Próximamente, se repondrá por la televisión cubana el gustado serial homónimo de este trabajo, en el cual, analizando estadísticas, haciendo cálculos y mediante combinaciones numéricas, se desentrañan casos policiales; no obstante, aquí se trata de otros números muy controversiales que, en los últimos tiempos, dan en Cuba muchísimo que pensar y poco esclarecimiento a su población.
Para comenzar, debe recordarse que, con absoluta inmediatez a los huracanes Gustav e Ike, en el programa Mesa Redonda se comentó por su moderador titular que los daños podían ascender a aproximadamente unos 10 mil millones de dólares estadounidenses. Quienes vieron el programa en cuestión, lo oyeron hacer énfasis en tal cifra.
Una semana después -tras propuestas de EE.UU. y Venezuela para el envío de respectivas comisiones evaluadoras- una declaración oficial del gobierno cubano, señaló: “Evaluaciones muy preliminares de los daños acaecidos en los menos de diez días que impactaron el territorio nacional ambos huracanes cifran las pérdidas en alrededor de cinco mil millones de dólares.”(1)
En fecha reciente, sorprendió altamente que se comenzara a difundir, como una especie de actualización sobre los daños, un entorno de 8.5 millardos; ya que, a pesar de la mencionada preliminariedad de la tasación antes oficialmente declarada, no era de prever que ésta pudiera aumentar a casi el doble
Entonces, transitó rauda la depresión Paloma, la cual se disipó a poco de ingresar transversalmente en el territorio nacional; sin embargo, el presidente de Cuba se avino a coincidir con la susodicha divulgación en que los daños de los tres huracanes, totalizados, se acercan a la cifra (remember Randy?) de 10 mil millones (¡!); agregando que la recuperación de los destrozos tomará entre dos a tres años. Aunque reconoció (de manera antes inédita en el país) que en tanto "las casitas no tengan por lo menos su placa'', aludiendo a una cubierta de cemento, los cubanos van a estar "cambiando techos, quita, pon y quita''.
Lo que precisamente ha sucedido durante todos estos años, con las débiles casuchas de madera y tejas de fibrocemento, zinc o techos de guano; y que, en la actual temporada, posibilitó el derrumbe de unas 68 mil y afectaciones a más de medio millón. La inmensa mayoría con escasísimo o nulo valor, excepto el del indispensable uso y sentimental para sus modestísimos residentes.
Cabe subrayar que la traída y llevada cuantía de 10 millardos de dólares tiene una peculiar coincidencia con la referida por el sitio digital de la revista cubana Bohemia, señalada como suma promedio total, emergente de “Los 80 ciclones tropicales que ocurren a través del mundo cada año, (que) causan daños por aproximadamente 10 mil millones de USD”     (2)
En lo tocante a la agricultura, oficialmente se ha corroborado la afectación de unas 111 mil hectáreas, lo que lleva a considerar que si –como se informara*- fue el 30% de las hectáreas sembradas (3), se encontraban trabajadas para cosecha, en total, unas 380 mil; las que comparativamente representan la cuarta parte (¼) del número total de hectáreas de tierras ociosas que se venían ofreciendo a entidades y particulares que desearan trabajarlas. Debiendo considerarse que, desde hace años, con o sin mayor afectación ciclónica, el exiguo total de tierras empleadas para cosechas y la reconocida ineficiencia de la parte estatal del sector, han estado compulsando a importar alrededor del 80% de los renglones alimentarios necesarios a la subsistencia del cubano.
Solo recordar que hace menos de 24 meses, en la sesión de diciembre/06 de la Asamblea Nacional del Poder Popular, se informó el "… alto nivel de dependencia externa" para conseguir alimentos, cuya importación había crecido en 35 por ciento en los últimos dos años, mientras seguía retrocediendo (7% en ese año) el sector agropecuario.
Obviándose, al parecer, que lo fundamental respecto a cualquier otra causa directa es esa fragilidad estructural de nuestra economía, consecuencia del obsoleto modelo de capitalismo monopolista de Estado que se aplica en nuestro país, seguidamente al tránsito de Gustav e Ike se implementó la Operación 50 con la justificación de evitar las especulaciones y acaparamientos, cual - según gran parte de la población- agudizó más que remedió el incremento de las carencias de productos; dejando una larga relación de mercados vacíos en todo el país, por varios días.
En tal Operación, se quitó del camino (añejas intenciones materializadas por la Operación Pitirre de 1989, y hasta la reapertura de los muy necesitados y solicitados mercados agropecuarios de oferta y demanda en 1994) a los intermediarios -transportistas y vendedores- volviéndose a dar otro voto de confianza -antes frustrado- a la reconocidamente deficiente organización estatal de Acopios. Persiguiéndose, además, todo tipo de actividades económicas del mercado informal (especialmente en los productos de la alimentación, aunque no sean directamente de la agricultura), que desde meses anteriores a los huracanes venían constituyéndose en objeto de esforzadas investigaciones (Sondeos del mercado Informal, publicación digital de la Oficina Nacional de Estadísticas, ONE).
Sin embargo, no se tuvo en cuanta lo perjudicial que resultara para la producción y transportación de los alimentos para la población que, precisamente de inmediato al primero (y más dañoso) de los tres ciclones (Gustav), se decidiera gubernamentalmente elevar al doble la tarifa de los distintos tipos de combustibles por aducirse que la entidad comercializadora CUPET adolecía de pérdidas millonarias por subsidiarlos, debido al encarecimiento mundial del petróleo. Confusa y paradójica explicación, cuando, desde el mes de julio, el petróleo confrontaba una fuerte y sostenida baja de su precio en lo internacional. Tanto es así que en ese mercado, desde el enunciado mes a la fecha, ha disminuido más de un 60%.
En la población cubana, aun reconociendo y lamentándose el verídico perjuicio que ha representado para algunos cientos de miles de cubanos de a pie el paso de los tres ciclones, se suscitan reticencias en cuanto a la recién declarada cuantía de los daños y surgen hasta chistes acerca de que “el papel lo aguanta todo”, “los números son elásticos”, y de que “los ciclones acompañarán al sobredimensionamiento de los perjuicios del Bloqueo en el Manual de las Justificaciones”; entre otras guasas.
Lo cierto es que el cubano se ha tornado, día a día, más cauto en lo atinente a confiar en las informaciones oficiales. Y ello no solo debido a la censura que tan férreamente grava los diferentes órganos, bajo absoluto control de la fusión estato-partidista.
En ocasión de la controvertida “evaluación ciclónica”,   hay quienes rememoran y comparan que meses después de salir a la lupa mundial el método cubano para el cálculo del Producto Interno Bruto (PIB), sólo utilizado por nuestro país y no refrendado por la CEPAL -distinto al del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) que reconoce la ONU- una funcionaria del MINSAP comunicaba que recién se iniciaba la recopilación de los datos primarios para determinar el costo/tarifa total  de los servicios prestado por ese sector; siendo uno de los indicadores principales que se habían tenido en cuenta para dictaminar un crecimiento del 5 % en 2004
¿De qué manera se llegó a la cifra informada del PIB en ese año? ¿Acaso a mano alzada?
En los dos siguientes años, el crecimiento fue del 11,8 % y 12,5%. Los mayores de Cuba desde 1959, y más elevados de América latina y el Caribe; superiores, por mucho, a la mayoría de los países, incluso de los que se encuentran en un llamado boom o de los desarrollados como China.
A pesar de que se sigue aparentemente utilizando la misma metodología que produce un aumento porcentual significativo en relación con la aceptada por la ONU, los incrementos del PIB en 2007 (7,3%) y en el presente (se asegura por el MEP, pero está aún sin determinar) asumen niveles inferiores.
Es de resaltar que, pasados casi dos años del comienzo de su aplicación, los investigadores de diversas instituciones relacionadas con la economía nacional, no contaban todavía con la nueva metodología para el cálculo del PIB,   celosamente guardada, según una extendida broma, “en la caja fuerte del Ministro de Economía y Planificación (MEP)”.
Otro ejemplo en el mismo sentido tiene que ver con las informaciones sobre el análisis por los trabajadores del anteproyecto de Ley de Seguridad Social.
En tanto los distintos medios sólo se refieren a las aceptaciones, se conoce de una significativa cantidad de centros en que no se ha aprobado, parcial o totalmente, el mismo. Destacándose unidades del sector de la Construcción, emblemáticas fábricas de tabaco, entidades responsabilizadas con otras producciones, y hasta importantísimos institutos nacionales de investigaciones enfiladas a las esferas social y política del país, así como primordiales órganos de actividad jurídica. Sobre ello se ha extendido el característico apagón informativo respecto a lo que no conviene al oficialismo inmovilista.
Dentro de la rama laboral se discrepa también de concepciones asumidas para fijar las cifras que tienen que ver con el empleo en el país. No siendo la únicas problemáticas; como tampoco aquella la única esfera respecto a cuyas estadísticas oficiales se suscitan constantes observaciones.
A modo de conclusión, cabe adicionar que, preguntados acerca de las controvertidas tasaciones de los daños ciclónicos, integrantes de un grupo de jóvenes estudiantes avanzados de la carrera de Economía y candidatos –mediante la sempiterna cola- a tomar helado en Coppelia, expresaron que “Están apretando demasiado” y otro cantó el estribillo de una popular tonada de los Van Van: “Así no se vale”.    
Palabras sobran…y parecería que números también.
13 de noviembre de 2008.
Fuentes:
1.                          Datos preliminares sobre el paso de los huracanes en Cuba. Gustav y Ike los más devastadores eventos meteorológicos. Periódico Granma, 15.09.08.
2.                          Los principales desastres ocasionados por los ciclones tropicales en Cuba. 2005. Bohemia. Cuba.Sí).
3.                          Fondo de tierras ociosas supera los dos millones de hectáreas. Raisa Pagés, de Cubahora. 1.10.08
#1.- Buenos números
100 % Gusano|14-11-2008 22:12
Excelente. Siempre que estamos en medio de un debate insito en que busquemos los números.
Porque mis amigos ganen 600 pesos, el salario medio nacional no tiene que ser 600.
Por otra parte, ¿De dónde salen los números?
¿Quién tasó las pérdidas de las viviendas?
Y lo que se perdió en cosechas... ¿No estaba asegurado? Porque hay aseguradoras cubanas...
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#2.- ¿Cómo se calculan las pérdidas?
Manuel Castro Rodríguez|14-11-2008 23:06
¿Cómo se calculan las pérdidas?
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#3.- datos
orlando castro|14-11-2008 23:28
La agricultura urbana en Cuba, reporta las mayores producciones de hortalizas jamás vistas. Sólo para ejemplificar: 300 gr de hortalizas percápitas diario.
Es como si el el año una sola persona consumiera 108 kilos de este renglón.
Una descarada mentira.
Al final
El lápiz corre y  la mentira va,
otros que  escriban las continuarán.
La vida sigue igual.
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#4.- Dato a la causa...
Rudy Felix|15-11-2008 01:02
Muy buen artículo. Y aporto otro dato a la causa:
Tengo un tío que trabajaba en los años 80s. en el MEP, y contaba cómo casi lo "acuartelaban" en el Ministerio cada vez que Fidel hablaba. El asunto era que debían estar atentos a las cifras que daba Fidel en el discurso, de forma tal que si daba alguna que no correspondía con la realidad, debía cambiarse. Increible pero cierto!!!  Cuba viene siendo como el tomo II de 1984...
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#6.- Es dificil creerlos
Reynaldo|15-11-2008 10:00
Sí,   en realidad es dificil creer en esos números que se pueden facilmente desmontar a través de análisis muy simples.
Pasa con el número de médicos por habitantes , indice que tiene sentido si esos médicos  atienden a la población y no si se han evaporado al servicio de otros pueblos o si se han evaporado hacia cargos burocráticos y de dirección, por muy justas que hayan sido en su momento esas decisiones, o por erradas que sean. Así pasa con sinfin de índices, los jóvenes a los que se les paga para reincorporarlos al estudio aparecen como activos laboralmente, entonces tenemos un desmpleo muy bajo pero realmente un subempleo generalizado. La OIT introdujo por ello el concepto de empleo digno, quiere decir en el que recibas acorde a lo que aportas y que te permita vivir, al menos lo que tuvimos en la década de los 80, lo demás es deseos de engañarnos y mientras no nos miremos de frente no podremos resolver los problemas y la credibilidad de nuestro proceso se desintegrará.Hay que atender esto y sancionar a los que engañen con sus halagueñas cifras, además de no estimular la dulce mentira.
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#7.- Números 1
Claudio|17-11-2008 20:06
Suponiendo que las viviendas afectadas en Cuba, que requieran reconstrucción total ascendieran a 500 mil, y considerando que el costo de una vivienda promedio clase popular, con todos los servicios (tres habitaciones, baño, etc.), construcción tradicional (techo de concreto reforzado (placa con cabilla), paredes de ladrillo o bloques de cemento, pisos de cemento pulido o loza tercera), es de unos 12 mil dólares por unidad, estaríamos hablando de una afectación por 6 mil millones de dólares.
Habría que sumar a esto el costo de la infraestructura urbana (calles, iluminación, camellones, banquetas, etc.), unos mil dólares más por casa. Podríamos considerar unos 500 millones más.
Es decir 6500 millones de dólares, considerando la maquinaria necesaria.
A esto habría que agregar los costos de Logística, planeación, arquitectura e ingeniería y la infraestructura de comunicaciones (carreteras, puentes, ferrocarriles, etc.) para llegar a los lugares afectados (estimados en 2,500 millones de dólares)
Es decir se requieren 9 mil millones de dólares.
Ahora bien, en Cuba hay unas 3.5 millones de viviendas de las cuales el 80% requiere algún tipo de reparación mayor, 2 millones 800 mil viviendas (la culpa no es solo de los huracanes).
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#8.- Números 2
Claudio|17-11-2008 20:08
Considerando un costo promedio de $7,000 dólares por unidad (incluyendo aquellas con afectación total), estamos hablando que el tamaño del problema de la vivienda en Cuba (solo para rescatar la planta existente) es de unos 19 mil 600 millones de dólares ($19,600,000,000.00)
Únase a esto el déficit de más de 100 mil viviendas, mil doscientos millones de dólares más (según datos del propio gobierno) y se tendrá una Idea del PROBLEMA (más de 20 mil millones de dólares)
El PIB de Cuba está por los 23 mil millones de dólares. Para “resolver” el problema de la vivienda en TRES AÑOS como dice Raúl (solo considerando las 500 mil de afectación total) se requeriría disponer de 3 mil millones de dólares anuales, es decir, del 12% del PIB durante esos tres años (lo cual es casi imposible si se quiere también comer además de cubrir las necesidades básicas de la población, importar insumos, garantizar la producción, etc.)
Pero esto es solo una parte del problema, la otra parte y quizás aún más importante, son los RECURSOS HUMANOS CALIFICADOS para enfrentar tamaña tarea.
Los NUMEROS está claros, el problema es enorme y es IMPOSIBLE solucionarlo partiendo de las actuales Relaciones de Producción, estructuras de Poder, Corrupción y Centralización. Resulta imperioso LIBERAR LAS FUERZAS PRODUCTIVAS dentro del Socialismo en CUBA.
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#9.- Números 3
Claudio|17-11-2008 20:44
Para construir una casa se requiere de:
Arquitecto, Ing, estructural e Ing eléctrico (diseñan la obra, su estructura y especificaciones técnicas)
Jefe de Obra (un ingeniero o arquitecto que dirige a pié de obra y garantiza se cumplan las especificaciones planeadas, además de planificar los pedidos de suministros, controlar los tiempos de ejecución y costos, dentro del presupuesto)
Albañiles y ayudantes; Carpinteros; Electricista; Cristalero; Aluminero; Herrero, etc.
Detrás de estos una infraestructura de suministros (Empresas detallistas de insumos para la construcción): cemento, ladrillos, azulejos, cerámica en general, cables y conectores, cabilla, aluminio, madera terminada (puertas, ventanas, etc.), vidrio, etc.
Liberar las Fuerzas Productivas dentro del Socialismo, significa permitir la creación de Empresas Cooperativas de Servicios que agrupen a diferentes especialistas, garantizándoles (vendiéndoles) los suministros y la maquinaria necesaria; permitir la existencia de especialistas independientes que se contratan ya sea a particulares, a cooperativas, etc.
Descentralizar la Construcción y Liberar las Fuerzas Productivas permitiría enfrentar el problema desde una óptica realista, permitiendo y creando las condiciones para que grandes contingentes humanos se organicen, se estructuren, colaboren e interactúen de forma orgánica, dinámica; eliminado “controles innecesarios” y el costos de las estructuras burocráticas improductivas, HACIENDO QUE LAS COSAS SUCEDAN.
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#10.- más claro que el agua
veroco|18-11-2008 16:19
Esto :
"se decidiera gubernamentalmente elevar al doble la tarifa de los distintos tipos de combustibles... "
Es fácil de explicar. El gobierno cubano subió el precio de los combustibles porque ahora tiene menos. ¿Por qué? Chávez  le regala menos. ¿Por qué? Porque con el petróleo abaratado, Chávez ha de vender más y regalar menos. Más claro ni el agua.
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#11.- cuantos a
24-11-2008 16:43
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