A propósito del Socialismo del Siglo XXI
Lo que está en el fondo del intercambio mundial de mercancías
                                                                                       
                                                                                                    “El problema de las nacionalidades en Euzkadi
  José Luis Arenillas
Artículo publicado en la revista Comunismo, nº 38, septiembre de 1934.
              España conserva, incluso en el seno de las ciudades industriales, vestigios del servilismo secular, propios de la época del feudalismo. Su economía presenta lineamientos que por su incoherencia daban un carácter particular a las últimas décadas del régimen monárquico. Aun cuando el capitalismo acapara ciertos sectores importantes de la vida «nacional», se muestra insignificante con relación a la agricultura. Algunos islotes industriales aparecen en el océano peninsular, donde pulula una población rural movida por el instinto de la propiedad privada, al lado de la masa amorfa de los trabajadores industriales, inconscientes en su mayoría y carentes de un sentido político de clase.
          La economía española se caracteriza porque las mercancías producidas con métodos de producción anticuados se encuentran sometidas a condiciones de cambio de un máximo desenvolvimiento. Desde que España entró en contacto con el mercado mundial, su balance comercial ha sido desfavorable. Nunca ha podido exportar lo suficiente para cubrir sus necesidades. Teniendo que importar por necesidad artículos maquinofacturados, ha de pagar por ellos un dinero obtenido de la exportación de sus mercancías, que, dada la técnica retrasada de su producción, encierran un número de horas de trabajo muy superior al que encierran los productos importados. Mientras que en las regiones agrarias, en las que predomina el sistema de producción precapitalista -Andalucía, ambas Castillas, Galicia, Navarra, Extremadura-, se necesitan muchas jornadas de trabajo para producir una fanega de trigo, en los Estados Unidos no pasa de una o dos jornadas. Así resulta que el capitalismo extranjero que exporta a España sus productos se apropia gratuitamente unas cuantas horas de trabajo vendiendo en el mercado español a un precio inferior al costo de la producción indígena. El consumidor español paga por los artículos importados, obtenidos a bajo precio, con métodos de producción modernos, un dinero que cobra por mercancías obtenidas a precios elevadísimos, con métodos arcaicos de producción. De donde resulta siempre déficit en el balance comercial español que alcanza actualmente una cifra considerable.”
  En Venezuela esto no se discute... Pero muy ligeramente se dice avanzar al Socialismo. ¿Con cuál planteamiento se pretende superar esta realidad? ¿Cómo superar el intercambio desigual regido por la lógica del mercado? En el marco del ALBA, ¿no es factible la creación de un circuito alterno de intercambio en VALORES OBJETIVOS que suprima no ya la desigualdad producida por la tecnificación en la producción de bienes y servicios, sino el muy desigual intercambio en PRECIOS dominado por el capital mundial? El intercambio en valores objetivos -por ejemplo el TIEMPO empleado en el trabajo socialmente necesario para la elaboración de un bien o la prestación de un servicio- es una categoría empleada por Karl Marx, tomada de la Economía Política de David Ricardo, para la construcción de su teoría del valor. La misma ha sido actualizada por Dieterich-Cockshot-Cottrell, con la inclusión de una variable que los pensadores clásicos del marxismo no podían conocer: La inclusión de la informática y las telecomunicaciones como herramienta para la planificación del circuito producción-distribución-consumo ¿No es esta tesis valiosa para la construcción de la nueva sociedad venezolana? ¿Si no lo fuera, cuál es la Economía Política del Socialismo del Siglo XXI que se propone como alternativa?
              En nuestra sociedad, a diferencia de lo que ocurría en la España de 1934, perviven relaciones de producción capitalista -de explotación del hombre por el hombre- con formas asociativas y/o colaborativas. Pero es valioso considerar el análisis que hizo José Luís Arenillas acerca de las dificultades que acarrea el intercambio de mercancías entre sociedades que producen de forma diferente. Más aún, tomar en cuenta esa desigualdades en los PRECIOS puesto que las mismas favorecen la transferencia de capital de los países ubicados en la periferia, con respecto de los países que dominan el mercado mundial, provocada por la injusta capacidad de estos últimos de fijar nada más y nada menos que el precio de la mercancía en cuestión. Y esto es posible porque el mercado mundial se rige por la arbitrariedad de que unas pocas transnacionales, dueñas del monopolio del mercado de la mercancía, fijan ARBITRARIAMENTE el precio de la misma. Son estas algunas definiciones las que deben ser contrastadas. Y he aquí cuando la CIENCIA ECONÓMICA aparece para dar luces sobre el debate necesario. ¿O es que se piensa que la sola voluntad, la moral y la emulación socialista son suficientes para resolver el dilema?
              ¿Bastaría la voluntad de cientos, de miles, etc. para poder contrarrestar el efecto que produce el desabastecimiento artificial de algunos rubros alimenticios en nuestro país? ¿Es más fuerte esa voluntad, que el afán de lucro de empresarios y/o funcionarios corruptos de cuello blanco, el cual hace que en algunos mercados “desaparezcan” algunos productos? ¿Es eficiente el aparato estatal -criticado por el propio presidente Chávez, por ineficiente y cuarto-republicano- para poder proveer a la población de lo necesario para su alimentación? ¿Hace falta un sistema de regulación en la economía, que sea distinto del “mercado”? ¿Es importante para este mecanismo, el conocer precisamente cuánto se produjo, cuánto se consumió y dónde se necesita una mercancía determinada? ¿Es suficiente una libreta de anotaciones, lápiz o papel, o incluso computadoras, pero sin información en TIEMPO REAL de las transacciones que se realizan en una sociedad moderna?
              En los años 30, del siglo 20, se comenzó un debate entre quienes pensaban que el “mercado” tenía una función primordial en la economía de la sociedad socialista, y quienes pensaban que la planificación estatal podía suprimir ese papel. Ese ente (el mercado) no podía ser “dominado”, al fin y al cabo su existencia es inmaterial y sigue reglas que no pueden ser objeto de análisis de este artículo, por ahora, pero que la teoría de los sistemas complejos1 puede explicar y describir con mucha aproximación. En suma, se apostó por la construcción de la sociedad socialista y crear un circuito alterno de intercambio (CAME: Consejo de Ayuda Mutua Económica) bajo el sino de la planificación estatal centralizada.
              La ridícula seudo-ciencia de la ultraderecha mundial, afirma que es imposible la construcción de una sociedad fuera de las “leyes del mercado”. Obviamente, quien pretenda oponerse a estas presuntas “leyes” desde dentro de la dinámica2 del capitalismo mundial, no es más que un tonto útil de esta derecha que pretende combatir. Es como querer hacer un barco para flotar en el mar y desconocer a Arquímedes por “contra-revolucionario”. Una de 2 opciones: o te ajustas a las leyes de Arquímedes, o construyes otro “mar” donde éstas no sean válidas. Cualquier combinación distinta de opciones seguramente te llevará al fondo... Entre otras razones -al fin y al cabo una sociedad es algo realmente complejo- la construcción de la sociedad socialista en el siglo 20, fue truncada por la imposibilidad de la construcción del “mar”. En términos de los clásicos del marxismo, las condiciones objetivas no se correspondían con las subjetivas de los humanos empeñados en la construcción de esa sociedad.
              Finalmente, existen medios y modelos para dotar a la planificación estatal de la economía, de la información necesaria que retro-alimente y regule las transacciones económicas de una sociedad, resolviendo así el problema que se le planteó a la sociedad soviética y sus aliados. Cualquier hijo de vecina que conozca un poco de informática y telecomunicaciones, sabe que las herramientas computacionales actuales son más que suficientes para esta tarea. Falta la voluntad política y las definiciones...
              Corolario: Este artículo comenta temas de la economía. Falta por plantear las preguntas decómo sería la democracia de las mayorías en una sociedad post-capitalista, cómo se decidiría democráticamente en una empresa el destino de los excedentes de producción, los presupuestos locales, etc... Pero ya eso es otro artículo.
Veremos.
  Antonio Aguillón C.
1 http://es.wikipedia.org/wiki/Sistemas_complejos
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