¿Tiene que agradecer el ajusticiado a su juez y verdugo que no haga de su ajusticiamiento una carnicería? Si es así, pase que a Fraga le agradezcamos haber hecho una Transición apañada. Pero si cogemos otro ocular, otra lente para ver retrospectivamente aquella realidad del tránsito de la dictadura a la democracia, la cosa cambia de punta a cabo. Fraga, el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona, ex ministro franquista de Información y Turismo de Franco, y luego de Interior, aquél que dijo desafiante "¡la calle es mía!", es el artífice de una Transición a su medida y a la medida del Franco moribundo que le nombra su albacea testamentario político. Y así, Fraga prepara la Constitución a la que no tienen más que adherirse los restantes "padres de la patria", difunde el bulo del peligro que representaría un ejército -franquista- disconforme con el desarrollo de los acontecimientos si no se cumple lo que ha dejado preparado el dictador, y satisface plenamente la voluntad del Franco que años antes había promulgado la Ley de Sucesión para empotrar como rey al señorito que había estado preparando para serlo desde que yo me incorporaba al mismo tiempo que él en la Universidad de Madrid...
  ¿Esto es lo que ha de agradecer este país a Fraga; que no entrásemos entonces en una grave desestabilización o que un militar en su nombre propio o en el de Fraga, diese un golpe de Estado? Si lo miramos así, Fraga sería el Benefactor Máximo de la España transicional y democrática. Pero como lo hubiera sido mi longevísimo padre de mí, o el tuyo, querido lector de ti, reteniendo para tu bien o el mío la patria potestad durante toda nuestra vida...
  El hecho es que, como el otro día recordaba yo, todo el dinero que circula desde que se hizo la Transición es de los vencedores en la guerra civil que luego se posicionaron en los puestos claves financieros, políticos e institucionales de la Administración y coparon la riqueza. El hecho es que luego, introducida la monarquía borbónica por la puerta de atrás mediante un referéndum que, por temor a la involución militar, nadie en su sano juicio podía dejar de aprobar, tuvimos y tenemos al Borbón elegido por Franco. El caso es que luego, el partido AP, Alianza Popular, del que derivó como variante la UCD, y el PP actual, estuvo fundado por Fraga Iribarne y otros seis ministros de Franco: Silva, Fernández de la Mora, Martínez Esteruelas, López Rodó y Licinio de la Fuente. Total, siete ex ministros de Franco fueron los que en la reforma del Estado que se urdió en 1978  eran los únicos que tenían acceso a las claves del poder judicial, el policial, el empresarial, el financiero y el militar: los fundamentos de todo Estado.
  Total, que la Transición no ha sido más que el resultado de la muda de la serpiente: el capital del capitalismo sigue en las mismas manos, y los vencidos han tenido que hacer una labor ímproba, y no muy exitosa hasta ahora, porque es más difícil despojar a otro de su dinero (si no es con violencia) que de su fe religiosa o de su ideología, las ideas autoritarias, las ideas y los comportamientos de los déspotas en todas las superestructuras del país, siguen ahí intactos.
  Todo ello hace imposible que en España se haya dado una definitiva refundación política y una convincente redistribución de la riqueza. Y ahí tenemos al camaleónico Fraga haciendo de muro de contención. Ahí le tenemos empecinado en el otro papel, el de albacea testamentario de su Caudillo, cumpliendo la voluntad del Franco que sigue defendiendo sin que nadie le parta la cara por sus tretas y su ambición; tretas y ambición que han hecho de cortafuegos de un tránsito en el que fue imposible que estuviera presente y de verdad, ni de lejos, la voluntad popular.
  A qué seguir argumentando, contra el franquismo, el feudalismo y el caciquismo; a qué seguir desproticando contra los feudales, contra los canallas fascistas que se vienen extendiendo hasta hoy, y contra el Fraga que, con la complicidad de muchos, ha sabido resistir el paso del tiempo introduciéndose en los vericuetos del tiempo hasta morir como el principal valedor del mismísimo Franco al que no sólo se niega a condenar, sino que lo ensalza como quien hace apología del terrorismo y por eso tantos están encarcelados...
  Fraga es el culpable de todo lo pésimo que ha llegado de la mano de la transición y de una democracia inverosímil donde siguen reinando, además del Borbón, los capitales que se amasaron durante la dictadura y se multiplicaron en la Transición hasta secuestrar a este país financiera, política y mediáticamente. De la misma manera que hasta que no mueren nuestros padres no alcanzamos la madurez yo diría ontológica, hasta que no desaparezca de la gran Comedia Humana el gran farsante Fraga, España seguirá siendo un desastre, política y socialmente hablando, para muchos. Entre otros para ese 20 por ciento de españoles en el umbral de la pobreza...
  Termino como empiezo: ¿qué hay que agradecer a Fraga? Pues que tengamos a una sanguijuela coronada, que sigan funcionando, subterráneos, los Principios del Movimiento y del falangismo, y que los deudos de los fusilados después de la guerra civil se vean dramáticamente impedidos de enterrar a sus muertos porque a los herederos de los vencedores sólo les falta sacar de nuevo del cinto sus pistolas para impedirlo... De momento los arzobispos no facilitan  al juez sus archivos eclesiales al efecto.







#1
18-10-2008 15:11
Buen escrito muy bueno.
Lo toca de pasada,   pero el tema de las fortuna hechas a traves del golpe militar y los años de franquismo es algo pendiente que yo llamaria "la fortuna historica".
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#2
Jaime Richart|18-10-2008 15:44
También muy bueno eso de "la fortuna histórica", un  asunto que vale la pena ampliar  porque afecta decisivamente a la estructura  social al completo que a su vez infunde la política. Quizá otro día entre a saco en él.
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#6
hoja roja|18-10-2008 20:23
Toda la transición fué una estafa y una gran mentira urdida por los fascistas y el gran capital para someter a la clase Obrera en una democracia hecha a su medida para mantener sus privilegios y que los militares tuvieran la jefatura del Estado, como así ocurre 
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#7.- agradecer a fraga
Miguel|18-10-2008 20:48
Lo único que se puede agradecer a Fraga es que todavía viva, porque de ese modo alomejor lo enjuicia el juez jarzón, por criminal y fascista.
No lo creo porque el juez estrella-do, ya demostró en el caso Pinochet lo fantasma que es.
Así que retrocedo en mis pensamientos y rectifico, a Fraga no hay nada que agradecer, bueno, si, si se muere, se lo agradecería.
Salud!
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#12
24-10-2008 12:28
remover a los muertos, por razones humanitarias y altruistas, de acuerdo, a ser posible voluntariamente y sin presupuestos que al final se llevarán ellos ................LO IMPORTANTE, ES ESTABLECER RESPONSABLES Y RESPONSABILIDADES. Pidiendo certificados de defunción de franco y otros 33 ya fallecidos, solo se hace el ridiculo y la demagogia.............Quienes están en los poderes del estado actual, lo están por decreto franquista de 1969, todo lo demás para ellos fué coser y cantar y establecerse.........................¿Donde están los responsables vivos?: 1) Quien era qué el 27 de septiembre de 1975?. 2) ¿Quienes fueron los funcionarios del estado franquista, en los Ministerios, en Gobernación, en Gobiernos Civiles, en comisarías y cuartelillos, etc etc etc?: Muchos de ellos vivos y "ejerciendo"...........·3) Loscrímenes y torturas y torturadores durante la "transición": Gal incluído..............
ESTE ES EL ÚNICO TEMA SERIO, lo demás son "apariencias" y victimismos interesados muchas veces........
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