Alfonso Gallardo ha dado un paso decisivo para convertirse en uno de los empresarios más citados de nuestro país. Tras meses de negociaciones ha firmado un preacuerdo de compra del Grupo Zeta. Todavía quedan dos meses de incertidumbre hasta que se materialice, o no, dicha adquisición. Lo que es seguro es que ya ha conseguido lo que hasta ahora no se había producido, que su nombre esté en boca de todos los medios de comunicación estatales y de los corrillos financieros. Sobre la mesa, los 700 millones de euros que pone Gallardo.
El empresario extremeño ha podido contar como intermediarios con su amigo Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente de Extremadura, y con el mismísimo Felipe González, quien le habría podido ofrecer el apoyo financiero de una de las personas más ricas del mundo, su amigo el mexicano Carlos Slim. Las negociaciones se llevan en secreto, lógico, pero se especula con que sea el Grupo Prisa quien esté detrás de la operación.
Mientras, en Zeta la plantilla está preocupada. Gallardo, presidente del Grupo Balboa, ha indicado que no se deshará de ningún trabajador, pero en la redacción de alguna de las revistas de Zeta se da por seguro que habrá Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Algunos antecedentes no hablan a favor del empresario extremeño, como publicó El Periódico de Extremadura (uno de los que caerá en manos del Grupo Balboa). El Grupo Gallardo, para ampliar la siderurgia que posee en el pueblo natal de su fundador, Jerez de los Caballeros, contrató obreros tailandeses. Gallardo adjudicó gran parte de las obras a la firma Danieli, en la que el 80% del personal es asiático. La sociedad instaló para ello un ‘campamento’ de casas prefabricadas en las inmediaciones de Jerez.
El interés de Alfonso Gallardo por los medios de comunicación no es nuevo. Tras su empeño en construir una refinería petroquímica en Tierra de Barros (Badajoz), comarca rica y fértil, eminentemente agrícola, muy cercana a donde él nació, ha puesto sus miras en la ‘gran prensa’. Y es que hoy política, economía y grandes medios de comunicación forman parte de un todo a la hora de hacer negocios, que es de lo que se trata. Muchas voces se preguntan qué será de un grupo como Zeta, quizá el tercer grupo mediático más poderoso de España, si llega a ponerse al servicio de los intereses particulares del empresario metalúrgico. Es fácil entender dicha preocupación y no hay más que preguntar a los extremeños por la calidad e independencia de los medios de aquella región. Si echamos un vistazo crítico observamos el evidente control, directo e indirecto, que ejerce sobre los mismos el primer empresario de Extremadura, Alfonso Gallardo.
Para este directivo los medios de comunicación suponen control e inversiones estratégicas pues la cada vez mayor presencia del Grupo Gallardo en el negocio de la prensa no es casual. Muy al contrario, es parte del proyecto de promoción de la refinería petroquímica que este empresario impulsa en Tierra de Barros con la Junta de Extremadura e importantes accionistas españoles. El temor de los extremeños, y ahora de los españoles, está justificado. El Grupo Alfonso Gallardo asegura que los opositores al proyecto de refinería son “una minoría en Extremadura” y remiten a una encuesta publicada el 5 de septiembre de 2005 por el Instituto Opina, una empresa de “investigación social y de márketing a la vez que una consultoría”, como ellos mismos se definen. El instituto realiza tareas de consultoría gracias a la obtención de datos que permiten realizar recomendaciones a sus clientes. Opina trabaja, entre otros partidos, para el PSOE  ; para numerosos departamentos de la Generalitat de Catalunya (gobernada en coalición por el PSOE)  ; y para varias empresas del Grupo Prisa como Santillana, la Cadena SER o el diario El País.
Control de la opinión pública
Opina también hace investigaciones comerciales para Retevisión, del Grupo Auna, que es la encargada de ofrecer la señal de Canal Sur Televisión para Extremadura. Ésta es la televisión de la Junta de Andalucía (gobernada por el PSOE) en la que la Junta de Extremadura invirtió a comienzos de esta década alrededor de 350 millones de las antiguas pesetas para la instalación de la red de emisores que aseguran la cobertura casi total de las dos provincias, Badajoz y Cáceres.
Es importante destacar que con posterioridad a estas operaciones el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) anuló los concursos y adjudicaciones de la Junta a Retevisión y Productora Extremeña de Televisión SA (PETSA) para la puesta en funcionamiento de Canal Sur Extremadura. PETSA, participada por Promotora de Emisoras de Televisión (Pretesa) –más conocida por la marca Localia–, de Prisa, iba a encargarse de los contenidos. El TSJEx sentenció que la Junta “no había actuado conforme a derecho” y que en la concesión a PETSA no se respetaba, entre otras muchas leyes, el artículo 20.3 de la Constitución, que garantiza el respeto al pluralismo. El Tribunal recordó que las decisiones fueron tomadas por la Junta cuando era consejera de Presidencia la ex ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo (pacense por más señas).
Todo apunta a que la compra de Zeta es parte de esa estrategia de posicionamiento a nivel estatal. Gallardo comenzó recogiendo y vendiendo chatarra en su pueblo. Creció hasta dominar la economía extremeña gracias a las ayudas de la Junta extremeña presidida por Rodríguez Ibarra y por un PSOE en el que tiene como senador por Extremadura a su sobrino y posible heredero Francisco Fuentes Gallardo. Hoy es uno de los empresarios Made in Spain más poderosos y quiere atar bien su proyecto de refinería petroquímica.
GALLARDO COMPRA LA MAYOR FÁBRICA DE PAPEL PRENSA DE ESPAÑA






