PATRICIA
“Si mi muerte sirve para la liberación de la gente, yo voy a seguir en esa actitud”
Patricia Troncoso
Dicen que Patricia Troncoso Robles, Héctor Llaitun, Jose Huenchunao Mariñan, Jaime Marileo Saravia y Juan Millalen Milla están condenados a 10 años y un día de prisión por “incendio terrorista” pero sabemos que no es cierto, que su delito es ser mapuches  y no se dejarse doblegar.
Tras cumplir 74 días de huelga de hambre y con 20 kilos menos, Patricia y Hector   han sido hospitalizados de urgencia. Mientras, el poder habla tranquilamente y sin prisas por los pasillos de sus cuevas de ladrones adornadas con alfombras y brillos dorados de reformar la ley terrorista. No hay prisa… poco importa que unos indios se mueran, si acaso el ruido mediático que tal suceso podría acarrear aunque, ya se sabe, la vida o  fallecimiento de incivilizados no acapara por mucho tiempo la atención de los mass mierda. Además el caso de Patricia es doblemente delictivo: ella es winka (blanca) y por tanto una traidora.
Este feminicido y etnocidio tienen responsables con nombres y apellidos. Es por eso que deseamos larga vida a Michelle Bachellet, a su gobierno, a los dirigentes de la Concertación ysus aliados… lo suficientemente larga como para que vean dar la vuelta a la tortilla y sean juzgados por delitos de lesa humanidad.
La Ley 18.134, creada por el fallecido (?) Augusto Pinochet es del agrado de Bachellet que la aplica de continuo contra los Mapuches, a los cuales tiene en Estado de excepción permanente a la vez que sigue aireando que fue prisionera política y torturada para darse su pátina izquierdista. Dos décadas de ley “antiterrorista” aplicada concienzudamente contra el pueblo mapuche: teléfonos intervenidos, juicios simultáneos, allanamiento, testigos anónimos…
¿Y qué tal el cambio de papeles, Michelle? De torturada a torturadora. ¿Te costó mucho trabajo arrojar por la ventana todos tus principios para escalar a la silla presindencial? ¿Tuviste que lamer muchas botas de militar? ¿Cómo sientan las comilonas de navidad mientras unos presos políticos se mueren de hambre? ¿Con qué regaste los asados, con vino o con sangre mapuche de la que vierten las “fuerza del orden” chilenas?
¡LIBERTAD A LOS PRES@S POLÍTIC@S MAPUCHES!
Marichiwew!! Marichiwew!!
… Y las que hagan falta.
Raúl Calvo Trenado
31 de diciembre de 2007