Tras los últimos datos que confirman la caida de Prisa en su accionariado, el Consejo de Administración de la citada empresa comienza a desarrollar nuevas estrategias en orden a sanear su maltrecha economía, que como se ve en la fotografia, no se centra en de forma única en la implantación de nuevas tecnologías, sino que regresa a las más tradicionales fórmulas de usura y explotación de la pobreza mundial.