Carlo Giuliani asesinado enGenova
Veo una entrevista en el canal Euronews al exPresidente de la República italiana Francesco Cossiga. Es una conversación no muy larga pero que me deja bastante pensativo de lo que en ella se dice. El periodista le pregunta varias cosas sobre el asesinato de Aldo Moro (del que se cumplen 30 años), de las acusaciones sobre la participación de la CIA y de cómo cortaron el proceso de acercamiento entre la Democracia Cristiana y el Partido Comunita para que este pudiera gobernar, cuestión prohibida por la “democracia” italiana, y de que Moro era partidario de que el PCI pudiera entrar en el gobierno. Me parece un viejo zorro de la política y que cada uno saque las conclusiones.
Pero hay una parte de la entrevista que me parece digna de estudiar. El reportero le indaga sobre unas declaraciones suyas en la que afirma que la desaparición de la izquierda radical del Parlamento italiano puede favorecer un resurgir del terrorismo de izquierdas. Aquí hago un alto para indicar que el término “radical” en este santo país y a través de los voceros de la prensa formal se utiliza la expresión radical de forma peyorativa y siempre achacando todos los males a los elementos radicales, cuando radical puede significar ir a la raíz. Pero sigo. Cossiga comenta que hace poco tiempo hubo una gran manifestación en Génova por el asesinato, a manos de los carabinieri, de Carlo Giuliani. Al finalizar el líder de la izquierda Fausto Bertinotti, se dirigió a los allí concentrados y tras un discurso muy duro, les indicó que hubiera calma y que todos se fueran a casa. No hubo ningún incidente ni las fuerzas (llamadas de orden) intervinieron. Pero ahora ¿quién va a dirigirse a todos los ciudadanos? Valter Veltroni, según comenta Cossiga, es admirador de Kennedy, Clinton y Obama. Francesco Rutelli es el representante de la Conferencia Episcopal. Así se expresa el veterano político democristiano.
Ahí queda la reflexión que, se comparta o no, deja muchas cosas abiertas para el debate.