Los candidatos y sus acólitos, ya vienen de pasarse la vida hablando y arengando. Pero qué decir cuando comienza la campaña electoral... Entonces se quedan roncos prometiendo el oro y el moro, calculando de qué desafueros y miserias pueden obtener votos. No hacen más que errar. La insensatez luminosa o la promesa incumplible e inmediatamente olvidada, si ganan, son sus mejores cartas... Recordemos, por ejemplo, las hechas por el PSOE sobre el federalismo de las que nada más se supo. 
  Rajoy promete plantar 500 millones de árboles y Zapatero mañana prometerá en la subasta 501. Rajoy persigue, sin empacho, los derechos de gays y de inmigrantes porque los primeros son minoría aunque oficiosamente sean muchísimos más, y los segundos son repelidos por parte de tanto egoísta como puebla este país. Zapatero, con la prosopopeya que impregnan todos los discursos de los candidatos, advierte que el plan Ibarretxe no saldrá adelante, ni tampoco un proyecto que quiera dividir a la sociedad vasca. Como si la sociedad vasca no estuviera ya partida en dos desde tiempo inmemorial y no fuera estimable y dignísimo de más respeto el número de los abertzales (un cuarto de millón), en una población de 2 millones. Zapatero promete devolver 400 euros a los contribuyentes y Rajoy está pensando en rebajas tributarias. Y todo así... Y todo bajo la tiranía horrible de la Ley electoral D'Hont, que si pudo estar justificada al comienzo de la democracia, sigue sin derogarse. De modo que con arreglo a ella, mientras que a los dos partidos principales les basta 60.000 votos para obtener un diputado, Izquierda Unida necesita de 240.000. Malditos sean quienes la mantienen. 
  El que mucho habla mucho yerra... No debieran estar las sociedades en manos de charlatanes que pretenden embaucar y lo consiguen. Porque, con semejante estruendo de discursos, promesas y ofertas nadie puede escuchar y menos elegir con acierto. En el fondo, todos estos caballeros y damas son los patricios de la sociedad en la antigua Roma. Son los líderes de la burguesía, dueños del dinero y de las conciencias. Aunque en número son casi insignificantes al lado del de la clase trabajadora cuyas principales energías ha de gastarlas en sobrevivir, gracias a su vida material blindada se pueden dedicarse a dominar y a poner la bota... La democracia a la americana es un monstruo gigantesco de estridencias y mentiras. Sólo sirve para ensordecer y atontar más de lo que elhumano en general está.   Pero apliquemos un objetivo de más amplitud de enfoque al ocular, y entonces cobra sentido lo que dice en noviembre del pasado año el escritor Luis Brito: "seis mil millones de personas son dominadas por un gobierno mundial de 4 ó 5 mil directivos de organismos financieros a quienes nadie elige y nadie revoca, y seis mil millones de conciencias son acalladas por 5 transnacionales que dominan la comunicación". Por eso están estas democracias, para posibilitar y facilitar ese dominio. Mientras esto sea así -y seguirá siéndolo por mucho tiempo-, las campañas electorales y la política que hace la burguesía no son más que un Carnaval estridente y aburrido donde sólo se divierten los protagonistas del antifaz para mantener el statu quo establecido en ese mundo atenazado y descrito de un plumazo por Luis Brito. 
  No obstante, la vida es como es, y esta(s) sociedad(es) son como son. Me apetece no prestarle(s) ninguna atención y me gustaría combatir a la burguesía a tiros desde el maquis para apartarla como clase de la vida pública. Pero sería inútil, y si me desconecto del todo de lo que sucede el día a día, probablemente me aburriría como una ameba... 
  De modo que aunque IU esté en peligro, o precisamente por eso, votaré a Llamazares. Lo haré aunque el país entero y con él el partido, se hundan. A fin de cuentas su pensamiento político y social es, de punta a cabo, también el mío. Y es el mío, aunque por razones de salud mental no milite en agrupación humana alguna, nunca se me ocurrió hacerlo, ni lo haré jamás. Todo es poco para poner a buen recaudo y sin contaminación el pensamiento. Todo es poco para disfrutar a tope de la libertad personal y de la intelectual. Pero votaré al médico que lidera Izquierda Unida.
#1
10-02-2008 20:54
Si su pensamiento politico y social es el tuyo, es que NO TIENES, o está muy pero que muy PODRIDO.
Abrid los ojos de una puta vez, cuando entendereis quienes estan con el pueblo y quienes NO.
Salud, República y Revolución.
Valoración: 0
| Avisar provocación
#5
ignorante|11-02-2008 09:49
Nº1,
Entiendo que en los paises llamados desarrollados, con el pueblo no está nadie, aunque todos lo utilicen.
El pueblo quedó oculto hace tiempo, barrido por el sistema democrático capitalista, el progreso.
Desde que la libertad impuesta determinó los parámetros de su máxima extensión, así como su forma, bien definida.
Desde que nos pusieron a servir al dios dinero y de tan alto que está, no lo vemos. Pero está ahí como el sol tras las nubes en día de invierno, y lo sabemos, gobernando, imponiendo desde afuera hacia dentro.
Las palabras, muertas, son el lodo que todo lo cubre.
Son fósiles, y cada quien le aplica según el interés y la intención movimiento, pero no por ello vida, pueblo.
Valoración: 0
| Avisar provocación