El dicho de que quien calla otorga me lleva a no pasar por alto la publicación en la web de Kaos en la red de una “crítica de la crítica” sobre el artículo que recientemente he publicado en Ayer y formular una réplica a un texto en el que se deforman algunas de mis opiniones y se me insulta. Todos sabemos que el insulto es el único recurso de quien no tiene argumentos o no sabe formularlos. Pero como el autor o autores se oculta en el anonimato quizás por ello se siente más valiente a la hora de utilizar un estilo que se descalifica por sí mismo. Las críticas, mi querido crítico, se firman con nombre propio.
Se me insulta, en primer lugar etiquetándome de “estalinista”, calificativo que no acepto. Desafío a que alguien demuestre que defiendo el papel histórico de Stalin y del estalinismo. Si el calificativo es porque, como nunca he ocultado, milité en el PSUC entre 1965 y 1976 me parece una monstruosidad; tampoco creo que se deba a que haya dedicado parte de mi actividad investigadora a la historia del PSUC, apañados estaríamos que los historiadores fuéramos estigmatizados por nuestros objetos de estudio. ¿Qué es esa “corriente estalinista en la que milita nuestro censor”?, no milito en ningún partido estalinista ni formo parte de ninguna corriente historiográfica estalinista, que desconozco como tal, ni tampoco he actuado de censor. He actuado como crítico. La crítica que yo sepa no es censura. Lo que si es característico del estalinismo es querer censurar la crítica. ¿Soy estalinista porque considero inexactas las apreciaciones de Pagés sobre el SIM? Entonces es también estalinista Godichot, Moradielos,… ¡Como puede situar al mismo nivel a Hitler, Stalin y Negrín y hablar de la “república del SIM dirigida por Negrín! Esto no es reflexión intelectual, ni ideologia, es paranoia e ignorancia
¿Qué se pretende además con eso de “Pepe Luis”? Mi nombre es José Luis. Esa deformación supuestamente coloquial de cómo me llamo me recuerda las mañas policiales que se utilizan para intimidar y rebajar al sujeto que se persigue.
Dice que yo no debía conocer a Manuel Escorza antes de leer Barricadas. ¡Menuda presunción! Es que se creen que sólo ellos saben quien era Manuel Escorza,; hace mucho tiempo se quien fue, los comentarios que de él hizo un correligionario suyo, García Oliver, y como acabó su vida, de colaborador del diario de extrema derecha chilena “El Mercurio”.
¿De dónde saca el autor/autores eso de que yo creo “que no debe conmemorarse el 70 aniversario de la Guerra civil, porque lo que toca es conmemorar el 75 aniversario” y lo considera un despropósito “exótico y algo tonto”. Yo no he escrito eso, quizás lo que pasa es que se quería empezar la crítica diciéndome tonto, no sé. Lo que yo he escrito en el artículo de ayer y así lo empiezo es: “El aniversario adelantado de la Guerra Civil, cinco años antes de lo que habría sido habitual, se ha aplicado también a los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona” y nada más al respecto de aniversario y conmemoraciones. Ni critico que se celebre el 70 ni pido que se haga el 75, me tienen al frescos los aniversarios . Para criticar primero hay que aprender a leer, ya se que el déficit de comprensión lectora es uno de los problemas del país, por eso no se puede ser indulgentes con los que leen lo que no está escrito. Yo no sé donde habrá aprendido el autor esos métodos de deformación de la palabra del otro, pero lo que si sé es que ese método tiene, en el debate intelectual y en el político, calificativos claro, es inquisitorial y demagógico.
Yo no mando al infierno a nadie, en mi artículo de ayer, ni pretendo “hundir” a Guillamón, ni a nadie. Solo pretende formular y argumentar, sin insultos ni epítetos, observaciones críticas. Otra cosa es que se tome la crítica como una agresión, pero ese no es mi problema.
¿Dónde digo que la “tesis central” del libro de Guillamón es el protagonismo de Escorza en mayo de 1937? Lo que he escrito es que esa cuestión “parece ser el principal mensaje de su libro”, por que para mí es lo más novedoso del texto de Guillamón. Por favor lea bien. Es lo más novedoso insisto – esa es mi opinión, que supongo merece respeto – y lo que lamento es que Guillamón no lo pruebe, que no lo sostenga documentalmente y que formule la “hipótesis” – no se enrede en lo de la tautología porque se está haciendo un lío – a partir de consideraciones y conjeturas, en parte circunstanciales. ¿De donde saca que me produce encono negar la “espontaneidad” de la insurrección de mayo? No me produce ningún encono porque yo también la niego; no creo que hubiera solo “espontaneidad” aunque esta, tal y como se entiende aplicada a los movimientos sociales, también estuvo presente. Pero pienso que tampoco hay base suficiente para establecer un origen, una dirección única, de la insurrección y si diversas iniciativas, no totalmente homogéneas, que convergieron en su desencadenamiento, aunque no en su desenlace. Ahora bien si Guillamón consigue demostrar que Escorza fue el artífice de la insurrección de mayo, seré uno de los primeros en alegrarme de ello. Entre otras cosas reforzaría mi concepción de los sucesos de mayo como producto de las tensiones internas y no de ningún agente exterior que pescó a río revuelto pero no creó el río. Por cierto yo no hago una división entre buenos y malos, si entre interpretaciones de la historia basadas en la teoría de la conspiración y aquellas otras que sin descuidar los factores externos analizan primero los internos y si digo que la primera es una mala historia, aunque la escriban buenísimas personas.
Finalmente, no quiero entrar en el complejo debate de si hubo o no hubo revolución en julio de 1936. Que no se ponga en mi boca, o en mis textos, palabras u opiniones de otro. De lo que no tengo ninguna duda es de que lo que hubo en julio fue un levantamiento militar apoyado por el fascismo español y el internacional, que ese levantamiento n o se impuso pero quebró de manera importante al estado republicano y que la respuesta obrera y popular al levantamiento y la sacudida recibida por el estado dejó planteada una expectativa revolucionaria, el problema fue – y es en la historiografía – definir esa expectativa, darle contenido y futuro. Empezaríamos otro debate, no un debate distinto sino otro debate, pero no veo a mi crítico con un espíritu de debate. De lo que tampoco tengo duda es que la identidad de esa expectativa revolucionaria sea la que le da Guillamón: “una situación revolucionaria nueva y desconocida, festiva y salvaje en la que la ejecución del fascista, del amo o del cura ERA la revolución”, las mayúsculas de ERA son de Guillamón, no mías. Tenía que haber añadido otros sujetos de ejecución: las monjas, los frailes, los rivales sindicales y político – y no me refiero a los fascistas -, los que no pudieron hacer frente a determinados chantajes, los que sucumbieron a pugnas personales,….Eso sería venganza social, violencia política, violencia criminal también, pero no revolución. Me niego a identificar con eso la revolución. Que la revolución sea la guillotina, el cadalso, el fusilamiento, eso es lo que sostiene la contrarrevolución, o el estalinismo. Por eso rechazo esa concepción. Si hubo revolución en julio de 1936 habría que identificarla en la ocupación de las fábricas, en la ocupación de las calles, en la movilización social….no en lo que dice Guillamón.
Acabo con otro refrán. Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Tú, vosotros, autores de esa supuesta “crítica de la crítica” no sois la barricada de la utopía, habéis actuado sólo como la barricada de la manipulación, del insulto y de la ignorancia´
José Luis Martín Ramos


#1.- Amigos el debate histórico no se apaga con el insulto fácil
Manel Márquez|01-05-2008 12:00
Perfecto!!,
Las palabras del amigo "Lito" ponen los puntos sobre las íes. Una cosa es la opinión como historiador y otra el insulto y la descalificación personal, como siempre, quien utiliza esas artimañas solo muestra su debilidad o su incapacidad para el debate serio y sereno.
Es es la segunda vez que este autor hace protagonista al insulto fácil en lugar del análisis histórico riguroso y ponderado, antes lo hizo con el amigo Ferran Gallego. creo que abusando de la libertad que garantiza la buena gente de kaosenlared.
Por eso, como ya saben nuestros lectores, nuestra radicalidad, la de ir a los problemas en su raíz, no incluye el insulto para nadie, pues es justamente eso lo que combatimos.
Reflexionemos sobre estas formas de hacer que en nada sirven al debate histórico y que sólo desprestigian las posiciones históricas e ideológicas, de quien las utiliza.
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#2.- ¿tonto?
yo|02-05-2008 12:21
“El aniversario adelantado de la Guerra Civil, cinco años antes de lo que habría sido habitual, se ha aplicado también a los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona”
tonto no se si serás,  supongo que no mas que yo pero esta frase es una enorme tontería porque los aniversarios se celebran(o dejan de celebrar)  cada año, lo otros sería mas correcto decir conmemoracion, homenaje, acto de recuerdo o como se quiera expresar... es cierto que el aniversario segun la RAE deja la puerta abierta a que no se celebre cada año, pero es lo mas habitual... para lo demás hay bienales, trienales y demás denominaciones.
aniversario, ria.
(Del lat. anniversarĭus, que se repite cada año).
1. adj. p. us. anual.
2. m. Día en que se cumplen años de algún suceso.
3. m. Oficio y misa que se celebran en sufragio de un difunto el día en que se cumple el año de su fallecimiento.
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#3
02-05-2008 14:52
Dónde se puede leer el artículo de Ayer?
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#4.- Conviene aclarar...
Contreras|03-05-2008 23:28
... ¿Balance y Guillamón no son sinónimos? Convendría que Guillamón aclarase si su artículo de crítica a Ramos es suyo propio, porque eso de hablar bien de uno en tercera persona resulta más propio de Julio César que de un devoto de Bordiga...
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