Buscar  

Reinician hostigamiento a la familia de Edmundo Reyes Anaya

Personas vestidas de civil asechan el domicilio de familiares argumentando ser Policía Ministerial del Municipio de Netzahualcóyotl
Nadín Reyes- Comité hasta encontrarlos | Para Kaos en la Red | 11-8-2008 | 382 lecturas | 1 comentario
www.kaosenlared.net/noticia/reinician-hostigamiento-familia-edmundo-reyes-anaya

A más de un año de la desaparición de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, los familiares de ambos desaparecidos decidimos como todos recordaran iniciar la búsqueda de nuestros familiares conformando nuestro Comité “Hasta Encontrarlos” para realizar todo lo posible para encontrar a nuestros desaparecidos, sin embargo, a pesar de las largas batallas y esfuerzos que familiares hemos realizado durante todo este año transcurrido, la respuesta obtenida por parte del Estado Mexicano  ha sido únicamente la de intimidar y hostigar.

Los familiares no sólo hemos tenido que soportar las burlas y negligencia  de las autoridades al declarar que en nuestro país no existe la desaparición Forzada de personas,  que tanto el gobierno de Felipe Calderón como el gobierno del Estado de Oaxaca encabezado por Ulises Ruiz están comprometidos y  se solidarizan con nuestras familias para encontrar a nuestros desaparecidos, sino que además hemos padecido del hostigamiento y el acoso del  operadores del Gobierno Mexicano, a través de sus cuerpos judiciales y policíacos. Los familiares nunca hemos ocultado nada ante la opinión pública y mucho menos ante quienes dicen proteger y salvaguardar nuestra integridad y nuestros derechos, al contrario hemos estado en toda la disponibilidad de cooperar con las autoridades, cuando estas lo solicitado abiertamente y de manera clara y sin rodeos. Sin embargo, día a día nos hemos percatado de que el estado mexicano nunca ha actuado de buena fe y mucho menos con la efectividad que debería hacerlo, lo cual se ve reflejado en la serie de actos delictivos que asechan a nuestro país; los secuestros, desapariciones Forzadas, levantones, detenciones ilegales, los feminicidios, los ataques a defensoras y defensores de derechos humanos,  etc, sin que las autoridades hagan algo realmente.

La política de desaparición forzada es vigente en nuestro país, acompañada de impunidad ante la debilidad clara del sistema de Justicia, así como la campaña constante de hostigamientos y amenazas hacia  las familias  de los desaparecidos.

El  miércoles seis de agosto mi familia y yo tuvimos la visita de dos agentes judiciales. ( Vestidos de civil ), quienes se identificaron al día siguiente como agentes de la policía ministerial del Municipio de Nezahualcoyotl.

Alrededor de las 14:00hrs, llega un vehiculo estratus color vino a la tienda de abarrotes en la cual trabaja mi madre, se baja un individuo alto moreno de complexión gruesa, de playera blanca preguntándole si conocía a una persona de nombre Ernesto, mi madre le responde que no, (mientras esta persona con la mirada revisa cada lugar de la tienda  de manera minuciosa), al preguntarle mi mama que mas se le ofrecía esta persona se marcha. Minutos después como a las 14:15 hrs, este mismo automóvil estratus de color vino se estaciona frente a nuestro domicilio, (la cual es una casa en la que viven otras dos familias y la mía) la misma persona alta de playera blanca que se presento con mi mamá toco insistentemente la puerta en donde habitamos, al no salir nadie más a abrir, yo por la parte de la ventana que da a la calle en el primer piso me asome y le pregunte que qué se le ofrecía, a lo cual este individuo respondió que buscaba a Ernesto, que si le podía llamar,  yo le respondí que no sabia que alguien con ese nombre viviera ahí, que no conocía a todos mis vecinos por su nombre pero que de todos modos preguntaría en los departamentos, una vez que toque la puertas de mis vecino para preguntar y al no encontrar a nadie  regrese a mi departamento  y nuevamente por la ventana le indico que no hay nadie y que no se a que persona buscaba, a lo que el me contesto que una señora viejita de una tienda de a la vuelta los había mandado para mi casa diciéndoles que ahí vivía ese tal Ernesto y que les había indicado incluso que vivía en mi departamento(señalando con su mano la parte en donde yo me encontraba,) cuando el dijo esto yo le pregunte los apellidos de la persona a la que buscaban y dijo no saberlos, que solo sabia que era Ernesto y nada más. Mientras el preguntaba, dentro del vehiculo se encontraba otra persona delgada de piel morena sentada en la parte del copiloto con una computadora en sus piernas.

Después de repetirle varias veces que no conocía yo  a la persona que buscaban, deje de asomarme por la ventana y mi hermano también se asomo minutos antes me hizo la observación de que parecían judiciales, a lo cual yo le comente que si eran judiciales a lo mejor algo querían con nosotros y nuevamete me asomo y observo que el tipo delgado se había bajado del auto y que portaba una pistola en la cintura, de lado izquierdo, con dos cargadores, el  cual se dirige hacia a mi y me dice que ya habían ido antes a buscar a esa persona llamada Ernesto y que no la habían encontrado pero que como la señora de la tienda les había dicho que si vivía ahí en el numero 12 ellos pensaron que lo encontrarían en ese momento, yo insistí en que no lo conocía y es entonces cuando me pide que les hiciera el favor de entregar una nota  para el tal Ernesto a lo que yo sin  ningún problema dije que sí, argumentándoles que no sabia si realmente existía en los departamentos alguien con ese nombre. Baje a la entrada y en la puerta me entrega un pedacito de papel  en el cual estaba anotado un numero telefónico de un celular y las palabras: Mario comunicarse urgente.

Una vez que estas personas se retiran, mi hermano acude de inmediato a ver a mi mamá a la tienda de abarrotes en la cual trabaja (la cual se encuentra a la vuela de donde vivimos) para saber si se trataba de la misma  persona a la que estos tipos hacían referencia, a lo que mi madre comenta que efectivamente estuvieron ahí y que ella en ningún momento había dado ningún dato sobre la persona (Ernesto) que ellos decían vivía ahí.

Esto no termino ahí, el día Jueves 7 de agosto del 2008,  alrededor de las 17:30 hrs,  se presentaron nuevamente en  la tienda de abarrotes  los dos  individuos,  que habían estado el miércoles seis de agosto con mi madre y en mi domicilio,  en esta ocasión quien se encontraba en la tienda era mi hermano. Los dos individuos entraron a la tienda,  (Uno de ellos  de complexión gruesa, como de 1:70m aproximadamente, de  piel morena, y  el otro  de complexión delgada y de 1:80m de altura aproximadamente)  El primero (que se dijo llamar Marino López) se dirigió hacia mi hermano y le pregunto si el era Nestor, a lo cual mi hermano contesto que no, el Sr, Marino insistió diciéndole ¡si eres tu! como no? Nuevamente mi hermano le contesto que no era el y le proporciono su nombre. El C. Marino insistió y dijo que traía una demanda en su contra, interpuesta por una mujer de nombre Pilar Ortiz,  mi hermano le dijo que no conocía a dicha mujer,  a lo que Marino contesto diciendo cómo no? Si vive aquí cerca (indicando cerca de la tienda). Mi hermano solicito entonces que le llevaran a esa persona para ver de quien se trataba, sale de la tienda aparentando ir a buscar a la mujer, mientras su compañero (el delgado, que nunca se identificó)  hablaba por celular diciendo: “aquí tenemos a la persona” y le contestaban… “si es el”. Segundos después regresa el C. Marino diciendo que no había nadie, que no se encontraba la chica y le comenta a mi hermano que debería checar su situación en el “palacio de Neza” , que si quería llevar al de derechos Humanos que lo llevara y que si quería que se  consiguiera un abogado, de lo contrario después podría haber una orden de aprehensión en su contra, mi hermano le solicito le permitiera ver la supuesta demanda en su contra y sólo alcanzo  a ver un documento en el que decía violación. Mi hermano le pregunto su nombre y el  dijo llamarse Marino López y dijo pertenecer al grupo 3 de investigaciones de la Policía Ministerial.

Esta persona además le hizo preguntas a mi hermano sobre si tomaba o fumaba, si era casado o  tenía hijos, a lo cual mi hermano contesto que no tomaba ni fumaba, y que era casado y tenía dos hijos.

Es aparente que en ningún momento estas personas sabían ni siquiera el nombre de la supuesta persona  a la cual estaban buscando, y que solo fue un acto de investigación y hostigamiento  en contra de mi familia.

Mi hermano no se llama ni Nestor ni Ernesto, sin embargo tiene un nombre muy parecido fonéticamente hablando, lo cual me hace sospechar que estas personas lo único que están haciendo es obtener por medio de hostigamientos y señalamientos falsos los datos exactos y correctos de  mi hermano.
Cuando los familiares creíamos que todo estaba en aparente calma y que los hostigamientos se habían calmado nos hemos dado de que esto nos es así,  pues el Estado Mexicano ha reiniciado  sus actos de hostigamiento y presión hacia nosotros. Y que esta supuesta búsqueda del tal Ernesto no fue más que una visita a nuestra casa para asegurarse de que efectivamente estamos ahí, cuantos somos y lo que hacemos.

Lo anterior me preocupa pues sabemos que las autoridades nunca actúan a favor de las familias que los necesitan, por lo que quiero que quede claro una vez más que sólo  mi familia y algunas instancias como la CNDH,  y autoridades de la PGR saben donde vivimos y donde trabaja mi madre. Por lo que ellos y solo ellos han podido filtrar entre sus agentes la dirección de mi domicilio.

Por lo tanto exijo de manera  urgente  tanto  la Comisión Nacional de Derechos Humanos como a la Unidad para la Promoción y Atención a casos y Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaria de Gobernación  tomen cartas en el asunto y se investiguen los actos de hostigamiento de los cuales esta siendo objeto mi familia.

Asimismo, exijo al Estado Mexicano una vez más presente con vida a mi padre Edmundo Reyes Amaya y al Sr. Gabriel Alberto Cruz Sánchez,  se respete la vida y la libertad de cada uno de los integrantes de mi familia y  se  terminen de inmediato  todas las acciones de hostigamiento  emprendidas por las autoridades en nuestra contra. Así como también  responsabilizo al Estado Mexicano de cualquier daño a la integridad  física y psicológica de toda mi familia.

¡¡POR QUE VIVOS SE LOS LLEVARON VIVOS LOS QUEREMOS!!

¡¡NI UN DESAPARECIDO MAS!!

¡¡CASTIGO ALOS CULPABLES!!

Nadín Reyes Maldonado

Comité de Familiares de Desaparecidos “Hasta Encontrarlos”

 
 
Más información:

Comentarios (1)

#1

13-08-2008 18:04

enfrentar a los tiranos oligarcas no es fácil, es ingenuo aquel que da siquiera una pizca de confianza a los tiranos en turno, ellos son de una ambición insaciable, son rapaces, son sus práticas: el asesinato, el robo, la mentira, la calumnia, la perversión, por mantener sus privilegios ya hemos visto de lo que son capaces.

Valoración: 0    |  Avisar provocación

La inserción de comentarios en esta noticia está desactivada
Col·lectiu Kaos en la Red. C/ Sant Crispí, 182 (08222). Terrassa (Barcelona)