Comuneras y comuneros:
Las vecinas y vecinos de Móstoles, estamos viviendo estos días una auténtica orgía del nacionalismo español, que incluye exaltación armada, vítores a "la independencia" y todo tipo de cantos épicos a una insurrección, supuestamente, popular. Aprovechando la tontería, la versión más carca y reaccionaria de esa cosa que algunos llaman España, monta por todo lo alto, y a cargo de los dineros públicos, un teatro propio de quienes conservan espíritu colonialista e imperial.
Han repartido banderas rojigualdas de tela casa a casa y puerta a puerta, han colgado farola por farola banderas monárquicas ignífugas, de tela y brillo, cosidas por ambos lados, acompañadas de otro banderín con el escudo y bandera de Móstoles (elegida por ellos hace 3 años) y el lema Móstoles: Pasión por la libertad.  Mientras tanto, una ordenanza municipal prohíbe que los movimientos sociales podamos repartir octavillas, colgar una pancarta o poner una mesa informativa.
Todo su circo, además, pagado con nuestro dinero.
Un bando de aspecto medieval, firmado por el ultraderechista alcalde Esteban Parro, convoca a los vecinos y vecinas a rendir vasallaje y pleitesía al heredero de Franco y señora el próximo viernes.
Frente a todo esto, en primer lugar, un poco de historia:
Móstoles es un municipio obrero que siempre ha sido de izquierdas y que ha protagonizado movilizaciones populares de gran calado. En los años ochenta, miles y miles de vecinas y vecinos tomaron las calles para exigir un hospital para toda la Comarca Suroeste, pues desde Villamanta hasta Móstoles, había que acudir al hospital Doce de Octubre. La muerte de un muchacho en ambulancia a medio camino fue el desencadenante. Las Guardia Civil tuvo que cerrar la entrada al pueblo durante una semana al no poder controlar las movilizaciones.
Todas las tradiciones políticas revolucionarias han tenido una fuerte presencia en nuestro municipio, desde el PCPE, que llegó a tener doscientos militantes en 1984, hasta la CNT, pasando por LCR, Alternativa Revolucionaria...etc, etc.
Posteriormente, en Móstoles nació el colectivo antifascista más antiguo de Madrid, el Móstoles Antifascista, una asamblea que agrupaba a más de 50 jóvenes y que protagonizó la ocupación del CSOA La Casika, hace ya diez años. También durante varios años la Asamblea Castellana de Móstoles fue un factor fundamental de movilización y protesta.
Móstoles estuvo gobernado desde 1979 hasta 2003 por gobiernos de coalición PSOE-IU.
La Corrupción indisimulable de ambos dos, borrachos de poder, especulando y levantando rotondas hasta seis veces en un mismo año, construcciones que multiplicaban su presupuesto inicial por siete y un largo etcétera....hizo que en 2003 el PP sacase la primera mayoría absoluta de su historia en nuestro pueblo. Los principales culpables de dicha situación son, en primer lugar, estos dos partidos.
Y de aquellas pajas estos lodos. Hoy, pretenden convertir a Móstoles en la joya de la corona del nacionalismo español patriotero y fachón.
Pero aún hay esperanza y como muestra, alrededor de cien vecinas y vecinos nos concentramos en la plaza del pradillo, ayer 28 de abril, para expresar a voz en grito nuestra repulsa a la visita real y a la existencia misma de la monarquía en pleno siglo XXI.
Hubo gentes de todos las edades, jóvenes y mayores, chicas y chicos, curritos y estudiantes. Los vecinos y vecinas se paraban, escucharon nuestro comunicado y alguno se unió y compartió el rato con nosotros.
Volvimos a alzar la voz para rechazar el militarismo español, su exaltación de las armas (las suyas si molan, claro), su corona y su machaconería patriotera que huele a caca que apesta.
Móstoles vuelve. Que tomen buena nota.
Salud comuner@s!!!!!