Portada del libro.
La memoria colectiva de la Lucha Autónoma
Comandos Autónomos. 
El 22 de marzo de 1984 morían acribillados a tiros cuatro  miembros pertenecientes a los Comandos Autónomos Anticapitalistas (CAA). Los cuerpos policiales del estado español les tendieron una emboscada con el claro objetivo de acabar con sus vidas. Sólo sobrevivieron dos personas: Rosa, que fue utilizada como cebo, y Joseba, el quinto tripulante de la lancha que salió de las proximidades de San Juan de Luz (Iparralde) hacia Bahía de Pasaia.
    Sus testimonios son de vital importancia para esclarecer lo sucedido aquella tarde: por qué se llevó a cabo dicha matanza y las consecuencias sociales y políticas que se derivaron, recogidas fielmente en este libro. Unos sucesos que se sitúan en la sangrienta historia de la transacción de poderes que supuso el paso de la dictadura franquista a la reciente democracia burguesa monárquica, donde el PSOE, a partir de 1983, impuso la ley del terror tras el diseñado plan ZEN (Zona Especial Norte), creando el grupo paramilitar denominado GAL y dando vía libre a la impunidad con la cual actuaban los diferentes cuerpos represivos del Estado. Esta desmesurada acción policial significó, en definitiva, la desaparición de los CAA y el fin de una época que se había caracterizado por el protagonismo obrero basado en la práctica de la autonomía de clase anticapitalista.
La coordinadora de grupos armados en Euskadi (después denominados Comandos Autónomos) había surgido a finales de 1977 fruto de las luchas obreras y sociales planteadas desde la autoorganización asamblearia horizontal en fábricas y en los núcleos urbanos. Con la intención de apoyar los diferentes conflictos planteados desde la base social, actuaban cuando estos quedaban bloqueados por la patronal y las administraciones. Sus planteamientos libertarios y consejistas, desarrollados en lo que denominaban la autonomía de clase, no sentaron bien a los grupúsculos partidistas ansiosos de poder. Su crítica a la vanguardia dirigista y su lucha anticapitalistas les puso en el punto de mira tanto de las organizaciones abertzales de la denominada izquierda radical como del Estado. Su larga actividad armada (1977-1985) no estuvo nunca definida desde un organigrama político, sino que su propia práctica ligada al conflicto social dibujó su línea de interpretación, con sus aciertos y sus errores.
 
          Este libro sólo pretende esclarecer los hechos sucedidos en la emboscada en Pasaia sin entrar en un análisis exhaustivo de lo que fue la lucha armada autónoma en Euskadi. En él se recoge, desde un análisis preciso, las bases del plan ZEN (Zona Especial Norte), estrategia de exterminio planteada por el primer gobierno socialista del estado español, y que fue el detonante de llevo a plantear la ekintza del secretario de organización del Partido Socialista de Euskadi Enrique Casas Vila. Tras su muerte, se destapó la caja de los vientos y el gobierno socialista diseñó la emboscada en Pasaia con la clara intención de asesinar al grupo de autónomos.
Unos hechos que deben permanecer en la memoria colectiva de todas y todos los resistentes.
Libro editado por el colectivo: “la memoria colectiva de la lucha autónoma”
Formato: 130 x 195 mm
Páginas: 304
Distribuido por: Virus editorial, Barcelona.
Información sobre Comandos Autónomos Anticapitalistas:
http://es.wikipedia.org/wiki/Comandos_Aut%C3%B3nomos_Anticapitalistas
Comandos Autónomos Anticapitalistas
De Wikipedia, la enciclopedia libre|15-04-2008
Los Comandos Autónomos Anticapitalistas (CAA o CCAA) (en euskera Komando Autonomo Antikapitalistak) fueron una organización armada activa en el País Vasco y Navarra durante finales de la década de 1970 y principios de los años 1980. Surgieron como una escisión de los comandos Bereziak de ETA(pm), unidos a grupos de carácter asambleario y anarquista. Fueron definidos en su día como la escisión ácrata de ETA. Tras su acción de mayor repercusión, el asesinato del senador socialista Enrique Casas en 1984, desaparecen en los años siguientes fruto de la acción policial y la hostilidad que les manifiestan ETA y su entorno político-social. La organización desaparecerá sin un comunicado oficial de disolución dejando sus integrantes la lucha armada o integrándose en ETA.
ontenidos
1 Ideología
2 Historia
2.1 Origen
3 Atentados mortales
3.1 Otros atentados
4 Miembros de los CC.AA. muertos
5 Referencias
 
  Ideología 
La ideología política de los Comandos Autónomos Anticapitalistas era el autonomismo, una ideología política de carácter asambleario a caballo entre el marxismo y el anarquismo. Rechazaban el papel de los partidos políticos y sindicatos, incluidos los revolucionarios y basaban su concepción de la democracia y el socialismo en el asamblearismo y la autonomía obrera. Por supuesto, preconizaban una ruptura total con el sistema capitalista. En el plano de identidad consideraban a Euskal Herria una nación oprimida y eran partidarios de su independencia. Por su carácter revolucionario se oponían a cualquier clase de entente o pacto con la burguesía nacional para luchar por la independencia, entendiendo como tal el nacionalismo vasco del PNV.
Los CAA planteaban como objetivos políticos de su acción armada la independencia de Euskadi y el socialismo. Aunque estos objetivos finales no diferían de los de ETA, los CAA se distinguían de esta al no aceptar la Alternativa KAS, el programa de objetivos mínimos políticos en torno al que se articulaban ETA y sus organizaciones políticas y sociales afines (Herri Batasuna, LAB, etc..). El cumplimiento de los puntos que formaban la alternativa KAS era la condición sine qua non que ETA planteaba para el abandono de la lucha armada (amnistía total, retirada de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado del País Vasco, concesión del derecho de autodeterminación a una autonomía formada por el País Vasco y Navarra, etc...). Los CAA consideraban la Alternativa KAS como insuficiente, una mera reforma burguesa progresista y por ello consideraban a ETA y al MLNV como etapistas.
Otra diferenciación ideológica respecto a ETA era que los CAA rechazaban la estructura marxista-leninista de esta organización. Los CAA eran especialmente críticos con la idea de que el MLNV (entorno político-social de ETA) era la vanguardia revolucionaria del pueblo vasco y que ETA jugaba el papel de vanguardia de la vanguardia. Estaban en contra de las vanguardias revolucionarias.
La integracíón de los berezis en los CAA aportó un sector de la organización que no compartía necesariamente los parámetros ideológicos anteriores. Para ellos la autonomía debía ser entendida no tanto como un término teórico o ideológico, sino organizativo, en el sentido de capacidad de autonomía interna de cada comando, sin tener que rendir cuentas a una organización central. Este sector, por ello, consideraba que la actuación de los CAA era compatible con la actividad de ETA y que la consecución de la alternativa KAS era un objetivo asumible por los CAA.
El principal ideólogo de los CAA fue el vitoriano Emilio López Adán, apodado Beltza.
  Historia 
La fecha de aparición pública de los Comandos Autónomos Anticapitalistas es 1978, aunque la organización posiblemente existía desde unos años antes.
Origen
Los Comandos Autónomos Anticapitalistas (CAA) surgen en la segunda mitad de la década de 1970, siendo 1975 o 1976 el año que suele darse como el de creación de unos CAA embrionarios. En los CAA confluyeron militantes políticos procedentes de diversas organizaciones. Tuvieron un papel fundamental en su creación gentes procedentes del dinámico movimiento asambleario que en aquellos años se daba en el País Vasco (movimientos pro-amnistía, grupos ecologistas, asambleas de trabajadores, etc...). Marxistas y anarquistas de ideología que dotaron al grupo terrorista de su base ideológica autonomista. A estas gentes se unieron militantes de grupos más estructurados, con una ideología similar y con experiencia en actividades clandestinas, como LAIA (ez),escisión de la organización política abertzale LAIA producida en 1976 y que se oponía a la alternativa KAS o disidentes de ETA-VI, una escisión obrerista de ETA surgida en 1970.
En marzo de 1976 se produjo el secuestro por parte de ETA-pm de Ángel Berazadi, un empresario vinculado al PNV. Aunque la familia del secuestrado no fue capaz de pagar todo el rescate pedido, la dirección política de ETA-pm decidió liberarlo. Sin embargo, los integrantes de los comandos Bereziak (especiales), los comandos de ETA-pm encargados de las acciones violentas más importantes y que habían llevado a cabo el secuestro, decidieron por su cuenta asesinar al empresario. Este hecho provocó un fuerte conflicto interno en ETA-pm que forzó la salida de los berezis de ETA-pm. La mayor parte de ellos se pasaron a la otra rama de ETA, ETA-Militar, pero una parte decidió quedarse al margen de esta organización e integrarse en los Comandos Autónomos Anticapitalistas. Fueron estos ex-miembros de ETA-pm los que aportaron experiencia y material a la organización permitiéndole un salto cualitativo que se tradujo en los atentados mortales que comenzaron a cometer los CAA a partir de 1978.
La integración de parte de los berezis en los CAA aportó una nueva corriente ideológica a la organización ya que estos no compartían necesariamente el ideario autonomista de los otros grupos integrados en los CAA. Para los berezis el autonomismo consistía en la capacidad de decisión de los propios comandos sin tener que rendir cuentas a la dirección de ninguna organización. La coexistencia de estas dos corrientes ideológicas y las tensiones entre ellas darían en la práctica a la formación de dos organizaciones armadas paralelas que actuaban bajo el mismo nombre.
Atentados mortales  [editar]Existen dudas sobre la autoría de algunos atentados ocurridos a finales de los años 70 y principios de los 80, pero las muertes atribuidas a los Comandos Autónomos Anticapitalistas se cifran entre 25 y 30 víctimas. Los atentados mortales atribuidos a los Comandos Autónomos Anticapitalistas son:
10 de mayo de 1978: José Manuel Eseberri Chávarri, subteniente de la Guardia Civil. Su asesinato no está atribuido a ETA, sino a la Izquierda Radical Vasca por lo que pudiera tratarse de una acción no reivindicada de los Comandos Autónomos.
3 de septiembre de 1978: Amancio Barreiro Gens natural de Valga (Pontevedra). Trabajaba de taxista en Pasajes (Guìpúzcoa) y fue asesinado en Usúrbil (Guipúzcoa) tras realizar un servicio. Su asesinato fue reivindicado por ETA y justificado al considerar al taxista de extrema derecha y confidente de la policía[1] . En la actualidad el atentado es atribuido al Comando Iparraguirre de los CAA y varios de sus antiguos miembros han sido juzgados y condenados por estos hechos.
8 de febrero de 1979: Vicente Irusta Altamira, en Bilbao.
12 de febrero de 1979: César Pinilla Sanz, jefe de la policía municipal de Munguía.
27 de octubre de 1979: Germán González López, fótografo. Era militante del PSOE y de UGT. Fue asesinado en Urretxu (Guipúzcoa). Su asesinato fue justificado por los CAA por tratarse de un informante de la policía.
16 de noviembre de 1979: Juan Luis Aguirreurreta Arzamendi, administrativo de la empresa Pinturas Velasco. Tiroteado en Mondragón (Guipúzcoa).
6 de abril de 1980: son asesinados con una ráfaga de ametralladora en una sala de fiestas de Orio (Guipúzcoa), el guardia civil Francisco Pascual Andreu, natural de Ceuta y el marinero Florentino Lopetegui Barjacoba, natural de Orio. Al parecer el asesino confundió al marinero, con otro guardia civil, compañero de Pascual, que había abandonado el local minutos antes de producirse el atentado[2] .
28 de junio de 1980: son asesinados a tiros a la puerta de un bar de Azkoitia (Guipúzcoa) el guardia civil retirado Justino Guindos López, el mecánico Elio López Camarón y el funcionario local Julio Muñoz Grau. Este último resultaría en un principio herido grave para morir más tarde. En el atentado resultaría también herido leve un guardia municipal que transitaba por el lugar. Los tres fallecidos eran amigos y conocidos en Azkoitia por ser políticamente de derechas[3] .
23 de octubre de 1980: Jaime Arrese Arizmendiarrieta, ex-alcalde de Elgóibar y miembro de la ejecutiva de la UCD. Algunas fuentes atribuyen el atentado a ETA.
29 de octubre de 1980: Juan Carlos Fernández Azpiazu, propietario de un bar de San Sebastiñan.
6 de diciembre de 1980: Ignacio Lasa Errezola, propietario de un negocio familiar en Azpeitia.
14 de abril de 1981: asesinan a tiros a José María Félix Latiegui, director de la empresa Moulinex en Usúrbil (Guipúzcoa).
26 de junio de 1981: Antonio Murillo Chacón, obrero en paro, que había trabajado también como camarero y era natural de Puebla de la Reina (Badajoz). Fue tiroteado en el portal de su domicilio de Hernani (Guipúzcoa), cuando volvía a casa de celebrar las fiestas patronales de Hernani. La atribución de su asesinato es problemática, ya que no está claro el móvil del mismo. La AVT lo considera víctima de los CAA, mientras COVITE lo considera víctima de la Extrema derecha.
26 de marzo de 1982: asesinan a Enrique Cuesta Jiménez, delegado de la empresa Telefónica en San Sebastián. En el atentado resulta herido su escolta, el policía nacional Antonio Gómez García, que fallecería 5 días después a causa de las heridas recibidas. Enrique Cuesta era el padre de Cristina Cuesta, la fundadora en 1986 del grupo pacifista Gesto por la paz.
8 de octubre de 1982: Alberto Toca Echevarría, director de la mútua de acccidentes laborales Asepeyo es asesinado en su oficina de Pamplona (Navarra).
25 de marzo de 1983: Ramón Ezequiel Martínez García, cabo 1ª de la Policía Nacional en Bilbao.
28 de mayo de 1983: dos guardias civiles que vigilaban la sede de Correos en Pamplona, Antonio Conejo Salguero y Fidel Lázaro Aparicio, son tiroteados.
7 de junio de 1983: Francisco Machío Marto, natural de Hornachos (Badajoz). Había trabajado en una fábrica muebles en Azpeitia (Guipúzcoa) y se encontraba en el momento de su asesinato en el paro. Fue asesinado de varios tiros en un bar de Azpeitia. El atentado fue reivindicado por los CAA.
23 de junio de 1983: Emilio Juan Casanova López, policía nacional en San Sebastián.
31 de julio de 1983: dos guardias civiles que vigilaban dos lanchas apresadas con contrabando en el puerto de Guetaria (Guipúzcoa) son tiroteados a bocajarro. Las víctimas eran Rafael Gil Marín, natural de Valencia de las Torres (Badajoz) y Enrique Rúa Díez de Verín (Orense).[4]
15 de diciembre de 1983: Francisco Arín Urquiola, directivo de la empresa Construcciones Electromecánicas Irura, fue víctima de un secuestro express en su domicilio de Tolosa (Guipúzcoa) por tres personas armadas que le exigieron cierta cantidad de dinero. Horas después una llamada al diario Egin en nombre de los CAA reivindicaba el secuestro y asesinato de Arín e indicaba el lugar donde se encontraba su cadáver. Arín fue encontrado en las cercanías de Irura en el maletero de su propio vehículo y asesinado con varios disparos en la cabeza. Al parecer no fue capaz de hacer frente a las reivindicaciones económicas de sus secuestradores.
23 de febrero de 1984: Enrique Casas Vila, senador del PSOE. Un mes antes los Comandos Autónomos habían declarado la guerra y amenazado de muerte a los dirigentes del PSE-PSOE, a los que consideraban responsables de las acciones terroristas de los GAL en el Sur de Francia, que había comenzado a producirse en los últimos meses de 1983. [1]
  Otros atentados 
4 de enero de 1983: Colocan dos paquetes explosivos en la delegación de la agencia EFE en San Sebastián, explotando uno de ellos y causando grandes destrozos en los equipos de transmisión de la agencia.
24 de diciembre de 1983: Los CAA atentan con explosivos contra las casas del pueblo (Sedes del PSE) de Hernani y Lasarte-Oria.
Miembros de los CC.AA. muertos 
9 de marzo de 1979: Gregorio Fernández Riaño, natural de León, militante del PCE(r) y del Comando Txabi Etxebarrieta de los CAA muere al forcejear con un guardia municipal de Muskiz (Vizcaya) mientras trataba de robarle el arma.
11 de julio de 1980: el militante de los Comandos Autónomos José Miguel Etxeberria, "Naparra"; desaparece sin dejar rastro en el País Vasco Francés. Su desaparición es reivindicada por el Batallón Vasco Español. La versión más extendida actualmente es que fue "hecho desaparecer" por miembros de ETA. Según esta versión, Naparra, que había sido expulsado de ETA en 1979, intentó conseguir armas para los Comandos Autónomos de un traficante de ETA(m) y acabó entregándole a la policía al no conseguirlas. Miembros de ETA(m) le citaron en San Juan de Luz el 11 de junio de 1980 para arreglar este tema y habrían hecho desaparecer a Naparra como represalia. Los Comandos Autónomos señalaron en una misiva a ETA(m) como la culpable de la desaparición de Naparra. Esta versión es desautorizada por ETA que niega su implicación en este hecho y atribuye la desaparición de Naparra a la guerra sucia del estado.
13 de agosto de 1983: dos militantes de los Comandos Autónomos; Javier San Martín Goikoetxea natural de Vitoria y conocido como Piti y José Ignacio Segurola Maioz, natural de Usúrbil y apodado Naskas; vuelan por los aires cuando explota el artefacto explosivo que manipulan en un coche con el que pensaban atentar contra una instalación de la empresa Iberduero en Usúrbil (Guipúzcoa). El grupo de rock Hertzainak compondría la canción Pakean utzi arte en recuerdo de Piti que era amigo suyo.
El 22 de marzo de 1984 cuatro militantes de los Comandos Autónomos Anticapitalistas (José Mari Izura, Rafael Delas, Pedro Mari Isart y Dionisio Aizpurua) fueron abatidos por el Cuerpo Nacional de Policía cuando desembarcaban, provenientes de Francia, de forma clandestina en una lancha neumática en el puerto de Pasajes. La muerte de los cuatro miembros de los Comandos Autónomos fue muy controvertida, ya que aunque ninguno de los policías participantes en los hechos fue encausado por la muerte de los cuatro, entendiendo que fue una acción de confrontación legítima; desde muchos sectores sociales se consideró que los cuatro militantes habían sido víctimas de una emboscada premeditada de la Policía. Los cuatro eran integrantes del comando que había asesinado al senador Enrique Casas un mes antes. En 1987 el grupo de rock Barricada inmortalizó este hecho con la canción Bahía de Pasaia, que fue censurada por la discográfica del grupo.
#1
15-04-2008 19:05
http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/339112/index.php
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#2
15-04-2008 19:21
Los CC.AA se creron gracias a diversas escisiones de ETA, y consiguieron capacidad gracias a los activistas y material de los Berezis de  ETApm. Sus objetivos eran la independencia y el socialismo de EH, asi que no venga nadie a contar ahora que eran anarquistas o que se habian creado en asambleas de obreros.
Para mi los CC.AA son uno de las mejores organizaciones armadas que han existido, pero la realidad es que tiraron para adelante gracias a un material que en su momento pertenecia a ETA.
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#3
15-04-2008 19:50
hombre, esta bien claro q eran acratas..
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#4.- al 3
15-04-2008 20:39
es lo que quiero decirte, era una organizacion a caballo entre lo marxista y lo anarkista, y por el echo de ser asmblearios se les ha considerado la escision acrata de ETA, pero me parece que es mas que cuestionable, cuando ellos mismos pretendian la independencia y el socialismo.
En todo caso si tienes alguna informacion se agradecera.
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#8
Berneri|16-04-2008 10:53
Ser independentista no quitar para ser anarquista, es perfectamente compatible (Askatasuna, Ikaria, Negres Tempestes y tantos otros grupos...) y ser anarquista suele implicar ser socialista. Los CCAA eran una organización como su nombre indica autónoma, influída tanto por Marx como por el anarquismo. Quien se interese un poco por su línea ideológica verá que tenían una forma de actuar bastante anarquista (asamblearismo, autonomía, autogestión...) y que a su vez en sus análisis se puede ver la influencia de Marx.
Por lo que leí renegaban del "anarquismo clásico" por una parte porque según ellos este estaba ligado al sindicalismo (CNT) y porque no se preocupó históricamente por el independentismo, pero sí aceptaban los conceptos básicos del anarquismo como la autogestión, el federalismo...
Yo les definiría como libertarios en el sentido más amplio y difuso de la palabra. 
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#9
federico|16-04-2008 16:22
La amplitud según se mire. Ser nacionalista es estar más "estrecho" si cabe. De todas maneras me sorprende que de esta historia poco se aprenda. Comandos autonomos anticapitalistas, fueron machados por la propia ETA. Y lo que no se ha dicho aquí es que estaban más próximos al consejismo italiano y conformaban lo que se llamó más tarde movimientos autónomos.
Askatasuna es cierto, eran libertarios, empezaron en la amplia ETA, pero conforme se hizo más estrecho el marco ideológico=más nacionalistas, marcharon. Insisto que esa amplitud a la algunos nos quieren meter con el anarcoindependentismo no es tal.
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