Los bancos se han hinchado a ganar dinero durante décadas. Ciertos sectores, como el de la construcción, lo han acaparado hasta extremos de vileza. De un tiempo a esta parte han empezado a encarecer el dinerolos bancos centrales que regulan la cuestión; bancos que al final están manejados, o mezclados con ellos, por los mismos que acaparan el dinero...   
  Ahora, en España, ya se ve qué rastrera dignidad se gastan los empresarios. Se pasan la vida atacando al Estado como su enemigo; despreciando al socialismo real y al intervencionismo estatalista, y en cuanto les llega el bache cantado y causado por ellos mismos y por su voracidad, lo único que se les ocurre para salvarlo es mendigar rastreramente o exigir insolentemente, inyecciones al Estado. Sólo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena... Y no sólo eso. Ahora también proponen reducir las indemnizaciones por despido y otras medidas, como siempre, contra el interés básico de los trabajadores.
  Los ricos capitalistas no sufren en absoluto los embates y vaivenes de la economía capitalista. Si tienen 10, aunque dejen de ganar 3, siguen teniendo 7. Es el trabajador por cuenta ajena y últimamente el pequeño comerciante quienes viven a la cuarta pregunta; quienes a duras penas pueden pagar la hipoteca o el alquiler. Son ellos quienes más sufren las inclemencias de la codicia de los ricachones. De esos tantos y tantos que, mientras legiones de esclavos modernos suyos quedan agobiados y ahora asustados en el tajo, ellos retozan en las playas de Miami, del Caribe o de las Seychelles. En otro orden social de cosas ¿qué méritos han hecho los otros ricos, los de siempre, la Casa de Alba y tantos otros y otras cuyos antepasados segaron quién sabe cuántas vidas para lucir sus rimbombantes títulos y adueñarse de las riquezas que atesoran? Manda huebos...
  Volviendo al presente. Nada menos que abaratar el despido es lo que se les ocurre ahora al mundo empresarial como panacea para suavizar no ya las pérdidas sino para compensar la rebaja de beneficios que han apilado en el periodo de las vacas gordas.   
  Estoy de acuerdo con Naomi Klein y su Doctrina del shock. Consiste en aprovechar y atizar la zozobra social que producen las grandes crisis, para apuntalar las tesis liberales. Se viene aplicando a medio mundo desde hace treinta años. Lo que sucede es que, dando la vuelta de tuerca que los liberales están dando ahora a la economía y a sus discursos para que la vuelta de tuerca sea efectiva, las cañas se les van a volver lanzas contra sí mismos, pues no se puede apretar más de lo que se aprieta. Por eso todo apunta a que lo más probable es que el shock se convierta en crash. El año 29 está ahí para traernos la memoria a la implacable trayectoria en cascada. No importa que haya hoy recursos y triquiñuelas que antes no había. Tampoco aquellos opulentos de los años 30 eran lo que son hoy. Los Ford o los Rotschild, eran emprendedoros, industriosos y generadores de riqueza. Los equivalentes: los Murdock o los Botin son avariciosos, necios y ciegos, ociosos, acaparadores y mentecatos que sólo saben de especulación y de manejos ocultistas y siniestros  del dinero. El ilusionismo que sostiene al capitalismo financiero se derrumba. No creo que haya que esperar cien años para que, como vaticina S. Hawking, se produzca la catástrofe planetaria: da la impresión de que faltan pocos telediarios y será de otra manera. Lo que me regodea es que ellos también van a ir a parar al mismo abismo que nosotros.   
  Eso, a menos que seamos nosotros quienes lo remediemos... Pues el pánico financiero nos trae al fresco. Sabemos hace mucho tiempo que el capitalismo se corroe a sí mismo y que sus principales enemigos son los propios capitalistas. Así es que lo mejor que podría pasar es que ayudásemos a su desplome definitivo. Este montón de basura y canallismo propios del sistema deben cesar. Habría que darle el golpe de gracia abandonando masivamente las empresas, poniendo en su sitio a esa canalla abyecta que disfruta en el fondo agrietando las bases de esta sociedad réproba y odiosa. Y levantar, por último, sin guillotinas, el Socialismo real que desprecian y persiguen esos cantamañanas y pisaverdes que se apoderaron de nuestro dinero y zarandean nuestras vidas.
#2.- revolución
La Otra|26-09-2008 18:28
Creo que a eso (su último párrafo) se llama utopia, o quizás revolución...
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#3.- Socialismo o Kaos
HEIMDALL|26-09-2008 20:04
A mi me importa un comino, es más deseo que salte en mil pedazos Wall Strett y se lleve consigo a todos los criminales y estafadores ( banqueros , inversores , empresrios, politicos y toda esa chusma) culpables del hambre y la miseria a escala planetaria, y de la destrucción de los recursos naturales,¡¡malditos sean mil veces!! LAS VIDAS SON MAS IMPORTANTES QUE SUS MALDITOS BENEFICIOS, derribemos el capitalismo usurero y de sus ruinas construyamos el nuevo Socialismo.PROLETARIADO DE TODOS LOS PAISES UNAMONOS!!
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#4.- La guillotina
cabezón|26-09-2008 21:25
Desgraciadamente si ha de darse el cambio será necesaria la guillotina tal como lo fue en 1789. Es más en la actual situación histórica con tan abrumador número de vagos y maleantes será necesario modernizar el instrumento para lograr una mayor productividad como ahora se dice a base de refrigerar con agua la cuchilla para obtener multitud de cuellos cortados por segundo.
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