QUÉ PLAN, BOLONIA
Teodoro Santana
Esto de que los hijos de los empleados tengan acceso a la universidad y puedan competir por los mismos puestos de trabajo que los hijos de los capitalistas ya estaba cansando a los poderosos. Había que poner a cada uno en su sitio. Y para eso se ha puesto en marcha el llamado Plan Bolonia.
La cosa es que se sustituye lo de Diplomatura y Licenciatura por Grado y Máster. El grado no es otra cosa que lo que hasta ahora era la FP, aunque con 4 años y 240 créditos. De estos 60 serán de formación básica, 60 directamente en práctica en empresa (por supuesto no pagadas) y entre 6 y 30 para el trabajo de fin de grado. Quedan tan sólo 90 créditos (año y medio) de formación relacionada con la titulación.
Las atribuciones profesionales que actualmente se garantizan con las Licenciaturas y Diplomaturas desaparecen: arquitectos que no pueden firmar proyectos, filólogos sin idioma, licenciados en derecho que no pueden ejercer… El título no servirá de nada: un simple graduado en una “formación general”, dirigida a la creación de una bolsa de trabajadores precarios y dóciles, en tanto no se “especialicen” con el postgrado.
La educación de calidad –Postgrado- queda reservada para los pocos que puedan pagar precios entre 3 y 6 veces más de los actuales. Tendremos Máster en ingeniería mecánica (Toyota), en telecomunicaciones (Telefónica), en informática (IBM), en minería (Repsol)… Pero nada de humanidades, que son “poco productivas”.
Es la ANECA, un organismo no universitario donde se encuentran representados los grandes capitalistas de forma directa, quien evalúa y determina los Planes de Estudio de las distintas titulaciones de Grados, Máster y Doctorado. Adiós, Filosofía. Adiós, Historia del Arte. Adiós, humanidades. Además las becas serán sustituidas por las becas-préstamo. Estudiar va a hipotecar a los jóvenes, aún antes de tener que buscar un piso.
La universidad se convierte en una fábrica de precarios. El Eurocrédito (1 crédito ECTS = 30 horas) clarifica y abunda en esta función: la matrícula de 60 créditos supondrá una media de 35 horas semanales de permanencia obligatoria en la universidad, de las cuales sólo 10 serán lectivas. El resto son seminarios, biblioteca, trabajo en grupo, etc. De forma que aquellos estudiantes que necesiten trabajar les será imposible compaginar los estudios con el trabajo.
Este es el destino que tiene el capitalismo europeo para nuestros hijos. En este "plan", o sea.
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