Buscar  

Porqué no soy nacionalista (ni todo "lo contrario")

Que la península es una realidad diversa y compleja, tanto que asusta, es algo que no debería dudar ningún geógrafo, antropólogo, filólogo o historiador de la cultura que se precie, y que los problemas, las necesidades y los contextos son diferentes en según qué región, tampoco.
Diego Taboada Varela en Rebelión | Kaos. Izquierda a debate | 4-5-2008 | 1118 lecturas | 44 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/porque-no-soy-nacionalista-ni-todo-contrario
A algunos, esta escueta declaración de principios podrá sonarles, o podrá parecerles, ese sonsonete superficial, manido y cansino de la intrínseca "maldad" y "egoísmo" de los nacionalismos en España. Sonsonete, por cierto, tan falto de análisis y tan recurrente, cuando las temperaturas políticas se elevan aún más de lo que es usual en esta península, que se ha convertido en un peligroso y acrítico lugar común, una de esas "verdades" -como si en política pudiese hablarse de "verdades", y no de simples intereses- que son digeridas por el organismo de una sociedad ya bastante preñada de miedos y prejuicios. Recurro a los pensamientos de Pascal -pues, en el fondo, querido lector, todo lo que pensamos y escribimos, a pesar de la novedad del contexto, de la materia sensible que nos impele a reflexionar; todo, digo, no hace sino continuar el eco de un grito que ya se exclamó en el pasado-, concretamente a aquel en el que sentencia que las multitudes y sus berrinches pueden prevalecer sobre la razón de uno solo, pero sólo por el impepinable hecho de tener más fuerza... y no más razón. Porque no es sino a base de fuerza, concretamente a fuerza de la persuasión mediante el lenguaje, bien a través de los mítines de nuestros partidos, que se asemejan cada vez más a verdaderos "shows" mediáticos con frases efectistas y ofertas apresuradas para consumo pre-electoral, o bien a través del mercadillo de las palabras -ya se sabe, opinólogos que también suelen ejercer de "todólogos" y que, desde su privilegiada posición de plumillas y colaboradores, pontifican con una vehemencia y una seguridad en sí mismos tal que, a veces, y como decía Mairena, más que crítica, lo que producen es bilis- como el cuento de la intrínseca maldad y egoísmo de los nacionalismos a podido calar de un modo tan acrítico. A un lado, los buenos : aquellos que no somos nacionalistas. A un lado, los malos : aquellos que lo son. Lamento no estar, ni en un lado, ni en el otro. Y digo que lo lamento, porque asistir a ese peloteo político debe ser algo parecido a una liberadora sesión de psicoanálisis, como ir a un partido del Madrid o gritar desaforadamente en lo más alto del monte faro.

A todos nos gusta persuadir, convencer. Somos bichos necesitados de algún "otro" que comparta, que navegue por nuestra particular cartografía mental y sensible. Bajo ese quijotismo que consiste en exclamar "yo con mis razones, doquiera que vaya, y a pesar de la soledad", no subyace sino la necesidad de encontrar a una persona o grupo de personas convencidas de tales razones, por muy faltas de análisis y acríticas que parezcan. No sólo somos bichos necesitados de un "otro", además... somos bichos gregarios, y solemos hacer nuestras las "razones", las ideas, los materiales culturales que se ponen de moda: no hay lugar más adecuado para ese vaivén que el de la farándula política. Pero en fin, vayamos al grano.

Que la península es una realidad diversa y compleja, tanto que asusta, es algo que no debería dudar ningún geógrafo, antropólogo, filólogo o historiador de la cultura que se precie, y que los problemas, las necesidades y los contextos son diferentes en según qué región, tampoco. Esto es algo que cualquier persona, si se aventura más allá de su terruño, debería admitir. La universalidad implícita en jurídicas declaraciones de principios, no está reñida con el reconocimiento de las necesidades concretas que el entorno geográfico y económico nos plantea. Reconocer estas necesidades concretas, esa singularidad de las geografías que construímos y habitamos, no es reclamación ni sonsonete nacionalista alguno. Lo que ahí se reclama no es identidad, ni banderas, lo que aquí se reclama es que veamos con nuestros ojos esa singularidad, y así, reconocernos como sujetos con derecho a derechos, sí, pero que se relacionan en y con un entorno ecológico, geográfico económico y cultural concreto. Lo particular y lo universal no se repelen, sino que se contienen; asfixia, por no decir, cabrea y exaspera, el que insistamos en entender las Españas sólo como un cúmulo de administraciones sujetas a abstractos principios jurídicos, porque más allá de éstas está la realidad sensible, palpable, en la que las administraciones ejercen, supuestamente, sus funciones: la estructura económica de la región, los recursos naturales e intelectuales con los que cuenta, la geografía que condiciona su forma de comunicarse consigo misma y con el resto del mundo, el medio ecológico en el que las empresas ejercen sus actividades económicas... y una historia cultural y política con la que nadie debería sentirse hermanado necesariamente, y a la que nadie debería rendir pleitesía con el mismo fervor con el que este país se rinde a las banderas; porque en esto, precisamente en esto, consiste el distorsionar la historia y las culturas locales, en convertirlas en instrumento de persuasión semántica, en el afán de entenderlas de un modo esencialista y estático; el concebir la historia política, no como un conjunto de actores que afrontaron los problemas de su tiempo a su manera, con sus aciertos y sus errores, sino como un relato perfecto, armónico y acabado, en el que subyace cierto "significado" implícito, cierta interpretación inapelable e indiscutible, cierta estructura de identidad con la que deberían sentirse identificadas las nuevas generaciones -y que, misteriosamente, debe inspirar también su acción política, como si el resultado de la misma estuviese determinada por la semilla o raíz identitaria que la inspira-, no nos llevará nunca sino a la estéril crispación permanente.

El siglo del que acabamos de salir, más que ningún otro, nos ha demostrado la trampa que puede ocultar la apelación a la "memoria colectiva", cuando ésta, más que la reparación histórica de una injusticia, más que el necesario recordatorio de afrentas intolerables contra la dignidad humana, más que la necesidad colectiva de situarnos en el presente, para poder proyectarnos en la incertidumbre del futuro, no busca sino el dominio y la re-creación de las memorias individuales, la trivialización y la interpretación interesada y parcial. En política - y política y poder, en su versión oficial, van de la mano. Aquella es la cosmética, éste es la química, el interés que necesita movilizar algún discurso que conserve, tal cual está, el desigual reparto de panes y peces, que adormezca la capacidad crítica de los ciudadanos-, y más en la vertiginosa velocidad de nuestras sociedades modernas, todo son prisas para movilizar a las masas en pro de alguna causa. En esta movilización, la "memoria colectiva" es un resorte afectivo perfecto, no falla. Nadie es indiferente.

No es muy prudente que, concretamente, en la sociedad española, con una cortísima experiencia democrática y habiendo salido aún hace 25 años de una brutal dictadura, queramos recordar en una década todas las atrocidades que se cometieron en cuatro. Las sociedades, al igual que las personas, son seres senti-pensantes que, además, arrastran consigo el dolor que implica recordar ciertos acontecimientos, y la ausencia de veracidad, de ecuanimidad -no de "neutralidad", término en el que nunca he creído- que ello implica. Se necesita no poco tiempo para empezar a recordar radicalmente, porque el recuerdo duele, duele tanto que incluso a los caracteres con más fuerza y coraje, que no necesariamente sufrieron en carne viva el dolor de sus abuelos, corren el peligro de cegarse, de pecar inconscientemente de insensatos, al exigir una identificación de las nuevas generaciones con el dolor de aquella persona que, con valerosa inteligencia y coraje, y desde posiciones ideológicas diferentes, fueron capaces de sacrificarse por la conservación de la legalidad de una república que, por muchos motivos, dejaba de ser perfecta.Hablando en plata : tan respetable es que muchas familias de aquellas personas exijan justicia retroactiva como que otros, sencillamente, quieran no hacerlo y vivir el tiempo que les ha tocado vivir, pues, al fin y al cabo, aquella lucha, por muy valerosa e incluso inspiradora -simbólicamente hablando- que pueda ser, no tiene nada que ver, en absoluto, con su actual lucha cotidiana. Por cierto, el innegable y preocupante apoliticismo, desmemoria e individualismo, creados por los valores y pautas de conducta que impone la sociedad de consumo, tampoco justifica el enfado que, desde el poliédrico mundo de la "cultura", exaspera a aquellos que echan pestes contra la desmemoria. Sí, lo admito : una sociedad que no quiere recordar es una sociedad castrada. Un pueblo que no recuerda, es manejable, dúctil, de acuerdo, pero hay formas de ir abriendo el cajón de la memoria, y la mejor no es escudarse en una posición de autosuficiencia ética o moral por estar revolcándose en el apestoso lodazal del pasado franquista y la guerra civil. Es más fácil ser, ahora, anti-franquista. Lo es. En su tiempo, sólo el hecho de expresarlo podía pagarse con la muerte y la tortura.
 
Hay que saber mantener la tensión ética y la templanza, no sólo para afrontar cambios y reformas que pueden llegar a ser traumáticos para el cuerpo social -toda etapa de cambios, incluso las de cambios más anunciados que reales, generan esa molesta incertidumbre que, en algunos, se traduce en miedo y, por consiguiente, caía o recaída en el diseño irracional de fórmulas mágicas con remedios para todo, expresados con alguna especie de salvífico metarrelato- sino también para calmar el justificado y necesario "derecho a saber", a investigar y a exigir, no sólo justicia retroactiva, sino también -yo creo- grato recuerdo simbólico para aquellos que hicieron todo lo que estuvo en sus manos para que no nos matásemos entre hermanos y para resistir a los que no quisieron frenar su carnicería calculada : la carnicería del fascismo Europeo, y que jamás, jamás debe ser equiparada ni equiparable a la crueldad de los asesinatos del bando republicano: qué pútrido y vomitivo puede ser aquello que Nietzsche llamaba “el espíritu de venganza". Es una cuestión de grados: la movilización y carnicería sistemática y calculada del fascismo no es equiparable a los asesinatos del bando republicano, por mucho que, desde el prisma moral sean todos, a priori, actos dignos de ser recordados siempre por todos, para nunca, nunca jamás volver a repetirse.

Titulé a este articulo "porqué no soy nacionalista", y creo que en el mismo hay respuestas serias y concretas. Frente a la nación exclusivamente sentimental, yo reclamo la "nación" positiva. Frente a la lengua como elemento exclusivo de identidad, sí o sí, yo reclamo la lengua como instrumento de comunicación, relativizando la necesidad, hipotética necesidad objetiva de hacer de ella un elemento de identidad. Frente a la conservación de ciertos rasgos culturales, hipotéticamente "diferentes" del resto, o frente a la "cultura" como coartada, como imaginario, como elemento diferenciador, frente a la territorialización de la diferencia, o su creación simbólica, en frasco de formol, como alimento psico-afectivo para los pueblos, yo reclamo la des-territorialización y la búsqueda, en tiempos y espacios diferentes, de ejemplos, individuales o colectivos, que ilustran la más radical y atípica de las culturas : la de la libertad y el cosmopolitismo, la de la pasión liberal y la mezcla, el multiculturalismo sin asimilación o despersonalización del "otro". Frente a la nostalgia del terruño como forma de vida, como hogar sentimental, yo reclamo la posibilidad de desenraizarse para buscar tierras igual o más fértiles. Frente al discurso de la identidad, el discurso de los derechos. Frente al esencialismo pueril, la verdad concreta. Frente al nosotros culturalista, el nosotros cívico, republicano. Frente a la memoria como estancamiento, o herida auto-contemplación de las afrentas sufridas, yo reclamo la memoria como cicatrización y aliento, la memoria como un continuum, como un tiempo presente que se prolonga y en el que nos proyectamos hacia el futuro. La memoria como presente recordado.

Yo reclamo la memoria, mi memoria, la memoria de muchos hijos de emigrantes, "no lugares" en la narrativa de la historia -más bien, de la intrahistoria-. Diásporas y desiertos de palabras. Incertidumbres, dolores alegrías y fracasos cotidianos. Intrahistoria que es historia, lecciones de la fragilidad humana en situaciones de angustia e incertidumbre, lecciones del sentido profundo de la "patria" que reclaman los sin patria, y que tanto se exige al país de origen, como al de acogida. Porque la "patria", el "nosotros" del emigrante no es otro que la búsqueda del mínimo de dignidad para vivir tranquilo. No hay "orgullo nacional", tampoco banderas, tan solo supervivencia, búsqueda, fragilidad, incertidumbre y esfuerzo. Pero pasará todavía mucho tiempo hasta que la historia vuelva a contarse releyendo las cartas y los diarios que el emigrante envía a su país de origen, o las cartas de amor que envía en su país de acogida.Por esto, y por muchas otras razones más que no se me ocurren en este momento. No soy nacionalista. Soy un gallego de izquierdas que no desea "centrarse" hacia la derecha. Eso es todo
 
Más información:

Comentarios (44)

#1

04-05-2008 11:31

Sí es inapelable la existencia de distintas naciones, comunidades culturalmente propias y definidas en un territorio, pero no por ello se apela a un uso esencialista. Limitar el concepto de nacionalismo a su visión esencialista es algo tan equivocado como el limitarlo a un egoismo que usted mismo ha bien desechado. A lo sumo se profundiza en la historia de ese país y, salvo pequeños sectores, se intenta recuperar el modo de vida de hace siglos. Lo normal y habitual, al menos en Andalucía, es que la cuestión nacional se aplique no de manera de recuperación de al-Andalus sino únicamente como marco territorial donde producir los avances sociales. La territoriedad es una cuestión importantísima dentro de la lucha de la izquierda, sin que ello produzca insolidaridad internacional. Más bien al revés.

Defender la cuestión nacional implica ser nacionalista, si no gusta esa palabra, utilícese "patriota" o "defensor de los movimientos de liberación nacional o social", pero el hecho principal es el mismo. De no defender la cuestión nacional del territorio en el que se vive se está dejando actuar, por pasividad (incluso por pasividad in/consciente), al nacionalismo de Estado, éste sí reaccionario y contrario a las libertades sociales e individuales como podemos ver día a día.

Un saludo. 

Valoración: 1  

#2

Libertario|04-05-2008 11:56

A fuerza de ensalzar los nacionalismos, que sean dominantes o dominados algunos de izquierdas estan abriendo una avenida a todos los reaccionarios.
Como justificar los nacionalismos y ultranacionalismos chinos, rusos, serbios, iranies, vascos, catalanes, gallegos, etc. y no los nacionalismos flamencos, lombardos, polacos, norteamericanos, espanoles, franceses, alemanes, italianos, kosovares, etc  ? .
Sabemos demasiado  donde nos llevan los nacionalismos : a la guerra de todos, contra todos, para el beneficio de una minoria.       

El capitalismo, que sea privado o  de Estado, cuando es incapaz de resolver los problemas se  transformarse de la noche a la manana en nacionalismos  asesinos  . (examinar lo que esta ocrriendo en Europa y en particular en Italia. Un fascista ha sido elegido alcalde de Roma;  la Liga del Norte es mayoria en Lombardia, etc.   

!Abajo los nacionalismos y los patriotismos destructores!

!Abajo la inteligencia y viva la muerte...y los nacionales! Hubiese dicho Millan Astray.






!Las izquierdas nacionalistas, herederas del estalinismo, tendran que asumir sus responabilidades delante de la historia y del socialismo!           

Valoración: -4  

#3

04-05-2008 12:27

Solo cuando los españoles de izquierda que se autoproclaman no nacionalistas luchen contra la NACION española hasta acabar con ella y con su imperial empeño en imponer por la fuerza  la "nacionalidad española" a quienes ni somos nacional españoles ni ganas de serlo, solo entonces seran creibles sus proclamas antinacionalistas; m¡entras tanto estaremos ante nacionalistas imperialistas españoles camuflados de  Interestatalistas ( que no internacionalistas)

Valoración: 17  

#4

04-05-2008 13:12

Cosmopolitismo

Teoría burguesa que exhorta a renunciar a los sentimientos patrióticos, a la cultura y a las tradiciones nacionales en nombre de la «unidad del género hurnano». El cosmopolitismo, tal como lo propugnan ideólogos burgueses contemporáneos, expresa la tendencia del imperialismo al dominio mundial. La propaganda del cosmopolitismo (de la idea de crear un gobierno para todo el mundo, &c.) debilita la lucha de los pueblos por su independencia nacional, por su soberanía como Estado. El cosmopolitismo es incompatible con el internacionalismo proletario que armoniza orgánicamente la comunidad de intereses fundamentales de los trabajadores de todo el mundo con su amor por la patria, con el espíritu del patriotismo popular.

Valoración: 7  

#5

04-05-2008 14:20

Que únicamente los países donde se ha desarrollado una etapa nacionalista hayan llegado al socialismo debería ser ejemplo suficiente para todos aquellos que identifican nacionalismo con guerra.

  ¿Diferencia entre los nacionalismos vasco, andaluz o gallego con el flamenco o el chino? Precisamente el sujeto revolucionario, aquel que lidera el movimiento y sus intenciones finales. Para los revolucionarios vascos, andaluces o gallegos el nacionalismo únicamente es una herramienta de cambio social para destruir un sistema imperialista, colonialista de manera capitalista, y para los nazis flamencos es la manera de engañar a la población para llevar a cabo su modelo de desigualdad e injusticia social.

Menos tonterías pequeñoburguesas, que mucho criticar al "estalinismo" pero:
a) ¿cuándo ha habido un modelo socialista que no siguiera los principios leninistas? Los hay que no aprenden...
b)  mucho criticar los sistemas que han tenido una realidad práctica pero bien que vivimos en un sistema capitalista que mantiene la desigualdad a nivel mundial. Mejor criticar y comer en el Burguer King, ¿no?

Valoración: 6  

#6.- el problemilla

04-05-2008 14:32

El problema es que España nació estropeada:

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles.

  Es decir, desde el principio de la constitución se miente, se identifica a España no como Estado, si no como nación, cosa la cual es absolutamente falsa, antihistórica, inventada y que encima nadie lo siente.

Como España nació como nación, y este es un concepto completamente erróneo, no queda más solución que desmontarlo todo y volver a reconstruirlo, así de claro y sencillo, peeeeero como no existe capacidad alguna para desmontar esto, pues toca jodernos por los siglos venideros o emigrar.

Valoración: 7  

#7.- sigo

04-05-2008 14:33

Una idea sería la creación de un Estado Anacional, un simple gestor geopolítico, basado exclusivamente en las redes comerciales e infraestructuras comunes y el dominio del castellano por parte de todos los habitantes.

Peeeero como tampoco es posible esto porque no hay una izquierda decente en todo el Estado (decente y consecuente con la realidad actual) pues toda joderse y ser TODOS españoles, de facto todos los habitantes de España son de nacionalidad española, se quiera o no, en el mundo subjetivo y de las ideas yo personalmente soy taiwanés, ya que sigo la cultura taiwanesa, pero  claro eso es el mundo de las ideas, actualmente y legalmente soy español en todas sus consecuencias, aunque no lo quiera.

zài jiàn !

Valoración: 2  

#9

04-05-2008 14:59

bueno, como veo que estais comentando, yo tan bien quiero comentar algo. lei antes este articulo pero me reprimi a decir nada sobre el y ahora que he vuelto a releerlo y a ver los comentarios he decido a soltar lo que yo opino del articulo y del tema.

el articulo me pareciio y me sigue pareciendo un paso mas hacia la abdicasion que desesparadamente buscan los socialdemocratas, llamemoslos liberales, por parte de los llamados "de izquierdas". supongo que quien me lea dira ¿que dice este tio, a que viene esto? pues le respondo, los "social democratas" nacionales, lease PSOE, necesitan urgentemente un millon de votos, o al menos medio millon, y pretenden sacarlo de la cantera de izquierdas, haciendo que los antisistema renuncien a sus utopias nacionalistas y entren en el redil madrileño. ¿como lo quieren conseguir? cuestionando las bases de los distintos movimientos. empezando por los catalanistas y por supuesto por los aberchales, todos al PSOE parecen gritar.

Valoración: 0  

#10.- continuacion

04-05-2008 15:01

  bueno. es comprensible desde su vision entregista de la sociedad. pero: para quien ha luchado toda su vida por su propia identidad no es admisible la disolucion de la identidad en el mar de la mediocridad burgesa. todos iguales, si, pero cada uno con sus diferencias. su identidad y su identidad nacional. la autoderminacion de los pueblos tiene como base, el auto, por si mismos, como primer paso hacia la unidad de los pueblos. renunciar a la autoderminacion es renunciar a ser pueblo para entrar de lleno en ser masa, consumidores, justo lo que pretenden los capitalistas, gerarquizar el imperio, EEUU-EU-ES-Madrid y alrededores. a todos estos que abogan por diluir las identidades nacionales en aras de la cacion espaniola, como provincia del imperio americano, se les podria hacer una pregunta: ¿donde esta el centro del mundo? ¿en washington? ¿en brucelas? ¿en madrid? si la tierra es redonda.. el centro puede ser cualquier punto de su superficie y asi para un andaluz el centro solo puede ser, y asi debe ser, andalucia, para un catalan cataluña y para un vasco el pais vasco y dede ese centro, propio, libremente elegido, autodeterminado que se diria, construir eñ resto del mundo, si no luchas por tu pueblo mal lucharas por el pueblo de tu vecino y terminaras luchando para el imperio. el imperio esta formado por pueblos que han renunciado a sus identidades y ya solo ven a los simsom, comen en macdonal y calzan nikes.. pero bueno, eso sera despues, ahora toca disolver identidades

Valoración: 2  

#12.- al #10

04-05-2008 15:20

Dime algunos pueblos que han renunciado a sus identidades, ¿el aragonés por ejemplo?

Valoración: 0  

#13

04-05-2008 15:39

Ilegalizan y persiguen a los que reclaman soberanía, nacionalistas. ¿Qué tal están los cosmopolitas de mientras?

Valoración: 0  

#14

04-05-2008 15:53

sabeis que los almeriences no se consideran andaluces? sabeis que "alguna gente" de granada no siente ningun apego con sevilla y se sienten forzados a vivir bajo el dominio sevillano, eso dicen ellos, sabeis que "algunos" vascos no se consideran espanioles? sabeis que algunos catalanes preferirian ir por el mundo por cuenta propia en vez de lastrados por los espanioles? la verdad, a veces es mejor no saber, pero solo se puede  ignorar lo que  no gusta. cada uno ve lo que quiere ver, segun las necesidades del momento, ahora parece que toca ver lo bien que conviven todos los espanioles bajo la patria comun, que bonito..

Valoración: 1  

#15

04-05-2008 15:54

Yo el cosmopolitismo lo veo como la supeditación de las personas a la cultura más fuerte e influyente del momento, ligado esto estrictamente al ámbito económico, personalmente me parece un atentado cultural, aunque sí que debería haber unos medios de comunicación comunes.

Valoración: 1  

#16

04-05-2008 16:05

Muchos separatistas pero al final acabamos todos en el mismo lugar discutiendo sobre las mismas cosas, ¿no será que al fin y al cabo, España como estado plurinacional tambien os pone?

Valoración: -4  

#17

04-05-2008 16:15

es una forma de verlo, otra forma de verlo es que al final siempre acabamos discutiendo las mismas cosas por que nunca las hemos solucionado y los problemas siguen estando. esperando quizas una nueva dorma de abordarlos, enfrentar, solucionarlos de una vez por todas, mientras, seguiremos en el intento.

¿ves? cada uno ve las cosas segun le interesa

Valoración: 2  

#18

altramuz|04-05-2008 16:24

el nacionalismo es solo un sentimiento, poneros un dia de los enamorados de la nacion que sea (la que sea, si, incluid a España tambien, lo unico que la convierte en nacion como a todas las demas, es que hay gente que se siente de ahi). Yo, llamadme burgues, desarraigado o lo que os de la gana, no soy nacionalista (no, tampoco español, antes de que empeceis con los grititos) mis ideas se han formado, como las de todos vosotros supongo, sumando ideas de todo el mundo, mis enemigos no lo son por ser de un pais u otro, sino por estar en un lado de la barricada o el otro. El nacionalismo, en mi opinion saca lo peor de los pueblos, de las luchas, y enmierda lo que toca. Salud.

Valoración: 1  

#19.- Aish

Pako|04-05-2008 16:27

Los grupos nacionalistas periféricos en España son como los cruceños en Bolivia, y los grupos nacionalistas centrales en España son neofranquistas.

De hecho Alberti, Picasso, Celaya, y un largo etcétera de comunistas nunca fueron nacionalistas pero si españoles.

Franco dijo que España era lo que el dijera, y el resto son la anti-España, y por lo que veo, muchos le han y se lo han creído. Han dejado el país a merced de unos reaccionarios vendepatrias (como Pinochet con Chile).

Valoración: 0  

#20

04-05-2008 16:35

yo tan poco creo en ninguna nacion, soy de esos locos que creen que la patria es el mundo, pero cuando veo a compañeros vascos, los escucho y los comprendo, y me pongo de su lado en la barricada por que luchan por una causa justa, de igual forma cuando veo y escucho a catalanes, los comprendo, y tan bien los apoyo, y andaluces que quieren bertebrar andalucia de otra forma o directamente separarse del contrahecho andaluz, tan bien los apoyo, y lo que dices de los cruzeños de bolivia, pues resulta que los he escuchado y los he leido y creo que Evo Morales tiene razon en defender su pais de los oligarcas que pretenden hacer de su acienda un estado. y ya ves, leiendo y sobre todo escuchando voy sabiendo quienes, para mi, merecen mi apoyo y quienes no. es la vida, tal cual va

Valoración: 4  

#21.- de izquierdas no

jabi|04-05-2008 16:46

de izquierda unida, eres de izquierda hundida, republicano y nacionalista español por  mucho que te vistas de seda, mono.

Valoración: 2  

#22.- Proletarios de todos los países, uníos

Riego|04-05-2008 16:59

Proletarios de todos los países, uníos

Yo tan solo digo esa frase tan sentida desde mi infancia que la hize mía, así que: Viva el internacionalismo proletario. Que es solo nuestro verdadero  camino, nada más. Saludos.

Valoración: 3  

#23

jabiero|04-05-2008 17:25

Aquí lo único seguro es lo que dicen los comentarios 3 y 4, de los que puede tomar buena nota el autor de este texto que rezuma demagogia gran-española por los cuatro costados-

Valoración: 3  

#24

04-05-2008 17:27

Mientras los españoles de izquierdas no entendais que los que nos une a vascos y españoles NO es la pertenencia a una misma nación sino la pertenencia a una misma clase, será muy difícil que nos entedamos

Valoración: 8  

#25.- la independencia nacional, el único camino

independentista|04-05-2008 17:30

es común que des de algunos sectores de la izquierda se caiga en el error de criminalizar el nacionalismo acusandolo de burgués. Esto es sin duda un error puesto que diciendo esto se esta reproduciendo el mensaje que interesa al estado español, o lo que es lo mismo a la burguesia española. De echo, no solo a la burguesia española sinó también a las diferentes burguesias de los pueblos oprimidos por el estado puesto que dicha opresión no es nada mas que una alianza entre la dos burguesias (nacional y española) para exprimir mejor al pueblo y sacar mayores beneficios. El independentismo real (no puede ser nunca burgués) es sin duda revolucionario puesto que pretende la eliminación del estado burgués para desde la autodeterminación i la voluntad de cada pueblo de avanzar hacia la autentica libertad nacional y hacia un internacionalismo real, en terminos de igualdad nacional y cultural.

Per l'alliberament nacional i de classe! Muerte al estado español! 

Valoración: 8  

#26.- Parte 1

EHKomunista|04-05-2008 17:42

Precisamente la foto que esta puesta esta hecha por nacionalistas, es la major manera de rechazar al actual imperio español, apoyar la lucha de liberacion de los pueblos oprimidos.

Hay "Libertarios" que concentran su lucha en desprestigiar la lucha nacionalista de los pueblos. Y dime tu porque en Euskal Herria se habla castellano, o en Catalunya... ¿Que entendeis por libertad, el abandonar la identidad que nos une a nuestros pueblos y aceptar todo lo que el imperio ha ido ganando?

El anarquismo destructor, perdona que os diga, tambien es nacionalismo. No entendereis a España como nacion, pero entendeis el castellano como lengua de todos. Es mas, hay a quienes les da asco pronunciar Euskal Herria, pero bien que lo hacen con España. ¿Es libertad aceptar una imposicion imperialista?

Entonces, si España es fruto del imperialismo capitalista, ¿es o no justo ejercer luchas nacionalistas de liberacion para luchar contra aquello que nos fue impuesto? 

Valoración: 3  

#27.- Parte 2

EHKomunista|04-05-2008 17:43

A veces opino que algunos quieren imponer una evolucion artificial a todo el asunto. La evolucion natural de los pueblos va unida al socialismo, y tan natural es, que sabemos que naturalmente desaparecera el estado, por la propia dialectica socialista y la lucha de clases, necesariamente artificial ya que la creacion de las mismas por parte del capitalismo nos obliga a ello, y nunca dinamitandolo, ya que quieras que no, España seguiria siendo lo mismo dentro de los corazones de toda esa gente, y por ello me sentiria en medio de una imposicion social.

La revolucion social es mucho mas complicada de lo que algunos os planteais. La libertad se construye. Directa o indirectamente, todos somos nacionalistas.

Valoración: 2  

La inserción de comentarios en esta noticia está desactivada
Col·lectiu Kaos en la Red. C/ Sant Crispí, 182 (08222). Terrassa (Barcelona)