Ruido infernal |
Salud ambiental: RuidosFeliciano Robles Blanco*
Dentro del temario de Salud Laboral que estoy desarrollando este curso con los alumnos de Ciclos Técnicos de Formación Profesional hemos debatido esta semana la incidencia que tiene para la salud y el bienestar en general los ambientes ruidosos en los que nos desenvolvemos las personas y hemos llegado a algunas conclusiones que quiero reflejar en este aporte.
En líneas generales se observa que en España hay una gran tolerancia social a permitir ambientes ruidosos en muchos lugares que son perniciosos para la salud entre los cuales quiero indicar los siguientes. Los efectos nocivos de esta tolerancia hacia el ruido nocivo se conocen con el nombre de socioacusia.
Me atrevería a señalar que un ambiente ruidoso en las aulas de niños en las escuelas o institutos resulta muy perjudicial para que se produzca aprendizaje significativo y que hay una gran tolerancia o incapacidad de muchos docentes para dar sus clases en un entorno de silencio. La algarabía que se permite en muchas aulas impide de forma clara y rotunda que los mensajes de los docentes puedan llegar con claridad a los escolares, con el consiguiente perjuicio en el proceso de aprendizaje. Habría que incentivar y promover el silencio como norma cotidiana en las aulas donde sea posible explicar y enseñar hablando con naturalidad sin necesidad de elevar el tono de voz y que los mensajes lleguen de forma nítida a todos los escolares. Este silencio propiciaría el diálogo y que los escolares pudiesen preguntar y debatir los temas objeto de estudio.
Otro foco nocivo de ambientes ruidoso es el que se da en muchas viviendas mediante ruidos generados por los individuos que comparten la vivienda o por ruidos que llegan de otras viviendas colindantes o de la calle generado por el tráfico de vehículos. ¿Cuántos incidentes negativos se dan en el seno de la vivienda por culpa de tolerar ambientes ruidosos?, principalmente por permitir volúmenes de sonido muy alto en equipos reproductores de música, radio o televisión. El excesivo ruido en la vivienda dificulta el diálogo y la conversación entre los miembros que habitan la vivienda. Dificulta la concentración si se está estudiando por ejemplo, altera el ciclo del sueño si el ruido coincide con el horario de dormir, etc.
Otro aspecto negativo del suido excesivo es el producido en los ambientes de trabajo y que de forma indirecta es el responsable de muchos accidentes laborales cuando por causa de ruido ambiente no se pueden entender determinadas órdenes o avisos de peligro, porque el oído es incapaz de oír esas órdenes con nitidez.
Estos aspectos negativos no se refieren a la incidencia negativa que pueda producir un sonido secoy muy alto, por ejemplo el generado por una explosión, sino un tipo de ruido en torno a los 65 decibelios, que resulta molesto pero que es socialmente aceptado por la sociedad.
Sería conveniente adoptar campañas en pos de conseguir ambientes más silenciosos porque estoy seguro que se ganaría mucho en cuestiones de bienestar personal.