La autovía no se justifica dado su escaso tráfico, por lo que sería preferible adecuar el trazado actual. Por su parte, deberá identificarse otro lugar para la construcción del aeropuerto con el fin de que no afecte a espacios o hábitats naturales protegidos, ni a especies en peligro.
El aeropuerto
El pasado 28 de enero, el Presidente de la Comunidad Autónoma de Extremadura y el Presidente de la Caja de Ahorros de Extremadura anunciaron en rueda de prensa la ubicación seleccionada para la construcción de un aeropuerto internacional de carácter privado, contando con el apoyo firme de la administración autonómica. El citado aeropuerto y las infraestructuras e instalaciones anexas ocuparían una extensión total de unas 1.200 hectáreas en la cuenca media del río Ayuela, a unos seis kilómetros al oeste del municipio de Aldea del Cano, en la provincia de Cáceres.
Esta ubicación produciría gravísimos impactos ambientales al encontrarse en una estrecha franja de terreno situada entre la zona de especial protección para las aves (ZEPA) de la Sierra de San Pedro y la ZEPA de los Llanos de Cáceres y Sierra de Fuentes. De hecho, los impactos previsibles serían especialmente significativos, debido a las particulares características de esta zona, donde el río Ayuela sirve de transición entre las llanuras pseudoesteparias del norte y las sierras mediterráneas del sur.
El proyecto tendría una afección grave sobre el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) y la cigüeña negra (Ciconia nigra), ambas especies catalogadas como En Peligro de Extinción, tanto en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, como en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura. También sobre el buitre negro (Aegypius monachus), la avutarda común (Otis tarda) y el sisón común (Tetrax tetrax), catalogadas “sensible a la alteración de su hábitat”, el alimoche común (Neophron percnopterus), catalogada “vulnerable”, y otras especies amenazadas.
Las Directivas europeas impiden la construcción de una infraestructura de este tipo si afecta negativamente a la red Natura 2000. Por ello, SEO/BirdLife, WWF/Adena y Adenex solicitan a la Junta de Extremadura que se lleve a cabo un estudio para encontrar otras alternativas. En caso contrario, estas organizaciones se verán obligadas a denunciar el proyecto ante la Comisión Europea.
La Autovía
La actual carretera Ex100 ya cruza por parajes de un gran valor ambiental y la intensidad media diaria de la carretera no justifica que se transforme en una autovía, ni mucho menos, que se construya otra carretera más. Una autovía en ese lugar supondría afecciones directas, indirectas e inducidas muy significativas sobre la Sierra de San Pedro y sobre los Llanos de Cáceres.
Teniendo en cuenta estos impactos, el escaso tráfico existente y que ya se puede llegar de Cáceres a Badajoz por autovía, no hay nada que justifique esta obra. Lo que sí podría contemplarse, por ejemplo, es la mejora de la actual carretera mediante la realización de variantes en las poblaciones y su desdoblamiento en algunos puntos concretos, pero siempre respetando el trazado actual.
Su financiación
Buena parte de los fondos con los que la administración extremeña pretende financiar estos proyectos provienen de fondos europeos que exigen el cumplimiento de las Directivas en materia ambiental y el máximo respeto al medio. Por ello, estas onG solicitarán a la Comisión Europea que no se libere ningún fondo hasta que se demuestre que estos proyectos no tendrán una afección injustificada sobre la red Natura 2000.
Para estas organizaciones: “Extremadura tiene un valiosísimo patrimonio natural que no puede comprometerse por el desarrollo de estos proyectos cuando existen alternativas para estas infraestructuras que permiten la conservación de los espacios protegidos de la región”.




