lo que Rubén quiso decir
Rubén Aguilar dice...
...Después de meses, la conflictiva contienda electoral por la presidencia del PRD llegó a su fin. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) decidió, por unanimidad, ante el recurso de inconformidad presentado por Jesús Ortega, que el partido debía reconocerle su triunfo.
Las estructuras internas del PRD fueron incapaces de resolver la elección. Si se contaban todos los votos, el ganador resultaba Ortega. Si sólo se contabilizaba el 80 por ciento, el triunfador era Alejandro Encinas. Después de intensas presiones de una y otra corrientes, la Comisión de Garantías del PRD declaró la nulidad de los comicios.
Es cuando Ortega decide llevar su caso al TEPJF, la última instancia para enfrentar el conflicto. Es un avance que el problema legal se haya resuelto por la vía institucional. Los partidos, como órganos de interés público, que operan con financiamiento que les otorga el Estado, no pueden estar al margen -así lo quería Alejando Encinas- de la jurisdicción de las instituciones republicanas.
La solución legal no resuelve el problema político del PRD. Sus estatutos establecen que el candidato derrotado, Encinas, debe ocupar la secretaría general del partido. Hasta hoy, martes, ha dicho que hará pública su decisión. Todo indica que no aceptará el cargo que, entonces, será ocupado por Hortensia Aragón, quien fue su compañera de fórmula y pertenece al grupo de Amalia García, actual gobernadora de Zacatecas.
Lo que puede pronosticarse es que los derrotados no dejarán, por ahora, el partido. El grupo populista conservador, formado en su mayoría por expriistas, que encabeza López Obrador, seguirá en permanente confrontación con Nueva Izquierda, e incluso radicalizará su lucha en el intento de minar la fuerza que ahora tiene el grupo de Ortega.
Ante el nombramiento del nuevo presidente, las otras corrientes que integran el partido ya han manifestado que seguirán en él. Lo más probable es que busquen un acercamiento con Nueva Izquierda y tomen distancia del grupo derrotado, Izquierda Unida, y también de López Obrador.
En ese escenario surge una nueva posibilidad para el PRD. Al 70 por ciento de las estructuras de dirección del partido que ahora están en manos de Nueva Izquierda, que van desde los comités locales a los órganos de la dirección nacional, se añade que esta corriente tiene también la presidencia.
El grupo que encabeza Ortega tiene la fuerza para iniciar el cambio y la transformación del partido. La decisión está en sus manos. Para iniciar ese proceso tiene que perder, de una vez y para siempre, el miedo a la ruptura. Al PRD le urge, de cara a las próximas elecciones, pero sobre todo para garantizar su futuro, plantearse ante la sociedad en términos distintos a los actuales.
El mayor costo que puede pagar Nueva Izquierda, si se decide convertir al PRD en un verdadero partido de izquierda, alejado de las posiciones del nacionalismo revolucionario priista, todavía presentes en su plataforma programática, es que la corriente populista conservadora que encabeza López Obrador se vaya del partido.
Ese grupo tiene ya preparada su estrategia de salida. Se cobijaría en el Frente Amplio Progresista (FAP), donde López Obrador actúa ya como su líder máximo, al estilo del viejo PRI. La reacción del FAP ante la decisión del TEPJF fue la de marginar al PRD y anunciar que en la elección federal de 2009, el PT y Convergencia irían aliados en la totalidad de los distritos.
Es cierto que el nuevo presidente del PRD está obligado a buscar la unidad de todos los grupos que integran el partido. Pero tiene que hacerlo en el marco de una idea y una propuesta, y no sólo por evitar la ruptura. La unidad por la unidad, ya se ha demostrado, no tiene sentido. Sólo paraliza al PRD y deja que las cosas pasen.
El reto que tienen Ortega y su grupo es transformar al PRD en una verdadera izquierda, capaz de hacerse del poder, para poner en marcha un proyecto fincado en una plataforma progresista enmarcada en la propuesta de la socialdemocracia. Ahí están los ejemplos de Chile y Brasil, en América Latina, y de un buen grupo de países en Europa.
Una propuesta alejada del populismo conservador que representó el PRI de Echeverría y López Portillo, que ahora enarbolan de manera particular Chávez y Daniel Ortega y, con algunas variantes, Morales y Correa. El nuevo PRD debe tener claro que entre la izquierda y el populismo existe una enorme distancia. No son el mismo proyecto.
Posdata:
El resultado final de la investigación sobre lo sucedido con el avión donde viajaban Mouriño y Vasconcelos tardará todavía muchos meses. Los datos apuntan ya a un accidente por fallas humanas, como la mayoría de los que suceden en la aviación. Señalan también graves errores en el control de los prestadores de los servicios por parte de la dependencia que los contrataba. El gobierno federal debe asumir su responsabilidad y realizar una revisión general y a fondo de los servicios aéreos que se prestan a sus dependencias, y de lo que se determine actuar en consecuencia.
#1.- Consejos?
Verónica|20-11-2008 20:44
No entiendo si el objetivo del autor es ser irónico al transcribir el análisis que realiza el ex-vocero del peor presidente que ha tenido México. ¿Este señor nos va a decir lo que es ser una "verdadera izquierda"?, ¿La izquierda "progresista" y la social-democracia son las "verdaderas izquierdas"?
Para "populismo" el de su ultra católico ex-jefe.   
Lo siento pero no comprendo; este texto de Enrique Castillo se asemeja demasiado al de los opinólogos de televisa. Así escribe la derecha en México!!!
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#2.- estimada Verónica..
Enrique Castillo agaonzález|21-11-2008 00:05
primero, gracais por darte tiempo para leer lo que esxcribimos, aunque en este caso invité a mi espacio a Rubén Aguilar.
creo que ya eso de que si Rubén fue vocero de Fox es una canción vieja, Rubén, desde mi punto de vista es un hombre convencido de la necesidad del cambio en México, y cuando escribimos para abrir espacios a ideas de cambio toda pluma que habla de eso tiene lugar.
te invito compita a que te eches un clavado en los escritos de Rubén y si despues de leerlo piensas igual -mea culpa-
repito, gracias por tu tiempo
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#3.- Consejos? II
Veronica|21-11-2008 08:55
Al contrario, gracias por responder.
Bueno, pienso que a  Rubén Aguilar se le conoce más como ex vocero de Fox (ex presidente panista -"derecha")  que como crítico o consejero de la izquierda y me parece que, además  no es el único convencido de la necesidad de un cambio en México, de hecho es sólo uno más en la interminable lista.
Es verdad eso de las viejas canciones; todo mundo trae la suya: yo, lo del vocero de Fox pero él la de que el perredismo está lleno de priistas.
Jamás entenderé por qué a la derecha le interesa tanto "ayudar" a conformar una "verdadera izquierda"; sobre todo a los opinólogos azules. Si Rubén no escribe igual de Oscar Mario Beteta, Ricardo Alemán o Joaquín López Dóriga, entonces... mea culpa.
Por cierto, no pertenezco a ningún partido político mexicano;  soy sociedad civil y me río mucho de los consejos que el panismo le manda a la izquierda. "la derecha inofensiva, buena onda, diciéndonos cómo debemos ser los de izquierda" ... abrase visto!!
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#4.- dedazo
Veronica|21-11-2008 17:24
habrase... sorry!
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