Un policía sentenciado a pagar una multa por la agresión a un compañero en una concentración contra Mercadona
Ante dos denuncias presentadas por los dos compañeros lesionados en una carga policial contra una concentración informativa de las prácticas explotadoras de Mercadona en 2006, la semana pasada la justicia burguesa dictó sentencia: multas a los compañeros por insultos y atentado contra la autoridad y multa al mando policial por agresión desmedida. Es decir... ¿se lo merecían pero os pasásteis?
Secretaría de Prensa y Comunicación - SOV de CNT-AIT Madrid (Para Kaos en la Red) [29.01.2008 13:37] - 399 lecturas - 0 comentarios
Los sucesos ocurrieron en uno de los momentos más críticos de la huelga del centro logístico de Mercadona de L'Hospitalet. Un miembro del Comité de Huelga había recibido una brutal paliza hacía dos días por varios esbirros que le espetaron "Esto por lo de Mercadona". Varios/as militantes de este Sindicato decidieron responder con una nueva concentración informativa a las puertas de uno de los centros de Mercadona. Pocos minutos después de comenzar la concentración informando a la gente de cómo se las gastaba esta empresa, apareció una dotación de la policía nacional. Uno de los policías, de manera chulesca, después de salir de su coche, le gritó a un compañero "¡Eh tú! ¡Ven aquí!". El compañero le respondió "¿Por qué?". Eso fue suficiente para que dicho policía decidiese descargar la frustración que le debía generar su miserable vida cogiendo al compañero del brazo y zarandeándolo de manera violenta, consiguiendo tirarle al suelo y lesionarle el cuello y el hombro. El resto de militantes que allí se encontraban intentaron detener la agresión y recibieron por respuesta una lluvia de porrazos por parte de los policías. El resultado fue de dos compañeros lesionados.
La justicia burguesa, sin mediar denuncia policial, y sólo ateniéndose al atestado, decidió que "algo habrán hecho estos". Así, el juzgado, de oficio, anexó a la denuncia de los compañeros lesionados, una denuncia del Estado por insultos y atentado contra la autoridad. El juicio se celebró conjunto con nuestros compañeros en calidad de denunciantes y denunciados. En él se vertieron mentiras por parte de la policía hacia nuestros compañeros, a los cuales se les llegó a acusar de haber destrozado el local de Mercadona y de haber amenazado a los clientes y viandantes. No menos sorprendente fue la versión dada por el chulesco policía que se creía el dueño y señor de nuestro compañero, por la cual éste habría incitado a todo el mundo a abalanzarse sobre los policías y el resto habría puesto en serio peligro su vida, por lo que tuvo que "hacer uso de la mínima fuerza indispensable". La verdad, es que mira que somos valientes y arrojados queriendo agredir a pistoleros... ¡Ni Chuck Norris!
El saldo final del circo judicial fue de culpabilidad para nuestros compañeros por insultos y atentado contra la autoridad -mentira-, de culpabilidad para el mando policial por excederse en el uso de la fuerza y descargo de culpabilidad para el resto de policías por supuestamente estar de prácticas y cumplir una orden. Esta sentencia se traduce en sendas multas a nuestros compañeros y una, al mando policial.
A pesar de esta sentencia, nuestros compañeros no se han venido abajo, porque hace ya tiempo que saben a quién se están enfrentando. La justicia burguesa siempre protegerá a sus perros guardianes y las gallinitas de los huevos de oro que nutren el capitalismo. La policía no es más que el guardián abyecto y violento del Estado; si hay algo que genera "inseguridad ciudadana" es este cuerpo represor. Saben que llevamos la cabeza alta porque valoramos nuestra dignidad y que no la agachamos ante sus uniformes ni sus armas y eso no lo toleran nada bien, acostumbrados a que ante una voz suya todos a mirar al suelo. Así que, por lo menos, ha quedado el placer de verlos sentarse en el banquillo y tener una mancha en su brillante expediente de "servicio a la ciudadanía de bien" -porque no les vemos nunca apalear al empresario explotador, la verdad-.