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Respect, el movimiento y la izquierda

Los últimos meses se ha hablado largo y tendido sobre el futuro de Respect, que acabó con George Galloway escindiéndose de la coalición. Martin Smith habla sobre dónde se encuentra ahora mismo Respect y la necesidad de una alternativa electoral de izquierdas al laborismo.
Martin Smith | Para Kaos en la red | 1-4-2008 | 399 lecturas | 9 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/respect-movimiento-izquierda

Casi 350 delegados asistieron a la conferencia anual de Respect el mes pasado (noviembre de 2007). Fue una conferencia amplia e inclusiva a la que asistió el Secretario General del sindicato PCS (sindicato del sector público), Mark Serwotka, la trabajadora sanitaria criminalizada, Karen Reissmann, seis concejales de Respect, ex laboristas como Valerie Wise y Kumar Murshid y muchos activistas locales.

La candidata de Manchester de Respect, Nahella Ashraf, dijo que “fue fantástico para muchos delegados tener la oportunidad de contribuir desde la base. Fue especialmente positivo ver a tantas hermanas musulmanas asistiendo a la conferencia y hablando. Tenemos voz para decidir qué vamos a hacer en Respect”.

El éxito de la conferencia fue remarcable, dadas las circunstancias. Los últimos meses hemos visto cómo George Galloway intentaba sistemáticamente minar Respect, lo que culminó con la escisión de la organización organizando un encuentro alternativo, “Respect Renewal”, el mismo día de la conferencia. El éxito de la conferencia de Respect significa que ha llegado la hora de cambiar el énfasis del debate y mirar al futuro.

Nuestra visión de Respect desde el principio ha sido la de una coalición inclusiva, pluralista, antiimperialista, antineoliberal y movilizadora, cuyas políticas y liderazgo se escogen democráticamente en su conferencia anual. Muchos se han preguntado por qué ahora Galloway parece rechazar esta visión.

Una de las mayores presiones que ha provocado estos hechos proviene del electoralismo. No es que Galloway no quiera los votos de las y los trabajadores –después de todo se le ha visto en más de un piquete–, pero también quiere los votos de la gente que poco o nada tiene que ver con los trabajadores, incluso en su definición más amplia. Además, pretende apoyar a esta gente para que consigan estar en el liderazgo de Respect y seleccionarles como candidatos a expensas de la izquierda. En muchas ocasiones, en Tower Hamlets, donde ha habido un conflicto entre estas dos visiones de Respect, Galloway ha apoyado a la derecha de la coalición contra la izquierda.

En el mitin de lanzamiento de Respect Renewal, Galloway se defendió de estas acusaciones diciendo que cuando abres una puerta a veces entra una mosca volando, algo inevitable en un partido amplio. Pero, aunque aceptáramos por un momento la terminología casi insultante de Galloway, el problema no es que la “mosca” entre volando adentro. El problema aparece cuando la gente atraída por Respect, sin ningún tipo de base o inclinación hacia el laborismo o el socialismo, son elegidos como concejales, promovidos como líderes y utilizados para intimidar a la izquierda.

Estos acontecimientos provocaron que un observador, normalmente hostil al Socialist Workers Party (SWP) escribiera en el periódico “Independent” (9 de noviembre de 2007): “La división fortalecerá el peso de los islamistas en Respect Renewal, algunos de los cuales tienen contacto con Jamaat-e-Islami (el mayor partido religioso en Pakistán). No creo que eso haga al partido muy hospitalario para los socialistas”.

Atajos

Lo que se ha desarrollado alrededor de Galloway es una coalición de intereses más parecida al frente popular –no creado conscientemente como el del Partido Comunista en los años 30, pero sí como una expansión espontánea de aliados hasta incluir a los más alejados de la raíces de la política de clases. Esta lógica del electoralismo ha llevado a Galloway y a sus seguidores a sentirse atraídos para desarrollar alianzas a través de toda la comunidad musulmana, donde él cree que está la clave para ganar las elecciones.

En vez de trabajar pacientemente para movilizar y echar raíces en las comunidades locales, Galloway ha intentado buscar atajos. Durante los últimos años, y cada vez más, ha pasado su tiempo en los shows de radio y televisión, creyendo que eso le permitiría conseguir mayor éxito electoral. La oposición a esta estrategia creó tensiones dentro de la organización.

Observadores independientes en el mitin de Respect Renewal han declarado que estuvo dominado por intervenciones que atacaban al SWP. Uno de ellos describió a los cuatro concejales de Respect que habían dimitido de sus funciones como “esquiroles” y otra dijo que “preferiría votar por Boris Jonson (candidato del Partido Conservador a las elecciones municipales de la ciudad de Londres en mayo de 2008) que por Lindsey German (candidata de Respect)”. Este tipo de virulencia quizá es suficiente para mantener juntas a diferentes personas durante una sola reunión, pero no lo es para construir una organización.

Como dijo Mark Serwotka en la conferencia de Respect: “Nunca podrá haber unidad en un partido a la izquierda del laborismo si la gente ataca y organiza cazas de brujas contra otros socialistas”.
La división en Respect no fue elección del SWP y desde luego no fue algo que quisimos que pasara. La tradición de la izquierda británica es que las diferencias políticas y organizativas deben abordarse en elecciones y conferencias democráticas. Tristemente, George y sus seguidores no siguieron este camino.

La única persona que se beneficia de esta división es Gordon Brown. Por eso hacemos un llamamiento a quienes asistieron al mitin de Respect Renewall para que se unan de nuevo a Respect y tomen parte del proceso democrático. Quizá pueda surgir algo positivo de esta división. Para muchos miembros de Respect este debate ha clarificado lo que defiende Respect y la dirección que creen que debe tomar la coalición.

Uno de los problemas a los que se ha enfrentado Respect en el pasado ha sido su sobredependencia en un individuo destacado. Tenemos que luchar para atraer a más delegados sindicales, agrupaciones, activistas y posiblemente a otros parlamentarios hacia una alianza de izquierdas. Esto puede proveernos de una base sólida para reagrupar a la izquierda y dejar de ser propensos a las crisis causadas por los caprichos de una persona. Nuestra tarea debe ser la de continuar construyendo la oposición de izquierdas más amplia y unida posible contra el gobierno.

Hoy el dominio absoluto de Brown significa que la izquierda del Partido Laborista se encuentra en una posición incluso más débil que hace un año.

En la edición del mes de septiembre de “Tribune” había un pequeño artículo de Tony Benn sobre la conferencia de este año del Partido Laborista: “Bournemouth [lugar donde se llevó acabo la conferencia] vio el principio del final del Partido Laborista como una organización representativa que trata de utilizar el parlamento para satisfacer las necesidades de sus seguidores […] y la transformación de éste en un mero grupo de apoyo del nuevo equipo directivo llamado “National Labour”.

Al mismo tiempo que Benn argumenta que dejar a los laboristas es inútil, añade: “Espero que los cuatro grandes sindicatos que hasta ahora se han mantenido a un lado, se unan a la Labour Representation Committee [comité creado para luchar por la representación sindical dentro del movimiento de las y los trabajadores y dar voz a los socialistas en el Partido Laborista, los sindicatos y el parlamento]”. Me gustaría que ampliara su llamamiento a otros sindicatos que no están afiliados al Partido Laborista como la RMT (el sindicato de transportes), la FBU (el sindicato de bomberos), la Federación Nacional de Pensionistas, la NUS (sindicato nacional de estudiantes) y la Stop the War Coalition (Coalición Paremos la Guerra), las cuales son organizaciones que hacen campaña pero que no nombran a ningún candidato.

John McDonnell fue más allá en el Morning Star (el periódico ligado al Partido Comunista Británico): “Cada vez más, el partido Laborista ya no es visto como un vehículo para un cambio progresista […] En los próximos meses y años la izquierda tiene que escoger entre abrirse a nuevos movimientos y nuevas formas de trabajar o continuar como antes y enfrentarse al aislamiento y la irrelevancia […] La izquierda, tanto dentro como fuera del Partido Laborista, tiene que aprender estas lecciones. Podemos abrirnos y construir lazos con otros o podemos perder el tiempo en inefectivas maniobras burocráticas, disputas internas y batallas sectarias”.

Éstos son avances importantes. Ahora mismo hay figuras claves del Partido Laborista y activistas que creen que para fortalecer a la izquierda británica necesitarán trabajar al lado de personas que están fuera del Partido Laborista. Hemos podido ver este tipo de avances anteriormente, como en la formación del “Labour Representation Committe” (Comité de Representación Laborista) en 1889. El LRC juntó sindicalistas, socialdemócratas y revolucionarios para conseguir que más trabajadores fueran elegidos como miembros del Parlamento. A pesar de todos sus problemas, éste jugó un importante papel en crear un Partido Laborista independiente, lejos de los Liberales.

El intento de Brown de mantener el giro a la derecha del Partido Laborista crea constantemente nuevas tensiones dentro del Partido. En Liverpool, el parlamentario laborista de izquierdas y activista contra la guerra, Bob Wareing, vio cómo su candidatura no fue renovada y en su lugar se nombraba al blairista Stephen Twigg (¿sabe este hombre ni tan siquiera dónde está Liverpool?). Waering ha dicho que se presentará como candidato independiente contra Twigg. Los y las activistas de Respect deben darle el 100% de su apoyo durante la campaña.

En el frente industrial, dos sindicatos, la RMT y la FBU, ya han roto con el Partido Laborista. Los bomberos de Liverpool planean presentar 15 candidatos contra el Partido Laborista (todos ellos representantes de la delegación de bomberos) en las elecciones municipales del mes de mayo. La dura batalla en el “postal service” (correos) ha visto cómo cientos de miembros del CWU (sindicato del sector de correos y de la comunicación) se retiraban del fondo político, con importantes secciones debatiendo sobre si abandonar el fondo político del sindicato y montar el suyo propio para poder dar apoyo a los candidatos de “izquierdas” que desafiaran al Gobierno. A la vez, diez secciones de la región de Londres del RMT han dado su apoyo a Lindsey German, la candidata de Respect para alcaldesa de Londres.

La crisis de representación política tanto dentro del Partido Laborista como en los sindicatos abrirá nuevas posibilidades para el realineamiento de la izquierda. Cuando Mark Serwotka dijo en la conferencia de Respect que lo que tenemos en estos momentos “no es el artículo acabado”, estaba expresando el sentimiento de mucha gente que cree que, en un futuro, podemos involucrar nuevas fuerzas en el proyecto.

Pero no debemos contar solo con crear estas nuevas alianzas. Debemos redoblar nuestros esfuerzos para construir Respect ahora mismo. Respect era, es y debe continuar siendo una coalición involucrada en las campañas –una parte vibrante de la lucha de la clase trabajadora en cada localidad. Queremos estar involucrados en cada campaña y huelga. Fue un momento de orgullo cuando Karen Reissmann agradeció a los delegados de la Conferencia de Respect la solidaridad mostrada por la Coalición durante su huelga. Muchas y muchos activistas de Respect recogieron dinero para la huelga y la visitaron en los piquetes.

Desafío

Debemos mantener la bandera de Respect alzada también en otros frentes. Actividades y actos sobre temas como el crimen, la vivienda o los acontecimientos en Pakistán nos han proporcionado una amplia y diversa audiencia para nuestras ideas.

Pero para que Respect realmente sea un desafío al Partido Laborista también debe tener éxito electoral. Ahora tenemos que preparar bien el terreno para las elecciones de Londres y las municipales de mayo. Nuestro primer desafío del 2008 será un “council by-election” (elecciones locales realizadas para ocupar un cargo cuando el titular renuncia al mismo o fallece) en Preston, donde nuestro concejal, Michael Lavalette, y el grupo de Respect han construido una base importante. Vamos a empezar una campaña fuerte en el distrito electoral, que ha dado a Respect un buen voto en el pasado, y queremos que todas y todos los activistas participen de lleno en ella.
La disputa en Respect no significa que el mundo se haya detenido. La oposición a la ocupación de Irak y Afganistán se mantiene firme y existe la posibilidad real de que Gordon Brown de apoyo a un ataque estadounidense contra Irán. En casa, Brown está intentando reducir el salario real de los y las trabajadoras del sector público. La necesidad de una izquierda alternativa al Nuevo Laborismo es más potente que nunca.

Nosotros tenemos una visión de Respect que ofrece esperanza a quienes luchan contra el imperialismo y el neoliberalismo. Nuestro trabajo es transformar esta visión en realidad.

Martin Smith es miembro de la organización hermana de En lucha en Gran Bretaña el Socialist Workers Party.. Artículo publicado en la revista mensual Socialist Review.

http://www.enlucha.org
 
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Comentarios (9)

#1.- Mar de medias verdades

Pablo F.|01-04-2008 16:42

La primera frase dice "que acabó con George Galloway escindiéndose de la coalición".
Motivo suficiente para no seguir  leyendo el artículo.
Es mentira: de la coalición se escindió Galloway, Yaqoob, Ken Loach  y una mayoría aplastante del Consejo Nacional. De la coalición se han retirado la mayoría de los activistas de los lugares fuertes de Respect: Birmingham y East London.
Sigue el estilo de contar medias verdades: como en Escocia en el SSP o a un nivel más interno la vergonzante expulsión de la ISO de EEUU, de la  que En Lucha  no votó en contra.  Es significativo que no hubiera  un sólo debate  entre todos los afiliados de En Lucha sobre este tema. 
La IST es una impostura en el seno de la izquierda radical, más vale reconocerlo lo antes posible.

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#2.- Los de pancarta también se escindieron

Pablo F.|01-04-2008 17:17

La pancarta de la foto corresponde a la agrupación de Respect en la región de Manchester, otros que también decidieron mayoritariamente escindirse.
El mejor lugar para colocar  su foto no es al lado del artículo de Martin Smith. No les haría mucha gracia a Clive Searle y demás compañeros de Manchester ver su foto al lado de las medias verdades del Secretario de Organización del SWP.
A los nuevos afiliados de En Lucha, y a los que están por llegar, que lean más cosas de las que les digan que lean, que se informen bien, que lean los documentos precongresuales del SWP, todas las aportaciones, también la de Mark Steel, Judy Cox, Julie Waterson...y que lean lo que van escribiendo los recientes expulsados del SWP: Kevin Ovenden (ya de paso echenle una ojeada a su libro sobre Malcolm X), Rob Hoveman y Nick Wrack.
Y ya puestos, que repasen la documentación de la expulsión de la ISO de EEUU, está todo en la red.

Valoración: -9  

#3.- ups!

01-04-2008 17:34

ups!!! perdó i gràcies per l'apunt. jeje...

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#4.- sobre RESPECT

Brian|02-04-2008 09:40

Lo que dice Pablo F es cierto, la verdad es que la actitud del SWP en RESPECT deja mucho que desear, como por ejemplo su negativa a hablar del aborto mientras estaban en alianza con los musulmanes de la MAB, en el weekly worker www.cpgb.org.uk se pueden leer entrevistas a algunos de los ex-militantes del SWP expulsados y algunos de los concejales en Tower Hamlets, es vergonzoso.

Espero que los militantes de En Lucha en España sean más críticos que los del SWP en el Reino Unido.

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#5

oscar|02-04-2008 10:30

        Bueno cuando hay división/escesión en cualquier organización de izquierdas se abren heridas difíciles de cerrar. Cuando llevas años codo con codo con diferentes compañeros y compañeras  y llega un momento en que se es incapaz de mantener dentro una misma organización las diferentes visiones los antagonismos suben a un nivel mucho más alto. En definitva nadie tiene buenas realciones con "sus escisiones".

  Lo del aborto es un tema complicado en respect, por ejemplo galloway es cristiano y aunque aboga por la libertad de elección el está en contra.

      No creo que se trate de que tal o cual grupo acepte las posiciones de uno de los "bandos" en respect sino de publicar la información suficiente para aprender de los errores. Tan malo es el swp que tuvo un papel crucial en la creación de respect y que fue una de las fuerzas que más insistió en trabajr junto a los musulmanes?.

Vamos a ver si nos dejamos de satanizar y nos aplicamos un poco de la crítica que se predica. Un ejemplo es el Rouge  publicación de la LCR donde aparecen artículos de las dos posturas.

   

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#6.- Una opinión

No hay atajos|02-04-2008 12:18

La búsqueda de  atajos en la política revolucionaria tiene estas cosas. Y esto se aplica no sólo al SWP, sino también al resto de las organizaciones marxistas que participan en una de las dos versiones actuales del proyecto Respect. En vez de unirse para avanzar en una organización independiente de los trabajadores, que diera la batalla en los sindicatos y levantara una política clasista, se optó por el electoralismo y la alianza con figurones tipo Galloway y sectores islamistas. Un giro a la derecha en toda regla de la IST y del SU de la Cuarta, tras el velo del frente antiliberal y antiguerra.

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#7.- No se trata de atajos

Pablo F.|06-04-2008 21:13

A la sexta opinión:

-Vivimos tiempos de "rodillo" neoliberal. En ese contexto que haya quienes estén por un programa "antineoliberal" más que "anticapitalista" (por cierto, a veces las fronteras no están muy claras...) tampoco ha de ser objeto de reprobación. Ya está bien que haya reagrupamientos con musulmanes, con Galloway...con todo aquel que está en contra de las privatizaciones. Es algo positivo que se forme Respect, Die Linke, Bloco de Esquerda...de la misma manera hay que ver en positivo que se forme el nuevo partido anticapitalista en Francia y Sinistra Critica en Italia. Si las condiciones no dan para un reagrupamiento "anticapitalista" y sí para uno "antineoliberal", bienvenido sea.

-Lo que sí ha de ser objeto de reprobación son las maniobras destructivas que se han llevado a cabo por el SWP en Respect y en el SSP en Escocia.

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#8.- A Óscar

Pablo F.|06-04-2008 21:25

- La propuesta lanzada por el SWP de la formación de Respect fué muy acertada. El SWP dio un ejemplo de iniciativa política, de cintura y de capacidad de trabajar con gente muy diversa.

-Pero al mismo tiempo que se dice esto también se tiene decir a continuación que el enfoque de "united front of special kind", es decir, una patita dentro y otra fuera, ha sido nefasto. Había agrupaciones como Newcastle donde una minoría de miembros del SWP estaban afiliados a Respect. El SWP ha utilizado  Respect como parte de su propia táctica de construcción, tirando de Respect sólo en período electoral, en momentos que le interesaba, etc...así no se construirá nunca nada unitario y lo que es sorprendente es que los compañeros de En Lucha lo vean correcto. Ya el grupo de la IST de Nueva Zelanda sacó un documento muy duro con los británicos.  Aquí vemos una y otra vez que no existe espíritu crítico.

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#9.- A Óscar (2)

Pablo F.|06-04-2008 21:45

-Sí, el "Rouge" sacó las dos posturas...algo influiría que los compañeros de la IST en Francia estén dentro de la LCR...algo que debería suceder aquí, pero que no sucede.

-Quienes conocemos bien la realidad de los grupos de la IST y de la IV Internacional en el Estado español sabemos que no hay motivos políticos de fondo para que no haya una única existencia organizativa. Los motivos para el distanciamiento vienen servidos por temas resolubles: no reconocer evidencias como son  las cosas positivas y también las negativas del SWP y de la IST, incapacidad para desarrollar debates internos de manera civilizada, dificultad para gestionar las diferencias políticas (derecho a tendencia, a reunión, a fracción o a lo que sea)...además de cierta incoherencia a la hora de trabajar: si se quiere construir la izquierda anticapitalista en el Estado español es difícil de encajar una intervención tan decidida en las CUP de Barcelona. En definitiva, a tenor de cómo van las cosas mientras no haya cambios en la dirección de En Lucha  parece no habrá posibilidad de  avanzar hacia los  cambios que ya algunos hace tiempo apuntamos, con nuestros errores y nuestros aciertos.

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