Haditha |
Generalmente pensamos,  si nos atrevemos a pensar, que la Guerra de Irak es una guerra "allá," contra "esa"  gente -- gente diferente a "Nosotros." 
        Según nuestra perspectiva política, ésta es o una buena guerra, o una guerra maldita.  Pero, sin importar nuestra perspectiva política o ideológica, el tiempo va a determinar si ésta no es también una guerra contra nosotros mismos.
        Eso porque las decenas de miles que sobreviven, que no son matados o mutilados,  van a regresar a los Estados Unidos con sus mentes pervertidas por la orgía de violencia que dificilmente van a dejar, "allá."   
        Es inútil escuchar a las más importantes figuras políticas cuando hablan de esta guerra, porque ellos hablan con palabras floridas sobre algo que no existe, con frases trilladas como, "apoye nuestras tropas", "ellos están luchando para defender  nuestras libertades", y otras tonterías como ésas.
        Varios libros recientes, escritos no por altos jefes sino por oficiales de rango inferior, dicen una historia que jamás será vista  en CNN,  en las grandes cadenas de televisión,  ni mucho menos en  la prensa diaria.
    Eso es porque estos reportajes, escritos por soldados en el campo de batalla, son impresionantes por su falta de jerga política, y porque las escenas son usualmente presentadas como reportajes de guerra.
        Recuerda las noticias sobre las famosas redadas de domicilios irakíes, supuestamente en búsqueda de armas? Paul Rieckhoff, líder de un pelotón de la Guardia Nacional describe como él y sus hombres rompían puertas, amarraban a todos los hombres y saqueaban las casas del pueblo.  Rieckhoff escribió sobre esas redadas en su libro, Cazando Fantasmas: Fracasos y Fachadas en Irak: Perspectiva de un Soldado, (Chasing Ghosts: Failures and Facades in Iraq: A Soldier's Perspective, NAL Caliber: 2007) que ésos fueron "negocios sucios. A quién le haya gustado éso, estaba enfermo. A veces me sentía como que yo era miembro de los Camisas Marrones en la Alemania Nazi."  *
              Rieckhoff escribe sobre miembros de su pelotón robando el dinero de familias irakíes, algo que según él no era nada fuera de lo común.
        En las campañas diarias de las corporaciones de los medios de comunicación para promover la guerra, y  en su abierto mensaje, "apoye a las tropas," quién sabe lo que está apoyando? 
        Estos libros, escritos desde el punto de vista del soldado, hablan de las matanzas innecesarias de ciudadanos desarmados, tanto por bombardeos aéreos, como por artillería, y por disparos desde el suelo.  Hombres, mujeres y niños son matados a tiros con  tal desenfreno que avergonzaría a  un terrorista. El tejano, Jeffrey Carazales, soldado de primera de los marines, dijo, "Usted cree que la gente en nuestro país va a ver ésto -- todas estas mujeres y niños que estamos matando? M...da (palabra suprimida) no. En los Estados Unidos ellos glorifican esta m...da (palabra suprimida); éso se lo garantizo." * 
        Ningún político, de derecha o izquierda, va a llamar a esos soldados, "Los Nazis de nuestros días" a quienes no les importa el pueblo de Irak, y quienes en verdad crean de este modo una resistencia que no existía al tiempo de la invasión de Irak  por los Estados Unidos.
        Así de lejos está la política de la verdad, una verdad que los soldados filtran, porque ellos ya no tienen miedo de ser identificados.
        En los años venideros, cuando poco a poco todos hayan vuelto a sus hogares, estos soldados llevarán estas pesadillas a sus lugares de trabajo, y también las vivirán en sus vidas personales.
        Ellos serán policías, guardias en las cárceles, políticos, comerciantes, maestros y periodistas. 
        Dentro de ellos estarán vivos estos demonios silenciosos que no se habrán quedado  en Irak.   
        La sociedad norteamericana fué impactada fuertemente por los soldados que regresaron de Viet Nam, y ese impacto  no fué muy agradable.
        Todavía nos queda por ver las oleadas que lleguen a las costas de los Estados Unidos  con los residuos de esta guerra.
        Nos vamos a encontrar con que la sangre de la guerra y las perversidades de la ocupación nos van a salpicar a todos nosotros.     
* Enfasis en negrita por el autor.
 
Fuentes:
Michael Massing, Iraq: Los Secretos Costos Humanos (The Hidden Human Costs, The New York Review of Books. 12/20/07, pp.82 -7 
Nathaniel Fick, A la Distancia de un Tiro: La Creación de un Oficial de Marina (One Bullet Away: The Making of a Marine Officer, Mariner: 2007)  
Evan Wright,  Generación de Asesinos: Perros del Diablo,  Hombre de Hielo, Capitán América, y el Nuevo Rostro de la Guerra Norteamericana  (Generation Kill: Devil Dogs, Iceman, Captain America, and the New Face of American War, Berkley Caliber:2007.}
  --(c) '07 maj
  Traducción libre del inglés enviado por
Fatirah, <litestar01@ol.com>, hecha en
REFUGIO DEL RIO GRANDE, Tejas.