El compañero Franki en la prisón de Can Brians
La detención por sorpresa y el encarcelamiento posterior de Francesc Argemí, ‘Franki’, ha generado una cadena de protestas y denuncias en Terrassa, Barcelona y numerosos municipios catalanes. La condena de prisión se remite a hechos acaecidos en 2002 durante una protesta en el marco de la celebración alternativa de las fiestas mayores de Terrassa. En el transcurso de la acción, las banderas española y europea fueron arriadas del consistorio de Terrassa por un grupo de unas 30 personas y resultaron rasgadas tras un forcejeo con los policías municipales que custodiaban el edificio. Tras cuatro años de proceso judicial, que organismos de Terrassa denuncian lleno de irregularidades, y aunque ningún agente pudo imputar a Francesc Argemí delito alguno, fue condenado por la titular del Juzgado Penal nº 2 de Terrassa, María del Prado García Benalte. Esta misma magistrada decidió saltarse la comunicación previa de ejecución de la sentencia legalmente prevista y ordenó su detención por sorpresa. La condena estaba suspendida temporalmente por un recurso interpuesto ante el Constitucional, pero su reciente rechazo por el alto tribunal precipitó el encarcelamiento del activista. Desde Terrassa resaltan los métodos de García Bernalte, recordando que actualmente hay una queja presentada ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña contra ella por prevaricación. Dicha denuncia, presentada por un abogado, afirma que durante un juicio oral la juez solicitó al fiscal, a micrófono abierto, que aumentara la petición de pena contra el acusado porque “me lo quiero llevar por delante”. Antes, la instrucción de los incidentes de Terrassa había recaído en el juez Enrique Rovira del Canto, ex fiscal militar, que llegó a afirmar que el hecho de que ningún testigo reconociera a Franki como autor material de los hechos no significaba que no hubiese cometido delitos. Pero sí certifica, según la abogada defensora del joven, “que no disponen de ninguna prueba que impute a Franki, más allá de su reconocida militancia social y política. Estamos ante una sentencia prefabricada”.
Desde su encarcelamiento se han sucedido acciones de protesta y llamamientos exigiendo su inmediata libertad. Las primeras, el mismo día de la detención, a las puertas de la cárcel Modelo de Barcelona, tanto por la mañana como por la tarde, y en las que los Mossos cargaron sin contemplaciones. Cargas policiales –la emprendieron literalmente a puñetazos y patadas contra los manifestantes– que se repitieron con heridos en la concentración frente a Instituciones Penitenciarias al día siguiente. Entre las acciones cabe destacar el encadenamiento durante dos días de dos activistas a las grúas de las obras de la Sagrada Familia o la manifestación, celebrada bajo una densa lluvia el 10 de mayo, en donde más de 2.400 personas tomaron la calle para exigir nuevamente la libertad de Franki.
Este episodio ha superado los espacios tradicionales de la solidaridad antirrepresiva y ha entrado en la agenda mediática. Numerosas voces del establishment catalán se han situado claramente a favor de la libertad de Franki y una concesión rápida del tercer grado. Escritores, filósofos y formaciones como CiU o ERC también se han posicionado por su libertad. Para Jordi Muñoz, militante independentista y miembro del Ateneu La Torna, “tras los casos de El Jueves, la quema de fotos del rey o el juicio al alcalde de Matadepera por no colocar la bandera española” queda claro “la sobreprotección, rayana en lo paranoico, de los símbolos nacionales de un Estado que se autodenomina no nacionalista”. Según él, la situación de Franki visualiza “crudamente los límites de la democracia”.
#2
11-06-2008 01:23
QUE BUENO ESTA FRANKI
Valoración: 0
#3
11-06-2008 01:24
FRANKI LIBRE¡¡
Valoración: 0