La última comunidad que visitó la caravana del Sendero del Jaguar por la recuperación de la memoria, fue la comunidad de Benito Juárez Chimalapa, la cual forma parte del Municipio de San Miguel Chimalapa. Desde su origen y hasta nuestros días, la comunidad de Benito Juárez ha estado marcada por la lucha y la resistencia de los comuneros en defensa del territorio. La comunidad Benito Juarez, fue fundada en tierras comunales del municipio de San Miguel Chimalapa mediante la Resolución Presidencial fechada en 1967 que reconoce esas tierras como tierras comunales del municipio de San Miguel Chimalapa, dentro del Estado de Oaxaca.
El caso de Benito Juárez es un ejemplo más de cómo el gobierno genera conflictos entre pueblos. Los comuneros de los chimalapas enfrentan un conflicto agrario que tiene más de 40 años sin resolverse, ya que el Estado de Chiapas en forma encubierta con el Gobierno Federal y el Oaxaqueño han concesionado las tierras comunales de chimalapas para la explotación. Esto se remonta muchos años atrás. Como antecedente de dicho conflicto, en 1930 se dio la concesión a la compañía maderera “Rodolfo Sánchez Monroy”, empresa de origen michoacana que se abasteció de las tierras comunales de chimalapas, para la expropiación desmedida en los bosques y selva. Esta empresa aprovechaba toda la madera de la zona y ocupaba más de 2000 hectáreas. En 1976 se decidió pelear contra la compañía maderera por tanta explotación, “muchas personas de otras lados que trabajaban en las madereras llegamos estas tierras, logrando sacar a la compañía maderera”, esta larga lucha fue iniciada por 12 pioneros zoques nativos de estas tierras y varios empleados del aserradero, que por más de año y medio vivieron en el monte sufriendo todo tipo de vejaciones y violencia, hasta que al fin el gobierno reconoció la propiedad de las tierras de los comuneros chimas y ordena la salida de la compañía maderera sin poderse llevar nada, sin embargo el gobierno negoció la maquinaria con la compañía y nunca se les pagó nada a los comuneros de chimalapas.
Ese es apenas el inicio victorioso de una larga historia de lucha y resistencia que no siempre ha visto triunfos, el territorio chimalapa en su gran parte es cubierto por bosques y selvas vírgenes que conforma una de las reservas biológicas más importantes del mundo, la cual ha sido objeto de ambición y codicia por los adinerados y los gobiernos. Lo mismo ganaderos de los municipios colindantes, terratenientes, políticos –como el hermano del exgobernador de Chiapas Absalon Castellanos- invasores chiapanecos alentados por el gobierno de Chiapas, o dependencias gubernamentales de conservación de la naturaleza como PROFEPA y SEMARNAT e organismos internacionales como el Banco Mundial, constantemente han invadido y explotado indiscriminadamente la riqueza de los chimalapas y han tratado de arrebatarles el control y el cuidado de su territorio.
Así, miles de hectáreas de tierras comunales de la reserva oriente de los chimalapas, se encuentran invadidas principalmente por terratenientes y ejidatarios amparados por el gobierno del estado de Chiapas a través del municipio de Cintalapa de Figueroa. Apoyados por el gobierno chiapaneco con programas de asistencialistas, la comunidad Díaz Ordaz se adscribe al estado de Chiapas, aún estando asentada en terrenos comunales de Benito Juárez Chimalapas, Oaxaca. Esto ha generado un conflicto agrario con la comunidad de Diaz Ordaz, ya que no acepta la propiedad comunal de los chimas, y dicho conflicto se ha dado con la indiferencia y complicidad de los gobiernos federal de los estados de Oaxaca y Chiapas. La complicidad entre los gobiernos de ambos estados, puede explicarse porque prefieren que este territorio que legal y legítimamente pertenece al estado de Oaxaca y a los bienes comunales de san Miguel Chimalapa, esté en posesión de colonos chiapanecos bajo el régimen de pequeña propiedad privada y de propiedad ejidal (gracias a las reformas aplicadas al articulo 27 constitucional que sentó las bases para la venta y la acumulación de la tierra en muy pocas manos), condición indispensable para echar adelante cualquier proyecto de explotación y despojo.
Aun cuando los chimas han propuesto a los campesinos chiapanecos que habitan los territorios invadidos, que permanezcan en las tierras pero integrándose a la autoridad de los bienes comunales de San Miguel Chimalapa, los gobiernos federal y de los estados de Oaxaca y Chiapas han evitado este proceso de integración que significaría el fin del conflicto. Los comuneros chimas tienen el respeto por la naturaleza y han logrado una convivencia equilibrada y respetuosa con la selva, pero temen que con la mentalidad de los ejidatarios y pequeños propietarios chiapanecos que hoy ocupan los territorios comunales de Oaxaca subsidiados con el gobierno de Chiapas, crezca la lógica de la explotación indiscriminada del bosque y la selva por medio de la tala excesiva del bosque, la agricultura convencional con uso excesivo de agroquímicos y la ganadería extensiva.
Como una forma de reciprocidad a las enseñanzas que han compartido con nosotros respecto a sus experiencias de lucha en defensa del territorio, hermanamos nuestro camino con los comuneros de Benito Juárez, que nos permitieron hacer un intercambio de saberes para lograr un mayor acercamiento a la realidad del día a día de l@s niñ@as, jóvenes, mujeres y hombres del poblado.
Así la caravana y la comunidad chima, compartimos talleres, pláticas, recorridos y caminatas y pudimos conocer un poquito de la vida comunitaria en los chimalapas.
Los talleres que se impartieron fueron:
Baño Seco Se concluyó un baño seco que algunos comuneros construían y se intercambiaron diversas técnicas y estilos diferentes para la instalación del baño entre comuneros e integrantes de la caravana.
Taller de pintura para niñ@s Este taller tuvo una participación de la mayor parte de los niños de la comunidad los cuales vivamente plasmaron su forma de vida y el medio ambiente que los rodea a través de la pintura, caracterizando a través de los diferentes colores y anécdotas pintorescas cada uno de los dibujos.
Reciclado de latas de aluminio En este taller participaron jóvenes y niños quienes realizaron diferentes figuras por medio de la reutilización de latas. De lo que antes fueran latas surgieron flores y dibujos bajo la técnica del repujado, en el intercambio a lo largo del taller salieron algunos diseños distintos que se sumaron a los ejemplos que se habían mostrado.
Mural Pintura que la caravana dejo a la escuela primaria bilingüe de Benito Juárez Chimalapas.
Serigrafía Se socializó la técnica de serigrafía a los jóvenes y algunos señores de la comunidad. Como resultado del taller se imprimieron playeras de un dibujo alusivo a la caravana del sendero jaguar por la recuperación de la memoria.
Quesillo Este taller se compartió con las mujeres de la comunidad. El taller llevo un proceso largo.
Platica sobre PROCEDE Dentro de esta platica asistieron comuneros, jóvenes, mujeres y niñ@s En esta platica se proyecto un video sobre PROCEDE y se compartió de manera textual y no interpretativa lo que propone el PROCEDE. Posteriormente se intercambiaron opiniones, dudas y experiencias al respcto.
Elaboraciòn de Pan: Este taller se dio el ultimo dìa de la estancia. Se compartio con las señoras de la comunidad una forma distinta de hacer el pan con materiales ecònomicos.
Bicimaquinas: En esta propuesta un colectivo del encuentro construyò una tecnologìa apropiada llamada bici-desgranadora de maìz con una adaptaciòn de molino. Con el apoyo del encuentro de jovenes se compraron los materiales y se instalò un taller de uso y mantenimiento con la comunidad. Al finalizar el taller se les entrego la bici-desgranadora determinando en asamblea su uso colectivo para el beneficio de todos los comuner@s.
En esta comunidad la reciprocidad y el intercambio fueron muy ricos, fueron 5 intensos días de trabajo compartido entre la comunidad y la caravana, entre platicas, talleres, videos, recorridos, asambleas y la festividad del día de las madres, incluida la madre tierra. Así, en Benito Juárez Chimalapas concluyó este primer recorrido de la caravana, llegando a acuerdos de cómo dar seguimiento a los trabajos iniciados con esta comunidad que defiende y lucha por su territorio comunal y por el respeto que permita establecer la armonía entre la naturaleza y la vida humana.
“Una defensa es sagrada, por lo que es una justicia nuestra tierra, somos dueños de la tierra comunal, si la respetamos como tal”




