pero estas patronales no contaban con la respuesta que los trabajadores y trabajadoras de la limpieza iban a organizar, a través del Comité de Huelga compuesta por los sindicatos UGT, CGT, CNT, USO Y SUT.
Desde el comienzo de la huelga la actitud de las empresas, Metro y la Comunidad de Madrid ha sido desafiante: imposición de unos servicios mínimos abusivos (en ocasiones hasta del 80%), detenciones a piquetes, intimidaciones a huelguistas, amenazas a trabajadores, 50 despidos y contratación continuada y masiva de empresas externas para limpiar el metro. Además, la visón que los medios de comunicación están transmitiendo del conflicto contribuye a criminalizar a los y las trabajadoras, por lo que se hace necesaria una respuesta organizada del conjunto de colectivos y organizaciones de la izquierda alternativa para apoyar esta Huelga y romper el cerco mediático.
Espacio Alternativo hace un llamamiento a todos los usuarios de Metro de Madrid para que no responsabilicen a los trabajadores de la limpieza de los efectos que está huelga está teniendo en la salubridad de un medio de transporte utilizado por casi 1 millón de ciudadanos al día. Los verdaderos responsables están en el Gobierno de la Comunidad de Madrid y en las grandes constructoras como ACS, Sacyr y Ferrovial.Muchos de los que cogen el Metro cada mañana son también trabajadores, que tienen sueldos de miseria y cuya precariedad laboral es similar a la que sufren los trabajadores de la limpieza. Por eso, la solidaridad activa con esta huelga, y su posible victoria, pueden abrir una nueva etapa de luchas obreras contra los constantes ataques a los derechos laborales por parte de la patronal. La solidaridad de clase, aunque sea un concepto casi olvidado, es en este caso más necesaria que nunca.
  2 de enero de 2008
 
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