Es lo que sucede cuando alguien finge ser quien no es en realidad, que llega un momento en que le traiciona el subconsciente y la careta que se aguanta con alfileres, termina por caerse. A los dirigentes del Partido Popular les duele condenar la dictadura porque nunca han terminado de cortar el cordón umbilical que les une a ese régimen totalitario, surgido de un levantamiento armado contra un gobierno legítimo, que, para vergüenza de unos y orgullo de otros, “forma parte de la historia de España”.
 
Cuando la reconversión democrática pasa por ser un puro trámite para no perder influencia en los ámbitos de poder, cuando subirse al carro de la España constitucional no es más que una treta para conservar privilegios económicos conseguidos al amparo de las instituciones franquistas, cuando uno se ve obligado a renunciar a sus verdaderos ideales para pasar por demócrata de toda la vida…, las auténticas convicciones terminan aflorando tarde o temprano y la identidad oculta acaba manifestándose en todo su esplendor.
 
Esta lucha interna entre los verdaderos sentimientos y lo políticamente correcto, puede llevar a sus protagonistas a comportamientos absurdos y a perderse en el laberinto de sus propias contradicciones. Como ejemplo esclarecedor, basta comprobar como desde las filas del Partido Popular, sus dirigentes se lanzan en tromba a salvaguardar los símbolos de esta patria nuestra que tiende al desastre y la desintegración cuando ellos no gobiernan, con la misma tenacidad con que se erigen en protectores ultras de la simbología franquista que sobrevive por toda nuestra geografía, antítesis de la nación libre y democrática que defienden con tanto ardor guerrero. Para la vergüenza colectiva quedará la cruzada contra el presidente del Gobierno emprendida por los dirigentes del PP cuando, en marzo de 2005, se descabalgó la última estatua de Franco que permanecía imperturbable en su pedestal de la Plaza de San Juan de la Cruz, junto a los Nuevos Ministerios de Madrid.
 
Ya lo dicen los que vivían placidamente durante la dictadura: “la historia es la que es y no se puede cambiar”, y en consecuencia, conservemos en nuestros espacios públicos símbolos y monumentos que recuerden ese periodo antidemocrático y a los inspiradores que lo provocaron. Sigamos rindiendo homenaje a quién se levantó en armas contra el gobierno legítimo, a quién fusiló, a quien torturó…Manifestemos nuestro orgullo por conservar monumentos, calles, plazas, escuelas o centros sanitarios que honran a personajes que se distinguieron por sus actos criminales y su desprecio por los derechos humanos. No ocultemos nuestro alborozo porque nuestros hijos puedan jugar en parques que recuerden a sus antepasados que combatieron la democracia que hoy disfrutan.
 
Pero no es esta la primera vez que un destacado miembro del principal partido de la oposición elogia las bondades del régimen franquista. Dejando a un lado al incombustible  Manuel Fraga, cuya apología del franquismo es una constante en sus lenguaraces manifestaciones públicas, no hace muchos meses, la presidenta del PP vasco, María San Gil, añoraba públicamente la paz que disfrutábamos con Franco. El moderado Josep Piqué, en su etapa de presidente del PP en Catalunya, expresaba su convicción de que el franquismo “no fue un régimen fascista”, y Franco no fue un genocida, fue un padre algo estricto al que tal vez en alguna ocasión se le fue la mano con sus hijos más díscolos. Por no mencionar los constantes intentos de equiparar la responsabilidad de la Guerra Civil entre quienes se levantaron en armas contra el gobierno surgido de las urnas, con quienes defendieron la legalidad vigente en 1936. Según la visión simplista que de la historia tiene la derecha española, la guerra la provocó la República con su mera existencia, no los militares que emplearon la fuerza para derrocarla.
 
Por lo tanto, ¿a qué viene ahora levantar tanta polvareda por las declaraciones de Mayor Oreja y su reiterada negativa a condenar el franquismo? Al fin y al cabo los argumentos esgrimidos por el eurodiputado popular son tan acertados que lo mismo sirven para absolver al franquismo que a la Inquisición, que también forma parte de la historia de España y es seguro que muchos españolitos del siglo XV vivían placidamente mientras el Tribunal del Santo Oficio enviaba a la hoguera a brujas y herejes.
 
Lo cierto es que  esta defensa a ultranza de la dictadura, se enmarca dentro de la numantina oposición del Partido Popular a la futura Ley de Memoria Histórica que tramita el parlamento español, demonizada sin tregua desde las filas populares. Preservar ese espíritu de la transición que tanto gusta evocar a los herederos del franquismo ideológico, parece ser la argumentación que les impide condenar sin paliativos la dictadura, otorgar la condición de víctimas a los españoles que sufrieron la represión franquista en cualquiera de sus variantes, facilitar a las familias de los fusilados o desaparecidos la posibilidad de recuperar y sepultar dignamente los cuerpos de sus familiares o respaldar la eliminación de los símbolos que recuerdan la dictadura de los lugares donde todavía permanecen.
 
Puesto que, total, las cuatro décadas de secuestro de los derechos y libertades no fueron más que un remanso de paz concedido a los españoles por la infinita magnanimidad del Caudillo, lo razonable y sensato es mantener el orden natural de las cosas redefinidas por la infalibilidad de la Iglesia y la justicia de Franco. Los niños con los niños y las niñas con las niñas; las peras con las peras y manzanas con las manzanas; los vencedores disfrutando de la placidez del régimen y los derrotados en la cárcel, en el exilio o en el cementerio. Porque al fin y al cabo, como dice ese ejemplo de suprema sabiduría que es nuestro líder de la oposición, “¿a quién le importa eso de la memoria histórica?”


17-10-2007 18:45
Personalmente ni tan siquiera me hubiera sorprendido que Mayor Oreja "condenase" el franquismo. Quiero decir que con tal de quitarse el halo que les rodea, son capaces de cualquier cosa. Mirar sino al antiguo Ministro del Gobierno de la Dictadura del General Franco, a Manuel Fraga, hablando de autonomía/nacionalismo Gallego y expresándose en galego, ¡en su momento quién lo podía creer!
Ahora el PP va a por todas, intentando aglutinar en sus filas a la "crem de la crem" a todos los sectores y votantes más reaccionarios y fascistas en una estrategia de Tensión; cuando lo consideren atizaran la del Terror (que ahora usan con "baja intensidad") en plan descarado y bestia, como el Fascismo Italiano en los '70 y '80 y como lo hizo el Franquismo en España en la "Transición".
Llegan tiempos duros y desconcertantes, ahora más que nunca debemos luchar por la Unidad Antifascista y Anticapitalista, dejando de lado las diferencias ideológicas y concentrándonos en lo que nos une como Antifascistas, la libertad, el antirracismo, el derecho de autodeterminación de todos los pueblos, la solidaridad de clase, la abolición de la Monarquía y la explotación del hombre por el hombre y el Planeta.
La ultrareaccionaria y ultracatolica AVT, apendice de la estrategia de tensión del PP y el fascismo está llamando "nuevamente" a una rebelión "cívica" para el 24-N, coincidiendo con el aniversario (el 20-N) de la muerte de su símbolo del Fascismo, el Dictador Genaral Franco.
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MAYOR OREJA Y SU COMENTARIO
INES GARCIA HOLGADO|18-10-2007 04:04
Coincido totalmente con mi amiga Belén. A nos rasgarse las vestiduras por las declaraciones de Mayor Oreja sino tener en claro quién es quién. No confundirnos con discursos que parecen apoyar la democracia por parte de políticos que nunca fueron tales. Seguirán apoyando y hablando bien del franquismo ya que los privilegios económicos obtenidos por amigos, conocidos del dictador, son innumerables y todavía hoy continúan existiendo.
No nos engañemos.
Salud y República.
INES GARCIA HOLGADO
Gracias Belén por escribir este artículo.
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Para esta manada
18-10-2007 06:11
la violencia asesina fascista es purificadora, amorosa y encaminada al bien del asesinado que, siempre que se arrepienta en el último momento, irá al cielo gracias al amoroso interés de un Rouco cualquiera.
Eso sí, el monopolio de esa violencia tiene que estar en manos del Estado. El futuro asesinado no debe defenderse. Si lo hiciera, estaría condenado al infierno del que un Zapatero cualquiera querría librarlo. Por el bien de todos, claro. Por el bien no sólo de "nosotros los demócratas" sino también de "ellos los violentos". Los ellos otros.
¡Qué risa, Basilisa!
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Apologia del terrorismo fascista sin castigo
Carnot|18-10-2007 10:40
Donde están esos jueces que van de super estrellas democratas, este personaje deberia no sólo quedar inabilitado para cualquier cargo político sino incluso ser juzgado por hacer desde su cargo apología del nazi-franquismo, o por lo menos imponerle como castigo que desentierre con las manos o un pico y una pala los 50.000 cadaveres que aún quedan tirados bajo tierra en las cunetas de este pais. Aplicacion de la ley de partidos a este sinverguenza.
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peryk|18-10-2007 15:34
poko a poko se va desenmascarando la mierda de pais que es españa.en otros paises como alemaña  hace ya años que condenan cualquier cosa relacionado con el nazismo o hitler y aki le hacen fiestas y no pasa nada solo persiguen al revolucionario o  akel que lucha por su tierra libre y dejar que sea un pais oprimido.    españa sigue siendo fascista siempre lo sera!!!!! empezando por dejar entrar a gobernar a un rey que ni nació en españa ni tenia que gobernar por que los borbones fueron destronados de la corona ya que dejamos que su amigo el generalisimo mierda entrara a juan carlos ha gobernar que esperabais de los aliados del pp?? la verdad esta  ai fuera!!!  gora euskal herria!! viska la terra lliure!!! per la revolució cap a la viktoria sempre!!!!
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