Movilizaciones en la enseñanza pública de Madrid. ¿Por qué dos días de huelga?
Miércoles 14 de mayo de 2008
Hace ya muchos años que el colectivo de docentes siente que la impotencia y la indiferencia dominan el sector. Contra el desánimo de algunos compañeros/as la huelga del 7 ha venido a demostrar que sí somos capaces de hacernos oír. Es necesario un segundo día de huelga para demostrar a la administración y sobre todo a nosotros mismos que sí nos movilizamos cuando las cosas están suficientemente mal.
Otro problema clásico del sector es que a menudo la administración lleva a cabo sus maniobras más perniciosas cuando se acerca el final de curso, contando con que las posibles respuestas y protestas queden desactivadas con el periodo vacacional. Estas dos jornadas de lucha deben ser concebidas como el preludio necesario para un OTOÑO CALIENTE. Que las vacaciones no nos aletarguen la memoria.
También ha habido cierta controversia acerca de los posibles desacuerdos entre sindicatos y las verdaderas razones de esta lucha. No cabe duda de que la acción unitaria del sector sólo puede beneficiar a la causa por la que luchamos, pero para que sea posible es imprescindible dejar bien claras previamente las condiciones bajo las que accederíamos a desmovilizarnos.
Durante los últimos años, y especialmente los últimos meses, la actitud despectiva de la administración de la CAM hacia los trabajadores/as ha sido tan notoria que cabe la posibilidad de que algunos (como efectivamente ha sucedido con ciertos compañeros) caigan en la tentación desconvocar cualquier acción cuando se nos concedan algunas migajas, que además no tenían más remedio que admitir por ley. Desde luego el Sindicato de Enseñanza de CGT no está dispuesta a caer en semejante miseria.
Las reclamaciones laborales que ya son antiguas, y las nuevas reivindicaciones que venimos exigiendo son justas e inaplazables, y es necesario decirlo alto y claro. Sin embargo lo que colma el vaso, lo que sacude las conciencias y lo que realmente nos impide quedarnos de brazos cruzados es la deliberada, planificada y sibilina degradación del sistema público de enseñanza. Hay que decirlo con todas las letras por si luego viene alguien a decirnos que se ha firmado un acuerdo que nos concede, como un favor especial, 30 euros más al mes o cualquier caridad semejante. ¡Sabemos lo que reclamamos!
  Revocación de las privatizaciones. Que se mantenga la propiedad y la gestión pública de los centros docentes. Que se acabe completamente con la creación de nuevos centros que ya nacen concertados.
  Que se dote de medios suficientes a la escuela pública para que podamos dar un servicio de verdadera calidad. No a estas ratios, al racaneo con el personal docente, con los recursos económicos, etc.
  Que los centros concertados tengan, como mínimo, la obligación innegociable de matricular con las mismas condiciones que los públicos. Lo contrario condena a la pública a una situación residual.
  Que la educación infantil razonada pedagógicamente es imprescindible para el desarrollo personal e intelectual de las personas. No a las guarderías. No a este currículo. No a las privatizaciones.
  Que se revisen y corrijan los anteriores acuerdos educativos y se expliquen nítidamente sus consecuencias negativas en la enseñanza pública madrileña.
  Que la religión debe salir completamente de la escuela pública y de la sostenida con fondos públicos.
  Y por supuesto, que se atiendan completamente las exigencias laborales referentes al poder adquisitivo devaluado año tras año, a los derechos aprobados por ley y que se están escamoteando a los trabajadores/as y las reclamaciones referentes a las condiciones de trabajo.
Cuando se atiendan todas estas reivindicaciones estaremos encantados de firmar un acuerdo y volver al puesto de trabajo a seguir dando lo mejor de nosotros/as mismos/as. Hasta ese momento HUELGA.