¡NO AL FASCISMO EN BOLIVIA!
Bolivia, su pueblo y el Gobierno legítimo de Evo Morales afrontan hoy día la arremetida desestabilizadora y separatista de la oligarquía terrateniente, de los grandes grupos de poder económicos y financieros, de las transnacionales interesadas en controlar los recursos naturales del país hermano, del OPUS DEI encabezado por el Cardenal Julio Terrazas, de los escuadrones nazi fascistas de la Unión Juvenil organizados por el empresario latifundista croata Brando Marinkovic, presidente del llamado Comité Pro Santa Cruz y por supuesto del accionar conspirativo del embajador yanqui Philip Golberg, experto en “balcanización” y en legitimizar los procesos separatistas en Bosnia y Kosovo donde trabajó.
Los impulsores del llamado “referendo autonómico” jamás aceptaron el diálogo ofrecido por el Gobierno de Evo Morales, insistieron en sus propuestas separatistas que ataca frontalmente la institucionalidad, la Constitución y la unidad del Estado boliviano.
El referendo fue rechazado por más del 40% de abstención del pueblo cruceño, este proyecto no tendrá viabilidad, ninguna capacidad operativa y legal en el ámbito nacional menos en el internacional. Diversos organismos como la OEA, el CAN, la onU, la Unión Europea así como los países limítrofes con Bolivia han expresado su rechazo a dicho engendro, absteniéndose de enviar sus observadores.
Según la legislación boliviana el Parlamento debe dictar una ley previa convocando al referendo, no lo ha hecho, lo ha rechazado; la Corte Nacional Electoral Nacional tampoco lo avaló; las FFAA y Policiales no asistieron ni brindaron su concurso a dicha farsa, es más, detectaron y confiscaron miles de papeletas llenadas, marcadas previamente con el sí.
Queda claro no sólo la ilegalidad y la imposibilidad de llevar a la práctica el acuerdo secionista, sino la evidencia que dicho acto conlleva la estrategia del derrocamiento del Gobierno de Evo Morales y la represión fascista más sangrienta contra el pueblo boliviano y sus organizaciones con el afán de cancelar las transformaciones sociales emprendidas, de devolver y preservar los intereses terratenientes, del gran capital y las transnacionales.
A pesar de todas estas maniobras, el Gobierno de Evo Morales, evidenciando una elevada autoridad moral y política ha invitado al diálogo, dicho gesto ha sido rechazado groseramente incidiendo en un lenguaje racistapropios de la ideología fascista, la que no sólo utiliza la fuerza bruta para imponerse sino que levanta expectativas, ilusiones y promesas que nunca cumplirá.
El Partido Comunista Peruano expresa su más enérgica condena a esta conspiración reaccionaria y antipatriótica; levanta los más amplios principios de solidaridad internacional con el Gobierno de Evo Morales, con el pueblo y los trabajadores bolivianos, con el hermano Partido Comunista de Bolivia, con todos los sectores democráticos y del progreso social que aspiran una Bolivia soberana, dueña de su destino en beneficio de sus ciudadanos.
Reclama al Gobierno Peruano expresar en forma más contundente su rechazo a las maniobras de la reacción boliviana e internacional, omitiendo las voces que desde su seno impulsan una política de complicidad con los conspiradores.
Lima, 6 de mayo del 2008.
p. La Comisión Política
Roberto de la Cruz
Secretario General del PCP
HuamánJuan José Gorriti
Secretario de Relaciones Internacionales