La estatua al soldado que flanquea (junto a un escudo preconstitucional con el lema "una grande, libre") la entrada al panteón fascista del cementerio de Sant Andreu del Palomar ha sido decapitada, en un acto reivindicado por la Coordinadora d'Assamblees de Joves de l'Esquerra Independentista. La cabeza apareció este miércoles por la mañana a los pies de la estatua y miembros del Ejército Español, institución titular del monumento fúnebre, procedieron a llevarse el busto, según ha confirmado Cementiris de Barcelona.
Las personas que asaltaron el panteón durante la noche del martes al miércoles también realizaron pintadas con mensajes contra la simbología franquista sobre los grandes mármoles del interior del panteón grabados con el águila, el yugo y las flechas. Las tumbas de los soldados situadas bajo esos mármoles no sufrieron ningún daño.
El panteón había sido objeto de numerosos actos vandálicos similares a lo largo de su historia y ya había perdido la cabeza otra vez, hace ahora dos años. Entonces el Ministerio de Defensa decidió recolocar el busto sobre la figura y ahora procederá del mismo modo, según fuentes del cementerio, que resaltan que éste es el único espacio de todos los cementerios de Barcelona que cuenta con un espacio separado dedicado a los soldados del ejército de Franco.
La cabeza de la estatua ha sido cortada "por el mismo sitio" que la vez anterior, lo que probablemente facilitó la labor de los asaltantes, de identidad desconocida. El cementerio informó el miércoles al propietario del panteón, en este caso el Ministerio de Defensa, para que se haga cargo de la situación. El ejército fue ese mismo día a recoger el busto y se lo llevó, al parecer para su reparación y posterior restitución. Los Mossos d'Esquadra ya están investigando lo sucedido.
A principios de mes, el Distrito de Nou Barris rechazó en su pleno la retirada de la simbología fascista del cementerio de Sant Andreu, propuesta por ERC y a favor de la cual también votó CiU. PP e ICV se abstuvieron, mientras que el grupo socialista votó en contra, asegurando que, pese a ser contrario a la simbología franquista, una medida de este tipo debería realizarse una vez finalizado el catálogo de vestigios del franquismo que está elaborando el Ajuntament.
El Monumento al Soldado, de un estilo típicamente imperial franquista, se levantó en los años 40 para alojar a los miembros de la seguridad del Estado cuyas familias no podían pagar su sepultura. El espacio está situado en uno de los extremos del cementerio y está delimitado por cipreses. Para acceder en su interior hay que pasar entre el soldado y la pieza de mármol grabada con el escudo preconstitucional. Al fondo, preside el recinto una gran cruz situada sobre un altar. A lado y lado, dos grandes láminas de mármol también decoradas con simbología falangista cubren los espacios bajo los que se resguardan los nichos.
Este jueves al mediodía, las pintadas sobre los mármoles y sobre otra placa dedicada "a los soldados caídos por la patria" eran todavía visibles y la estatua del soldado seguía descabezada.