Se pretende refritar sus artículos de extrema juventud como corresponsal en L´Unione Sarda , sus ejercicios del último año del Liceo presentados ante la Cámara del Trabajo de Cagliari y sus tempranas conversaciones con Palmiro Togliatti. Luego vendrán sus magníficos artículos en Il Grido del Popolo , sus intervenciones en la página turinesa del Avanti! , que era el órgano oficial del Partido Socialista Italiano; hasta su iniciativa inaugural (debut y despedida) como redactor de la Federación Juvenil Socialista con un excelente artículo titulado La Cittá Futura . Después, su etapa adulta con la fundación de L´Ordine Nuovo . Sus artículos en la Correspondance Internationale. El periódico milanés L´Unitá ; la elaboración de las tesis para el III Congreso del Partito Comunista d´Italia y las innumerables cartas en la que Antonio es el vocero de la Internacional Comunista en la sección itálica.
Su trágica detención por las autoridades fascistas en noviembre de 1926 lo retendría en encierro y, recién en su tercer año de detención es autorizado a escribir cartas desde su celda. Mantuvo proficua correspondencia con su esposa, Julia y su cuñada Tatiana Schucht. Luego Nino se propondrá un sistemático y resumido plan de estudios mientras dure su encierro.
En 1932 Gramsci comienza a escribir en pequeños cuadernos las que serían sus interpretadísimas Lettere dal Carcere ; entre ellas se destacan las notas sobre los intelectuales italianos. Hasta que en junio de 1935 se produzca la discutida y sospechosa interrupción de los Cuadernos de Gramsci. El 27 de abril de 1937, presuntamente envenenado, perversa y despaciosamente, por el médico fascista de la cárcel muere Antonio Gramsci.
Lamentablemente Gramsci no tuvo la fortuna de poder publicar en uno, dos o diez opúsculos sus magníficas ideas que, seguramente, hubieran conformado un cuerpo teórico aún insuperable. Marx tuvo su Manifiesto Comunista ; Lenin: Imperialismo Etapa Superior del Capitalismo ; Rosa Luxemburgo con su La acumulación de capital . (Una contribución a la explicación económica del imperialismo). O Trotsky contribuyendo con La revolución Permanente . Sin hablar de los posteriores teóricos del marxismo que luchaban diletantemente sobre el punto y la coma en la interpretación del joven o maduro Marx: me refiero a Althusser o Luckács.
Y aquí la grandeza de Gramsci, con su humildad entendió como nadie que al mundo no había que interpretarlo , y menos de una manera tan incomprensible para el pueblo llano, verdadero efector de las revoluciones históricas, sino que a la vida, al mundo, a la humanidad había que transformarla . Tal vez por eso el menos conocido de todos sea el pequeño e inexpresivo “Nino”. Había que silenciarlo con la grandilocuencia de los intelectualosos universitarios y no utilizar su simple lógica dialéctica al alcance del verdadero pueblo sufriente.
Volvemos a expresar nuestra lamentación de las condiciones en que debió producir sus textos el más grande intelectual que dio Europa. En forma fragmentaria, vomitando sangre, negándose a recibir un indulto infamante por parte del fascismo. Él sintió que no debía ser perdonado por nada… dignidad última que no observaba el entorno político de entonces.
Eso es el gran sardo, nacido en Cagliari, un revolucionario que piensa, más que nada, en la ruptura con la estructuración deformante del pensamiento culturalmente consagrado por las hegemónicas clases dominantes de la sociedad capitalista. Y esa ruptura, según la formulación de una dialéctica simple, está en la misma naturaleza de las cosas, no en un cientificismo insuflado por los que mandan, sobre todo cuando se presentan bajo la forma de “progresistas”.
Por eso es que podemos decir, que a pesar de su formación universitaria, Gramsci no es simplemente un crítico literario, ni siquiera un crítico de la cultura o un filósofo o nada más que un político. Para él es comprensible únicamente el abordaje de la multiplicidad temática a través de la práctica (uno de los pocos que comprendería cabalmente este principio filosófico sería un chino llamado Mao). La práctica es la integradora de todos los planos del pensamiento y de todas las diversidades de la conducta.
La vida de Gramsci, a pesar del dramatismo que podríamos imponerle a su conflictuada existencia, es un permanente hacer.
De aquí en más deberíamos comprender la duplicidad y la equívoca interpretación que nos ofrece la versión “liberal” de la historia . No se puede separar lo privado de lo público: La vida privada de Antonio es tan transparente como su pensamiento al servicio del internacionalismo proletario.
La introversión de Gramsci se volverá extravertida en el género de la literatura política, donde se manifiesta el filósofo, el periodista, el historiador, el crítico de la cultura y el político consumado.
Será más fácil seguir metódicamente al pensamiento gramsciano si lo analizamos a la luz de su posible división tripartita:
a) Los textos producidos en su juventud;
b) los Cuadernos de la Cárcel y
c) su correspondencia con personalidades y familiares.
De todo ello nos ocuparemos en próximas entregas, simplemente adelantamos un párrafo de “Nino” Gramsci cuando tenía 19 años:
“Es de verdad admirable la lucha que lleva la humanidad desde tiempos inmemoriales, lucha incesante en la que se esfuerza por arrancar y desgarrar todas las ataduras que intenta imponerle el ansia de dominio de uno solo, de una clase o también de un pueblo entero. Es esta una epopeya que ha tenido innumerables héroes y ha sido escrita por los historiadores de todo el mundo. El hombre, que al llegar un cierto momento se siente libre, con conciencia de su propia responsabilidad y de su propio valor, no quiere que ningún otro le imponga su voluntad y pretenda controlar sus acciones y su pensamiento. Porque parece que sea un cruel destino de los humanos este instinto que los domina de querer devorarse los unos a los otros, en vez de hacer que converjan las fuerzas unidas de todos para luchar contra la naturaleza y hacerla cada vez más útil para las necesidades de los hombres. Y en vez de eso, cuando un pueblo se siente fuerte y aguerrido, piensa en seguida en agredir a sus vecinos, rechazarlos y oprimirlos. Porque está claro que todo vencedor quiere destruir al vencido. Pero el hombre, que por naturaleza es hipócrita y fingido, no dice ‘quiero conquistar para destruir', sino ‘quiero conquistar para civilizar'. Y todos los demás, que le envidian y esperan su turno de hacer lo mismo, fingen creerlo y le alaban”.(1) Cabal descripción del imperialismo.
LQSomos. Daniel Alberto Chiarenza. Abril de 2007
(1) Citado en el artículo: OPRIMIDOS Y OPRESORES, en: 2000 PAGINE DI Gramsci, a cura de G. Ferrara e N: Gallo, vols. I-II, Milano 1964
70 Años después: Gramsci, La Llama que no cesa
http://www.loquesomos.org/lacalle/losotrosyyo/Gramsci/Gramsci.htm













