Estos dias se celebra en Madrid la sexta edición del festival de “performances” Acción!09MAD.
Según accionmad.org se desarrollará en cuatro sedes distintas durante tres semanas: Off Limits, Círculo de Bellas Artes de Madrid, Casa Encendida y Matadero de Madrid.
“Los contenidos de Acción!09MAD se estructuran este año en torno a tres marcos de referencia: Periferias sin centro, Espacios para la acción, Nosotras, Vosotras, Ellas (espacio este último dedicado al arte de acción hecho por mujeres).
Parece que este medio de expresión esté de nuevo en auge ya que también este mes en Nueva York se celebra la tercera edición de Performa y además el MOMA, prepara para el año que viene una exposición sobre Marina Abramovic una de las iniciadoras de la performance.
Pero como dice Esther Ferrer “la institución lo descubre ahora, antes era marginal”.
La performance tuvo su auge en los años 70 con el arte conceptual y ha seguido evolucionando hasta nuestros días en la que los artistas actuales tienden más a “la teatralización, lo catártico, a la performance expresionista” según Esther Ferrer que añade además que “en todas las épocas de crisis ha habido una manifestación expresionista. Quizás el arte está respondiendo a esta situación crítica”.
Los artistas actuales llegan a la performance por diversas razones: que van desde la transformación del espacio donde se realiza la acción a otros como Kai Lam que lo ven como una forma de resistencia: “La performance no está hecha para servir a nada ni a nadie, sino que es un reiterado acto de resistencia contra la hegemonía cultural dominante que se ha convertido en una máquina autoritaria que sistemáticamente oprime la libertad individual y restringe la evolución de la creatividad humana.” Otros como Ángela García nos dice, refiriéndose a la libertad de interpretación que la performance ofrece al espectador: “¿Eres capaz de recrear una sugerencia más allá del significado ofrecido? ¿O prefieres que te ofrezcan un discurso lineal, que te haga salir contento porque lo has entendido?...”
La performance tiene el atractivo de ser una forma de expresión capaz de nutrirse de multitud de medios para contar, representar ideas y conceptos pero también para denunciar y provocar la reacción del público, ya que su proximidad lo convierte en algo más cercano y vivo.