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La Sociedad de Consumo

El consumismo hoy domina la mente y los corazones de millones de personas, sustituyendo a la religión, a la familia y a la política. El consumo compulsivo de bienes es la causa principal de la degradación ambiental.
José Santamarta Flórez - Worldwatch | Para Kaos en la Red | 26-3-2007 | 3945 lecturas | 10 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/la-sociedad-de-consumo

El consumismo hoy domina la mente y los corazones de millones de personas, sustituyendo a la religión, a la familia y a la política. El consumo compulsivo de bienes es la causa principal de la degradación ambiental.

El desarrollo económico y político actual se caracteriza, según el último informe del Worldwatch, mas que por la victoria del capitalismo sobre el comunismo, por el consumismo. El consumismo hoy domina la mente y los corazones de millones de personas, sustituyendo a la religión, a la familia y a la política. El consumo compulsivo de bienes es la causa principal de la degradación ambiental.

El cambio tecnológico nos permite producir más de lo que demandamos y ofertar más de lo que necesitamos. El consumo y el crecimiento económico sin fin es el paradigma de la nueva religión, donde el aumento del consumo es una forma de vida necesaria para mantener la actividad económica y el empleo.

El consumo de bienes y servicios, por supuesto, es imprescindible para satisfacer las necesidades humanas, pero cuando se supera cierto umbral, que se sitúa en torno a los 7.000 euros anuales por persona, se transforma en consumismo.

1.700 millones de consumidores, 2.800 millones de pobres

En el mundo la sociedad de consumo la integran 1.728 millones de personas, el 28% de la población mundial: 242 millones viven en Estados Unidos (el 84% de su población), 349 millones en Europa Occidental (el 89% de la población), 120 millones en Japón (95%), 240 millones en China (apenas el 19% de su población), 122 millones en India (12%), 61 millones en Rusia (43%), 58 millones en Brasil (33%) y sólo 34 millones en el África subsahariana (el 5% de la población). En total en los países industrializados viven 816 millones de consumidores (el 80% de la población) y 912 millones en los países en desarrollo (sólo el 17% de la población del Tercer mundo).

Mientras los 1.700 millones de consumidores gastan diariamente más de 20 euros, hay 2.800 millones de personas que tienen que vivir con menos de 2 euros diarios (lo mínimo para satisfacer las necesidades más básicas) y 1.200 millones de personas viven con menos de 1 euro diario en la extrema pobreza. Mientras el estadounidense medio consume cada año 331 kilos de papel, en India usan 4 kilos y en gran parte de África menos de 1 kilo. El 15% de la población de los países industrializados consume el 61% del aluminio, el 60% del plomo, el 59% del cobre y el 49% del acero. Cifras similares podrían repetirse para todo tipo de bienes y servicios.

Consumismo y pobreza conviven en un mundo desigual, en el que no hay voluntad política para frenar el consumismo de unos y elevar el nivel de vida de quienes más lo necesitan. La clase de los consumidores comparte un modo de vida y una cultura cada vez más uniforme, donde los grandes supermercados y centros comerciales son las nuevas catedrales de la modernidad.

Si los hábitos de consumo de los 1.700 millones de consumidores se extendiesen a toda la población mundial (6.300 millones de personas), la situación sería completamente insostenible, a causa del consumo de agua, energía, madera, minerales, suelo y otros recursos, y la pérdida de biodiversidad, la contaminación, la deforestación y el cambio climático. Entre 1950 y 2002 el consumo de agua se ha triplicado, el de combustibles fósiles se ha quintuplicado, el de carne creció un 550%, las emisiones de dióxido de carbono han aumentado un 400%, el PIB mundial aumentó un 716%, el comercio mundial creció un 1.568%, el gasto mundial en publicidad creció un 965%, el número de turistas que salieron de sus fronteras creció un 2.860%, el número de automóviles pasó de 53 millones en 1950 a 565 millones en 2002 y el consumo de papel creció un 423% entre 1961 y 2002. Las importantes ganancias en eficiencia se ven rápidamente absorbidas por el aumento del consumo. Las viviendas son cada vez mayores y los automóviles cada vez más potentes.

Pero la solución no puede ser un nuevo apartheid, que limite el consumo a esa minoría del 28% de la población mundial. La población crece, pero cada vez menos, y probablemente se estabilizará en las próximas décadas en unos 9.000 millones, como ya ha sucedido en la mayoría de los países industrializados. Pero el consumo sigue creciendo, y las necesidades, como demuestra cualquier manual de economía, son infinitas.

¿Cuánto consumo es suficiente? El consumo, a partir de cierto umbral (13.000 euros anuales por persona, según las encuestas), no da la felicidad. El consumidor trabaja demasiadas horas para pagar el consumo compulsivo, y el poco ocio lo pasa en el automóvil (el estadounidense emplea 72 minutos detrás del volante) o delante del televisor (más 240 minutos diarios de promedio en las sociedades actuales). Cada vez se ve más atrapado en una espiral de consumo, endeudamiento para consumir y trabajar para pagar un endeudamiento mayor. El consumo se hace a costa de hipotecar el futuro, como en el auge del ladrillo en la España actual.

Hoy es necesario un nuevo paradigma basado en la sostenibilidad, lo que supone satisfacer todas las necesidades básicas de todas las personas, y controlar el consumo antes de que éste nos controle. Entre las medidas más inmediatas hay que eliminar las subvenciones que perjudican el medio ambiente (850.000 millones de dólares anuales que incentivan el consumo de agua, energía, plaguicidas, pescado, productos forestales y el uso del automóvil), realizar una profunda reforma ecológica de la fiscalidad, introducir criterios ecológicos y sociales en todas las compras de bienes y servicios de las administraciones públicas, nuevas normas y leyes encaminadas a promover la durabilidad, la reparación y la "actualización" de los productos en lugar de la obsolescencia programada, programas de etiquetado y promoción del consumo justo. Y todo ello dentro de una estrategia de "desmaterialización" de la economía, encaminada a satisfacer las necesidades sin socavar los pilares de nuestra existencia.

José Santamarta Flórez es director de World Watch
www.nodo50.org/worldwatch

 
 
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Comentarios (10)

26-03-2007 11:58

ES LA LEGITIMACION DEL TARDOCAPITALISMO EN LA EU OCCIDENTAL Y EN EL RESTO DEL MUNDO OPULENTO...SI NO CRECE SE DESMORONA...LAS FABRICAS NO PUEDEN DEJAR DE PRODUCIR Y LOS CONSUMIDORES NO PUEDEN DEJAR DE CONSUMIR,SOPENA DE QUE TODO EL ANDAMIAJE SE DESPPLOME COMO UN CASTILLO DE NAIPES  ¿EL SENTIDO DE LA HISTORIA? LA CRUDEZA DEL LUCRO COMO MOTOR DE PROGRESO

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El dios dinero

ecologista|26-03-2007 17:53

El problema de esta sociedad de consumo es el aumento del egoísmo, de la NO solidaridad, de intentar ganar dinero a toda costa,.....

Es un camino claramente equivocado

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Felicidades por el artículo

Driada|26-03-2007 18:35

EXCELENTE ARTICULO. FELICIDADES Y GRACIAS POR PUBLICAR ESA INFORMACION TAN UTIL.

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todo por la pasta

elena|26-03-2007 19:12

Ya se sabe, lo que impera es "TODO POR LA PASTA" y "SI NO CONSUMES NO SIRVES".


sindicatotns.com

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El capitalismo, señor Flórez, el sistema capitalista

José Iglesias Fernández|26-03-2007 20:11

Este es un comentario interclasista, ajeno a las estructuras de poder. Busca culpabilizar a todos por igual como si en este mundo todos fuesemos iguales: iguales en cuanto a poder y riqueza, iguales en cuanto a capacidad de explotar y decidir sobre la vida y el bienestar de los demás.

La denuncia del comentarista se centra en una de las dimensiones del capitalismo: la necesidad de realización del sistema mediante la venta de las mercancias para conseguir el beneficio, único motor del capitalismo, pero sin mencionar el carácter sistémico que supone el consumo para la sobreviencia del capitalismo. Curioso también que se olvide de analizar que ocurre en el sistema productivo. Curioso que, en su denuncia del consumo como dimensión del sistema, el autor responsabiliza a todas las personas por un igual. No hay un análisis de clases, en el cuál los capitalistas son los que deciden que se produce, cuando, cuanto, donde, quienes y como se distribuye la "riqueza" que se genera. Considera y trata por un igual al sr. Bill Gates o al sr. Botin que a cualquiera de los mileuristas que apenas pueden decidicir sobre el funcionamiento del sistema. Para él, el mismo poder tienen estos ricos que cualquiera de los millones de pobres que ni siquieran llegan a consumir un dólar diario. Es la clase dominante la que decide que consumimos, cuanto, o quien se ha de morir de hambre, enfermedad, asesinato, etc.

Cada año, según datos del PNUD, se mueren 120 millones de personas a causa del hambre, de las enfermedades, de las guerras de baja intensidad, etc. en los países pobres. ¿Pueden ser culpadas de consumismo estas victimas de los ricos, de las multinacionales? ¿Se pueden considerar familias consumistas aquellas que ingresan entre 1.000 y 1.500 euros al mes; cuando no pueden pagar la vivienda, la alimentación, el transporte, y todo aquello necesario para presentarse cada día al trabajo? No hablemos ya de las que viven con 60 al mes.

¿A qué clase social pretende defender con este tipo de comentarios? ¿A quienes quiere culpabilizar con este tipo de advertencias? ¡Hemos de leer con mucho cuidado este tipo de exhortaciones, lleno de verdades parciales, pero que no se atreven a poner el dedo y denunciar a los verdaderos responsables de la explotación humana y la degradación del planeta!

Sólo en otra sociedad sin clases, donde no se reconozca la propiedad privada de los bienes necesarios para sobrevir, podremos pensar en una organización respetuosa con la humanidad y con la naturaleza. Alli nos repetaremos todos, no habrá consumismo ni explotación capitalismo. El ser humano estará y vivirá en armonía con la naturaleza.

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PERFECTA LA PUNTUALIZACIÓN

Manel de kaosenlared|26-03-2007 20:45

COMPLETAMENTE DE ACUERDO !!

EL CAPITALISMO ES LA MÁXIMA EXPRESIÓN DEL DESORDEN !!

Y ESO EN KAOS LO SABEMOS DESDE QUE ERAMOS COLEGIALES!!

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Buena cabeza tienes, José Iglesias Fernández.

26-03-2007 21:16

El comentario supera al artículo!
Enhorabuena

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WWW.JCCANTABRIA.ORG

Xisco|26-03-2007 21:40

Esto es debido a que los medios de producción producen sus productos para obtener el mayor valor de cambio para su propio beneficio en vez de a mejorar la vida del hombre sin importar su capital que corresponde a poder y a desigualdad.

VIVA EL MAL !

VIVA EL CAPITAL !

UN SALUDO MARXISTA LENINISTA !

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Tanto Santamarta Florez como Iglesias Fernandez tienen razón, pero...........

Fernandito el caenas|27-03-2007 20:49

...........hay una realidad que este último no tiene en cuenta : La capacidad del propio consumidor (porque ahora la mayoria de la producción esta en el 3er mundo)de los paises del primer mundo (la antigua clase trabajadora) de boicotear el consumismo. Y es lo que no se hace o no se hace lo suficiente.

Desde Bill Gates hasta los chavales (y no tan chavales) que ganan menos de míl euros todos consumen más de lo que deberian.

¿ Cuantos piden créditos superfluos para cambiar de coche ? ¿o para ir de viaje ?
Por eso existen los créditos rápidos tipo Cofidís.

¿Cuantos van a trabajar con el automovil solo ocupado por ellos en vez de utilizar transporte público ?

¿Cuantos se hipotecan a 50 años para tener "la casa de su vida" con jardín, piscina y 200 m2?

¿Cuantos no pueden vivir sin su teléfono móvil? Ahora ya imprescindible.

¿Cuantos no pueden vivir sin cambiar cada temporada de vestuario?

¿Cuantos pueden vivir sin ese perrito o perritos de pura raza?

Ahora todo el mundo sigue la máxima de "LO QUIERO, LO TENGO"

Si bien es cierto que la capacidad adquisitiva de las diferentes clases sociales no es la misma, seamos realistas, todo el mundo consume más de lo que deberia y el consumo responsable es lo más revolucionario que se me ocurre y lo que más daño puede hacer a las multinacionales, a los especuladores y a los que nos explotan dia a dia.

Sin consumo desmesurado no hay capitalismo, o por lo menos se lo ibamos a poner muy dificil.

Salud

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de acuerdo con Fernandito el caenas.

HIPO|15-04-2007 13:37

No podemos culpabilizar a los poderosos y lavarnos las manos, está claro de que ellos son los máximos artífices de la situación que se vive hoy en día, pero si queremos el cambio, si no nos gusta el sistema y queremos tirarlo, no lo lograremos señalando con el dedo a los culpables y esperando a que ellos tomen la iniciativa.
Es con pequeños cambios a nivel individual que generen grandes repercusiones a nivel colectivo. Solo cambiaran cuando se vean acorralados, mientras tanto continuaran como hasta ahora, ya que, les va fenomenalmente.

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