¿De dónde surge esa necesidad? ¿las satisface el amor divino?.
      Seamos creyentes, agnósticos, ateos, hagámonos el siguiente planteamiento: Exista o no Dios -judeocristiano- ¿qué nos enseñan sobre el amor los relatos bíblicos?. ¿Es la relación entre Dios y los hombres, Dios Padre y Dios Hijo, una prueba de amor?. El amor que supuestamente nos profesa ¿se puede considerar un amor verdadero, cuando menos inspirador para los humanos?. La creencia en ese amor ¿cómo nos condiciona? ¿cuáles son las raíces y la evolución de esa creencia?.
      ¿Cuál es el verdadero sentido del mito del “pecado original” de Adán y Eva en el Paraíso? ¿Por qué establecen ahí los judíos el origen de la muerte en los humanos? ¿Qué simboliza el “árbol de la ciencia del bien y del mal”?.
      El sentido común y las escuelas de psicología como el análisis transaccional (en sus mejores versiones) y expertas en las relaciones paternofiliales como Alice Miller, nos dan herramientas para desvelar esto.
      En este ensayo se da a este misterio una respuesta nunca antes planteada, desde la psicología profunda, la comprensión materialista del origen de las ideologías y los conocimientos de la cultura judía. Esta explicación se engarza con la comprensión de otras prácticas religiosas judías que los cristianos procuran ocultar lo máximo posible y que no desvelamos aquí para no privar al lector del placer de ir descubriéndolo en el ensayo. Este “secreto” que está a la vista y que no vemos por nuestros condicionamientos patriarcales, emocionales, es el pilar que sostiene y a la vez hace enormemente vulnerable el cristianismo.
      Sólo desde ahí es posible entender las profundas raíces anímicas, culturales y de culto que explican cómo la creencia en el Mesías Salvador del pueblo judío pudo pasar a convertirse en el mito del Plan de Salvación cristiano y en la figura de Cristo, Hijo de Dios que como “cordero” nos redime de nuestros pecados.
      ¿Cómo pudo ocurrir que lo que en principio se debía interpretar como el fracaso de un Mesías en la cruz se convirtiese en el triunfo del Cristo redentor?.
      ¿Es la Teología de la Liberación de verdad liberadora en algún sentido?. ¿Qué implica su creencia en Jesús como liberador, como muestra máxima de amor por los hombres, y la confianza en Dios como fuerza de liberación de los pueblos porque sacó a los judíos de la esclavitud de Egipto?. 
      Este ensayo puede conducir al creyente valiente, al mayor cuestionamiento al que nunca se haya enfrentado al desvelar los más profundos procesos psicológicos que explican la creencia en el amor de Dios, y al analizar en detalle en los relatos bíblicos las características de ese amor.
      Comprobará que hay un análisis a fondo de los planteamientos de diversas corrientes de la teología, desde las más conservadoras a las más radicales. 
      Al agnóstico y al ateo le llevarán al cuestionamiento de la religión judeocristiana -y musulmana- más allá de los límites habituales de la crítica desde la ciencia, la verdad histórica, la interpretación socio política, etc, eliminando las raíces emocionales que inconscientemente le pueden seguir atando al judeocristianismo mucho más de lo que cree, a la vez que profundizará en la comprensión histórica del fenómeno. 
      El ensayo tiene dos niveles un tanto separados que a veces se entrecruzan. La reflexión aceptando de partida las premisas de los relatos y de la creencia para comprobar si son coherentes con el amor de Dios que supuestamente nos muestran o qué clase de amor es ese. La revelación desde la antropología y la Historia de las raíces cultuales, sociales y políticas de las creencias del cristianismo. 
      Lo que podría haberse convertido en un “ladrillo” no es tal porque la comprensión produce un efecto liberador del condicionamiento semiconsciente. 
      Se incorpora lo fundamental de la carta que la autora escribió a un creyente al pasarle el ensayo años después. 
      Las cuestiones tratadas se harán más candentes según se profundice la crisis de la civilización capitalista (energética, medio ambiental, demográfica, económico-social, militar, cultural...) aumentando la angustia de sectores cada vez más amplios de la población que se volverán otra vez hacia la religión en busca de consuelo y seguridad existencial. Es un anticipo el peso creciente de los fundamentalismos islamista y cristiano.
      También ayudará a tener un criterio más claro sobre el papel que juega la educación religiosa en la infancia y el condicionamiento semiconsciente de la psique y por tanto del comportamiento personal y social.
      Un complemento de este libro es el ensayo disponible en Kaosenlared, “¿Quién soy? ¿Cuál es el sentido de la vida?. Respuestas para orientarnos en un mundo en crisis. Del cambio climático al cambio de civilización?” de Aurora Despierta. La lucha por una alternativa a esta civilización que abarque desde lo económico-social, lo político hasta la filosofía de la existencia y el modo de ser y estar en el mundo, es el mejor medio para superar la mistificación religiosa, su influencia semiconsciente y hacer más asumible la crítica a ella en todas sus facetas, al aumentar el control de nuestras existencia, la confianza en nosotros mismos como individuos y especie por desarrollar la cooperación y solidaridad, reduciendo así las fuentes de angustia y desamparo emocional. Ambos ensayos quieren eliminar obstáculos a ese desarrollo y ayudar a rematarlo.
