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Nuestra América y el Socialismo en el Siglo XXI o el “Anti Dieterich”

Siempre le agradeceremos a Dieterich su apoyo a Cuba, pero tenemos el derecho de responder cuando consideremos que algo de lo que diga respecto a nuestro país no se atiene a las realidades contundentes de un proceso histórico social cuyos orígenes, dos siglos atrás, probablemente Dieterich desconozca o conozca solo a medias.
Carlos Rodríguez Almaguer | Para Kaos en la Red | 5-9-2007 | 1147 lecturas | 9 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/nuestra-america-socialismo-siglo-xxi-anti-dieterich

Cuando el 11 de junio de 1878, Federico Engels escribía en Londres el prólogo a la primera edición del AntiDühring, apuntaba esta idea que cito íntegramente: “Desde hace tiempo, en Alemania brotan por decenas, como las setas después de la lluvia, los sistemas de cosmogonía, de filosofía de la naturaleza en general, de política, de economía, etc. El más insignificante doctor en filosofía y hasta el más oscuro estudiante no se contenta con menos de un “sistema” completo. Y tal parece como si en la ciencia quisiera también aplicarse ese postulado de la economía según el cual todo consumidor conoce al dedillo todas las mercancías que necesita para el sustento de su vida. La libertad científica consiste en escribir de todo aquello que no se ha estudiado, haciéndolo pasar como el único método rigurosamente científico. Y el señor Dühring es uno de los tipos más representativos de esa ruidosa seudociencia que por todas partes se coloca hoy en Alemania, a fuerza de codazos, en primera fila y que atruena el espacio con su estrepitoso…ruido de latón. Ruido de latón en poesía, en filosofía, en política, en economía, en historiografía; ruido de latón en la cátedra y en la tribuna; ruido de latón por todas partes; ruido de latón que se arroga una gran superioridad y profundidad de pensamiento, a diferencia del simple, trivial, vulgar ruido de latón de otros pueblos.”[1]

Obviamente ni el contexto es el mismo, ni yo soy Federico Engels (ni me pretendo comparar siquiera con ese verdadero sabio alemán (que tuvo la humildad (tan necesaria a Dieterich) de proclamar que el sabio era Carlos Marx, y él a lo sumo un hombre de talento)), ni Heinz Dieterich es el señor Dühring. Sin embargo, el empeño por aplicarle su “receta infalible” al renacer de viejos sueños libertarios en los países de lo que José Martí llamó Nuestra América, lo acerca bastante a ese antiguo (como se ve en la cita de Engels) padecimiento teutón de querer encerrarlo todo en un sistema que incluya etapas, períodos y plicas de cualquier tipo, como si el decursar de la existencia humana pudiera predecirse en un papel como si fuera el plan de estudios de la universidad.

No voy a ponerme a desbarrar de este reconocido, potenciado y controvertido pensador alemán asentado en México, que se suma a los llamados internacionales en defensa de la Revolución Cubana y al mismo tiempo pretende empinársele de agorero de sus destinos, condicionando la supervivencia del proceso cubano a la adhesión o no del mismo a su acuñado concepto de “Socialismo del Siglo XXI”, que según creo, comenzó sus afanes hegemónicos en la esfera del pensamiento de izquierda con el nada humilde nombre de “Nuevo Proyecto Histórico”.

Mucho menos cuestionaré su nivel “académico”, sin duda muy superior al mío, pero el más elemental sentido común me lleva a preguntarle al señor Dieterich lo que cualquier guajiro cubano, después de leer por sí mismo (porque no son analfabetos, como es sabido) la altanería de sus pretendidas lecciones a la dirección revolucionaria de Cuba, podría preguntarle mirándole fijamente a los ojos: a saber, ¿Cuántas revoluciones ha hecho usted, señor Dieterich? ¿Dónde están sus heridas en combate? ¿Cuánto tiempo guardó prisión por intentar guiar a un pueblo a la lucha por conquistar para todos sus ciudadanos “la mayor suma de felicidad posible”, como quería Simón Bolívar? ¿Qué tiempo ha tenido que ocultarse en la clandestinidad para escapar de las persecuciones de los asesinos de los pueblos? ¿A cuántos miles de analfabetos ha enseñado a leer, aunque sea para que lean sus tesis sobre cómo eliminar el analfabetismo de América Latina en una semana, gracias a la alquimia posmoderna de la tecnotrónica y la cibernética? ¿A cuántos hambrientos ha enseñado a pescar para quitarle el hambre de por vida, o simplemente se ha limitado a darles un pescado para quitarle el hambre de esa jornada?

  Ya no más preguntas “por ahora”, (como dijo Chávez cuando la rebelión militar que dirigió en 1992).

Siempre le agradeceremos a Dieterich su apoyo a Cuba, pero tenemos el derecho de responder cuando consideremos que algo de lo que diga respecto a nuestro país no se atiene a las realidades contundentes de un proceso histórico social cuyos orígenes, dos siglos atrás, probablemente Dieterich desconozca o conozca solo a medias.

“¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es original. Originales han de ser sus instituciones y su Gobierno. Y originales los medios de fundar unas y otro. O inventamos o erramos”, dijo el socialista Simón Rodríguez, maestro de Bolívar. “Somos un pequeño género humano”, dijo El Libertador; “Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro del llanero”, dijo Martí, que además llamó a los habitantes de estas tierras “una raza original, fiera y artística“. Para no hablar del Benemérito de las Américas, don Benito Juárez y sus definiciones sobre el socialismo. Ese pensamiento autóctono se ha mantenido pese a cuanto hayan hecho de buena o de mala fe unos y otros por desconocerlo o sustituirlo, bajo el signo del colonizado cultural o del deslumbramiento. Desde la propuesta de socialismo indoamericano del Amauta y su afirmación categórica de que el socialismo en América no podía ser calco ni copia, sino creación heroica, hasta la “temeraria” decisión de Fidel de que en medio de los derrumbes y las claudicaciones había que salvar la Patria, la Revolución y el Socialismo, cuando otros no solo desertaban de las filas de la izquierda sino que procuraban contagiar a todo el que podían con sus flojeras y sus vacilaciones.

 

Es pecado, señor Dieterich, entrar a la Historiacon el dedo levantado. Las revoluciones, como las religiones, sobreviven a la larga no tanto por la elocuencia de sus predicadores, sino por la altura moral de sus apóstoles.

Hacer es la mejor manera de decir, como enseñó José Martí.


[1]Federico Engels, AtiDühring, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1970, pp. 10 y 11.

 
 
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[8-9-2007] | 914 lecturas | 3 comentarios

Comentarios (9)

Sólo sé que no sé nada

Enrique R. Martínez Díaz|05-09-2007 17:30

En el marco de lo que cada uno piensa, sabe (ó cree que sabe) y  dice, todo ser humano tiene la posibilidad de acertar y muchas veces la casi certeza de equivocarse. Pienso que tanto Dieterich como Carlos Rodríguez lo saben. Algunos generalmente nos equivocamos mas que otros. Pienso no obstante, que si alguien honradamente da su criterio, no hace mas que tratar de poner su granito de arena.  Malo es cuando por mucho saber ó por estar en muchos lugares, llegamos a creer que lo sabemos todo (ó que como dicen nuestros guajiros, que vió a Dios por la boca de un guiro); no sé si Dieterich ha hablado como un Iluminado ó algo semejante, pero debo recordar que cada hombre vive la vida que le tocó, y elige según su experiencia. Hay muchos que pudieron haberse alzado en la Sierra, pero nunca fueron mas de 300-500 en los momentos críticos. Después tuvimos miles de milicianos, muchos de los cuales, no se alzaron antes. Recriminar a alguien por lo que no ha hecho no me parece adecuado.

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Ignorante

Piedad Samaniego|05-09-2007 18:14

Bravo, compañero Rodríguez, por haber tenido el coraje revolucionario de decir las cosas como son y denunciar al patético sociólogo Dieterich, que de marxista-leninista no tiene nada. Este estrafalario personaje se llena los bolsillos gracias a sus tesis contrarevolucionarias y pretende erigirse como el pilar teórico del supuesto nuevo socialismo.

SOCIALISMO SOLO HAY UNO y no es el del alemanejo Dieterich. Es escandaloso que se le esté aceptando y tomando en serio, cuando no pasa de ser un confuso bufón, posiblemente al servicio de la CIA y de quien sabe que otra componenda reaccionaria.

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El auténtico revolucionario que solo vomita odio ¿y el hombre nuevo????

gaston b|05-09-2007 18:33

Ese crítico acérrimo de Dieterich, quien ahora se presenta como Piedad Samaniego, en una "crítica " anterior o mejor dicho en una verborrea imparable,  no se sabia si era hombre o mujer dado que aparecio sin nombre jsutificandose porque en kaos es aceptable el anonimato, sin embargo, su estilo tan bajo de tratar de "ser crítico" es fácilmente identificable.

Lo que salta a la vista es que este personaje le tiene un odio profundo a Dieterich, posiblemente por su pequeñez "intelectual".  ¿qué motivos tendrá para odiar tanto este personaje?

Me gustaria proponerle que diga su nombre real, de donde escribe y qué ha aportado a la discusión y practica en los sucesos latinoamericanos de épocas recients.

Mi nombre es Gastón, escribo desde el Salvador, desde SAnta Marta

No soy Dieterich usando un pseudonimo como pretendio descalificarme en mi comentario anterior

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05-09-2007 19:34

"¿Cuántas revoluciones ha hecho usted, señor Dieterich? ¿Dónde están sus heridas en combate? ¿Cuánto tiempo guardó prisión por intentar guiar a un pueblo a la lucha por conquistar para todos sus ciudadanos “la mayor suma de felicidad posible”, como quería Simón Bolívar? ¿Qué tiempo ha tenido que ocultarse en la clandestinidad para escapar de las persecuciones de los asesinos de los pueblos?"

Ah, la vieja perreta de la "trayectoria", la supuesta superioridad de los "tira-tiros" sobre la gente educada y de talento. Pura matonería. O sea, los "tira-tiros" no pelean por conseguir un buen gobierno, sino por conseguir SU gobierno. Para poder hablar de economía, política y sociedad, hay que ser un "tira-tiros". Pues ya hemos visto todas las cagadas de nuestros "tira-tiros" guerrilleristas/clandestinistas/martiristas y toda esa perra mierda.

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rafa ximeno|05-09-2007 21:08

A toitos los que rekuerdo critikar a LA REVOLUCION CUBANA an acabao en la derecha .Se ve que deve SER  la tarjeta de presentacion  para la respetavilidad  en el sistema 

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06-09-2007 05:45

Carlos Rodriguez y Usted hizo alguna Revolución?
Porqué en lugar de todas estas agresiones  al alemán, no analiza Usted las tesis sustentadas por él. ¿Podría?

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Ignorante

Victor Millo|06-09-2007 15:58

Carlos es de my mal gusto todo lo que escribes y las agreciones a ese prestigioso intelectual, te hago una sola pregunta ? Porque no se publican es Cuba esas tesis y porque se rebaten sin referirlas, estoy seguro como cuabano de a pies que tendrian una aceptación popular estruendosa.

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Percepcion equivocada

Jose Rojas|11-09-2007 01:00

El señor Carlos Rodriguez ataca fundamentalmente no lo que dice el alemán Dieterich, sino a la persona en sí.
Carlos Rodriguez se equivoca en la manera que juzga los supuestos "valores morales universales" tales como "humildad".
Sabrá Carlos Rodriguez la tremenda diferencia que existe entre la percepción que tiene un alemán de la "humildad", a la que pueda tener un cubano?

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12-09-2007 07:09

Carlitos dedicate a la poesía o a los cuentos, no eres pelotero de estas ligas.

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