En un reciente encuentro que el Papa Benedicto XVI ha tenido con unos 260 artistas, este les ha hecho un llamamiento para que se alejen de lo que él llama “una seductora pero hipócrita belleza, que aviva el ansia, la voluntad de poder, de posesión, de abuso sobre el otro y que se transforma, enseguida, en su opuesto, asumiendo la expresión de la obscenidad, de la transgresión o de la provocación”.
Según eso, la muestra que tiene lugar estos días en el Museo Reina Sofía no deberíahaberse inaugurado ya que probablemente ofenda lo que para la religión debe ser “el Arte”.
La retrospectiva, que se ha exhibido anteriormente en el MOMAde Nueva York, nos acerca a dos grandes artistas como son León Ferrari y Mira Schendel.
León Ferrari (Argentina 1920) es un controvertido y provocador artistaargentino, considerado como uno de los creadores más importantes de Latinoamérica, y Mira Schendel (Zurich, 1919- Sao Paulo, 1988), uno de los máximos exponentes del arte contemporáneo brasileño.
Aunque prácticamente no se conocieron, su obra si tiene un hilo conductor que los une como es el lenguaje como tema de inspiración.
La obra que se expone de León Ferrari, abarca desde los años sesenta hasta obras más recientes del 2006. Consta entre otras, de series en papel como son las “Cartas a un General”, en las que a través de, cómo dice él, “una imitación de la escritura” hace alusión a los generales autoritarios que han protagonizado dictaduras militares en América Latina. Podemos ver además varias esculturas con alambres de acero inoxidable enredados, como su “Torre de Babel” que hace referencia a la historia bíblica que explica el origen de las naciones y la diversidad de las lenguas humanas.
En los últimos años ha trabajado en esculturas suspendidas hechas con materiales industriales o reciclables. En ellas, sigue con sus dos denuncias principales, como son la idea del infierno de la Iglesia Católica y la de los regímenes políticos represivos que refleja asimismo en series como “Relecturas de la Biblia”, “L’ Observatore Romano” o en su polémica obra “Juicio Final”. Según él mismo dice “nos es un arte antirreligioso sino contra la represión, la tortura y el poder (…) no es un problema con la religión sino un problema contra la intolerancia y la violencia”. En estas series enlaza la iconografía cristiana con fotografías contemporáneas de bombas atómicas, misiles y antiguas imágenes del Kama Sutra prestando un sentido irónico a las imágenes.
En cuanto a la obra de Mira Schendel, lo que más llama la atención en un primer momento, es la delicadez y belleza de sus obras. La utilización del papel japonés en ellas, le confieren una ligereza casi etérea, así como el que muchas de estas, estén suspendidas entre láminas de acrílico transparente. Pero su obra es más que simple apariencia estética, y como León Ferrari, el lenguaje y lo que dice con él son parte del eje en torno al cual gira su obra.
Con su serie “Droguinhas”, crea, trenzando con papel, una estructura de nudos que representa simbólicamente una palabra que al unirse con otras pueden formar frases generando así un lenguaje oscuro y abstracto.
En cuanto a sus “Objetos Gráficos”, consisten en paneles de metacrilato suspendidos del techo, que asemejan palimpsestos transparentes y se vinculan con la poesía concreta.
Pero como Ferrari, también sus obras muestran un lado crítico hacia la religión, una de ellas, “Homenaje a Dios-Padre de Occidente”, es tal vez la más explícitamente religiosa; consta de varias partes que van acompañadas por fragmentos del libro bíblico de los Salmos, y el titulo juega irónicamente con la creencia judeocristiana de un Dios juez y castigador.
Pero es su instalación “Ondas Paradas de Probabildade”, la que más llama la atención. Primero por su impactante aspecto exterior al estar compuesta por miles de finos hilos de nailon que cuelgan desde el techo hasta el suelo, creando un volumen compacto, transparente y delicado; esta va acompañada de una cita bíblica del Antiguo Testamento que confiere a la obra una connotación religiosa y espiritual. Fue creada en plena represión política de la dictadura en Brasil y hace referencia a la inaudibilidad de la voz divina, en el silencio de Dios ante la tragedia histórica.
Esta retrospectiva es interesante no sólo por el contenido e intención de sus obras, sino también por la belleza de muchas de ellas.