Rodiezmo recuerda hoy a los 1.600 represaliados de Franco con un monumento
«Queda mucho por aclarar, pero nos fallan las fuerzas y los medios», dicen los organizadores
La Asociación Pozo Grajero inaugura un conjunto escultórico en recuerdo de los asesinados   
Una escultura de hierro que representa a un hombre dado gritos con un muerto en los brazos es la figura central de los cinco monolitos instalados en Rodiezmo para recordar la memoria de los 1.600 asesinados por la dictadura franquista en Villamanín y Peña Laza. Después de cinco años de investigación, la Asociación Pozo Grajero inaugura hoy oficialmente una conjunto escultórico que está en pie desde hace un año. Un acto a las 13.00 horas con la presencia del presidente de Ospaal, Jaime Ballesteros; es escritor, Javier Macua; el profesor de Economía argentino, Daniel Vila y la secretaria de la Asociación Pozo Grajero, Anaída del Campo pondrá el broche a cinco años de investigación, «pero ya nos fallan las fuerzas y los medios», dice Rotilio Bayón, miembro de la asociación. «Esta inauguración es muy importante para nosotros, después de setenta años, aunque queda mucho por aclarar», dice Rotilio Bayón, miembro de la asociación. Bayón describe el horror vivido, contado por los que fueron testigos de los fusilamientos de las 85 personas de Villamanín y los 1.500 republicanos de Peña Laza. «Cuando se rindió Peña Laza, los 1.500 republicanos que allí estaban, procedentes de Asturias, País Vasco, Santander y León, bajaron y los fueron matando uno a uno», se emociona Bayón al describir los testimonios de los testigos, como es el caso de Agustín Alonso Castañón, que falleció el 23 de diciembre a los 86 años. «Cada vez resulta más difícil seguir investigando porque las personas que lo pueden contar mueren».
Cada una de las cinco piedras tiene escrita una leyenda que recuerda al «llanto inocente de las mujeres», «el grito valiente de los republicanos del norte», y «un canto a la democracia».
Carmen Tapia  León. Diario de León
Envía: Henry. León