El anuncio del Gobierno estatal sobre la inminente puesta en marcha de un plan de actuación contra la explotación sexual ha suscitado en la sociedad en general un debate amparado más en el reflejo mediático de la prostitución que en la necesidad o no de regular esta práctica. Un debate que, a tenor de lo expresado ayer por los representantes de diferentes organizaciones en el encuentro organizado por el Club La Opinión, no es profundo ni real.
En ese sentido, tanto los invitados al debate como los participantes del público coincidieron en señalar que "aún es necesario un debate social a fondo", acerca no sólo de las causas de la prostitución o los perfiles de los clientes de estas mujeres, sino que también incluya "la implicación machista y de esclavitud de la mujer que se acepta detrás de la prostitución". Así lo expresaron tanto la portavoz de la Asociación canaria Mujeres, Solidaridad y Cooperación, Amaya Conde; la secretaria de la Mujer del sindicato CCOO Canarias, Elena Acosta; y el coordinador de inclusión social de Médicos del Mundo, Pablo Pérez.
Los representantes de estas organizaciones coincidieron, por tanto, en señalar la relación directa entre el rol de supremacía del hombre respecto a la mujer como uno de los aspectos a analizar dentro del fenómeno de la inmigración. Mientras Amaya Conde fue tajante al afirmar que "si existe la prostitución es porque aún hay hombres que deciden alquilar durante una hora el cuerpo de una mujer"; Pablo Pérez prefirió incidir en que "la prostitución es sexualidad para el hombre, y no hay más que ver las opiniones de los clientes".
Seguridad y salud. Por su parte, Elena Acosta recordó que "hay una minoría de mujeres que llevan toda una vida en la prostitución y reclaman lo que consideran su derecho a seguridad y salud". Más allá de esta voluntariedad a la que aludía la portavoz sindical, y que ella misma reconoció como minoría, los representantes de las organizaciones presentes ayer en el Club La Opinión recordaron la existencia de otras muchas implicaciones, entre las que el coordinador de Médicos del Mundo destacó la complejidad del proceso de la organización de la prostitución, "ya que existe un número importante de mujeres que vienen a España para ejercer la prostitución desde sus países de origen y con un compromiso adquirido allá".
A ello se añade las cuestiones como la búsqueda de un modelo de actuación, que según la opinión de Amaya Conde, podría estar más cerca de la intervención sueca, "que después de un intenso debate social, ha optado por abolirla y pese a que no ha logrado que desaparezca sí ha logrado su disminución".
Precisamente, la falta de debate es otra de las exigencias en las que coincidieron los presentes, porque a su juicio, son muchos los aspectos que no se tienen en cuenta, tales como "la dificultad que implica para las mujeres denunciar este tipo de situaciones", "la creencia irreal de vincular la inmigración a la prostitución" o, según apuntó desde el público la perteneciente a Mujeres, Solidaridad y Cooperación, Belarmina Martínez, "la hipocresía de la sociedad a la que escuece hablar de prostitución"
La publicidad y la pornografía, agravantes
Dentro del debate acerca de la idoneidad de regular o abolir la prostitución se incluyen, según los asistentes al Club La Opinión aspectos claves como la percepción social que se tiene de esta práctica y que, en parte, vienen determinados por el tratamiento que se hace de ella en los medios de comunicación. La televisión, con hasta tres series en las que algunos de los personajes principales ejercen esta actividad, los anuncios de prostitución sobre todo en medios impresos, fueron algunos de los elementos debatidos ayer, pero también se incidió en la importancia que ha cobrado internet, "un medio inmensamente difícil de regular", según destacó Amaya Conde, que añadió que "sería positivo no hacer propaganda de la prostitución, vendiendo una imagen estupenda y normal".
Precisamente, según reveló Pablo Pérez, la normalización de esta actividad es otro de los aspectos a tener en cuenta si se quiere analizar la prostitución. "Una sociedad madura no debe ser prostituida", sentenció tras reflexionar que "la mayor parte de los anuncios de contactos vulneran todos los derechos de la mujer".
A ello se añaden dos aspectos más: la publicidad, "en la que siempre va implícita la sexualidad, hasta el punto de que se normaliza cualquier actitud en todos los spot publicitarios", entendió la portavoz de Mujeres, Solidaridad y Cooperación, y la pornografía, que precisamente también según Amaya Conde "supone una puerta de entrada a la prostitución". Según su reflexión, la pornografía vende una imagen falsa, machista e irreal de la sexualidad que más tarde el hombre, principalmente, tiende a buscar y encuentra en la prostitución. Por ello, según Elena Acosta, "no es de extrañar que el perfil del cliente haya cambiado y que sea frecuente encontrar a jóvenes que prefieren pagar para tener algo que de otra forma no tendrían". "Es otra forma de machismo, ya que el hombre no acepta tener una relación de igualdad con la mujer libre de ahora", dijo Belarmina Martínez.
#1.- Materialismo necesario
Edip Rei|10-10-2008 16:57
Tal vez sea lícito cuestionar el materialismo en relación con los anhelos humanos, en atención al espíritu.
Pero es una estafa rechazar el materialismo cuando se trata de analizar la realidad que viven las personas, pues es olvidarnos de sus problemas, despreciar sus circunstancias y sus necesidades.
¿Por qué es tabú plantearse por qué los hombres tienen 7 u 8 años menos de esperanza de vida que las mujeres?
¿Por qué los muertos en accidente laboral son casi todos hombres? ¿Y, en los divorcios, el piso y la pensión son casi siempre para la mujer?
¿Por qué la gigantesca población penal es casi toda masculina? ¿Y los "sin techo"?
Tradicionalmente, y también en la actualidad, muchos hombres sólo pueden acceder al sexo mediante la prostitución. A las mujeres, no les pasa lo mismo, pues, también tradicionalmente, el hombre "NO DEBE" decir que no, debe "estar siempre a punto".
Si las mujeres tuvieran esta misma regla de conducta, no sería necesaria la prostitución. Gracias a ella, el hombre es tan "fácil" como una prostituta, pero no hay que pagarle.
Hay prostitutas que se consideran  las únicas mujeres honestas, que no abusan de los hombres: ¿no será que todos estos silencios sobre la realidad de los hombres son formas que los actuales "moralistas" tienen de pagar a las mujeres?
Tal vez por esta triste razón no necesiten prostitutas. Puedes ver inexplicados silencios en http://edipo.info, en el Mapa Temático.
Valoración: -1
| Avisar provocación