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Por una Nueva Colombia Sin TLC

El reciente hundimiento en el congreso gringo del TLC, representa un importante triunfo de los sectores de oposición en Colombia que le apuestan a un país, en paz y con justicia Social, dignidad, Soberanía y Democracia para tod@s.
Quiroz ELN | Sistema Patria Libre | 25-4-2008 | 161 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/por-una-nueva-colombia-sin-tlc
NO al TLC

La no puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio, defendido con vehemencia por el Gobierno del narcoparamilitarismo y respaldado por su amo imperial desde la casa blanca; representa para el pueblo colombiano, la no profundización aun más del hambre, de la pobreza del desempleo y el aniquilamiento de la economía nacional.

Tanto la crisis del gobierno de estados unidos de Norteamérica, como la ilegitimidad del gobierno de Uribe Vélez siguen su rumbo hacia el despeñadero.

Un imperio que se ufano de cuanto requería, para que sus propios conciudadanos subsistieran; que los dueños del gran capital y transnacionales, amasaran jugosas utilidades en dólares; producto de la invasión, corrupción, sometimiento, y saqueo a los pueblos subdesarrollados; del “poder” para someter a quien quisiera, que fastidiado de habitar en junta de los “miserables”, de los “mal olorosos e incultos” del planeta tierra, invade otros planetas para habitar en ellos hacia el futuro; hoy pide clemencia al ver todo ése fortín derrumbárseles entre sus manos como lo ocurrido recientemente en la OEA donde no pudieron imponer sus argucias en contra de Venezuela revolucionaria, del Ecuador y Nicaragua, como lo ratificó la reunión de “rio” en lo político, y en lo económico, que le aprueben a como de lugar los TLC’s para poder subsistir a costa de la pobre humanidad y culpa de algunos incautos, apátridas titiriteros gobernantes que por céntimos de rodajas entregan hasta su propia dignidad.

La CNN y compañías en Norteamérica, como sus subsidiarias en el planeta, no informan lo que ocurre en el intestino grueso de ése monstruo voraz y depredador; que agoniza y patalea como cual fiera rabiosa estocada por un amazónico “tití”; como si lo demuestran las grandes marchas del pueblo Norteamericano, exigiendo estabilidad laboral; salarios justos, derecho a la vivienda, que pare la guerra contra Irak y muchas cosas mas, que solo son un espejismo ante la faz de la tierra para enseñorearse sus gobernantes de tener todo solucionado, cuando muchos mueren de hambre; al punto de ya tener que estar accediendo en masa a las prenderías a empeñar su pedacito de catre en el que alguna vez disfrutaron comodidades; abstenerse de lujos y muchas cosas mas…

La Aprobación del TLC entre Colombia y Estados Unidos pasó a ser un asunto de política y seguridad nacional. El apego de Colombia a esa doctrina y su voto solitario a favor de la invasión de Irak es lo que hace de Uribe el mayor aliado de Bush en la región y compromete a este a devolverle el favor con la aprobación del TLC. Es eso, pues sobra decir que del comercio con Colombia no depende la seguridad alimentaria, económica o política de EE.UU. Lo único que depende de Colombia es la vigencia de la doctrina de seguridad de Bush en América Latina.

El notable e importante papel de los movimientos populares, democráticos y revolucionarios en Colombia en la firme oposición al firma del tratado de libre comercio, o lo que en sí representa la anexión económica del país se convierte en un interesante logro al calor de la movilización social y política que día a día hunde las macabras políticas entreguistas del patrimonio nacional a las grandes empresas multinacionales del Imperialismo en el País.

Además, en ridículo quedaron quienes justificaron el TLC con el cuento de que el bajo precio de los alimentos importados justificaba la pobreza y la ruina que éstos les provocan a millones de campesinos, jornaleros y empresarios. Porque los precios de la comida se dispararon hasta acabar con el pan de doscientos pesos y empujar a la quiebra a miles de pequeños panaderos. ¿Cuánta más hambre hay, en el campo y las ciudades, tras unas importaciones de todo tipo de bienes agrarios que aumentaron su precio en el alto porcentaje del 30 por ciento el año pasado? En estos días también se confirmó que constituye un engaño la insinuación oficial de que los agrocombustibles colombianos se exportarán con el TLC, porque sus propios productores explicaron que no son competitivos en el exterior y que el negocio fracasa si el gobierno no les mantiene cautivo el mercado interno y subsidios que ya llegan a 220 millones de dólares al año.

El tratado están lesivo para el interés de las grandes mayorías, como en la perforación y la entrega de soberanía nacional, de la cual queda muy poca, por cuenta de la tan feriada de esta al interés imperialista.

La vida de los colombianos se ha convertido en el antojo de los grandes poderosos, del capital y los vendepatrias en el país que le apuestan al entreguismo y a la indignidad.

Entretanto la fuerza, del pueblo en las calles y carreteras, en plazas publicas, en sindicatos, veredas y las pujanzas progresistas han demostrado, qué nuestro pueblo se sigue sumando desde la resistencia al torrente de cambio que vive nuestro continente, que le esta pasando la factura a los muchos años de dependencia dominación y explotación que han sucumbido a nuestros pueblos.

Si el partido Demócrata de Estados Unidos es sensible ante la presión de sus propios sindicatos y ante la evidencia pública, el TLC no puede ser ni siquiera sometido a votación, pues las condiciones laborales impuestas por el gobierno colombiano están muy distantes de respetar y proteger los derechos laborales.

Un gobierno que no le explica al país, su compromiso y vinculación con las bandas paramilitares y el narcotráfico, y que tiene ya a mas de la mitad del congreso en las cárceles procesados por el escándalo de la parapolitica; 60 años de terrorismo de estado, y que invierte la riqueza del pueblo colombiano en la guerra, es totalmente ilegitimo.

Las fuerzas progresistas, democráticas, patrióticas y revolucionarias, debemos seguir persistiendo en la lucha férrea contra la entrega del patrimonio nacional, el belicismo uribista y el golpeteo contra el movimiento social y popular que se opone a sus designios

El logro actual, con el hundimiento del TLC, debe servir al pueblo para preparar las nuevas jornadas de lucha en la construcción de la nueva Colombia, con dignidad, por la paz con justicia social y la democracia para las mayorías nacionales. Insistir en la unidad para la acción de las fuerzas de oposición hará del pueblo la fuerza indoblegable en su lucha por el cambio y la democracia.

Al calor de la movilización vendrán los cambios

Liberación o Muerte

http://www.patrialibre.org
 
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