De esta manera, el señor Zapatero tenía garantizada reacciones como la de Berluscorleone, y por supuesto, la campaña mediática de una derecha a la que se ha definido como “civilizada” por el sencillo motivo que no hay otra. Y sí hay otra más dura, está dentro.
          En las últimas semanas, el rosario de comentarios y de improperios impresentables del Brunete mediático han dado materia más que suficiente para que en algún medio afín como se está mostrando Público (¡hasta repiten las canciones de El País sobre Julio Anguita¡) se haya podido lucir, y marcar así unas diferencias derecha-izquierda que no se ven en lo fundamental, o sea en lo socioeconómico.
          Estas diferencias están resultando también beneficiadas por la guerra sucia (claro, ¿saben hacer otra?) abierta en el PP entre Rajoy y la Espe que no se pierde una, ni la del dos mayo de 1808, aquel día en la que el pueblo se enfrentó con las manos desnudas a los ocupantes mientras la Corte, el ejército real, y la gente de bien se preparaba para ocupar su lugar en el nuevo escenario. Ese pueblo sin ideas, la plebe al que década más tarde el ejército fascista de Queipo de Llano, Yague, y compañía, mataría como a chinches.
        No hay que decir que el recital de argumentaciones contra las mujeres ministras ha sido a cual más zafias e hipócritas, algo que puede sorprender a los más incautos, pero que forma parte de su naturaleza. Con la señora Aguirre de “liberal” ahora va a resultar que el señor Rajoy es “socialdemócrata”, maravillas que tampoco tienen nada de nuevo, baste recordar que estando todavía vivo Franco, y como parte de aquel carnaval de la “asociaciones políticas” que representó el “espíritu del 12 de febrero” en palabras de Arias Navarro, algunos procuradores en Cortes osaron en llamarse “socialdemócratas”, entre ellos un “historiador” llamado Cantero del Castillo que luego fue uno de los fundadores de Alianza Popular. Hasta hubo un tal Iglesias Selgas que escribió un tratado titulado “La vía española al socialismo”. Entonces todos eran estatistas, y los “liberales” como los que representa la señora Aguirre, formaban parte del “Movimiento”.
        Con todo, no hay que menospreciar el alcance de estas campañas, desgraciadamente mucho más representativas de lo que se quiere dar a entender, y cuyo objetivo inmediato es de lo más simple: hacen que cualquier gesto gubernamental, por más moderado que sea, parezca cosas de izquierdoso/as irredento/as. Lo hacen, y lo seguirán haciendo en su habitual ejercicio de impunidad, alimentando a ese nada desdeñable sector de machistas ibéricos que alimentados por siglos de tradición –como la monarquía, justificada con el mismo argumento por el jede de “nuestros” ejércitos-, sigan maltratando y asesinando a “sus” mujeres…Bueno, pues desde ese punto de vista, el gesto merece ser considerado aunque como han dicho y muy bien algunas de sus señorías, al final lo que se trata de juzgar lo que hace al margen de sí se trata de un hombre o de una mujer.
          Servidor que por experiencia y convicción sabe que por lo general las mujeres son mucho mejores que los hombres, que su lugar en la sociedad es mucho más constructivo, menos belicoso y menos competitivo, no puede empero olvidar que del asunto se podía decir con las mujeres lo mismo que decía Mark Twain de los judíos o sea como los hombres.
          Así pues, aunque el gesto sea de agradecer y más en un país tan repleto de berzotas como el nuestro, no hay que olvidar que las mujeres pueden ser iguales y algunas mucho peores, y los ejemplos desgraciadamente abundan. Aún siento escalofríos recordando a la Carmencita Polo magníficamente interpretada por Vicky Peña en la película Dragon Rapide, y su preocupación con el porvenir de su familia si el golpe fracasaba, de manera que no consintió hasta que Juan March les garantizó una vida de reyes si les tocaba el exilio. O la señora Thatcher, la novia de Pinochet, y maestra de Esperanza Aguirre, como es bien sabido, todos ellos “liberales” de alcurnia.
            Por lo demás, está claro que el gesto no ha sido tanto el resultado de ninguna convicción especial, de ninguna medida feminista digna de mención. Ha sido antes que nada una maniobra para tapar un poco una política que no tendrá nada de progresista, y no digamos ya, de socialista, una palabra tan carente de contenido últimamente, tanto es así que el “felipista” Bettino Craxi la definió como “aquello que hacían los socialistas”. Creo que por sí alguien tiene una duda, no tiene más que fijarse con el viaje relámpago que ha realizado Carmen Chacón para visitar “nuestras tropas” en Afganistán. Algunos medios han puesto el énfasis en el hecho de una señora socialista y embarazada presidiendo un desfile militar. Quizás algo le haya parecido “la reostía” a algunos de nuestros militares, tan guapos, tan inteligentes, y además colmados de “valores humanos” como ha podido comprobar la señora ministra cuyo “pedigrí” progresista parece estar fuera de cuestión, ella es optimista, nieta de republicanos, compañera de un antiguo director de El Viejo Topo que ahora se gana el pan…Carmen no ha podido por menos que emocionarse por los soldados muertos, y a lo mejor hasta ha pensado que lo han hecho por los derechos democráticos de la mujeres afganas.
            Con estas credenciales, con todos los votos que la señora ha conseguido en Catalunya, a la hora de gritar con las tropas, la señora se ha sumando a los viva a España y al ejército, y ni tan siquiera ha tenido la ocurrencia de gritar nada sobre la Constitución, un punto sobre el que ejército tiene claro algo: que ellos han de obedecer al Rey y no a las Cortes. Luego además hizo el mismo tipo de declaraciones que hubiera hecho Trillo entre dos guerras.
              No sé si junto con los médicos que le acompañaban ha llevado su maletín de medallas, una prenda a la que los militares pueden aspirar con alguna prueba de valor como puede ser, por ejemplo, cortarse con la cuchilla de afeitar. Lo que sí es seguro es que sí se ha preguntado qué diantres hacen las tropas en aquel desgraciado país, se lo ha quitado pronto de la cabeza porque las respuestas podrían dañarle la parte de conciencia republicana que pueda tener (aquella que proclamaba en su Constitución que renunciaba a la guerra). Más extraño sería que se hiciera alguna pregunta sobre el destino trágico de este país que tenía su vida social y su dignidad más bien alta hasta que la CIA decidió armar a los talibanes…
              La medida también ha dado lugar a una cierta discusión sobre el papel que están jugando las mujeres en la sociedad, y en este punto creo que no estará de más recordar que hace solamente medio siglo las mujeres carecían de los derechos más elementales. Que era muy común escuchar una conversación entre los hombres decir que él le había pegado a su mujer, y a otro que hasta ahora no le había dado motivo para hacerlo, un tiempo en el que las madres solteras o eran “integradas” en la familia como una vergüenza o tenían que dedicarse a la prostitución, cuando “lo propio” era que los “hombres de orden” tuvieran una mujer en casa y en otro lugar una “querida” más o menos estable, en resumen, que se vivía bajo la cerviz del patriarca y de la Iglesia, y que desde entonces han cambiado mucho las cosas, aunque también es cierto que otras muchas se han quedado por el camino, y también que aparecen nuevos problemas, por ejemplo la resistencia de esos “machos” que siguen creyendo aquello de “la maté porque era mía”, tan popular en la noche franquista.
#1.- El gesto
07-05-2008 22:52
    El gesto de la abundancia de féminas, hay que buscarlo en la estadística del voto.
      Oesase, que las féminas son más numerosas que los del masculino.
¡Hay que tener contanto al electorado femeninoooooooooooooooooo!
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