Este es el ambiente real de ataque a los derechos de los trabajadores que hay en Asturias. Ataque a los derechos laborales y libertades sindicales, y... ¡Racismo!, que así denominó el abogado de los despedidos lo ocurrido, tras mantener una primera reunión con ellos en un parque. ¡En un parque!, peor que en los tiempos del general.
 
Los problemas en esta faraónica obra portuaria (ese es otro asunto que tiene tela) se venían arrastrando desde hace tiempo, pues, entre otras lindezas, se obligaba a los trabajadores a realizar turnos de doce horas durante diez días, además de incumplir la subcontrata otros acuerdos previos.
 
Los trabajadores también comunicaron a su abogado que la empresa no incluía todo el salario en la nómina, les debe diversas cantidades y les sancionaba con cien euros si no portaban el DNI.
 
El trabajo de estos ferrallistas consiste en  trenzar el armazón de barilla de  acero para el hormigón armado de los bloques o cajones que son fondeados en la mar como base de los futuros diques y muelles.
 
Por otra parte, los trabajadores de la UTE que realiza los trabajos de construcción del nuevo puerto han pedido a la empresa mejoras económicas por trabajar sábados y domingos. En caso de que no se acepten sus reivindicaciones, iniciaran una huelga el día quince de este mes.
 
La UTE Dique de Torres está constituida por Dragados, FCC, Alvargonzález, Drace y Sato. El presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón es Fernando Menéndez Rexach; el director de Infraestructuras, Miguel Villalobos; el director de la obra, José Luis Díaz Rato, y el gerente de la UTE, Juan Miguel Pérez