Madrid: el movimiento estudiantil asambleario y combativo se fortalece
  Tras las importantes movilizaciones del 6 de marzo contra la LOU y Bolonia en las que Barcelona y Sevilla estuvieron a la cabeza de las protestas, ahora le toca a Madrid sacar a la luz la insatisfacción estudiantil ante las desastrosas consecuencias de la política educativa del gobierno.
8 de mayo: la lucha contra Bolonia y la LOU saldrá a la calle en Madrid
Tras años de una resistencia sorda, está surgiendo una nueva y combativa generación de activistas. A los varios miles de jóvenes que salieron a la calle el 6 de marzo, se suma ahora la huelga y manifestación del 8 de mayo en Madrid, convocada desde la Asamblea de Estudiantes contra Bolonia (espacio de coordinación de varias facultades de distintas universidades de Madrid). Para ir caldeando el ambiente, más de 150 estudiantes de filosofía de la Complutense se encerraron en su facultad durante una semana, consiguiendo una importante repercusión en los medios de comunicación y forzando al mismísimo rector de la UCM a acudir a una conferencia, organizada por la asamblea surgida del encierro, para dar explicaciones (a la que asistieron 800 personas).
En el campus de Somosaguas de la Complutense (facultades de Económicas, Psicología, CCPP y Sociología, además de Trabajo Social) se ha organizado una semana de lucha que culminará con una asamblea general y una acampada. También desde la Asamblea estudiantil de la Facultad de Políticas, Sociología y Trabajo Social se presentó una lista a las elecciones de la Junta de la Facultad bajo el lema “ni LOU ni Bolonia”, con el propósito de paralizar las votaciones de los nuevos planes de estudio. Nueve miembros de la lista resultaron elegidos y su compromiso es ponerse al servicio de la movilización estudiantil. El sector estudiantil precarizado de la UCM que cuenta con becas-colaboración también están en pie de lucha: cansados de sustituir a funcionarios cobrando tres veces menos y trabajando sin ser considerados trabajadores (sin cotizar a la Seguridad Social, sin derechos laborales ni sindicales…), decidieron pasar a la acción. Su situación es un ejemplo del modelo de servicios prestados en las universidades que impone el Proceso de Bolonia, basado en institucionalizar todas las formas de precariedad y contratos atípicos tanto en la administración como en la enseñanza universitarias.
La competitividad como meta de Bolonia: las empresas controlan las universidades… ¡de la mano de ZP!
El nuevo gobierno de ZP pretende seguir avanzando en su objetivo de preparar las condiciones para que en el 2010 se pueda implantar plenamente el neoliberal, elitista y privatizador Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) en el sistema educativo español. Para ello ha trasladado la secretaría de Estado de Universidades a un nuevo ministerio, el Ministerio de Ciencia e Innovación, y ha nombrado ministra al frente del mismo nada más y nada menos que a la fundadora de la empresa de biotecnología Genetrix, ¡¡¡miembro de Bankinter y de la junta directiva de la CEOE!!! Más claro, el agua.
Así quieren la patronal, el gobierno y la UE que sea la mal llamada “sociedad del conocimiento”. Preenden la mercantilización absoluta de un derecho social básico, convertido por la Organización Mundial de Comercio en “servicio”. Contra la privatización de la universidad, sólo un potente movimiento de profesores, trabajadores universitarios y estudiantes puede plantear una alternativa capaz de defender una Universidad pública, gratuita, autónoma, libre y crítica. Las movilizaciones del 8 de mayo deben ser un paso más en la acumulación de fuerzas para lograr ese objetivo.