¡ NO A LOS DESPIDOS EN SAS!
¡QUE SEAT RECUPERE LA PRODUCCIÓN Y ABSORBA A TODA LA PLANTILLA!
El pasado día 1 de marzo la Agencia Efe anunció que SEAT y SAS habían acordado la extinción anticipada del contrato de suministro de salpicaderos que actualmente se hacen en la factoría de Abrera, pasando a realizar esta producción la empresa Peguform. Esto significaba el cierre de SAS-ABRERA y dejar sin trabajo a más de 300 trabajadores/as. Esta salvajada, sin mediar ningún tipo de aviso previo a la plantilla, incumpliendo los procedimientos legales, es el resultado del histerismo y la incapacidad de la dirección de SAS de derrotar a su plantilla y del escarmiento que quieren dar SEAT- VOLKSWAGEN a unos trabajadores que, con sus formas de lucha, han puesto en cuestión su política de segregaciones y han demostrado la vulnerabilidad de su objetivo de eliminar las existencias con el sistema de “justo a tiempo”.
Antecedentes:
La factoría de SAS, creada hace unos 12 años, fue fruto de la segregación de la producción de salpicaderos que se hacían en la fábrica de SEAT-Martorell. La multinacional, en su política de reducción de costes, externalizaba unas fabricaciones para que fueran realizadas por una plantilla con una gran precariedad y con unas condiciones salariales, de jornada y sociales muy inferiores de las que tenían los trabajadores de SEAT por esas fechas (después vendría la doble escala salarial). Pero durante estos años, en base a su organización y la lucha, los trabajadores de SAS han ido alcanzando acuerdos que superan los salarios del Convenio Provincial del Metal de Barcelona y sobre todo han conquistado importantes mejoras sociales y en lo en referente a jornada con 215 días anuales de trabajo, con el tiempo de bocadillo computable como jornada y 32 minutos diarios de descanso por necesidades personales.
En mayo de 2005, después de que la empresa incumple un acuerdo de noviembre de 2004 (ver Cronología), los trabajadores encabezados por CCOO (PCC) y CGT convocan huelga los días 3 y 19 de mayo consiguiendo paralizar parcialmente algunas de las líneas de producción de SEAT. A partir de aquí los acontecimientos se precipitan.
La multinacional, herida en su orgullo, porque unos trabajadores de una subcontrata suya eran capaces de poner al descubierto la vulnerabilidad de su política de segregaciones y de eliminación de existencias con el sistema de “justo a tiempo”, mueve los hilos para abortar la lucha. En seguida encuentra aliados para esta labor. El primero fue M. Gallardo secretario general del Metal de UGT, que desautoriza la huelga del día 19 de mayo, pero esto tendría poca trascendencia a estar limitada la influencia de UGT principalmente al personal técnico y administrativo.
El gran aliado que la multinacional y SAS encontraron para abortar esta lucha, fue Vicenç Rocosa secretario general del Metal de CCOO de Catalunya, pues CCOO de SAS dirigida por un sector de trabajadores muy combativo era mayoría en el Comité de Empresa y la fuerza decisiva junto a CGT para determinar el éxito de la lucha. Requerido por la multinacional, Rocosa se puso manos a la obra y para la jornada de huelga convocada para el día 2 de junio, la Ejecutiva del Metal aprobó una resolución desautorizando la huelga y llamando al esquirolaje. Como la Sección Sindical de SAS se mantuvo firme en apoyar la huelga, la dirección del Metal acordó la disolución de los órganos de dirección de la S. Sindical y el nombramiento de una gestora. Este era el momento que esperaba la empresa para desencadenar la represión con los argumentos que le facilitaban las dos resoluciones de CCOO. Primero planteó conflicto colectivo para declarar la huelga ilegal y después procedió a los despidos (ver anexo).
Con la inestimable ayuda de sus aliados, SAS y SEAT habían conseguido desactivar la huelga, pero aun no habían conseguido derrotar la resistencia de los trabajadores que ahora se daba principalmente en la batalla jurídica. Y aquí se dio una primera victoria cuando el juzgado de lo social desestimó la demanda de conflicto colectivo planteada por la empresa y reconoció la legalidad de todas las jornadas de huelga realizadas.
Lo que sí consiguió la empresa, coincidiendo con el acuerdo de despido de 660 trabajadores y trabajadoras de SEAT, fue romper el frente unitario que formaban en la empresa CGT y CCOO (sector PCC), al aceptar estos últimos, junto a la Federación del Metal, la readmisión de los 4 despedidos de CCOO a cambio de la política de paz social y la liberación de dos de sus militantes por cuatro años conpermiso retribuido por la empresa.
Posteriormente los 3 despedidos de CGT fueron readmitidos tras ganar el juicio y se pudieron presentar a las elecciones sindicales a pesar de la maniobra de CCOO de convocar las elecciones cuando aun no se había celebrado el referido juicio.
En mayo de 2007, se celebraron las elecciones sindicales y CGT consiguió la mayoría produciéndose el “sorpasso” sobre CCOO que en el anterior Comité era mayoría. A pesar de toda la represión y los chantajes de la empresa y sus aliados, los trabajadores y trabajadoras de SAS, con una experiencia de sindicalismo combativo y asambleario, no habían sido derrotados y habían puesto a cada uno en susitio. Y esto es lo que SAS y SEAT no han podido digerir, en el caso de SAS porque la correlación de fuerzas con los trabajadores le impide que fructifique cualquier agresión contra los trabajadores para recortar derechos conquistados, y para SEAT, porque los trabajadores de SAS pueden ser un mal ejemplo para otros trabajadores de empresas subcontratadas, e incluso para sus propios trabajadores afectados por la doble escala salarial (con salarios inferiores a los de SAS). Además, en cualquier nuevo conflicto de SAS, se pueden paralizar de nuevo las líneas de producción de la multinacional.
Situación actual:
En el momento de escribir este articulo, SAS aun no ha presentado el Expediente de Regulación de Empleo para el cierre de la factoría de Abrera. Pero la decisión está tomada desde el momento en que SEAT y SAS han acordado rescindir el contrato de suministro de salpicaderos que se hacían en esta factoría. La Inspección de Trabajo ha requerido a SAS a que dé trabajo efectivo a la plantilla y que presente la documentación que acredite como se ha producido la rescisión del contrato que tenia con SEAT. ¡Faltaría más! ¡ Que no exigieranni lo más elemental de la normativa laboral ! El problema es otro.
No estamos hablando de una deslocalización hacia los países del Este, hacia el Sudeste asiático o a otra provincia española. No, esta es una deslocalización que se produce a un kilómetro de distancia y que ha sido urdida fraudulentamente por la dirección de SEAT con la complicidad de Peguform (formando secretamente a trabajadores para sustituir a los de SAS), con el objetivo de enfrentar a unos trabajadores con otros para ver cuáles son más competitivos. Esta es una actuación de autentico capitalismo mafioso, es decir, un capitalismo que en la ciega carrera hacia el beneficio es capaz de transgredir leyes y conciencias, pasando por encima de lo que haga falta.
Frente esta salvajada, tampoco nos vale que la Conselleria de Treball requiera a SAS que presente el ERE para luego chantajear a los trabajadores para que lo acepten. No, lo que debe hacer la Conselleria, ya que SAS es un simple testaferro de SEAT y que el cierre se hace fraudulentamente por medio de hechos consumados, es obligar a SEAT a que recupere la producción y que absorba a la totalidad de plantilla de SAS.
SEAT ha provocado esta situación. Su relación de empresa distinta a SAS es pura apariencia y sustentada en un fraude de ley, por lo cual es nula de plena derecho. Por tanto, deber asumir todas las consecuencias de esta situación. Esta es la decisión política que corresponde a un gobierno surgido del voto de los trabajadores.
Los trabajadores de SAS se han encerrado indefinidamente en la fábrica para impedir que se pueda sacar maquinaria para trasladarla a Martorell para ser utilizada por Peguform. También han hecho un llamamiento para recabar el apoyo de la población de Abrera y al ayuntamiento para que se posicione claramente a favor de los trabajadores.
Es el momento de la máxima solidaridad con los trabajadores y trabajadoras de SAS, visitándolos en su encierro y abasteciéndoles de comida y bebida, enviado comunicados de apoyo de comités, secciones sindicales, etc., instando a los ayuntamientos de Abrera y Martorell a impulsar una movilización ciudadana de apoyo, y exigiendo a la Conselleria de Treball que rechace cualquier ERE y obligue a SEAT a recuperar la producción y absorber a la plantilla de SAS.
También es momento de movilización, y en esto debe tener un papel destacado la Asamblea de empresas en lucha de Barcelona, apoyando cuantas acciones decidan los trabajadores de SAS.
Barcelona, marzo de 2007
Comisión Sindical de Revolta Global
CRONOLOGIA
-Noviembre de 2004: Acuerdo ente la dirección de SAS y el Comité de Empresa para que 120 trabajadores/as pasen de la línea 2 de la factoría de SAS de Abrera a la de Martorell respetándoles sus condiciones económicas y laborales.
-Mayo 2005: La empresa incumple los acuerdos contratando a trabajadores de ETTs en lugar de los trabajadores de Abrera. Huelga los días 3 y 19, que son seguidas masivamente por la plantilla consiguiendo paralizar parcialmente algunas líneas de producción de SEAT. La UGT se desmarca de la huelga del día 19.
-Junio de 2005: Huelga el día 2. La empresa, con la protección de un servicio privado de seguridad, recurre al esquirolaje y a la realización de horas extras del personal indirecto (personal directivo, administrativo y técnico) para ocupar plazas de producción.
-La Comisión Ejecutiva de la Federación del Metal de CCOO de Catalunya desautoriza la convocatoria de huelga y llama a sus afiliados al esquirolaje. Ante la postura de la S. Sindical de CCOO de SAS, de mantener el apoyo a la huelga, la Ejecutiva del Metal acuerda disolver los órganos de dirección de la Sección Sindical y nombrar una Gestora.
-La empresa considera ilegal la huelga y despide a 4 miembros del Comité de Huelga de CCOO y a 3 de CGT, planteando la empresa conflicto colectivo para que se declare por parte de la jurisdicción de lo social la ilegalidad de la huelga.
-Julio de 2005: El Gabinete Jurídico de la CONC niega la defensa jurídica a los cuatro afiliados a CCOO despedidos quienes se ven obligados a recurrir a un abogado particular.
-Septiembre de 2005: El día 19, el Juzgado de lo Social nº 24 de Barcelona, desestima la demanda de conflicto colectivo planteada por la empresa y reconoce la legalidad de todas las jornadas de huelga realizadas.
-Diciembre de 2005: Coincidiendo con el Acuerdo de los 660 despidos de SEAT, la Federación del Metal de CCOO pacta con la dirección de SAS, con el tutelaje de SEAT- Volkswagen, la readmisión de los 4 despedidos de CCOO y la liberación de dos de los readmitidos durante cuatro años con “permiso retribuido”.
-Marzo de 2006: CCOO convoca elecciones sindicales en la empresa cuando continúan despedidos los tres afiliados de CGT.
-Abril de 2006: El día 3 el Juzgado de lo Social nº 4 de Barcelona estima la demanda interpuesta por los 3 delegados despedidos de CGT, considerando el despido improcedente y obligando a la empresa a su readmisión. Una vez readmitidos los 3 despedidos, aun están a tiempo de ser incluidos en la lista de CGT para las elecciones sindicales.
-Mayo de 2006: El día 10, se celebran elecciones sindicales en la empresa, obteniendo CGT la mayoría con 6 delegados por 4 de CCOO y 3 de UGT. El anterior comité de empresa estaba compuesto por 7 delegados de CCOO, 6 de CGT y 4 de UGT.
-Marzo de 2007: Día 1, la dirección de SAS filtra a la Agencia EFE, que SEAT y SAS han acordado la extinción anticipada del contrato de suministro de material, que se hará efectivo una vez finalizada la jornada laboral del viernes día 2. La producción de salpicaderos del Ibiza actual que actualmente se realiza en SAS de Abrera pasaría a la empresa Peguform, a la que también SEAT ha adjudicado la producción de salpicaderos para la nueva versión del modelo SEAT Ibiza cuyo lanzamiento está previsto para el año 2008.
-Día 2, los trabajadores de SAS se encierran indefinidamente en la fábrica de Abrera para impedir que la semana de paro de la producción de SEAT (del 5 al 12 de marzo) sea aprovechada para trasladar maquinaria a Martorell para ser utilizada por Peguform o que se realice producción en Abrera por trabajadores que no pertenezcan a la plantilla de SAS.
-Día 12, tras la semana de no producción en SEAT, dos líneas de producción deben parar varias horas por falta de salpicaderos como consecuencia del conflicto en SAS.